Una gran estrategia liberal para el nuevo orden mundial que se avecina (I)

Desde finales de la IIª Guerra Mundial, EEUU y sus aliados mantuvieron el centro de sus intereses nacionales principalmente a través de la creación y mantenimiento de un orden internacional liberal. Hoy, esta orden está siendo amenazada a través de distintos métodos y esas amenazas van a definir el contexto del siglo XXI. El principal reto en política exterior que tenemos los liberales progresistas es combatir una orden global emergente ANTIliberal. Estados autoritarios y neofascistas están intentando establecer esferas de influencia mediante la violación de normas territoriales, socavando la orden liberal a través de métodos económicos coactivos y debilitando estados democráticos mediante una guerra política no convencional. Algunos lo llaman populismo y en parte tienen razón, pero más que populismo, podríamos decir que responde a una creciente separación entre «desheredados» y ganadores. La orden liberal actual está MUY POCO PREPARADA para enfrentarse a estos retos debido a dos tendencias globales: estamos perdiendo legitimidad y el equilibrio de poder está cambiando a nivel global. En un ambiente tan convulso como este, cuando los fines de la estrategia liberal siguen siendo claros mientras que sus medios relativos se ven amenazados, EEUU debe revisar su comportamiento para ver cómo puede realizar sus objetivos estratégicos. Los liberales tenemos que revitalizar nuestros actos a nivel global y establecer una nueva orden mundial de seguridad — me viene a la menta un «concierto» de democracias, para mantener los intereses occidentales, reestablecer la legitimidad del orden liberal, y asegurar que la nueva orden internacional emergente nos conduzca hacia un futuro equilibrado.
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El ordenamiento internacional liberal no es una estructura monolítica. El liberalismo internacional es más bien una colección de muchas «sub» órdenes dependiendo del tipo de interacción que estemos tratando. La internacional liberal incluye tres esferas importantes: seguridad, orden económico y orden político. Estas tres ramas han definido la naturaleza de las relaciones internacionales en los últimos 40 años. Sin embargo, hoy, cada rama está bajo amenaza por poderes que desprecian el liberalismo. Son nuestros enemigos.

La orden de seguridad liberal implica que el sistema internacional esté basado en normas y no solo en relaciones de poder. Al contrario, las normas internacionales dictan los límites de cada estado y limitan su capacidad para poner fin al desorden global. Muchas veces, se les llama «bloques rivales» o «esferas exclusivas» regionales. También es cierto que el orden económico actual difícilmente se distingue de la «globalización» y se entiende principalmente como el derrumbe de toda fronteras a favor del flujo de capital, servicios, conocimientos y personas entre fronteras.

Por último, el orden político es en realidad un tipo de fusión entre dos proyectos distintos que construyen cierto orden. El primero es ya famoso históricamente y es el principio de la creación de los estados naciones modernos. Lo vemos encapsulado en los tratados conocidos como la Paz de Westfalia. De ahí surge el concepto de la soberanía nacional, la inviolabilidad de las fronteras nacionales y la «no interferencia» en los asuntos internos de otro estado. El segundo elemento se construye sobre el ascenso de valores liberales, como por ejemplo que los derechos políticos, civiles y universales son colectivos para todos los seres humanos y que da lugar al surgimiento de las democracias en todo el planeta (una lucha que continúa). Así, el orden liberal que hoy concebimos fue definido en Westfalia y desde ahí, el mundo ha ido girando hacia más liberalismo en lo social y lo económico a lo largo de los siglos. Sí, señores, el progreso ha sido casi una constante en casi todos los ámbito de la vida.

AMENAZAS CONTRA EL LIBERALISMO GLOBAL

Cuando se derrumbó la URSS, cuando cayó el Muro de Berlin, yo estaba sentado en el salón de mi casa y era un niño. Pero, tengo muy buena memoria de ese día y todo lo que pasó. A partir de ese momento, había euforia y durante muchos años, el mundo occidental pensó que todo el planeta iba a ser capitalista y democrático como somos nosotros. 1989 fue un año de estallidos democráticos en casi todo el planeta. Los liberales como Thatcher dijeron «OS LO DIJE, PRINGAOS», «¡todos quieren ser capitalistas!» Sin embargo, en la última década, estamos viendo que no hay tantos motivos para la euforia. Hoy vemos países que insultan abiertamente el orden liberal, y una creciente tendencia de la ciudadanía a pensar que sería mejor la «estabilidad» en vez de la liberalización política o económica. Como dijo Will Marshall, presidente de Progressive Policy Institute, la amenaza principal contra las sociedades liberales venía de las ideologías fascistas y comunistas o el socialismo revolucionario en gran parte del siglo XX. Sin embargo, el contexto actual es diferente. Hoy, la amenaza la tenemos en casa y fuera de casa. Por ejemplo, en el caso de EEUU, por primera vez en su historia, hay un porcentaje nada despreciable de jóvenes menores de 30 años que creen que el orden liberal está desfasado y que hay que cambiarlo. No, no estamos hablando solamente de perdedores drogatas en el ala de Ocasio Cortez, Partido Demócrata. Estamos viendo esta tendencia en la derecha también: los jóvenes de MAGA, de Trump. Ya dije hace varios días en este blog que no hay tanta diferencia entre los Bernie bros y los jóvenes de «Make America Great Again». Los dos responden a tendencias populistas radicales. Aquí podéis leer un buen artículo sobre los parecidos entre los dos grupos de jóvenes. En general, suelen ser varones de raza blanca, rural casi siempre, y son los que han perdido o los que se perciben como los perdedores de la globalización. He tenido la mala experiencia de tratar con los dos grupos y para nada son especímenes ejemplares para una democracia.

Sé muy bien que el fascismo y el comunismo no son cosas nuevas. Sin embargo, hoy tenemos que responder a nuevos retos estratégicos que plantea el siglo XXI y otra realidad. Es imprescindible identificar en qué cosas específicas está siendo amenazado el orden liberal para poder diseñar una contraestategia sólida.

I. LA SEGURIDAD

El orden liberal se enfrenta a numerosos retos contra su seguridad que están surgiendo en estados revanchistas. El más notorio, en el contexto actual, son los comportamientos de estados como RUSIA. Rusia ha violado la soberanía de Georgia, en el 2014 vimos la anexión de Crimea, todo mientras violan los tratados internacionales en cuestiones de control de armas como les da la gana y siguen modernizando su arsenal nuclear. Putin se mete en todos los conflictos de Próximo Oriente y Sudamérica para dar su apoyo a nuestros enemigos y con la intención de recuperar el poder ruso a nivel internacional.

Mientras, China continúa en su militarización del mar de la China Meridional. China y Rusia buscan consolidar territorio mediante el uso de la fuerza y en violación de las leyes internacionales. Irán y Arabia Saudita continúan financiando guerras en Próximo Oriente mientras que ahora Corea del Norte tiene capacidad nuclear con capacidad para amenazar dos de los más poderosos aliados de EEUU en Asia. Todos estos estados bandidos buscan alterar el orden de seguridad occidental para tener un mundo más compatible con sus intereses económicos, diplomáticos y con capacidad de vetar las decisiones de Europa y EEUU.

II. RETOS ECONÓMICOS

Hoy, países como China han tenido éxito debido a su gran tamaño y la importancia del mercado chino. Muchos estados están empleando medidas económicas mixtas que incluyen préstamos o tratos de negocios políticamente dependientes y limitaciones a las inversiones para acabar con los enemigos políticos. La nueva ruta de la seda china es otro ejemplo que está afectando a la propia Europa. China también hace trampa en el orden de comercio internacional con su «boicot» popular, sus restricciones contra las importaciones y exportaciones, así como otras medidas como las famosas «tariffs» (también empleadas por Trump).

III. RETOS POLÍTICOS

El orden liberal se ve amenazado por retos políticos que emplean guerra política no convencional con el fin de debilitarnos mediante el uso de un «choque» de modelos sociales entre estados liberales y no liberales. Esto lo vemos con grupos que utilizan las redes sociales como arma política, propaganda sutil y la llamada «desinformación» masiva o «fake news» con el fin de cambiar la opinión pública, desacreditar a los políticos «de la élite liberal» y sembrar la desconfianza hacia las instituciones democráticas. Rusia, por ejemplo, apoya todo movimiento populista de forma descarada,. China se infiltra en las empresas de EEUU, el gobierno y sus aliados con su «ciberespionaje», el robo de secretos comerciales, propiedad intelectual y tecnología. Es más, China y Rusia al menos son honestos en esa cuestión: ellos dicen que el sistema democrático occidental es despreciable.

LEGITIMIDAD Y PODER

Pero, los estados enemigos no son los únicos responsables por la situación en la que nos encontramos. El orden liberal actual está siendo amenazada por una falta de cohesión debido a una mezcla de dos tendencias globales: la desaparición de su legitimidad y un cambio en el equilibrio de poderes. Lo primero es consecuencia de un cambio de valores. Cuando los valores que sostienen los acuerdos internacionales no son sostenibles o se alteran fundamentalmente, son abandonados por aquellos que deben mantenerlo. EEUU es el líder incuestionable del orden internacional liberal y hoy está sufriendo una crisis de legitimidad. Solo hay que ver el desprecio abierto y hostil con el que Trump trata el orden internacional liberal y por eso fue que salió de no pocos acuerdos internacionales.

Sin embargo, este sentimiento, aupado por un desprecio popular contra «el capital» o «la élite» (nunca la definen bien) no es algo que nació de la noche a la mañana. Es un fenómeno que lleva gestándose décadas. Trump NO es una aberración americana. Trump es más bien un fenómeno que ha nacido después de 30 años en los que EEUU, el pueblo americano más bien, no ha querido jugar un papel muy activo en el mundo. Esto empezó a gestarse en la derecha ya hace mucho tiempo con el nacimiento de los «paleocons» y en la izquierda populista que gritaba, ya desde Irak en el 2003, «NO MORE WARS, NO MORE WARS». En España también lo hemos visto: «NO A LA GUERRA, NO A LA GUERRA».

Claro, nadie va a negar que las inversiones liberales de capital americano en Europa tras la IIª Guerra Mundial eran por su propia seguridad para contener a la URSS. Ningún poder digno de tal nombre hace algo contrario a sus intereses. ¡Ni que EEUU fuera España! Pero, una vez que terminó la Guerra Fría, los compromisos de seguridad mantenidos por el dinero americano ya no parecían indispensables. Sin la amenaza existencial «soviética» en el mundo, el orden liberal empezaba a perder autoridad. Era ya más difícil sostener argumentos a favor del entramado que los liberales construimos en la posguerra. 30 años después de la caída de la URSS, el orden liberal está siendo agresivamente cuestionado por una población americana que piensa que estos compromisos cuestan mucho dinero y que no reciben ningún beneficio tangible a cambio. Eso sí, las otras ramas de las que hablé anteriormente no se están derrumbando a la misma velocidad. Mientras que el orden económico y político todavía mantienen incentivos para integrarse más aún, el orden de seguridad global se está despedazando en parte debido a la falta de interés americano. Un nuevo orden global está naciendo en el que USA todavía tiene alcance global duradero, pero sufre una pérdida de intereses globales. Esta lenta retirada de su papel en el mundo como policía para la seguridad global contribuye a sembrar dudas sobre si EEUU es un aliado viable. Ante este vacío de poder, no es extraño que no pocos criminales internacionales estén chuleando abiertamente con impunidad. ¡Ya ni siquiera se habla del Consejo de Seguridad de la ONU! En otros tiempos, tiempos sin duda mejores que los actuales, Rusia habría sufrido un fuerte castigo por invadir unilateralmente a Ucrania.

Además, tenemos otro problema: en los años 90 y hasta bien entrada la primera década del siglo XXI, el poder económico y militar era exclusivo para EEUU. Ahora, aunque EEUU siga siendo uno de los países más poderosos del mundo, se debe tomar en cuenta un mundo con más actores poderosos — China e India, Rusia; una Unión Europea potente en lo económico (aunque sea un chiste en lo militar…ni siquiera me puedo imaginar un ejército de europeos hoy en día), un Próximo Oriente inestable y violento así como la proliferación de no pocos estados fallidos. Hay estados como Rusia que están utilizando sus capacidades militares para amenazar a sus vecinos mientras que China, debido a sus éxitos económicos, no tiene reparos ya a la hora de cuestionar el orden liberal.

¿Qué hacemos?

Nos guste o no, el orden global está cambiando. Como somos liberales, hemos de ser pragmáticos. Debemos tener una gran estrategia que utilice todos los instrumentos de poder nacional para proteger al ESTADO. Sí, EL ESTADO. SÍ, EL ESTADO. Una estrategia efectiva debe descansar sobre principios lógicos ideológicos que nos permitirá trazar un camino general por el mundo. Los fines son los mismos — la protección de nosotros los occidentales, nuestro estílo de vida, mantener una economía dinámica y fomentar un clima internacional de seguridad. Los «medios» también incluyen todas las manifestaciones del poder de la sociedad, incluida la MILITAR, la POLÍTICA, la ECONÓMICA y la influencia cultural.

¿Ejemplos? Depende. En el caso de EEUU, existe, por suerte, el efecto disuasorio nuclear, un ejército militar que puede proyectar poder global y unos servicios de inteligencia bastante buenos. Al mismo tiempo, se necesita una poderosa economía y base industrial, las últimas tecnologías, una población educada y un sistema político LIBERAL CLÁSICO DEMOCRÁTICO hamiltoniano.

SEGURIDAD

El principal objetivo de la gran estrategia debe ser la seguridad nacional y su defensa. Tenemos no pocos ejemplos de sectores vulnerables cada vez más amenazados. Una estrategia efectiva debe, obviamente, seguir protegiendo las fronteras contra ataques extranjeros, y proteger la infraestructura (sí sí, no solo la industrial…también la virtual) así como los contantes asaltos contra nuestras instituciones democráticas. Por cierto, las amenazas asociadas con el TERRORISMO INTERNACIONAL no han acabado solo porque algunos no vean conveniente tratar el tema como tampoco ha desaparecido la amenaza nuclear de estados bandidos.

EN LA PRÓXIMA ENTRADA, MÁS Y MEJOR.

14 comentarios

  1. Ioseff · ·

    Aún tengo que leer todo el artículo (voy por la mitad, justo antes del primer apartado, el que trata de seguridad) pero una idea: Si se quiere evitar fugas de capital y demás, para así un mayor control de fronteras y capital, lo ideal sería eliminar todos los impuestos, incluyendo el de sociedades, SALVO el IRPF (ese que Losantos dice que es un atraco…) y, en caso de capitales transnacionales, repartirse los beneficios mitad y mitad entre delimitaciones económicas/estatales. Pero claro para eso haría falta un registro, disponibilidad a investigar toda sospecha de «testaferro», e incluso disponibilidad a tomar medidas contra los paraísos fiscales, y el que crea que los paraísos fiscales viven muy bien, que miren el infierno que es Hawai para la gente que trabaja. Esto lo digo porque así la necesidad de sociedades pantalla desaparece si simplemente se va a las rentas del capital de cada persona física… y también se puede penalizar las empresas pantallas diciendo «ok, puedes poner sociedades anónimas pero nos cogemos un 80% de los beneficios, enjoy covering your capitalism»

  2. Ioseff:

    «Si se quiere evitar fugas de capital y demás, para así un mayor control de fronteras y capital, lo ideal sería eliminar todos los impuestos, incluyendo el de sociedades, SALVO el IRPF (ese que Losantos dice que es un atraco…) y, en caso de capitales transnacionales, repartirse los beneficios mitad y mitad entre delimitaciones económicas/estatales. Pero claro para eso haría falta un registro, disponibilidad a investigar toda sospecha de “testaferro”, e incluso disponibilidad a tomar medidas contra los paraísos fiscales, y el que crea que los paraísos fiscales viven muy bien, que miren el infierno que es Hawai para la gente que trabaja. Esto lo digo porque así la necesidad de sociedades pantalla desaparece si simplemente se va a las rentas del capital de cada persona física… y también se puede penalizar las empresas pantallas diciendo “ok, puedes poner sociedades anónimas pero nos cogemos un 80% de los beneficios, enjoy covering your capitalism”

    Yo no me opongo a nada que mejore nuestra seguridad colectiva en cuanto a la búsqueda y captura de empresas tránsfugas que provocan una sangría de capital. Yo apoyaria una ampliación de los «grandes», para tener un G-20 que acabe con los secretos bancarios.

    Saludos

  3. Ioseff · ·

    Pero la cuestión Alfredo, es que ese tipo de organizaciones siempre acaban trampeando (como dirían en la hispana América) porque… quien se benefició de la revelación de los Panama Papers? EEUU, pues fueron a sus estados de Wyoming y no sé cuál otro que por lo visto eran paraísos fiscales, similares a Inglaterra dentro de UE. No creo que un G-20 aborde esa cuestión pero si usted está en desacuerdo, explíquemelo (es que yo solo sé que son las potencias económicas, no sé realmente qué medidas concretas económicas acuerdan)

    Saludos a usted también.

  4. Ioseff · ·

    Aclarando: Que varias de las empresas sospechosas de evadir impuestos en Panamá acabaron trasladándose a EEUU, concretamente a Wyoming y a otro estado de cuyo nombre no me acuerdo, de una forma similar a la que ciertos estados en UE… no solo Inglaterra pues también Alemania ofrecía ventajas fiscales a bancos. Y esos tres están en el G-20, por eso no me da mucha confianza.

  5. Alexander · ·

    Con el pedófilo de Biden y la perra sucia antifa de Kamala, la humanidad finalmente alcanza el «fin de la historia». Estas asquerosas basuras se encargarán de rematar lo que queda de EEUU a las salvajes hordas subhumanas comunistoides chinas y sus esbirros globalistas. Cualquier plan que haga algún ser humano tomando como punto de partida la victoria de Biden a partir de este momento entra en el terreno del debate sobre cuántos ángeles podrían caber en la cabeza de un alfiler.

  6. Ioseff · ·

    Alexander siempre ha habido apocalipticistas… y la historia ha seguido, con eso que algunos creían el apocalipsis pero que al final, se quedó en colleja (dos guerras mundiales y una pandemia se cargaron entre 150 y 200 millones de una población de 3 mil millones, la proporcion, aunque notoria, sigue siendo poca, entre 5 y 7,5% y eso no es un apocalipsis). Al menos con esta pandemia han muerto mucha menos gente que la pandemia del siglo pasado (y la del anterior creo que también… aunque quizás tenga algo que ver el no lidiar con estrés de ser veterano de la guerra). China y Alemania intentarán alzarse no cabe duda… y caerán. Cuando más debil se es es cuando más se chilla y patalea, y eso es lo que hace esa gente. Aquí en España lo sabemos con ETA, que hizo movimientos más estúpidos cuanto más débil se volvía.

    Saludos.

  7. Alexander · ·

    Ioseff.

    Deberías decir eso a los cartagineses que están cagados de miedo y contando historias apocalípticas luego de que Aníbal perdiera en Zama, pero creo que llegaste un poco tarde porque los romanos los exterminaron a todos :’)

    Y no, el coronavirus no es el fin del mundo, es sólo un burdo simulacro de lo que le espera a la humanidad en el futuro. Hoy Cartago es el 99% de la humanidad, y los romanos son el 1% restante. A los romanos no les detuvo esterminar a todo un pueblo usando sólo espadas, y tampoco los detendrá a las corruptas y putrefactas élitas globalistas comunistoides con todas sus armas nucleares y armas biológicas que ya están elaborando en China (esto del coronavirus sólo es un chiste con respecto a lo que nos espera)

    Y no, no es el fin de la humanidad, sólo del 99% de ella.

    Obviamente el brutal régimen chino y sus esbirros globalistas caerán, porque buscan la «victoria final», un lugar donde ellos sean los señores y les hagan creer a sus esclavos que el partido comunista existió desde el comienzo del universo, y que desaparecerá con él, por las razones que ya discutimos anteriormente. Pero serán otras personas los que le hagan caer, salidas del 1% restante. Me pregunto si perteneces a ese grupo; en ese caso, suerte 🙂

    Saludos.

  8. Ioseff · ·

    No sé muy bien a qué te refieres. Aníbal tuvo que cruzarse toda la Hispania y Galia mediterránea para llegar a Italia porque sus «compatriotas» en Cartago no le ofrecían naves (y esto era la SEGUNDA guerra púnica, donde ya existía precedente de cruzar en naves a Sicilia). Y aún así llegó y se quedó la friolera de QUINCE AÑOS en territorio enemigo, y si no fuera por Fabio y Escipio, aún estaría Aníbal en Italia (o su fantasma más bien). Y sí, cuando (medio siglo más tarde) Roma acabó dejando a Cartago saqueada, fue en parte por la romanización de muchas de esas élites (y que podría haber pasado medio siglo antes, pero a Escipio se le acababa el tiempo de comando y mejor es una ovación para uno que un triunfo para otro de una familia rival…)

    Y cuando veo esto: https://en.wikipedia.org/wiki/List_of_dates_predicted_for_apocalyptic_events no puedo evitar imaginarme que esos «predicadores» son como el 99% diciéndoles «SHEEPLE»… mientras ellos son tan histéricos como el resto. No hay nada peor que heredar la misma actitud pero enarbolar distinta bandera… porque como ya he dicho repetidamente, esto no va de etiquetas sino de actitudes. Y yo ahora le respondo con otra pregunta: ¿cuál es su actitud, la de los histéricos o la de los analistas?

  9. Ioseff · ·

    La cuestión es que creer que el rojo chino exterminará al 99% es tan «preposterous» como creer que los nazis se iban a cargar a todos los rusos (y no faltaron muertos… pero 22 millones no son 130 millones hasta donde sé, sería una sexta parte del país y por ende el 16%, nada desdeñable pero ni de lejos todo el país, ni el 99%, ni tan siquiera si hubieran destruido al glorioso líder en GloriosoLiderGraad y saqueado hasta las alcantarillas).

    AHORA si a lo que usted se refiere es en meter esa venenosa actitud de embrutecimiento cual déspota granja en el 99% de la humanidad, ahí sí estoy de acuerdo… pero eso es básicamente lo que todos han hecho, en un grado u otro, y nadie (salvo algunos) dijeron que era el fin del mundo. Aunque visto de esa forma…

  10. Alexander · ·

    Ioseff:

    Si mi actitud fuera «apocalíptica», estaría llamando a la conversión para evitar la futura catástrofe, o en todo caso, para asegurarnos de no irnos al infierno una vez que nuestra graciosa majestad Xi Jinpooh nos «libere» de nuestras ataduras mortales. No pido ninguna de esas cosas porque mi conclusión se basan en los fríos datos que tenemos en este momento.

    – Nunca antes en la historia habíamos tenido al 80% de la humanidad encerrados en sus casas. Lo hubiera esperado en la época en la que se creía que las enfermedades eran causadas por espíritus malignos, no en esta época donde hemos ido a la luna.

    – Nunca antes en la historia las élites del 95% de los países del mundo se habían coordinado para destruir sus industrias (las que importan, no esas fábricas textiles pedorras situadas en algún moridero tercermundista) y concentrarlos en un país que ve a su población como ganado de su propiedad, y a la población foránea directamente como abono en el mejor de los casos.

    – Nunca antes en la historia se había tenido una élites mundiales tan putrefactas y repugnantes como ahora. No me refiero a que nunca hayan existido, sino en la sincronicidad siniestra con la que aparecieron en todo el mundo, y el objetivo común que comparten.

    – Nunca antes en la historia la «ciencia mainstream» se había coludido a nivel mundial en MENTIR DESCARADAMENTE sobre un arma biológica creada por un país criminal, y esperar que el ganado les crea.

    No traigo cosas de la biblia o de algún libro sagrado en esta ecuación; es más, desde el punto de vista bíblico, estas élites deberían ser exterminadas antes de que cumplan con su objetivo, ya que nuestra graciosa majestad Xi Jinpooh no se parece EN NADA a la descripción que la biblia da del Anticristo. El Anticristo debería estar, por lo menos, al nivel de Napoleón, no debería ser la versión china de Hugo Chávez.

    Hay una parte del curso de Macroeconometría que enseño llamado Pronóstico. Es un método que trata de predecir lo que va a pasar en el futuro en base a la información existente. Me limito a mostrar mi pronóstico en base a la información disponible. Por el alcance y la longitud de la tendencia dibujada, no tengo ningún motivo para estar optimista, tal como el optimismo de muchos cartagineses de hacer negocios con Roma era injustificado. Obviamente, puede suceder algo extraordinario, como la intervención divina directa (un meteorito o algún fenómeno natural como la peste negra) que podría cambiar completamente la tendencia observable, pero como no las observo, no las incluyo en mi pronóstico.

    Saludos.

  11. Alexander · ·

    Ioseff:

    «AHORA si a lo que usted se refiere es en meter esa venenosa actitud de embrutecimiento cual déspota granja en el 99% de la humanidad, ahí sí estoy de acuerdo… pero eso es básicamente lo que todos han hecho, en un grado u otro, y nadie (salvo algunos) dijeron que era el fin del mundo. Aunque visto de esa forma…»

    Bueno, yo pensaba lo mismo hasta hace poco, y lo seguiría creyendo, sino fuera por el hecho de que, para mantener a una inmensa parte de la humanidad sin hacer una puta mierda se necesita alimentarlas gratis, y si bien es cierto de que hay ejemplos en la historia de que esto pasó, como en la Roma imperial (panem et circenses), eso fue solo por dos factores:

    – Si no se les alimentaba gratis, las putrefactas élites romanas corrían el riesgo de ser aniquiladas por una horda hambrienta que les superaba avasalladoramente en número.

    – Se podía mantener a una masa ociosa porque había una inmensa cantidad de esclavos que mantenían al sistema funcionando.

    Hoy, ninguna de las condiciones se cumplen, o al menos están próximas a desaparecer.

    – Hoy se puede matar a una gran parte de la población mundial con algún arma biológica cortesía de nuestra graciosa majestad Xi Jinpooh, o amenazarlas con liberar algún bicho si nuestra majestad ve algún signo de rebelión. Creo que sería inútil decirte que hay un montón de personas en este momento que harían LO QUE SEA para que nuestro héroe Bill Gates encuentre una vacuna para esta «enfermedad apocalíptica» que tiene la monstruosa tasa de mortalidad de … 0.5% (la peste negra es un sarpullido a su lado). Ya ni siquiera se necesita policías para vigilar a los disidentes:

    Aunque todavía estamos en la fase beta:

    – Con el avance de las tecnologías y la IA, la fuerza bruta de los esclavos ya no son necesarios.

    Así que, tenemos como un 90% de la humanidad que se ha convertido bulto para las élites, y parece que este número sólo tiende a aumentar. Y si recordamos que, desde hace 30 años nos vienen bombardeando con eso de que el ser humano es un «parásito» para el medio ambiente, sin contar el blog donde nuestro héroe Bill Gates pide «sacrificios» a la masa bruta e inútil, como que las señales no son muy halagadoras.

    Estos son hechos. Ya lo que decidan nuestros piadosas élites que esos bultos sólo ellos lo saben con certeza.

    Saludos.

  12. Alexander · ·

    Ioseff:

    «AHORA si a lo que usted se refiere es en meter esa venenosa actitud de embrutecimiento cual déspota granja en el 99% de la humanidad, ahí sí estoy de acuerdo»

    Creo que la granja humana es el siguiente nivel. No creo que haya discusión de eso. El único punto de debate aquí sería la cantidad bruta. ¿99% de cuánto? ¿de 7000 millones o de 70 millones?

    https://es.wikipedia.org/wiki/Georgia_Guidestones

    Menos de 500 millones. En el caso de mantener a la humanidad en 500 millones, eso sería un 7% de la humanidad de hoy. Ahora, esa piedra fue hecha en el 1979. Tal vez en esa época, con menos avance tecnológico que hoy, se necesitaba de 495 millones de esclavos. Creo que hoy el número de esclavos necesarios puede ser incluso menor.

    Saludos.

  13. Alexander · ·

    Parece que a ese vejestorio pedófilo no sólo le gustan las niñas (aunque supongo que para conseguirlas se necesita algo adicional):

  14. Alexander · ·

    Una vez que las basuras subhumanas demócratas retornen a la casa blanca, continuarán con su política de tierra quemada sobre EEUU, como una forma de calibrar lo que quieren hacer en todo el mundo:

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