Surcos (1951): Muchas cosas siguen igual

Anoche, sábado, estaba yo dando una vuelta por los campos y un joven extranjero (originario de Polonia) me reconoció porque es empleado del único supermercado en el pueblo. Me saludó y yo le saludé. Daba la casualidad que íbamos hacia el mismo camino (antes de dispersar) y la conversación giró entorno a la emigración de tantos jóvenes estadounidenses a las grandes ciudades. Yo no sé si ahora en España sigue esa tendencia, pero aquí en los últimos años ha habido una fiebre de mudanza. Una de las frases más repetidas ahora es “me mudo”, ya sea para escaparse de la ciudad (como es el caso actual de muchos blancos adinerados o de clase media que sienten pánico ante la creciente inseguridad protagonizada por jóvenes negros sin futuro…algo parecido al tema de los MENAS en España) ó, al revés, jóvenes de zonas rurales que odian sus raíces, odian su pueblo “conservador” y quieren ir a la gran ciudad para “liberarse”. Hablamos de muchos temas en el camino de 20 minutos. Normalmente, no soy de charlar con gente que no conozca mucho, pero noté que el joven estaba bastante interesado en la política americana.

Uno de los temas que saqué (y que inspiró esta entrada) es la controversia del museo Afro-Americano que tenía una gráfica denunciando lo que ven como “valores blancos”. La gráfica es bastante interesante. No obstante, el museo ya se disculpó hace unos días, después de las duras críticas del hijo de Donald Trump. La gráfica denuncia lo que ellos ven como “valores blanco protestantes”:

1) Gratificación retrasada — esto es, se vive para trabajar y no se goza del placer inmediato como sí hacen muchos no blancos y personas de razas o culturas mediterráneas normalmente (aunque esto es discutible según zona).

2) Horarios rígidos — “time is money” es una famosa frase muy americana, ciertamente.

3) No tener muchos hijos y que cada hijo tenga su propia habitación individual — también que la cultura blanca es aislacionista, individualista y antisocial.

Bueno, echándole un vistazo a la gráfica, entonces yo debo ser una de las personas más blanca protestantes del planeta. Humor aparte, yo siempre pensé que esos valores eran la clave para el éxito, independientemente de tu raza…pero como ahora está todo racializado, pues resulta que no, resulta que son “valores blancos”. En parte, es cierto: la idea de ganar mucho dinero, ahorrar, invertir, conquistar…son ideales del hombre blanco, no del negro o del indio. Sus sociedades no eran materialistas ni tan egoístas como las nuestras. Siempre he dicho que si de verdad necesitas ayuda en un apuro, no será el hombre blanco que te ayude. Probablemente, será un negro o latinoamericano. Lo digo en serio. ¿No os habéis fijado como, por ejemplo, en el Metro de Madrid la mayoría de los que hoy en día ceden el asiento a personas mayores son varones no blancos? En mi experiencia con jóvenes no blancos, éstos, en un entorno muy disciplinado, son bastante más respetuosos que los blancos. Eso no me lo cree mucha gente porque han tenido experiencias negativas con negros en los colegios públicos. Ciertamente, los colegios públicos de negros en EEUU son un auténtico desastre, pero eso no es porque sean negros. Eso tiene otras raíces patológicas. Yo tengo un centro de formación y hay bastantes negros americanos. Jamás he tenido yo un problema de disciplina en mi centro. Solamente una vez hubo una denuncia por “racismo”, alegando que mi centro discrimina a negros, pero fue rechazado por falta de pruebas y luego yo presenté una demanda por declaraciones calumniosas que fue resuelta al final sin los tribunales a cambio de un dinero por daños.

Bien. ¿Qué tendrá todo esto que ver con la película española Surcos? Pues en la conversación sobre la gráfica, salió el tema de la gratificación, del placer y yo le dije al joven que gran parte de los jóvenes que emigran de los campos a Nueva York son perdedores. Sí, lo repito: los que emigran del campo a Nueva York, suelen ser perdedores salvo en las rarísimas y contadas excepciones que sigue una trayectoria profesional y educativa muy concreta. Veamos:

El joven nace en un pueblo rural. El joven es inteligente y finalmente acaba en una de las mejores universidades del país. El joven consigue trabajo en finanzas o algo de prestigio en la gran ciudad y es un éxito laboral. Claro, eso existe. Pero seamos realistas por favor: ¿cuántos jóvenes de campo que emigran a Nueva York tienen ese perfil? Casi ninguno. Ahora viene lo siguiente de mi observación:

Gran parte de los jóvenes de campo que emigran a la ciudad buscan PLACER, buscan ser “fashion”, lo hacen porque todos sus amigos lo hacen y no es “fashion” vivir en un pueblo rural hoy en día…al menos, antes de la pandemia. Ninguna persona con valores ordenados emigraría a la ciudad para vivir en una habitación de mala muerte con desconocidos totales solo para estar cerca del bullicio, de los bares famosos, de la “acción” y el entretenimiento. En vez de ahorrar, estos jóvenes normalmente realizan trabajos que podrían hacer perfectamente en sus lugares de origen: peluqueros y camareros, generalmente hablando. La situación es patética, porque incluso lo cierto es que un peluquero en un pueblo pequeño puede tener mucha más probabilidad de tener casa en propiedad (con hipoteca, eso sí) antes que un peluquero en la gran ciudad. Nueva York, como Madrid y otras ciudades del estílo masificado, la considero una guardería infantil gigantesca. Si tienes buen trabajo, vives muy bien, pero la mayoría vive como niños en una guardería…con entretenimiento (distracciones) ofrecidas a cambio de ser esclavo durante gran parte de la semana y malvivir. Eso siempre ha sido así, pero ahora tiene una dimensión mucho peor que antes: en la época de Surcos, la gente realmente tenía que ir a la ciudad solo para sobrevivir. Eso no lo denuncio, por supuesto. La diferencia es que ahora van a la ciudad para MALVIVIR pudiendo SOBREVIVIR mucho mejor en la mayoría de casos en sus pueblos de origen.

Todo esto que denuncio tiene bastante que ver con mis valores. Yo sí considero que si eres un hombre mayor de 30 años y no tienes un proyecto de vida concreto, eres un perdedor. Será que soy muy blanco y protestante, no lo sé. Pero sí sé lo que pienso y defiendo.

Surcos denuncia esto. Una familia castellana típica de campo se muda a la ciudad de Madrid después de finalizar la Guerra Civil española. Se mudan con la hermana de la mujer del pueblerino. En la ciudad, se topan con “El Mellao”, un delincuente que intenta seducir a la Pili. Trabaja para Don Roque (el Chamberlain). Estos dos hombres son malvados. El gran gallego, Eugenio Montes, escribió lo siguiente y sale al inicio de esta película de calidad:

“Hasta las últimas aldeas llegan las sugestiones de la ciudad, convidando a los labradores a desertar del terruño, con promesas de fáciles riquezas. Recibiendo de la urbe tentaciones, sin preparación para resistirlas y conducirlas, estos campesinos que han perdido el campo y no han ganado la muy difícil civilización, son árboles sin raíces, astillas de suburbio que la vida destroza y corrompe. Esto constituye el más doloroso problema de nuestro tiempo. Esto no es símbolo, pero sí un caso, por desgracia, demasiado frecuente en la vida actual.”

En palabras mucho más breves le comenté todo esto al joven polaco y me dijo que jamás había abierto los ojos como ahora. Le quité las ganas de irse a Nueva York ciudad. “Tú ya vives aquí joven, tú ya tienes trabajo aquí, tú ahora puedes hacer una familia aquí en el campo, en una de las granjas en venta si ahorras, si sigues un camino recto y serio”. Me dio las gracias y me dijo que así lo hará.

Denuncio la emigración de jóvenes de los campos a las ciudades que solo vayan sin oficio ni beneficio, los desplazamientos masivos que están acabando con la estabilidad mundial. La amenaza más perturbardora de los terribles años que se avecinan será la emigración masiva en el planeta. Será el desplazamiento mundial lo que acabe con la prosperidad de muchos.

CUIDADO. Si eres muy “sensiblón” y no puedes ser capaz de un debate, en el segundo vídeo os aviso que hay una escena que hoy sería considerada “violencia de género”. Yo no justifico pegarle a ninguna mujer, pero las cosas deben tomarse en su contexto de época. En aquellos tiempos, era bastante normal que un hombre le pegara a su mujer. Repito, NO LO JUSTIFICO y eso tenía cierta clase social, pero aquí no hay censura postmoderna.

16 comentarios

  1. 1793 · ·

    Muy interesante, Alfred, el análisis que hace de esas personas que quieren emigrar del campo a la ciudad. En España pasa lo mismo. Se habla de la España vacía. Hay miles y miles de pueblos abandonados. Ahora empiezan a dar voces de alarma, pero este es un proceso que dura décadas y décadas. Tampoco tienen desperdicio las frases que reproduce de Eugenio Montes, escritor gallego, falangista y hoy muy olvidado. Astillas de suburbio. Magnífica expresión. Vidas rotas.

    Casi se podría hablar en términos de arraigo y desarraigo. Exceptuando los que emigran por causas estrictamente económicas, que se centran únicamente en trabajar y no están para filosofías, la aventura de la ciudad se plantea por quienes dan ese paso hacia la urbe en términos de aventura: de lo previsible, conocido y familiar se pasa a la jungla del asfalto. Se busca la libertad, pero la libertad tiene su precio. Empezando porque la libertad urbana tiene mucho de alienación. Y no es un tópico. Quien ha vivido una temporada en una gran ciudad sabe lo que digo. Las viviendas son muy pequeñas, casi microscópicas. Se va a casa a dormir. Se abandona la casa muy temprano. No se vive en casa. En realidad, más que de casas habría que hablar de madriguerillas. La gente vive no ya de su trabajo sino en su trabajo. Se pasan horas y horas en los transportes públicos. La gente se centra en su trabajo, come en su trabajo y se va a su casa al caer la tarde. Y esto se repite día tras día. Del trabajo a casa y de casa al trabajo. En este ambiente, las relaciones humanas se vuelven frías y profesionales, distantes. Más que amigos, se tienen compañeros de trabajo y conocidos. Hola, hola. Adiós, adiós. Hay como una fragmentación en las interacciones sociales. Nadie conoce a nadie a fondo, ni hay posibilidad de compromisos en ese sentido. En el trabajo no existen confianzas en el terreno personal. Y fuera de él, como cada vez más gente vive sola, se da un vacío anímico evidente. La crisis de la familia incrementa los efectos alienantes de las grandes aglomeraciones urbanas. Es curioso, pero lo que advirtieron algunos críticos sociales hace ya muchos años se cumple: en las grandes ciudades, rodeados de millones de otras personas, los individuos, paradójicamente, se sentirán solos. Esos barrios enormes, interminables, con casas todas iguales, en donde jamás se ve a nadie por las calles, pueden resultar angustiosos. Incluso hay pocos comercios a pie de calle, porque la gente compra en unos cuantas grandes superficies comerciales. Multitud, anonimato y soledad.

    Durante algunos años trabajé en una gran ciudad y me convertí en un urbanita prototípico soltero, que vive solo. Trabajar, casa, dormir; trabajar, casa, dormir. Resultaba bastante embrutecedora esta cadencia semanal, porque te acabas amoldando de tal manera a una rutina que al final actúas casi de manera irreflexiva, como una máquina humanizada o un hombre maquinizado. Más que en un ente reflexivo, en una situación así uno se convierte en un resorte que salta o retrocede a horas fijas que marcan otros. Encima, el trabajo que tenía era monótono y repetitivo, de corte burocrático. Un compañero me decía: nos tendrían que archivar después del trabajo en vez de dejarnos volver a casa, porque somos más de aquí que de allí. También estaba soltero. Kafkiano. Los fines de semana que podía escapaba y volvía a mis lares. Hasta que pude escapar definitivamente. Un respiro.

    Sin idealizar las comunidades pequeñas, los pueblos se muestran más humanos en el aspecto de la convivencia. Humanos no quiere decir agradables, tolerantes o benévolos. La convivencia no tiene que ser forzosamente idílica. Pero todo está a escala humana. Al menos, se conoce a la gente una por una y por sus nombres. Las relaciones humanas son más profundas y auténticas. Hasta los odios son más reales, porque las personas se conocen mejor y saben de qué pie cojea cada una. En las grandes ciudades, las personas, más que convivir, viven casi yuxtapuestas unas a otras, cada una sigue su camino sin cruzarse con las otras, que en realidad no existen para ellas. Son como esas oficinas en donde cada empleado tiene una pequeña mesa de trabajo individual tipo celdilla separada de la del vecino por una mampara o un cristal. La colmena. Fragmentación y aislamiento. Con el covid-19, todavía peor. No sé qué efectos tendrá el teletrabajo.

    Personalmente, creo que para vivir lo mejor son las ciudades pequeñas o medianas. Los pueblos pueden ser un mentidero de rumores y de miradas por detrás de la cortina y llegar a agobiar. Cuando todo el mundo se conoce muere la privacidad. Y las ciudades grandes son colmenas automatizadas en donde la privacidad tampoco existe porque nadie se preocupa del de al lado. Para que te reconozcas como hombre te tienen que reconocer como hombre los demás congéneres. El anonimato aniquila la personalidad tanto como la vigilancia comunitaria permanente. Quizá más, porque el hombre fuerte se puede crecer en un ambiente rural por sórdido que este sea; pero en la ciudad pasan de él, simplemente. Pasar. Pasar sin mirar. Es lo urbanita. Y es que en la gran ciudad no hay tiempo para construir una vida propia más allá del aspecto profesional. Pero la profesión no lo es todo. Es un medio, no un fin. En una ciudad mediana todo está a mano, la gente se conoce por barrios y calles y ni te asfixian los vecinos ni te da la impresión de vivir en una oficina o en un vagón de metro.

    La gran ciudad es el universo de la simplificación, la abstracción y las reglas racionales de comportamiento entre los individuos. Los pueblos son orgánicos, de costumbres no escritas y generaciones que se suceden en el mismo escenario. Las personas saben de dónde vienen, quiénes son, quiénes les sucederán y quiénes son sus ancestros. En las grandes ciudades da igual el arraigo, porque las personas son fácilmente sustituibles y dependen de estructuras laborales ajenas y anónimas que se despreocupan de ellas como individuos diferenciados y las asimilan como trabajadores anónimos y repetitivos. Pero uno puede trabajar igual que otro siendo ambos personas totalmente distintas. Da igual. La máquina laboral capitalista estandariza a la gente. Uno, otro o cualquiera. No Juan o Pedro.

    Un apunte brevísimo sobre “Surcos.” Su director, José Antonio Nieves Conde, era falangista de izquierdas. Su película neorrealista es una joya del cine español. Como todos los falangistas, Nieves Conde detestaba los efectos deletéreos que las grandes ciudades tienen sobre las estructuras familiares tradicionales. La ciudad envilece, nos viene a decir.

    Un cordial saludo.

  2. Gracias por sus comentarios enriquecedores, que viene siendo habitual.

    Sí, conocía un poco de la situación española de campos vacíos (aquí lo anuncian también mas que nada de Italia…de gente que ha comprado aldeas o casas en una aldea por un dólar, etc). Eugenio Montes, ciertamente, era falangista…pero como ve, yo nunca he sido muy dado a vetar voces de otras tendencias políticas si lo que dicen me parece correcto.

    Sus comentarios sobre las grandes ciudades son gráficos, en el buen sentido y muy cierto todo lo dicho. Al final, las cosas acaban parecido bastante uniformes. Realmente hoy en día, por ejemplo, no es tan tan diferente vivir en Nueva York que vivir en Madrid (al margen de cosas como el idioma, la geografía o el clima). Pero es que incluso hoy, la globalización ha sido tan destructora y uniforme, que incluso las ciudades ya no dependen (ni los países a pasos agigantados) de una base cultural concreta. En NY es totalmente posible vivir toda la vida rodeado de vecinos que solo hablen español y tú jamás aprender una papa de inglés. Hay bastantes casos así. Ni siquiera ya es necesario viajar a España si se quiere comer comida española, pues incluso en algunas cosas, aquí hay más ingredientes puramente “españoles” que en la propia España, aunque parezca mentira.

    Desde hace mucho tiempo yo he venido notando como en España (pero es un fenómeno que he visto en toda la Europa occidental) la calidad de los ingredientes en muchos aspectos deja mucho que desear…y no, no es que aquí en USA la cosa esté bien, al contrario. Lo que sí pasa es que para los que sí somos conscientes del problema, hay muchísimas más opciones como por ejemplo, “farm to table” (comida realmente natural que ni se conoce en España). Si se va a cualquier restaurante español común y digamos que pidas un cocido madrileño…es probable que ni los garbanzos sean españoles sino de México (como he visto en muchos paquetes allí cuando iba a los supermercados). Tenías que ir a tiendas muy concretas para comprar productos locales. Y ojo, que no es por despreciar el garbanzo mexicano…pero, lo siento, me gustan los productos NACIONALES de donde esté…generalmente hablando.

    Todo esto lo comento porque se está perdiendo la identidad (si es que todavía queda algo de identidad). Fíjese en la juventud occidental: ¿qué diferencia real hoy en día existe entre un joven español de 20 años y un joven estadounidense de 20 años?

    Los dos tienen un futuro precario, los dos suelen emigrar a la ciudad si son de campo o pueblo, los dos tienen la filosofía postmoderna normalmente….no tienen un compromiso político ideológico necesariamente, pero sí comparten la “ética” tal como:

    cierto cosmpolitismo universalista, actitud anti-nacional (al revés de la xenofobia, estos jóvenes son xenófilos, comprometidos con eslogans empresariales tales como “igualdad de género en el lenguaje” y demás chorradas del capitalismo empresarial. Lo repito: no hay mucha diferencia entre los jóvenes hoy en Occidente. Incluso, todos visten igual…vivimos en una de las épocas más uniformes y conformistas que se ha visto en la historia.

    Hace 70 años, o 100 años, era perfectamente posible identificar de qué país eras por tu ropa y tu comportamiento, la comida que comías….si es que, en España muchas veces los Mcdonalds están más llenos que las tascas o fondas. Fíjese además en el cine: el español odia su propio cine y le encanta el cine americano. La verdad, muy pocos países se odian tanto a sí mismos como el español (quizá otro ejemplo, aunque menos, son los ingleses…en realidad en Inglaterra muy poca gente pone su bandera…se considera como algo de “mal gusto” cuando no “racista” o de extrema derecha directamente, más o menos como en España).

    En USA, ya se empieza esa tendencia pues los hijos de los inmigrantes NO blancos por supuesto que no sienten la bandera como un blanco de origen.

    Soledad: Sí, pero además es una soledad incómoda porque como bien dice, estás rodeado de gente. A mí me gusta la soledad, pero me gusta la soledad sin ver a mucha gente tampoco. Yo no soy de los que se ponen nerviosos si estoy rodeado de gente, ojo. Puedo perfectamente salir en la tele (lo he hecho hace años) y dar un discurso delante de miles de personas. Me refiero a que, cuando no estoy trabajando, no me gusta estar con gente…porque prefiero la introspección, la lectura, la escritura, la naturaleza….tengo mucho que hacer sin necesidad de estar con gente, sobre todo cuando la mayoría de las personas, especialmente hoy en día, no aportan nada de valor desde mi punto de vista más que consumismo y demás. Es bastante inusual poder tener una conversación profunda con una persona hoy en día, y como ya he dicho aquí muchas veces, yo no hago eso del “small talk”….yo no soy de esos de ¿qué tal? todo bien. ¿has visto el partido”? bla bla. Si no voy a tratar de temas que considero necesarios e interesantes, no tengo ningún deseo de hablar con nadie ni estar con nadie.

    La soledad es real en la ciudad, ciertamente. Sin embargo aquí en el campo hay mucha soledad, pero a la vez sabes que los vecinos te conocen (como usted bien dice del tema asfixiante y los cotilleos) pero sí que te ayudan…eso es incuestionable. Mencioné en otro hilo como, por ejemplo, un vecino cuidaba de mis jardines cuando sabía que estaba en NY.

    En NY, sin embargo, si alguien llegara a acuchillarme en las escaleras de algún edificio, normalmente nadie te ayudaría y como mucho, ya después de ver el cadáver, llamarían a las autoridades. En NY hubo un famoso caso parecido en el cual una chica fue brutalmente asesinada mientras gritaba auxilio, auxilio, la gente oía, pero NADIE la ayudó. Fue asesinada a cuchillazos por un varón de raza negra (ella era blanca, aunque de origen italiano).

    El caso, ahora en los libros de texto de psicología porque existe el “sindrome genovese” lo tiene aquí:

    https://en.wikipedia.org/wiki/Murder_of_Kitty_Genovese

    Incluso, yo diría que hoy en día la gente en NY es algo más “cercana” y “humana” que los neoyorkinos de los años 50 y 60….esto, a mi juicio, se debe a la creciente influencia latinoamericana. Como dije anteriormente, el blanco no suele ayudar a nadie y aunque mucha gente me critique por decirlo, sostengo lo dicho. En España la situación no es muy diferente. ¿Cuantas veces españoles han sido testigos de como roban a turistas en el metro y nadie ni siquiera levanta una voz de alarma? Hay hasta un vídeo en Barcelona de un negro robando el bolso o mochila de un turista y se ve claramente una mujer española, blanca, y no dice ni pio. Es increible pero la persona en la ciudad menos dada a ayudarte será un blanco. Créamelo.

    ¿Trabajó usted en Madrid? ¿Es usted de Madrid?

    Entiendo lo que dice sobre la mecanización. Hizo bien en abandonar ese estílo de vida embrutecedor. Los trabajos repetitivos destrozan el alma.

    También es cierto lo de los pueblos pequeños…es otro “rollo”, como quien dice. Aquí pasa igual. Notas el cambio inmediatamente. La gente te cede el paso en los semáforos normalmente, o te sonríen aun siendo un total desconocido, o te dan algo de charla en el supermercado. Ojo, que como vd bien dice no significa para nada que la gente sea tolerante y abierta…muchas veces todo lo contrario, pero la calidad de vida sí es superior desde mi punto de vista.

    El problema de muchas ciudades pequeñas es que, volvemos al problema del empleo. Esto podría cambiar con el teletrabajo, ciertamente, pero entonces esas ciudades quizá acaben siendo grandes por su calidad de vida y el ciclo acaba destrozando. Ya ve, no soy optimista. Ayer justamente estuve recordando mi calle en Nueva York. Yo tenía (tengo la bendición) de haber vivido en un “brownstone”, en la zona al este del Central Park. En NY, eso muy muy poca gente lo tiene….la casa de ladrillos, con dos plantas y sótano. Sin embargo, incluso en una zona tan preciada, las casas están todas arrejuntadísimas y no hay espacio ni para aparcar. Aquí, en zona rural, hay más CASAS con su porche, su cerca blanca de madera, vacas cuando coges la carretera….y el espacio es un lujo. Tienes espacio para respirar y no oir nada de coches ni sirenas. Y ahora estoy en proceso de comprar una segunda casa porque una de las vecinas está muy mayor y quiere irse a un clima más cálido. Es soltera de toda la vida y una “excéntrica” con más de 7 gatos que alimenta….y me ha pedido el favor de pagarle lo que le queda de hipoteca a cambio de que se pueda quedar con sus gatos durante el periodo de 1 año. Entonces me cederá la casona a un precio tirado. Todo esto lo hemos hecho con abogados, por supuesto. Soy muy legal…me gusta todo documentado y rígido. Yo le hice el favor mas que nada porque me cae bien pero también porque me da pena lo de sus gatos. Soy defensor de los animales. Ella no se los puede llevar todos, pero yo le firmé que si viven, me puede dejar algunos y yo les cuidaré hasta que mueran. Comento todo esto porque, entonces pretendo conectar mi terreno con el suyo…y tendría ahora tanta tierra que esto será como un parque natural (cercado, eso sí…porque yo disparo a intrusos. Menos mal que nunca los he tenido, pero nunca se sabe). Tengo el cartelito ese de “Trespassers will be shot”.

    “La máquina laboral capitalista estandariza a la gente. Uno, otro o cualquiera. No Juan o Pedro.”

    Totalmente de acuerdo, desafortunadamente, es así. Por eso en Madrid decían aquello de “aquí nadie te pregunta de dónde eres” (tampoco en NY…ni a nadie le importa realmente porque da igual realmente, eres un esclavo más).

    Correcto lo de Nieves Conde. Yo más bien diría que aunque es verdad que la ciudad envilece, hoy en día por desgracia también es el centro desde donde salen todas las modas e ideas perniciosas que infectan el entorno natural de una nación.

    Saludos

  3. 1793 · ·

    Saludos cordiales Alfred.

    Qué bien analiza usted el contexto social en el que vive. Se nota que una mente matemática se mueve igual de bien entre números que entre personas. Esa capacidad de entender el entorno se da en la gente introspectiva, que se conoce a sí misma y tiene por tanto una regla precisa y coherente para medir a los demás. Quien se conoce, conoce. Quien se autoanaliza, analiza. Y es que, con todas las diferencias que se quieran, todos los hombres somos iguales, en el sentido de que nuestra común humanidad es una categoría esencial que nos permite enjuiciar, discernir y entendernos, o no, unos con otros. Uno mira hacia sí mismo y sabe que lo suyo también lo comparten muchos otros. Es lo humano, propio y a la vez universal. De uno y de todos. Uno es la excepción, pero la humanidad es la regla. Las diferencias casuales entre los hombres son la mejor prueba de nuestra común identidad de fondo más que de forma. Hasta el odio que a menudo se tienen los hombres sería incomprensible sino fuéramos tan parecidos entre nosotros. Entre una especie diferente y el hombre no habría seguramente ni odio ni amor. No habría nada en común. De otro planeta.

    El proceso globalizador lleva como usted apunta a una verdadera era de la uniformidad y el conformismo generales. La gente más que pensar repite eslóganes. Y se tiene miedo de los diferentes, en nombre de una igualdad mal entendida que en realidad es uniformidad embrutecedora. Vamos a ver: si los hombres somos distintos en raza, cultura etc, eso no significa que unos tengan derechos superiores sobre otros en nombre de esas diferencias. No. Significa que lo humano común es la variedad humana. Si se pierde esta variedad, el empobrecimiento será general. Esta multiplicidad cultural de los hombres, sus diferencias, es lo que explica maravillas tan distintas, pero inconfundiblemente humanas todas, como el Escorial, las pirámides egipcias, las catedrales góticas o las pirámides mayas del Yucatán. La diferencia es la esencia de lo humano, en lo individual y en lo colectivo. Esta proposición es la más antifascista que conozco. Y los pueblos digamos “blancos” tienen cosas de las que avergonzarse y otras muchas de las que enorgullecerse, como los demás pueblos. El auto odio es absurdo. Lleva a la destrucción. Es síntoma de nihilismo y muerte. Es lo que usted señala de los españoles, sus ataques al cine español, propio, o la delirante acusación de fascista contra cualquiera por parte de quienes nada saben del fascismo ni, probablemente, de ninguna otra cosa. Es triste la situación.

    Además es contradictorio: se admite de buen grado que los pueblos de color tienen derecho a mantener sus identidades especificas incluso en occidente, como colectivos de inmigrantes. Me parece justo, siempre que se respeten las leyes. Porque yo creo en las diferencias individuales y colectivas. Pero los blancos no pueden mantener su identidad en occidente bajo la acusación de racistas. Es mucha broma y mucha arbitrariedad. Creo que todos los colectivos humanos tienen derecho a mantener su cultura e identidad especificas contra el vendaval globalizador. Que la mayoría de la gente escoja lo que cree más propio y cercano no es fascismo sino sentido común y deseo de pertenencia. Algo común A TODOS los seres humanos.

    Es completamente cierto lo que señala del sentido comunitario y familiar de los colectivos no blancos. En España esto se ve muy bien entre iberoamericanos o musulmanes. Y hacen muy bien. Recuerdo que el gran escritor Ray Bradbury dijo que el sentido familiar de los latinos era muy bueno para los EEUU, porque esta moral familiar se había perdido entre los blancos. Hoy le llamarían reaccionario.

    Los ejemplos de indiferencia que usted señala son pavorosos. Precisamente porque es eso, indiferencia, no odio ni crueldad. Te da igual que le rajen el pescuezo al vecino mientras no te rebanen el tuyo. Inhumanidad y total despersonalización. Es consecuencia de ese alejamiento de lo verdaderamente humano que se da en las grandes ciudades.

    Que existan personas que se echen las manos a la cabeza porque se cite a determinados autores es prueba indiscutible de que nada tienen dentro de sus cabezas. No entienden, y arremeten. Oiga, que por aquí se cita a Marx, Lenin, Castro, Hayek, Gramsci, Friedman, Gobineau o Rosenberg. De manera crítica. Lo que las personas de espíritu realmente liberal defienden es el libre debate de ideas sin exclusiones ni tabúes absurdos.

    Yo soy asturiano, pero por motivos laborales he rodado bastante por España. En Madrid estuve unos años de burócrata puro y duro. Solo me faltaban los manguitos jaja. Después de esa experiencia, se entienden las fábulas de Kafka. Un rollo. No se lo recomiendo a nadie.

  4. 1793:

    Ahora ya va entendiendo quizá por qué también hice una carrera en políticas (ciencias políticas, no político profesional porque eso sería un insulto). Una de las grandes teorías es conocida como la Teoría de juegos, que tiene un fuerte componente matemático. De hecho cuando cursaba la carrera en NY, siempre sacaba el tema matemático en la clase de Rel. Internacionales y el profesor se prestaba mucho a eso también, muy al pesar de ciertos compañeros. En todo caso, tratar con tanto tipo de gente como la que he tratado en mi vida, sumando mi perfil….pues, no me queda otro que ser analítico de los contextos.

    “todos los hombres somos iguales, en el sentido de que nuestra común humanidad es una categoría esencial que nos permite enjuiciar, discernir y entendernos, o no, unos con otros.”

    Totalmente de acuerdo con esto y es importante subrayarlo.

    “Uno mira hacia sí mismo y sabe que lo suyo también lo comparten muchos otros. Es lo humano, propio y a la vez universal. De uno y de todos. Uno es la excepción, pero la humanidad es la regla”.

    Sí y por eso yo no soy defensor de un individualismo a ultranza. Una cosa es el individuo, por supuesto, con sus “cosas”, otra es ese individualismo exacerbado, libertariano, díscolo y desordenado, anárquico, enemigo del orden político adecuado. Sí, DIGO ORDEN POLÍTICO y sin cortarme.

    “Las diferencias casuales entre los hombres son la mejor prueba de nuestra común identidad de fondo más que de forma. Hasta el odio que a menudo se tienen los hombres sería incomprensible sino fuéramos tan parecidos entre nosotros. Entre una especie diferente y el hombre no habría seguramente ni odio ni amor. No habría nada en común. De otro planeta.”

    Sobre la igualdad, esto fue lo que escribí hace años sobre mi concepto particular de lo que es la igualdad:

    “Yo veo igualdad entre dos personas cuando aceptan la obligación de justificar sus acciones con principios que sean igualmente aceptables para el otro y en la cual exista consulta mutua, acciones recíprocas y/o reconocimiento. Obviamente no descarto que también hay que a veces mirar el tema de la redistribución debido a los sentimientos humanos – es decir, un ejemplo sería el de algún bien material que una persona tenga pero que también sea necesario para alguien con menos dinero. Sin embargo, mi principal preocupación son las relaciones en las cual se reparten esos bienes materiales, no con la distribución en sí misma. Esto significa, en tercer lugar, que la igualdad liberal es sensible a la hora de ver la necesidad de integrar las exigencias de reconocimiento igualitario con los de la redistribución igualitaria. Es decir, que nadie debe arrodillarse ante otro o rebajarse como condición para disfrutar una cantidad justa de beneficios.”

    Usted dice:

    “Y se tiene miedo de los diferentes, en nombre de una igualdad mal entendida que en realidad es uniformidad embrutecedora.”

    ¡Exáctamente! Es que NO tenemos igualdad ni real ni mucho menos efectiva, como tampoco hay democracia real y representativa. Si es que, no es casualidad que los racistas de verdad y los “woke” en realidad compartan todas las ideas.

    ¿¿Cómo?? Sí sí, como lo lee señor.

    Me explico:

    ¿Es que no creen ambos que la raza lo determina todo?

    ¿Acaso no están de acuerdo en que tu identidad racial es lo más importante del mundo?

    ¿Acaso no es cierto que los dos tienen muchísimas opiniones sobre la gente de color a pesar de que apenas conocen a uno solo?

    ¿Acaso no creen que las minorías étnicas en occidente son grupos monolíticos y unidos que piensan igual sobre todas las cuestiones?

    ¿Acaso no están a favor de saltarse la igualdad ante la ley para permitir que se contrate a personas según su perfil racial?

    ¿Acaso no dicen ambos que los actores blancos solo deberían ser actores de voz para personajes de raza blanca?

    ¿Acaso los dos no piensan que ser blanco es un privilegio?

    ¿Acaso los dos grupos no dicen que las parejas interraciales son malas? Claro, el “woke” dice que el negro que se casa con blanca es porque tiene “racismo internalizado” mientras que el racista dice que simplemente es un “fetiche”. Pero al final, NO a las parejas mixtas.

    ¿Continuamos?

    ¿Sabes que el dueño de ese Taco Bell es blanco? El woke dice qué barbaridad…expropiación cultural. El racista…¿qué hace un blanco cocinando tacos? El blanco solo debe comer comida de blancos, sin muchas especies picantes, comida blanca como el estofado de ternera, sal y pimienta nada más.

    ¿Acaso los dos no creen en la segregación? “Espacios no mixtos” dicen los woke, “no a los negros y otros no blancos”, el cartel del nazi. ¿Lo va pillando?

    Si es que…

    Mire, podría entrar mucho más en el tema pero hoy carezco de mucho tiempo porque esto requiere páginas y páginas de análisis. Decirle simplemente que todo este desastre social que vivimos tiene sus orígenes en la teoría crítica, aquella “marcha por las instituciones” que ha llegado a su punto álgido ahora mismo y ha provocado el fundamentalismo de los movimientos que estamos viendo.

    En realidad, es una religión, un movimiento religioso como ya he dicho varias veces. Si se prefiere, podriamos hablar de una cultura “moral” particular. O una cultura de justicia “social”, o, mi preferencia es llamarla una moral, un código de victimización, tanto reales como percibidas. Esta cosmovisión eleva un concepto muy particular de lo que es la justicia social como el máximo valor al que aspirar. Por eso ven “injusticia y racismo” en todas las instituciones e interacciones sociales.

    Por eso les importa un pepino el debido proceso, la igualdad ante la ley, la presunción de inocencia…por eso una mujer que solo hizo algo como llamar a la policía en el Central Park a un varón negro que, según ella, amenazaba su perro fue tan brutalmente castigada en redes sociales hasta tal punto que, mientras que hubo saqueos violentos en tiendas, el desgraciado fiscal de Nueva York Cyrus Vance hizo todo lo posible para imputarle a ella un delito…fue tan grotesco que hasta el negro dijo BASTA YA de acosar a esa mujer. Ciertamente esa mujer estaba mal de la cabeza, ¿pero de verdad tuvimos que leer sobre ellas en los periódicos principales durante semanas y semanas y semanas? ¿No tuvimos suficiente con que fue despedida de su trabajo? ¿No tuvimos suficiente con que le hayan amenazado en su domicilio por “racista” a pesar de que ella es de izquierdas y votó a Obama? ¿Hasta dónde llega el linchamiento de masas que nuestras pseudodemocracias están permitiendo?

    Lo repito para que usted se de cuenta de la gravedad del asunto: hubo saqueos violentos en tiendas, ni un solo imputado por el fiscal Cyrus Vance. Es más, dijo que “ejercian su libertad de expresión”, COMO LO LEE, señor. Pero entonces esta mujer, que ni siquiera dijo nada racista en el vídeo, la va a imputar por “llamada falsa al 911”. Así es como están las cosas en Occidente.

    Dice usted:

    “Y los pueblos digamos “blancos” tienen cosas de las que avergonzarse y otras muchas de las que enorgullecerse, como los demás pueblos. El auto odio es absurdo. Lleva a la destrucción. Es síntoma de nihilismo y muerte”.

    Correcto. Pero lo que está detrás de todo esto es el control. Todos los que caen en una secta se inician porque tienen ya una vulnerabilidad emocional muy fácil de manipular. En el caso de muchos blancos, debido a su alienación y falta de cultura familiar (hoy en día), muchos se sienten realmente como malas personas. Es como antaño el “pecador” que sentía mucha culpa y caía en el fundamentalismo integrista de los religiosos. Siempre se explota una vulnerabilidad de la víctima.

    La consecuencia es:

    Implantar dependencia y obediencia (sé mejor, eres racista, pero sé mejor)

    Modificar tu comportamiento con premios y castigos (te has disculpado mucho, pero sigue siendo una disculpa racista, porque ignoras muchas cosas)

    Dictar con quién vives y dónde (Esto se aplica a los colegios en USA que tienen ordenes de “desegregación” de los tribunales, es decir, tienen que integrar no blancos y claro, eso significa exclusión del blanco.)

    Incluso, llegan a querer controlar tu sexualidad (por ejemplo, ahora en el mundo gay se da el caso de gays de color diciendo que si un chico blanco no siente atracción por un negro, se debe a su racismo internalizado. Pero por otro lado, si se da el caso que SÍ buscan un negro u otro no blanco, entonces es que tiene un “fetiche” de objetivización del étnico). Es decir, hagas lo que hagas, eres un puto pecador. Bueno, en este caso añadir, un PUTO PUTO pecador, ajem.

    Controlan tu moda: ¿por qué llevas rastas si eres blanco? Eso es apropiación cultural.

    Y por supuesto, pedirte la pasta. Lo vimos en junio con la locura colectiva que barrió el país y ha hecho daños irreparables — “aquí teneis una lista de organizaciones de Black Lives Matter. Elige una o varias para dar tu dinero…via el cash app). ¡Ah! Y estamos recopilando una lista, mediante la “contribution matching” para saber quién aporta dinero y quién no nos ayudó.

    ¿No le suena como una pesadilla? Así está la realidad en USA. Si le sumas la pandemia…hay que ser MUY FUERTE para seguir como sigo yo y los que entienden la realidad de lo que está pasando.

    Tema autoodio español: Sí, la verdad siempre me llamó la atención eso en España. Yo no digo que tienes que amar todo el cine nacional, ¡faltaría más! A mi por ejemplo Almodovar me cae fatal (aunque no le quito el mérito a sus películas). Curiosamente las películas españolas SON MÁS POPULARES EN USA que en la propia España.

    El caso del español es curioso: por lo general sufre, como otros pueblos del sur de Europa, un tremendo complejo de inferioridad que es lo que contribuye a su XENOFILIA. El español siempre piensa que todo lo de “allá del norte”, de Europa, es automáticamente mejor. Esta enfermedad todavía no ha llegado a los gustos culinarios, pero llegará. Ya se ven varios jóvenes que no los verás jamás comer un buen cocido, o una fabada, ni nada tradicional. Todo bocatas, comida rápida y demás basura.

    ¿Cuántos españoles hoy en día se sientan todos juntos a la mesa para cenar con sus padres como ocurría hasta bien entrado los años 90? En USA, eso se fue perdiendo con Ronald Reagan y sus reformas neoliberales.

    “Porque yo creo en las diferencias individuales y colectivas. Pero los blancos no pueden mantener su identidad en occidente bajo la acusación de racistas. Es mucha broma y mucha arbitrariedad.”

    A nosotros nos parece de chiste, pero desgraciadamente no es arbitrario: está muy planificado y tiene unos objetivos muy específicos. Por eso todas las grandes empresas están marchando en ese orden social. No, no es ningún accidente, no. A más alienación, más control. Cuando ya no te sientes ni dueño de tu propio país o entorno, pierdes la esperanza. La gente que no tiene esperanza, son fáciles de controlar…y los que controlan, tienen el poder. Esto incluso se denunció en la gran película La historia interminable.

    “Es completamente cierto lo que señala del sentido comunitario y familiar de los colectivos no blancos. En España esto se ve muy bien entre iberoamericanos o musulmanes. Y hacen muy bien. Recuerdo que el gran escritor Ray Bradbury dijo que el sentido familiar de los latinos era muy bueno para los EEUU, porque esta moral familiar se había perdido entre los blancos. Hoy le llamarían reaccionario.”

    Es que es la verdad. Precisamente, una de las comunidades en USA menos afectadas por la droga y los suicidios son los iberoamericanos y los musulmanes. Los blancos están siendo barridos, sobre todo los blancos rurales pobres, por la heroina. Al blanco le quedan dos telediarios.

    De acuerdo en todo lo demás también.

    ¿Asturiano? Qué bien….me suponía que usted era del norte….no porque en el sur sea imposible encontrarse alguien hablando sobre estos temas, pero sí bastante menos.

    Entiendo lo de Madrid, sí. A ver, yo en Madrid vivía muy bien (nunca he vivido mal en ninguna parte, menos mal) pero me pareció siempre una ciudad hostil en muchos aspectos, sobrevalorada (como NY ciudad) y yo vivía muy cerca del Palacio Real….pero al final, me gustaba mucho más escaparme a la Sierra. De hecho, me encanta bastante el norte de la Comunidad de Madrid…incluso viví en El Escorial, en frente del monasterio….no voy a negar que de vez en cuando, cuando me visitaban conocidos de EEUU, me decían que yo podría haber sido (por actitud) la continuación de aquella España poderosa y yo a veces subía a la silla que dicen ser de Felipe II. Buena zona aquella, muchos recuerdos….pero me temo que eso quedará para siempre en el pasado. Solo me quedan los recuerdos, y es bueno que sean tan bonitos ante un presente político social tan desolador.

    Saludos

  5. Por cierto esta es la escena a la que me refería de la película:

  6. 1793 · ·

    Alfred:

    Es muy sugestiva y está muy bien articulada su idea del igualitarismo liberal. Si la he entendido correctamente, usted comienza, como corresponde, en el fundamento esencial que es la común racionalidad de y entre los individuos. Así es. Las personas somos criaturas racionales, capaces de tener ideas y voliciones, y de intercambiarlas con otras personas que también son reflexivas. Esta es la base del diálogo entre iguales. La base de la democracia es la discusión racional entre adultos capaces de hacerse entender y de entender al otro. Reciprocidad. Lo dice usted muy bien: “Obligación de justificar sus acciones en principios que sean igualmente aceptables para el otro.” Diálogo, intercambio/redistribución de ideas y establecimiento de ideas comunes para poder avanzar en la vida social, comunitaria por definición. Hablamos con los iguales precisamente porque sabemos que son distintos, que tienen ideas o proposiciones que nosotros no tenemos o no se nos han ocurrido, y viceversa. De este intercambio fructífero de ideas todos los interlocutores salen beneficiados. Las ideas una vez expresadas, formuladas y justificadas racionalmente son de todos y de nadie. Son la común racionalidad humana objetivada. No son propiedad de nadie en exclusiva. Y, a partir de ahí, a partir de la libre redistribución de ideas entre iguales-distintos, cabe perfectamente, es lógico y coherente, la redistribución igualitaria de bienes y servicios. Una sociedad libre de iguales-distintos ha de avanzar hacia una sociedad más justa en términos redistributivos económicos y sociales. Se redistribuye el conocimiento, se redistribuye la riqueza. El objetivo es una sociedad libre e igualitaria de individuos iguales en derechos, pero distintos. La última frase de su definición es profundamente roussoniana. Es el liberalismo democrático. Rousseau soñaba con las libertades municipales y cantonales de Ginebra, su ciudad natal. Por allí anduvo también siglos atrás el tan demonizado Calvino. Todo encaja: es la tradición de la libertad, con un fuerte fondo religioso, o por lo menos moral, e igualitario.

    A mí me gustaría saber, Alfred, de qué se podría hablar y discutir en una sociedad holística como la que proponen nuestros ortodoxos de la corrección política. Allí no habría igualdad, que nace del reconocimiento del libre debate de ideas entre iguales, sino simple sumisión a los señores de la ortodoxia (o del caos prefabricado, como usted señala agudamente). En un mundo así de “feliz” todos hablarían, claro, pero nadie diría absolutamente nada de interés, bien por miedo, bien por estupidez. Sería una sociedad estruendosa, ruidosa y parlanchina, pero paradójicamente muda: nadie tendría realmente nada que decir. Hablar por hablar, sin justificar nada de lo que se dice, no es hablar, es cacarear. Abolido el diálogo, abolida la racionalidad común y abolida la libertad. Sería la igualdad entre los idiotas. No deseo, ni le deseo a nadie, semejante “igualdad.”

    Nuestro mundo se empieza a parecer peligrosamente a ese futuro que, me temo, nos aguarda. Ya lo decía Orwell en “1984”: los buenos proletarios piensan con un léxico podado, con unas pocas fórmulas expresivas prestadas y con un alejamiento absoluto de la realidad, que ya no se entiende porque nadie la puede reflejar, analizar y expresar de manera individual y libre. Y transmitir a los demás. Claro que la oligarquía de arriba sabía lo que estaba haciendo. Eran cínicos. Controlar a la gente es controlar su mente e impedir el debate como algo insultante, provocativo o pecaminoso. Es la mentalidad que usted señala de secta.

    Como nadie entiende ni razona por cuenta propia, los tontos se creen “libres” con esos códigos de victimización que indica. Lo más cómodo y fácil del mundo es hacerse la víctima. “No te metas con mi gente, tío, porque si te metes con mi gente te metes conmigo.” Esto se oye mucho. Cada vez más. Quien lo dice, suele ser un perfecto analfabeto. Ahora bien, se cree dentro de una cruzada contra los “racistas”, “fascistas” etc. Del bien contra el mal. De esta forma una crítica individual y concreta, o una tontería sin importancia, se convierten en casus belli, porque los presuntos “atacados” son siempre colectivos, grupos. Usted dice eso porque es enemigo de los…cualquier colectivo. Así se rompe el diálogo libre entre libres, iguales y distintos, sustituyéndolo por el agravio permanente, el victimismo, las mentiras y la violencia. Claro que nunca hablan, ni podrían hacerlo, los “grupos ultrajados”, sino sus representantes en la tierra, quienes los manipulan. Es como usted indica una estrategia de manipulación colectiva a largo plazo y cuyos frutos amargos se están empezando a cosechar desde hace ya décadas.

    La anécdota penosa de esa mujer es tremenda. Por una tontería, nada, se destruye su vida. Se convierte en cabeza de turco de los malos instintos de una masas que creen hacer el bien, eso sí, linchándola. Pero, por supuesto, como en “El padrino”, hay quien tira de los hilos para que estos monigotes ignorantes hagan tanto daño. Tan viejo como la historia.

    Cuando se discute algo, cada vez más te salen débiles mentales que contestan: eso que dices me molesta, me siento aludido por ello, atacado e insultado. Y en ningún momento pensaste en esa persona, ni te referiste a ella de ninguna manera. Pero se da por aludida. No discute ideas (no sabe). Pero se ofende. Imposible razonar así, claro. Es lo que se busca: no razonar.

    Un cordial aludo.

  7. RojosNO · ·

    Vaya, después de tantos años el “liberal” estatólatra que idolatraba al rufián mercantilista de Hamilton se ha vuelto abiertamente un rojo, ni me lo esperaba.

  8. 1793:

    Intentaré contestar sus interesantes reflexiones a lo largo del día, porque trata temas que merecen más tiempo que un simple comentario.

    RojosNO:

    ¿Abiertamente rojo? ¿De dónde saca esa conclusión tan tonta? ¿Está usted bien?

    Siempre he defendido el federalismo y el estado…usted dice que eso es ser estatólatra. A lo que usted llama estatismo yo le llamo un país civilizado, libre realmente y ordenado.

  9. 1793:

    “Es muy sugestiva y está muy bien articulada su idea del igualitarismo liberal. Si la he entendido correctamente, usted comienza, como corresponde, en el fundamento esencial que es la común racionalidad de y entre los individuos”.

    Sí, pero incluso más que la común racionalidad (porque hay mentes incapaces de usarla correctamente ya sea por limitaciones cognitivas u otras carencias), parto de algo más esencial aún: nuestra común humanidad en carne, en sí misma, en desnudo.

    “Y, a partir de ahí, a partir de la libre redistribución de ideas entre iguales-distintos, cabe perfectamente, es lógico y coherente, la redistribución igualitaria de bienes y servicios. Una sociedad libre de iguales-distintos ha de avanzar hacia una sociedad más justa en términos redistributivos económicos y sociales. Se redistribuye el conocimiento, se redistribuye la riqueza. El objetivo es una sociedad libre e igualitaria de individuos iguales en derechos, pero distintos. La última frase de su definición es profundamente roussoniana. Es el liberalismo democrático.”

    Sí, aunque lo de la redistribución, me gusta aclarar que ésta, por supuesto, no es igualitaria en sentido que todos reciben lo mismo. Me explico: le daré un ejemplo español, porque los ejemplos americanos a veces no se traducen.

    En España hay inmigrantes “MENAS”, jóvenes magrebíes, para entendernos. Hace tiempo surgió una gran controversia porque las diputaciones o algunos ayuntamientos en el País Vasco estaban destinando más ayudas a éstos que a los “españoles autóctonos”, pero es que si de verdad crees en la igualdad, es lógico. Un joven magrebí NO TIENE la misma estructura familiar nacional que tiene un español. Sí, ser español y pobre es malo, pero ser magrebí y pobre sin familia en un país que no es tuyo y donde no estás acompañado es bastante peor, ¿lo pilla?

    “Rousseau soñaba con las libertades municipales y cantonales de Ginebra, su ciudad natal. Por allí anduvo también siglos atrás el tan demonizado Calvino. Todo encaja: es la tradición de la libertad, con un fuerte fondo religioso, o por lo menos moral, e igualitario.”

    Claro, es que está conectado aunque muchos ignorantes no quieran verlo o no puedan reconocerlo.

    Yo es que me identifico bastante con Rousseau. Y es que Calvino, mal que les pese a algunos, es el ANTICIPO de Rousseau. ¿Cómo? Sí sí, claro que lo fue: porque Calvino fue el primero en ligar conciencia con coacción. Los ciudadanos de Ginebra aprendieron a ser “CITOYENS” gracias al CALVINISMO, no al revés. Un pueblo protestante, “des gens”, transformados por la gracia de Dios, en un nuevo pueblo LIBRE, PERO IGUAL en su pecado, IGUAL en su depravación.

    En cuanto a las relaciones puramente sociales, comparto la teoría de Estado liberal de Rousseau (que en realidad es calvinista) — veamos: la comunión NO conosiste en relaciones de ciudadanos entre otros individuos directamente, sino lo importante son sus relaciones entre ellos indirectamente via su participación en el SOBERANO. Calvino decía en sus Institutos que mientras “nuestras mentes estén de acuerdo con Cristo, nuestras voluntades deben unirse con benevolencia mutua en Cristo”. La unidad real, la unión, se trata de la participación POLÍTICA de cada persona, porque las únicas relaciones válidad entre personas, desde el punto de vista política, son precisamente las relaciones POLÍTICAS bajo el estado. La verdadera libertad racional es cuando el ser humano no tiene que apenas depender de OTRO INDIVIDUO, sino conjuntamente, en igualdad, depender del CUERPO POLÍTICO, o como se decía antes, de “la ciudad divina” como quien dice. El hombre muere, o el estado se disuelve, cuando las partes colindantes forman parte de la otra solo por su proximidad.

    ¡Ah! ¿Que vas a ser más leal, políticamente, a tu vecino…porque éste es de tu misma posición económica? ¡Ah! Entonces con tus acciones estás atentando contra la igualdad, contra la oportunidad de otros. ¿No vas a pagar impuestos para ayudar a financiar el colegio público de gente más pobre que tú en otro pueblo? TEN POR SEGURO QUE TE VAMOS A DETENER, PORQUE ATENTAS CONTRA EL CUERPO POLÍTICO DE LA NACIÓN.

    Eso es lo que pone muy nerviosos a los libertarianos y demás indeseables hiperindividualistas que piensan que viven en una isla.

    Mundo feliz: Sí, bueno, es que precisamente es lo que busca el gran capital: nuestro silencio, porque el silencio es complicidad.

    Como nadie entiende ni razona por cuenta propia, los tontos se creen “libres” con esos códigos de victimización que indica. Lo más cómodo y fácil del mundo es hacerse la víctima. “No te metas con mi gente, tío, porque si te metes con mi gente te metes conmigo.” Esto se oye mucho. Cada vez más. Quien lo dice, suele ser un perfecto analfabeto”.

    Lo que tenemos realmente es una oclocracia, no democracia. Bueno, tenemos oclocracia a nivel bajo, pero en realidad, OLIGARQUÍA a nivel de organización del estado. Lo que sí es cierto, sin duda, es que no tenemos democracia (y es dudoso si la tuvimos alguna vez, al menos en USA o España). España tuvo un brevísimo periodo de democracia real (años 80 y principios-mediados de los 90). Desde su total ingreso e integración en Europa, ya no hay democracia para nada en España.

    Bastante de acuerdo en lo demás.

  10. Pensador errante. · ·

    Saludos a todos.

    Procedo a comentar acerca de este artículo:

    “Anoche, sábado, estaba yo dando una vuelta por los campos y un joven extranjero (originario de Polonia) me reconoció porque es empleado del único supermercado en el pueblo. Me saludó y yo le saludé. Daba la casualidad que íbamos hacia el mismo camino (antes de dispersar) y la conversación giró entorno a la emigración de tantos jóvenes estadounidenses a las grandes ciudades. Yo no sé si ahora en España sigue esa tendencia, pero aquí en los últimos años ha habido una fiebre de mudanza. Una de las frases más repetidas ahora es “me mudo”, ya sea para escaparse de la ciudad (como es el caso actual de muchos blancos adinerados o de clase media que sienten pánico ante la creciente inseguridad protagonizada por jóvenes negros sin futuro…algo parecido al tema de los MENAS en España) ó, al revés, jóvenes de zonas rurales que odian sus raíces, odian su pueblo “conservador” y quieren ir a la gran ciudad para “liberarse”. Hablamos de muchos temas en el camino de 20 minutos. Normalmente, no soy de charlar con gente que no conozca mucho, pero noté que el joven estaba bastante interesado en la política americana.

    “Uno de los temas que saqué (y que inspiró esta entrada) es la controversia del museo Afro-Americano que tenía una gráfica denunciando lo que ven como “valores blancos”. La gráfica es bastante interesante. No obstante, el museo ya se disculpó hace unos días, después de las duras críticas del hijo de Donald Trump. La gráfica denuncia lo que ellos ven como “valores blanco protestantes”:

    1) Gratificación retrasada — esto es, se vive para trabajar y no se goza del placer inmediato como sí hacen muchos no blancos y personas de razas o culturas mediterráneas normalmente (aunque esto es discutible según zona).

    2) Horarios rígidos — “time is money” es una famosa frase muy americana, ciertamente.

    3) No tener muchos hijos y que cada hijo tenga su propia habitación individual — también que la cultura blanca es aislacionista, individualista y antisocial.

    Bueno, echándole un vistazo a la gráfica, entonces yo debo ser una de las personas más blanca protestantes del planeta. Humor aparte, yo siempre pensé que esos valores eran la clave para el éxito, independientemente de tu raza…pero como ahora está todo racializado, pues resulta que no, resulta que son “valores blancos”.”

    Pues debo de ser yo también el cúlmen del “protestantismo”.Lo cierto es que la gran mayoría de avances científicos, musicales, artísticos y médicos se deben a este “espíritu” individualista. De hecho, la figura del “excéntrico” siempre se ha asociado con cierta actitud individualista. Es cierto que hay mucha caricatura y “estereotipo” en la figura del excéntrico, pero las caricaturas siempre tienen su base de realidad. El colectivismo es incompatible con el librepensamiento. De la actitud solitaria es de donde surge el progreso. Los más gregarios son más influidos por el oclos y tienen menos iniciativa. Ergo, no tienen criterio propio y, por ende, no son capaces de proponer nuevas aportaciones.

    “Bien. ¿Qué tendrá todo esto que ver con la película española Surcos? Pues en la conversación sobre la gráfica, salió el tema de la gratificación, del placer y yo le dije al joven que gran parte de los jóvenes que emigran de los campos a Nueva York son perdedores. Sí, lo repito: los que emigran del campo a Nueva York, suelen ser perdedores salvo en las rarísimas y contadas excepciones que sigue una trayectoria profesional y educativa muy concreta. Veamos:

    El joven nace en un pueblo rural. El joven es inteligente y finalmente acaba en una de las mejores universidades del país. El joven consigue trabajo en finanzas o algo de prestigio en la gran ciudad y es un éxito laboral. Claro, eso existe. Pero seamos realistas por favor: ¿cuántos jóvenes de campo que emigran a Nueva York tienen ese perfil? Casi ninguno. Ahora viene lo siguiente de mi observación:

    Gran parte de los jóvenes de campo que emigran a la ciudad buscan PLACER, buscan ser “fashion”, lo hacen porque todos sus amigos lo hacen y no es “fashion” vivir en un pueblo rural hoy en día…al menos, antes de la pandemia. Ninguna persona con valores ordenados emigraría a la ciudad para vivir en una habitación de mala muerte con desconocidos totales solo para estar cerca del bullicio, de los bares famosos, de la “acción” y el entretenimiento. En vez de ahorrar, estos jóvenes normalmente realizan trabajos que podrían hacer perfectamente en sus lugares de origen: peluqueros y camareros, generalmente hablando. La situación es patética, porque incluso lo cierto es que un peluquero en un pueblo pequeño puede tener mucha más probabilidad de tener casa en propiedad (con hipoteca, eso sí) antes que un peluquero en la gran ciudad. Nueva York, como Madrid y otras ciudades del estílo masificado, la considero una guardería infantil gigantesca. Si tienes buen trabajo, vives muy bien, pero la mayoría vive como niños en una guardería…con entretenimiento (distracciones) ofrecidas a cambio de ser esclavo durante gran parte de la semana y malvivir. Eso siempre ha sido así, pero ahora tiene una dimensión mucho peor que antes: en la época de Surcos, la gente realmente tenía que ir a la ciudad solo para sobrevivir. Eso no lo denuncio, por supuesto. La diferencia es que ahora van a la ciudad para MALVIVIR pudiendo SOBREVIVIR mucho mejor en la mayoría de casos en sus pueblos de origen.”

    Totalmente de acuerdo con esto.

    “Todo esto que denuncio tiene bastante que ver con mis valores. Yo sí considero que si eres un hombre mayor de 30 años y no tienes un proyecto de vida concreto, eres un perdedor. Será que soy muy blanco y protestante, no lo sé. Pero sí sé lo que pienso y defiendo.”

    Um…¿qué entiende exactamente por “tener un proyecto concreto”‘

    Tenga en cuenta que las cosas ya son bastante diferentes en ese aspecto con como fueron en otras décadas. Ojo, no pretendo con esto menospreciar a su generación, simplemente digo que su trayectoria laboral se desarrolló en un contexto que difiere al de alguien de una generación más joven. A día de hoy, el mercado laboral ha dado un giro importante en su funcionamiento, algo que usted sabrá muy bien. Por no hablar de que, con la crisis del COVID-19, esa idea de tener un “claro proyecto” que no se acoja a cierta flexibilidad es algo no muy realista. A día de hoy, en muchos disciplinas, sobre todo en los relacionados con las artes que, en el caso español suponen cierta complicación en lo que a cuestión laboral se refiere, considero que lo conveniente es abrirse a múltiples proyectos más que un rígido “proyecto” . No sé si me explico…

    “Surcos denuncia esto. Una familia castellana típica de campo se muda a la ciudad de Madrid después de finalizar la Guerra Civil española. Se mudan con la hermana de la mujer del pueblerino. En la ciudad, se topan con “El Mellao”, un delincuente que intenta seducir a la Pili. Trabaja para Don Roque (el Chamberlain). Estos dos hombres son malvados. El gran gallego, Eugenio Montes, escribió lo siguiente y sale al inicio de esta película de calidad:

    “Hasta las últimas aldeas llegan las sugestiones de la ciudad, convidando a los labradores a desertar del terruño, con promesas de fáciles riquezas. Recibiendo de la urbe tentaciones, sin preparación para resistirlas y conducirlas, estos campesinos que han perdido el campo y no han ganado la muy difícil civilización, son árboles sin raíces, astillas de suburbio que la vida destroza y corrompe. Esto constituye el más doloroso problema de nuestro tiempo. Esto no es símbolo, pero sí un caso, por desgracia, demasiado frecuente en la vida actual.”

    En palabras mucho más breves le comenté todo esto al joven polaco y me dijo que jamás había abierto los ojos como ahora. Le quité las ganas de irse a Nueva York ciudad. “Tú ya vives aquí joven, tú ya tienes trabajo aquí, tú ahora puedes hacer una familia aquí en el campo, en una de las granjas en venta si ahorras, si sigues un camino recto y serio”. Me dio las gracias y me dijo que así lo hará.”

    De acuerdo en esto también.

    “Report this ad

    Denuncio la emigración de jóvenes de los campos a las ciudades que solo vayan sin oficio ni beneficio, los desplazamientos masivos que están acabando con la estabilidad mundial. La amenaza más perturbardora de los terribles años que se avecinan será la emigración masiva en el planeta. Será el desplazamiento mundial lo que acabe con la prosperidad de muchos.”

    “CUIDADO. Si eres muy “sensiblón” y no puedes ser capaz de un debate, en el segundo vídeo os aviso que hay una escena que hoy sería considerada “violencia de género”. Yo no justifico pegarle a ninguna mujer, pero las cosas deben tomarse en su contexto de época. En aquellos tiempos, era bastante normal que un hombre le pegara a su mujer. Repito, NO LO JUSTIFICO y eso tenía cierta clase social, pero aquí no hay censura postmoderna.”

    Bueno, lo cierto es que, como usted ya sabrá, la mujer siempre ha estado más protegida que el hombre en lo que a violencia doméstica y violencia en general se refiere. Lo de “no se pega a una dama” no lo inventaron los progres. Es este uno de los motivos por los que considero que las sociedades de antaño no eran “machistas” y que, de hecho, tenían rasgos ginocentristas.

  11. Pensador errante. · ·

    1793:

    “Un apunte brevísimo sobre “Surcos.” Su director, José Antonio Nieves Conde, era falangista de izquierdas. Su película neorrealista es una joya del cine español. Como todos los falangistas, Nieves Conde detestaba los efectos deletéreos que las grandes ciudades tienen sobre las estructuras familiares tradicionales. La ciudad envilece, nos viene a decir.

    Un cordial saludo.”

    ¿Con “falangista de izquierdas” se refiere a falangista “hedillista”?

    Tiene sentido lo que comenta. Es cierto que el fascismo italiano, al ser originario originario del movimiento futurista, era más dado a lo urbano y “tecnológico”. Sin embargo, en el caso español, tiene más sentido que, debido al la parte económico-izquierdista del falangismo, que incluso consideraba que la reforma agraria del gobierno de Azaña se quedaba corta, y a la mayor “religiosidad” de la población campesina, hubiese mayor interés por parte del tercerposicionismo en español en el entorno rural.

    Saludos.

  12. ERRANTE:

    “Pues debo de ser yo también el cúlmen del “protestantismo”.Lo cierto es que la gran mayoría de avances científicos, musicales, artísticos y médicos se deben a este “espíritu” individualista. De hecho, la figura del “excéntrico” siempre se ha asociado con cierta actitud individualista. Es cierto que hay mucha caricatura y “estereotipo” en la figura del excéntrico, pero las caricaturas siempre tienen su base de realidad. El colectivismo es incompatible con el librepensamiento. De la actitud solitaria es de donde surge el progreso. Los más gregarios son más influidos por el oclos y tienen menos iniciativa. Ergo, no tienen criterio propio y, por ende, no son capaces de proponer nuevas aportaciones.”

    Sí, bastante de acuerdo…aunque yo no lo llamaría “individualismo”, que en realidad es una perversión anárquica. Más bien, prefiero utilizar el término “separado”, o, si se prefiere, “elevado”, diferente, distinto a los demás.

    Es verdad que cuanto más gregario es un pueblo, menos ilustrado, menos inteligente. De hecho, hay bastantes estudios sociológicos y científicos que apuntan a que, cuanto más “sociable” (que no social) es un ser humano, menos inteligente.

    Por eso es, también esto lo digo sin ánimo de herir a nadie porque yo NO les quito mérito: pero por eso es que en las grandes ciduades hoy en día, cuanto más inteligente es un individuo, menos dispuesto a ayudarte en un apuro en el metro o calle, porque para eso se exige cierta sociabilidad y es por eso que los pobres sí son más dados a ayudar (sobre todo pobres de orígenes no blancos, que son pueblos mucho más gregarios que los blancos).

    Tema proyecto concreto: Por supuesto que tomo en cuenta esas cosas. ¿Qué edad tiene usted? Con proyecto concreto me refiero no necesariamente a un plan laboral, no, no, no. Me refiero a un proyecto de VIDA productiva y nacional.

    Pero vamos, no usemos el pretexto del paro masivo (que es una realidad y ha sido una realidad TODA LA VIDA desde que tenemos sociedades capitalistas) para decir que no se puede hacer proyecto de vida concreto.

    De hecho, lo que vimos en los últimos 70 años fue una anomalía de estabilidad y prosperidad. El siglo XIX fue mucho más brutal que ahora y aun así la gente hacía proyecto de vida. Los que no lo hacían, acababan en la delincuencia, o el alcoholismo, el vicio…más o menos como ahora. Esto afectaba especialmente a los varones, es el varón el más afectado si no tiene proyecto de vida. Un varón, un hombre, sin rumbo, es un delincuente en potencia o una víctima de una muerte violenta en manos de otros. Todo el mundo se interesa por las mujeres, nadie se interesa por los hombres. Ni hace 200 años, ni ahora.

    Cierto lo de las sociedades machistas del pasado, PERO, la mujer estaba mucho más limitada. A las mujeres no se les permitia ir a bares de hombres, no podían abrir cuenta bancaria sin permiso de su marido y muchas otras prohibiciones (incluida la educativa)….aunque a riesgo de que algunos se pongan histéricos conmigo, visto lo visto sobre quiénes votan las mujeres….a veces me cuestiono el sufragio femenino…

  13. 1793:

    Por cierto, hablando el tema del aislacionismo en nuestras casas, etc…véase un ejemplo de un pueblo no muy lejos de mí para que tenga una idea como a la gente le gusta sus casas. Fíjese la distancia entre las casas y como no se ve nadie paseando por la calle. A los “wasp” así es como les gusta vivir.

    Aviso: la música no me gusta, pero el vídeo muestra buenos ejemplos de las casas sobre las que hemos comentado. En España rara vez se puede encontrar una barriada parecida. Incluso La Moraleja (lo más parecido) es bastante reducido en comparación.

  14. Pensador errante. · ·

    Alfredo:

    “Sí, bastante de acuerdo…aunque yo no lo llamaría “individualismo”, que en realidad es una perversión anárquica. Más bien, prefiero utilizar el término “separado”, o, si se prefiere, “elevado”, diferente, distinto a los demás.”

    Ok, me parecen aceptables esos términos que usted propone. Ahora bien, estará de acuerdo en que en los valores individualistas, entendidos estos como la priorización del individuo sobre el colectivo, se encuentra una mayor prepoderancia hacia actitudes emprendedoras e innovadoras, ¿no? Considero que, independientemente de las opiniones que se pueda tener sobre esta cuestión, no se puede obviar esta realidad objetiva. Yo, por ejemplo, siendo “individualista” y “ancap”, acepto como realidad objetiva la mayor seguridad que proporciona una sociedad más estatalista. No lo digo por usted, que sé que no cae en el error que voy a decir pero, por este espíritu gregario limitador de la originalidad, son muchos los que son incapaces de ver la realidad objetiva. En ese sentido el romanticismo no es tan individualista como pueda parecer pues, al fin y al cabo, el sentimentalismo fomenta el apego emocional y la expresión sentimental. Todo esto conlleva mayor ingenuidad y dependencia a otros individuos. La “sentimentalocracia” romántica habla de la independencia del artista, ¿pero cómo se puede hablar de dependencia si se fomentan actos cuyos fundamentos son la ciega confianza en el ser humano y, por ende, en la mayor disposición a confiar en estos a costa de reducir la confianza en uno mismo? Y sí, digo confiar en otros a costa de reducir la confianza en uno mismo. El oclos de la sociedad actual habla mucho de la “autoestisma” pero bien que desconocen estos débiles modernos, esclavos de valores, a mi juicio decadentes, como la compasión y el sentimentalismo, que la gratuidad es un mito. No existe lo gratis, todo tiene un precio. Confiar más en otros implica confiar menos en uno mismo, implica depender más de otros, estar dispuesto a influenciarse más por sus criterios y por ende reducir la capacidad de tener criterios propios.

    “Es verdad que cuanto más gregario es un pueblo, menos ilustrado, menos inteligente. De hecho, hay bastantes estudios sociológicos y científicos que apuntan a que, cuanto más “sociable” (que no social) es un ser humano, menos inteligente.”

    Interesante, ¿le importaría facilitarme dichos estudios?

    “Por eso es, también esto lo digo sin ánimo de herir a nadie porque yo NO les quito mérito: pero por eso es que en las grandes ciduades hoy en día, cuanto más inteligente es un individuo, menos dispuesto a ayudarte en un apuro en el metro o calle, porque para eso se exige cierta sociabilidad y es por eso que los pobres sí son más dados a ayudar (sobre todo pobres de orígenes no blancos, que son pueblos mucho más gregarios que los blancos).”

    Curioso. Sí, los negros siempre han sido una raza más gregaria. Por este tipo de cosas soy racialista y defiendo las microsociedades. Las grandes mezclas contribuyen al conflicto, las considero contraproducentes.

    “Tema proyecto concreto: Por supuesto que tomo en cuenta esas cosas. ¿Qué edad tiene usted? Con proyecto concreto me refiero no necesariamente a un plan laboral, no, no, no. Me refiero a un proyecto de VIDA productiva y nacional.”

    Ah, entiendo. Ahora bien, considero oportuno matizar lo que dice. Precisamente el hombre “excéntrico” está sujeto a una larga evolución intelectual y filosófica que le hace cambiar el rumbo a sus proyectos o incluso poner fin a estos y proponerse otros.

    “Pero vamos, no usemos el pretexto del paro masivo (que es una realidad y ha sido una realidad TODA LA VIDA desde que tenemos sociedades capitalistas) para decir que no se puede hacer proyecto de vida concreto.

    De hecho, lo que vimos en los últimos 70 años fue una anomalía de estabilidad y prosperidad. El siglo XIX fue mucho más brutal que ahora y aun así la gente hacía proyecto de vida. Los que no lo hacían, acababan en la delincuencia, o el alcoholismo, el vicio…más o menos como ahora. Esto afectaba especialmente a los varones, es el varón el más afectado si no tiene proyecto de vida. Un varón, un hombre, sin rumbo, es un delincuente en potencia o una víctima de una muerte violenta en manos de otros. Todo el mundo se interesa por las mujeres, nadie se interesa por los hombres. Ni hace 200 años, ni ahora.”

    De acuerdo con usted en esto.

    “Cierto lo de las sociedades machistas del pasado, PERO, la mujer estaba mucho más limitada. A las mujeres no se les permitia ir a bares de hombres, no podían abrir cuenta bancaria sin permiso de su marido y muchas otras prohibiciones (incluida la educativa)….aunque a riesgo de que algunos se pongan histéricos conmigo, visto lo visto sobre quiénes votan las mujeres….a veces me cuestiono el sufragio femenino…”

    Cierto pero, a cambio, los hombres tenían otras desventajas. Tenían que hacer servicio militar obligatorio, sufrían condenas penales mucho más duras, sus vidas eran mucho más prescindibles y, además, no tenían el “poder educativo” que tenían las mujeres, pues eran ellas las principales responsables de la educación, incluyendo el ámbito ideológico-moral, del infante. Respecto al sufragio femenino, lo considero pernicioso. La naturaleza femenina es irracional, colectivista y “buenista”, actitudes que considero perniciosas para la prosperidad. No creo que las hembras sean “inferiores” pero sí diferentes.

  15. 1793 · ·

    Saludos cordiales (y veraniegos) a todos.

    Alfred:

    Gracias por sus puntualizaciones, siempre tan precisas e interesantes. Su idea de la igualdad humana “parte de algo más esencial aún: nuestra común humanidad en carne, en sí misma, en desnudo.” Me parece que está usted aludiendo a la idea de la sociedad como un organismo vivo. Esta idea organicista tiene raíces muy antiguas que se remontan a la Antigüedad clásica (Platón, por ejemplo), y también al cristianismo, con su idea de la iglesia como cuerpo místico de Cristo. La utilización de metáforas antropomórficas para referirse a la sociedad como un organismo humano quiere decir que los individuos adquieren su sentido y plena potencialidad dentro de un todo coherente que es más importante que las partes que lo componen. La idea de que todos los individuos estamos interconectados, como las células de un organismo vivo, y que lo que hace uno acaba por influir para bien o para mal en el conjunto de la sociedad, es un principio básico de las ideas comunitaristas de base organicista, frente al individualismo inorgánico que siempre se refiere a individuos distintos e irreconciliables, que en base a interacciones libres y espontáneas crean el todo social. En el primer caso, organicismo, se supone que en el mundo existe un orden moral natural o revelado por Dios (iusnaturalismo), que trasciende a las libres decisiones de los sujetos y que estos deben respetar por el bien del conjunto, de todos; y en el segundo, individualismo inorgánico, los sujetos se mueven y actúan únicamente por estímulos egoístas, insolidarios, en una búsqueda permanente de su propia prosperidad y felicidad, desentendiéndose del todo. En mi opinión, esta cosmovisión individualista tiene mucho que ver con las doctrinas filosóficas atomistas, del materialismo ateo, con esos átomos que en un espacio vacío interaccionan por azar y crean los universos. El organicismo, en cambio, es una doctrina de base moral y religiosa que de nadie se desentiende porque todos contribuyen a la armonía y buen funcionamiento del todo. En el universo existe un orden moral revelado o accesible por la mera razón, en una palabra.

    Evidentemente, para un liberal individualista clásico el Estado ha de ser mínimo, así como los colectivos sociales en general; para un comunitarista ético el Estado es un redistibuidor igualitario y un guía moral para la colectividad. Son dos maneras antitéticas de entender a los individuos, las sociedades y la relación entre estos y el poder público.

    Está muy bien el ejemplo que usted pone de los MENAS. Efectivamente, por una simple cuestión de justicia distributiva, quien tiene menos que la media ha de recibir algo más que la media. No hay nada abusiva en ello. Al contrario, es una medida comprensible si se tiene una visión solidaria de las relaciones sociales, que vaya más allá del simple individualismo insolidario. Esto ahora se llama “buenismo” por parte de la derecha. Lo de la derecha debe ser entonces “malismo.”

    Marx: “De cada cual según sus capacidades, a cada cual según sus necesidades.” Bien claro se ve que Marx rechazaba cualquier igualitarismo vulgar, porque la simple experiencia cotidiana lo niega, pero a la vez entiende que las necesidades humanas han de ser satisfechas. No todos pueden aportar lo mismo al conjunto de la sociedad por esas diferencias constitutivas entre los individuos. Sin embargo, todos han de recibir lo mínimo para poder llevar una vida decente.

    Creo que se puede establecer un cierto paralelismo entre la idea de una comunidad cristiana igualitaria en la línea de los calvinistas y la idea de Rousseau del pacto social. En Rousseau, el pacto es para constituir un cuerpo político soberano representado por la república una e indivisible. La voluntad general implica que los individuos ceden parte de su libertad para constituir una comunidad orgánica que garantiza que nadie sea tan pobre para verse obligado a venderse como esclavo, ni nadie tan rico que pueda adquirirlo. La libertad individualista y egoísta cede ante la libertad colectiva como expresión de la voluntad general. La idea de la voluntad general espiritualiza la sociedad política en un sentido igualitario y fraterno, que es totalmente cristiano de fondo. Garantiza el derecho y los deberes colectivos frente a los privilegios de unos pocos. La idea esencial de que en una democracia mandan las mayorías viene de Rousseau. Y de que la verdadera libertad es el activismo político. Y, como usted apunta, quien incumpla el pacto, que pague por ello, porque perjudica los intereses generales.

    Claro que efectivamente las democracias hoy día son oclocracias o teatrocracias, a elegir.

    Impresionante ese vídeo, que es la mejor refutación práctica de Rousseau por parte de los privilegiados. Los WASP ricos viven aparte, en un mundo feliz. Nadie en la calle. Separación. Aislamiento. Supongo que en ese ambiente el silencio será sepulcral. Ese barrio provoca una sensación extraña, casi de irrealidad. Es un mundo profundamente artificial, repintado y estéril. Todo está demasiado limpio, nuevo, reluciente y perfecto. Incluso da un poco de miedo, o por lo menos de inquietud. Parecen casas perfectas, o panteones, para gentes no del todo humanas, o que han decidido cortar lazos con la humanidad común y corriente. De otro planeta. De otra especie. Quien vive así y ahí no creo que entienda los problemas cotidianos de la gente normal.

    Son ricos pero están muertos. Ese barrio tiene la tranquilidad de un cementerio.

    Pensador errante:

    Pues sí, Nieves Conde era un camisa vieja falangista. Ingresó en Falange en 1933, cuando era un joven estudiante, deslumbrado por el famoso discurso fundacional de José Antonio en el Teatro de la Comedia (29 de octubre de 1933). Se opuso a la unificación franquista de 1937. Así que era efectivamente un hedillista, un purista. Manuel Hedilla representaba el falangismo independiente y con un matiz obrerista frente a la amalgama franquista, que convirtió a los falangistas en simples peones de la dictadura conservadora de Franco. Nieves Conde encarnaba bien ese falangismo “de izquierdas”, en el sentido de estar en contra de los franco-falangistas “de derechas” domesticados por la derecha tradicional. Como cineasta, tuvo graves problemas con la censura. Otra de sus grandes películas de crítica social, “El inquilino”, fue literalmente masacrada por los esbirros franquistas, que hasta impusieron un final nuevo (!!!). Nieves Conde apostaba por los de abajo, creía que “todos somos necesarios” (título de otra de sus mejores películas) y no me parece desatinado considerarlo un hombre de sensibilidad básicamente izquierdista.

    Esto del fascismo de izquierdas parece una contradicción en los términos, un oxímoron. Pero bastantes fascistas tenían ideas socializantes, de un populismo radical anti-oligárquico, que eran perfectamente sinceras. El problema es que quedaron aislados entre una izquierda que no les entendía ni quería y una derecha que los consideraba rojos y peligrosos. Tierra de nadie. Los fascistas de izquierdas creían que el fascismo era un verdadero socialismo nacional, una manera de nacionalizar a la izquierda, eliminando el internacionalismo marxista y el cosmopolitismo. En Alemania, Goebbels al principio tenía esas ideas radicales. En 1926 se pasó al bando conservador de Hitler. También Gregor Strasser (asesinado por Hitler) y su hermano Otto, que se tuvo que exiliar. Además, también en Alemania, existió el nacionabolchevismo de Ernst Niekisch, que rechazaba el liberalismo occidental, exaltaba la tradición cultural y nacional alemana y defendía la alianza con la URSS. Niekisch era un antinazi decidido. Estos grupos o grupúsculos defendían el socialismo sinceramente, pero dentro del marco nacional y abarcando más allá de la clase obrera tradicional. Era nacional-socialistas idealistas. En España, Ramiro Ledesma Ramos, el más inteligente de los falangistas, fascista antes que José Antonio, era otro típico fascista “rojo.” En Italia, el gran escritor Curzio Malaparte y otros radicales rechazaban el compromiso conservador de Mussolini con las viejas élites italianas. Hay muchos más ejemplos.

    El fascismo tiene mucho de romanticismo y en general los falangistas se sentían más cómodos entre los campesinos conservadores y católicos castellanos, macizo de la raza, que entre, por ejemplo, los obreros asturianos o catalanes, o los braceros andaluces. José Antonio daba mítines en pequeños pueblecitos castellanos. Esta estrategia no gustaba nada a Ledesma, que quería abrir Falange a los obreros, las clases medias bajas urbanas etc.

    Para mí, el fascista de izquierdas con más éxito fue el general Perón. Perón convirtió a su movimiento justicialista en el movimiento obrero argentino, desplazando a socialistas, comunistas y anarquistas, antes poderosos. Nacionalizó con éxito a la izquierda argentina. Y se enfrentó a la oligarquía de su país, que lo derribó en 1955. El peronismo es hoy básicamente la izquierda argentina.

  16. Ioseff · ·

    “El joven nace en un pueblo rural. El joven es inteligente y finalmente acaba en una de las mejores universidades del país. El joven consigue trabajo en finanzas o algo de prestigio en la gran ciudad y es un éxito laboral. Claro, eso existe. Pero seamos realistas por favor: ¿cuántos jóvenes de campo que emigran a Nueva York tienen ese perfil? Casi ninguno. Ahora viene lo siguiente de mi observación”

    Esto es la forma larga de decir: Se puede ser malo, se puede ser tonto, pero no se puede ser ambas. Si te vas a la ciudad sin ser tonto, según usted es para sacar tajada y, añado yo, alimentando en el proceso la burbuja financiera que prolonga y realiza una enorme parte de las miserias de ciudad.

    “Eso siempre ha sido así, pero ahora tiene una dimensión mucho peor que antes: en la época de Surcos, la gente realmente tenía que ir a la ciudad solo para sobrevivir. Eso no lo denuncio, por supuesto. La diferencia es que ahora van a la ciudad para MALVIVIR pudiendo SOBREVIVIR mucho mejor en la mayoría de casos en sus pueblos de origen”

    Pero esta es una de las diferencias entre EEUU y España: EEUU es revolucionario por excelencia, y por ende, URBE (y si eso no le convence, mire el PIB industrial en comparación al resto de países, solo China le hace sombra y por cuestiones traidoras que ya mencionó Alexander). España es reaccionaria por excelencia, fue Proto-Occidente y no lo fue precisamente por su reaccionaria actitud (a la usura, los bancos, el financiarismo en general) y de ahí que el “ideal” español, al menos en Castilla, y en otras zonas del norte, sea el CAMPO. Y soy consciente que en EEUU hay mucho desdén por los urbanitas por parte de los campestres, pero ambos están enraizados en la idea del “selfmade man” en contraposición al “colectivismo” europeo, la familia unida y todo eso. Por eso es importante ver las ideas subyacentes y sus raíces psicosociológicas, en EEUU se presiona para ser “tú mismo” incluso en el campo (creo) y por ende eso empuja a la gente a la urbe. Fíjese que esto ha pasado en el resto del mundo a un ritmo mucho mayor conforme EEUU ha controlado sus mercados y demás: el ideal se exporta. En España esta presión para salir de casa, “independizarte” (de tu familia sí… para ser esclavo “der Merk(el)ao”) y demás no existía en la España anterior al 58. Claro que yo no soy nadie para juzgar la imposibilidad de movimiento en el franquismo anterior al 58, porque cada uno escucha cosas del campo en aquella época que… pero la cuestión es que esa presión por independizar a la gente para que todos seamos unidades económicas consumistas y así más consumo, más economía, más circulación, más acaudalamiento y demás es lo que lleva a créditos, deudas y suicidios. No es mejor pues dejar de dar por el culo con la falsa independización, que no es más que salir de la dependencia natural (esto es, la familiar y social comunitaria) a la artificial (la “asociación” atomización y financierismo)

    Solo una cosa: el ejemplo más perfecto del “selfmade man” es el capo mafioso, quien suele salir de la pobreza a hostias y tiros, y por lo que sé, los herederos o no les interesa tanto el negocio ilegal o la cagan, aunque aquí voy dando palos de ciego.

    “Yo no justifico pegarle a ninguna mujer”

    Es que no creo que ni Franco, el supuesto macho acomplejado conservador por excelencia, lo justificara (ni que fuera el típico machito de mentalidad). De hecho si la gente se molestase en leer la historia familiar de Franco, es bastante fácil adivinar por qué era alguien conservador en cuestiones familiares (“conservador” en sentido general no diría yo, pero bueno, el contexto ciertamente manda, como usted dice): Si tu padre militar, pasados unos años, pierde el cariño hacia tu madre pequeñoburguesa, si tú eres el único hijo que mantiene más relación y cariño con tu madre que tus otros hermanos (que preferían al padre), si tu padre tiene un hijo mestizo en las Filipinas aun casado, pues solo es natural que a alguien como Franco, alguien silencioso, menudo, cauto, prefiera valores tradicionales, incluso si chovinistas y paternalistas, antes que la supuesta libertad que en sí, como TANTAS veces hemos declarado, son libertinajes. De hecho la violenta era Carmencita, cuando se cabreaba, los muebles volaban, claro, como ella no tenía carencias materiales… ah y Franco, ya en el 39 creo, hizo una ley sobre “Delito contra la Mujer” si no me equivoco, que se mantuvo toda la dictadura (dictadura era… como también para otros es dictablanda, la cuestión es que dictaba el vértice picudo de la pirámide social, y el vértice era Franco, por ende, dictador no es incorrecto… como tampoco considero incorrecto llamarlo “democracia orgánica”, para algunos oxímoron, para otros, la naturaleza humana contradictoria en sí misma), y que el proyecto del hombre nuevo del PSOE en los 80 rechazaba porque OROPA OROPA y LEBERTÁ LEBERTÁ e IGUALDÁ IGUALDÁ. Duró una generación esa igualdad, ya ven.

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