La crisis de los refugiados en Europa

Ninguno de los hechos han cambiado con respecto a los refugiados entrando en Europa desde África y Próximo Oriente por la trágica muerte de un varón de tres años. Sin embargo, los medios de comunicación han aprovechado la foto para crear una tormenta de sentimentalismo patético que yo cada vez veo es más evidente en Occidente…lo que algunos llaman la “telebasurización” de nuestros países. Lágrimas por aquí, lágrimas por allá, sentimentalismo vacío, hueco, palabrería barata y un bajón evidente en el nivel intelectual de los debates. Lo más lamentable ha sido tener que leer voces progresistas empleando frases huecas tipo “la tierra es de todos” y fomentando discusiones estériles que no van a corregir el problema, ni ayudar a nadie (mucho menos a los refugiados) y sí fomentar un clima en el que los partidos racistas en Europa van a crecer de forma imparable por políticas demenciales, irresponsables y destructivas.

Los medios de comunicación se han centrado en esta tragedia humana de cientos de miles de personas huyendo del Estado islámico. Otros cientos de miles huyen desde África, en parte por culpa del grupo sanguinario “Boko Haram” o debido a las guerras racistas entre Hutus y Tutsis, o las interminables guerras entre animistas, musulmanes y cristianos.

El único rasgo común entre todas estas personas es que son ciudadanos de estados que fueron hace poco relativamente prósperos, estables y ahora son estados fallidos, por culpa de las políticas occidentales…de nuestros dirigentes criminales. Ante toda esta histeria colectiva de un lado y otro, y sentimentalismo barato, voy a colgar hoy el artículo que escribió un señor de orígen sirio aunque con nacionalidad francesa: Thierry Meyssan.

Por cierto, un apunte más: Cabe recordar que los sirios son un pueblo prácticamente, en términos absolutos, MEDITERRÁNEO y para nada (salvo los que son muy musulmanes, que tampoco son mayoría de islamistas) representan una amenaza para España en términos demográficos. Nosotros somos un país envejecido con decenas y decenas de pueblos desapareciendo y ¡estaría yo encantado de que un pueblo hermano MEDITERRÁNEO llenara muchos pueblos! Conozco muy bien al pueblo sirio porque les he estudiado desde mi época universitaria y muchos sirios son amigos míos — principalmente, gente nacida en USA pero de padres sirios. Muchísimos sirios, físicamente, pueden pasar perfectamente por españoles, israelíes, griegos o italianos.

Para los neonazis: El 20,8% de los sirios tienen el haplo J2 — una de las frecuencias más altas de ese haplo en España se encuentra precisamente en el MEDITERRÁNEO, especialmente Barcelona y Valéncia. Normal, porque los mediterráneos somos pueblos hermandados históricamente. Es más, la mentalidad de la parte mediterránea de España tiene bastante más en común con un sirio que con un ecuatoriano o boliviano o incluso, si de verdad nos ponemos “provocadores”, un italiano se parece más a un valenciano que un madrileño “castizo”. Pero no entremos en esas provocaciones ahora.

Los sirios han sido un pueblo bastante tolerante en Próximo Oriente, contando también con una cifra notable de cristianos. Y por cierto, el padre de Steve Jobs era SIRIO.

Todo esto lo digo para poner las cosas en su debido contexto y que no caigamos en histerias racistas y culturalistas, porque el pueblo sirio es (repito, al margen de religiones) bastante compatible con el nuestro en cómo ver la vida, estílo de vida y hasta gastronomía. Yo me siento muchísimo más en común con un sirio antes que con un sueco o alemán. ¡JAMÁS sentiré afinidad cultural con Suecia!

Si eres sirio y estás leyendo esto, pensando venir a España, sólo te digo esto: Bienvenidos seais, pueblo hermano y mediterráneo. Os vamos a dar la bienvenida que merecéis y que conozco bien por vuestro espíritu hospitalario y afin a nuestro carácter. Mi única advertencia es esta: España es un país absolutamente intervenido por la Unión Europea y vosotros tenéis, en general, buena formación universitaria. No hay trabajo cualificado en España — lo pongo en árabe también por si acaso…(disculpando lo que probablemente es una mala traducción electro):

لا توجد وظائف في إسبانيا.

Sé que la mayoría de vosotros ya sabe bien eso y vuestro destino principal sigue siendo Alemania. Buena suerte allí, la vais a necesitar mucho cuando se convierta en una pesadilla para vosotros como ha sido para nosotros en el sur de Europa tener que arrodillarse ante las peticiones de Angela Merkel. Pronto vais a descubrir de qué va esa indeseable.

Bien, aclarado eso: que sois bienvenidos en Valéncia y supongo también en otros municipios del país, quisiera hacer una crítica a la política llevada a cabo por Europa y simplemente copio el texto aquí de Thierry Meyssan, publicado aquí.

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La falsa «crisis de los refugiados»
por Thierry Meyssan, La Republica (España)

Mientras la prensa europea pulsa la cuerda emotiva difuendiendo fotos de un niño ahogado y publicando reportajes sobre las multitudes que cruzan a pie los países de los Balcanes, Thierry Meyssan muestra que se trata de imágenes fabricadas. Son imágenes que favorecen los intereses del patrón de patrones alemán, Ulrich Grillo, y de la OTAN, pero que no reflejan el fenómeno en su conjunto y empujan a los ciudadanos europeos hacia respuestas que no resuelven el verdadero drama.

a ola de emoción cayó brutalmente esta semana sobre los pueblos que viven en los países de la OTAN. Y bruscamente tomaron conciencia del drama de los refugiados que tratan de cruzar el Mediterráneo, tragedia que dura desde hace años, ante la permanente indiferencia de la opinión pública europea.

El cambio se debe a la publicación de una fotografía que muestra al público el cuerpo de un niño ahogado, depositado por las olas en una playa turca. Poco importa que esa imagen sea una grosera escenificación: los cuerpos devueltos por el mar quedan en posición paralela a las olas, nunca perpendicularmente a ellas. Poco importa también que en menos de 2 días casi todos los diarios de los países de la OTAN hayan publicado instantáneamente la misma imagen en primera plana. Ya se sabe lo libre y pluralista que es la prensa occidental.

Trabajando en el mismo sentido, las televisiones multiplicaron en estos días los reportajes sobre el éxodo de miles de sirios, a pie, a través de los países balcánicos. Particular atención prestaron al paso de esas personas a través de Hungría, país que comenzó construyendo una inútil valla de alambre de espino antes de tomar, una tras otra, toda una serie de decisiones contradictorias que dieron a las televisiones la posibilidad de filmar repetidamente la multitud de migrantes caminando a lo largo de las vías férreas y tomando los trenes por asalto.

«En reacción» ante la conmoción que habían suscitado en sus conciudadanos, los dirigentes europeos, «sorprendidos» y contritos, ahora discuten acaloradamente sobre la manera de socorrer a estos refugiados. Antonio Guterres, ex presidente de la Internacional Socialista y actual Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, intervino en el debate entre estos dirigentes preconizando «la participación obligatoria de todos los Estados miembros de la Unión Europea». Y agrega que: «Según estimados preliminares, los países europeos tienen una necesidad potencial de aumentar las oportunidades de reinstalación en 200 000 plazas.»

¿Cuál es realmente el problema? ¿Quién está explotándolo y con qué objetivo?

Los refugiados del Mediterráneo

Desde el inicio de la «primavera árabe», en 2011, el número de personas que trata de cruzar el Mediterráneo y de entrar en la Unión Europea ha aumentado considerablemente, sobrepasando incluso el doble de cifras anteriores, y se elevó en 2014 a 626 000 personas.

Sin embargo, contrariamente a la idea generalizada, no se trata de una oleada de migrantes nunca vista e imposible de asimilar. En 1992, aunque la Unión Europea se componía entonces de sólo 15 de los 28 Estados que actualmente la integran, estaba recibiendo proporcionalmente más migrantes que en este momento: 672 000 por 380 millones de habitantes. Existe, por lo tanto, un considerable margen antes de que los migrantes lleguen a desestabilizar la economía de la Unión Europea, que hoy cuenta 508 millones de habitantes.

Más de 2 tercios de esos migrantes son hombres de entre 18 y 34 años, según sus propias declaraciones. Así que, por lo general, no se trata de familias.

Contrariamente a la idea que están divulgando los medios de prensa, menos de un tercio son refugiados provenientes de zonas de guerra. Sólo un 20% son sirios, un 7% son afganos y un 3% son iraquíes.

O sea, los otros 2 tercios no provienen de países en guerra y son principalmente migrantes por razones económicas.

En otras palabras, el fenómeno de las migraciones está sólo marginalmente vinculado a la «primavera árabe» y las guerras. Los pobres están abandonando sus países para probar suerte en los países ricos, en total correspondencia con el orden postcolonial y con la lógica de la globalización. Este fenómeno, después de haber disminuido desde 1992 y hasta 2006, se ha reactivado y ahora va en aumento. Pero lo cierto es que actualmente equivale a un 0,12% anual de la población europea, o sea –manejado correctamente– no representa a corto plazo ningún peligro para la Unión Europea.

¿Son los migrantes un problema?

Este flujo de migrantes despierta inquietud en los pueblos europeos. Pero los grandes empresarios alemanes lo acogen con regocijo. En diciembre de 2014, el «patrón de patrones» alemán, Ulrich Grillo, escondía hipócritamente sus intereses tras una fachada de buena voluntad al declarar a la agencia DPA: «Somos desde hace mucho un país de inmigración y debemos seguir siéndolo». Y agregaba que «como país próspero y también por amor cristiano al prójimo, nuestro país debería permitirse a sí mismo acoger más refugiados». También afirmaba: «Yo me distancio muy claramente de los neonazis y de los racistas que se reúnen en Dresde y en otros lugares». Y, con un poco más de seriedad, «Debido a nuestra evolución demográfica, garantizamos el crecimiento y la prosperidad con la inmigración» [1].

Este discurso retoma exactamente los mismos argumentos que presentaban los empresarios franceses en los años 1970. Otro elemento a tener en cuenta es que hoy en día la población europea dispone de cierto nivel de educación y de calificación, algo de lo que carece la gran mayoría de los migrantes, que estarán por consiguiente más dispuestos a aceptar ciertos tipos de empleos que los europeos rechazan. Progresivamente, la llegada de mano de obra no calificada y dispuesta a aceptar condiciones de vida inferiores a las de los europeos suscitó en el pasado tensiones en el mercado laboral. El empresariado francés favoreció entonces la llamada «reunificación familiar». La ley de 1976, la interpretación que de ella hizo el Consejo de Estado en 1977 y la jurisprudencia de la Corte Europea de Derechos Humanos desestabilizaron ampliamente la sociedad. El mismo fenómeno puede observarse en Alemania desde que se adoptaron disposiciones similares a aquellas con la inclusión, en 2007, de la reunificación familiar en la legislación alemana sobre la inmigración.

Contrariamente a otra idea generalizada, los migrantes económicos no plantean un problema de identidad para Europa, pero su ausencia sí constituye un problema para sus países de origen. Y también plantean un problema social en Alemania, donde –debido a la política estimulada por Ulrich Grillo– la clase obrera ya está siendo víctima de una feroz explotación.

En todos los demás países donde se han aplicado ese tipo de políticas, no son los migrantes económicos los que han representado un problema sino la posterior reunificación familiar.

¿Quién fabrica la imagen actual de «crisis de los refugiados»?

Desde el inicio del año 2015, el cruce ilegal de la frontera de Turquía hacia a Hungría, que costaba 10 000 dólares, bajó a 2 000 dólares por persona. Hay ciertamente traficantes de personas que son verdaderos esclavistas, pero también hay gente que ayuda a los migrantes en el cruce de las fronteras simplemente porque quieren ayudar a personas en dificultad. En todo caso, cabe preguntarse ¿quién paga la diferencia?

Por otro lado, al principio de la guerra contra Siria, Qatar imprimía pasaportes sirios falsos y los entregaba a los yihadistas de al-Qaeda para que pudieran convencer a los periodistas de la prensa atlantista de que eran «rebeldes sirios» y no mercenarios extranjeros. Pero actualmente, algunos traficantes de personas están entregando pasaportes sirios falsos a migrantes de otras nacionalidades. Y los migrantes los aceptan pensando, acertadamente, que esos pasaportes falsos han de facilitarles la entrada en la Unión Europea. En efecto, como los Estados miembros de la Unión Europea han cerrado sus embajadas en Siria –con excepción de la República Checa y Rumania– ahora no tienen cómo verificar la autenticidad de esos pasaportes.

Hace 6 meses, yo expresaba mi sorpresa ante la ceguera de los dirigentes de la Unión Europea, señalando que no percibían la voluntad de Estados Unidos de debilitar a sus países, incluso mediante la «crisis de los refugiados» [2]. El mes pasado, la publicación Info Direkt señalaba que, según los servicios de inteligencia de Austria, el éxodo de refugiados sirios hacia Europa estaba siendo orquestado por Estados Unidos [3]. Es una imputación que está por verificar, pero también constituye una hipótesis sólida.

En todo caso, todos estos acontecimientos y manipulaciones carecerían de gravedad si los Estados miembros de la Unión Europea pusieran fin a la reunificación familiar. El único verdadero problema no sería entonces la entrada de los migrantes sino la tragedia de los que mueren en el intento, tratando de cruzar el Mediterráneo, precisamente la única realidad que no moviliza a ningún dirigente europeo.

¿Qué trama la OTAN?

La OTAN, o sea el brazo armado internacional de Estados Unidos, no ha reaccionado. Pero, según sus nuevas misiones, la alianza atlántica se reserva la posibilidad de intervenir militarmente ante los grandes flujos migratorios.

Sabiendo que sólo la OTAN dispone de la capacidad de “incrustar” una información tendenciosa o simplemente falsa en la primera plana de todos los diarios de sus países miembros, es altamente probable que ese bloque militar esté organizando la actual campaña. Además, el hecho que esa campaña esté presentando a todos los migrantes como refugiados que huyen de las zonas de guerra y la insistencia sobre el origen supuestamente sirio de todos estos migrantes hacen pensar que la OTAN está preparando una acción pública relacionada con la guerra que secretamente dirige contra Siria.

[1] «Allemagne: le patronat veut plus de réfugiés» [En español, “Alemania: los patrones quieren más refugiados”], AFP, 23 de diciembre de 2014.

[2] «La miopía de la Unión Europea ante la estrategia militar de Estados Unidos», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 27 de abril de 2015.

[3] “Insider: Die USA bezahlen die Schlepper nach Europa!”, Info Direkt, 5 de agosto de 2015. «Acusan a Estados Unidos de financiar el éxodo de refugiados hacia Europa», Red Voltaire, 13 août 2015.

2 comentarios

  1. El Moli de Getafe · ·

    ¿ Thierry Meyssan ?

    ¿ Thierry Meyssan es su ejemplo ?

    ¿ Desde Siria con amor ?

  2. Es un buen escrito para este caso, Moli.

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