¿Barcelona o Madrid? Conclusiones

Esta mañana, servidor amaneció de nuevo con los rayos de la luz mesetaria penetrando los cristales de las ventanas en la habitación. Ahora que conozco a Barcelona (aunque obviamente para conocer una ciudad BIEN hace falta más tiempo que un puente) puedo sacar algunas conclusiones.

1. La comida: En general, me gusta el buen comer y como bien en cualquier parte de España y sus regiones. Pero, la gastronomía catalana es más compleja y “refinada” (esto es una opinión subjetiva) que la castellana – la cocina castellana es fuerte, pero sencilla y muy de campesino pobre. También es posible comer en Barcelona algo más temprano que en Madrid. Los horarios son mucho más “europeos” en cuanto a que hay esa opción para el que la quiera. La cocina castellana es producto de tierras duras “a lo Cervantes” y la catalana es producto de una tierra más generosa, mediterránea.

2. El “tapeo” – noté que el “tapeo” no forma parte de la cultura catalana al mismo nivel que Madrid o Castilla. Es algo que no me molestó porque nunca he sido de “ir de tapeo”. Yo soy de comer y no soy nada partidario de tomar cañas pequeñas probando distintas tapas. No es que no me guste, pero no es algo que me nazca. No soy tan espontáneo como la gente le gusta ser en Madrid.

3. Gente “interesante” en lo cultural: Madrid no tiene un Ferran Adriá ni mucho menos la “presentación” global tan currada que tiene Barcelona. Tampoco tiene una base industrial. Barcelona es el centro de los diseños de moda en este país así como investigaciones médicas y de alta tecnología. En cuestiones políticas, la gente es mucho más interesante y te encuentras desde un fachilla (minoritario y suelen ser hijos de mesetarios pobres) a independentistas radicales nacionalistas. En general también tienen mas conocimientos de otras culturas que en Madrid. Castilla no ha producido un “Pans & Company” ni la cantidad de empresas que han producido los catalanes. La burguesía catalana siempre ha sido mucho más inteligente que la castellana – de origen religioso o “noble”, pero tremendamente parasitaria, enchufista e inmovilista. Eso aún se percibe en el centro del país.

4. Sentarse – una cosa que sí no encaja conmigo es que en Barcelona la gente se siente MUCHO MÁS en los locales y terrazas que en Madrid. En Madrid somos más de ponernos a la altura del bar y de pie. En no pocos sitios de Barcelona me preguntaban ¿no se sienta?” Pues no, no quiero sentarme para tomarme una cerveza. Yo soy de la barra, de estar de pie y observar, estar en control de lo que hago y pido.

5. Lentitud: El servicio es lento, lento, lento (especialmente para cobrar). Esto ya lo dije en la entrada anterior, pero es que es algo que me sigue llamando la atención. En Madrid dicen que los catalanes son “rápidos para sacarte el dinero” pero yo no noté eso para nada. Sin ánimo de sonar “chovinista” (no lo soy), como en Madrid no hay nada en cuanto a hostelería en este país. El resto de España, con perdón, va de pena en cuanto a velocidad y eficiencia en este aspecto. Hace tiempo un escritor “pro-Madrid”, gracioso, escribió esto y lo suscribo totalmente: “Aquí entras en un bar dos veces, y a la tercera, el camarero ya sabe lo que quieres sin que abras la boca. En el tiempo que tarda un camarero en Barcelona en ponerte un pan tumaca, aquí dan los dos platos, el postre, te cobran y encima te dan gratis los resultados de la Liga”. En otras partes de España, aunque vayas cien veces al bar, te piden lo mismo que qué deseas. Macho, si siempre te pido el puñetero café, ¿no crees que ahorrarias tiempo en vez de preguntármelo, ponérmelo directamente? Ahora bien, en Barcelona (no sé si por mi forma de ser) pero ya a la segunda vez que fui a un bar sabían lo que querían. ¿Tanto se acordaron de mi cara?

6. El transporte público: Lo siento, catalanes – INFERIOR a Madrid. DOS EUROS CON QUINCE un billete sencillo de Metro? ¡Venga ya! En Madrid, 1,20 € (aunque ahora va por zonas) y te lleva a muchos más sitios que el de Barcelona. A modo de ejemplo: Puedes ir, ida y vuelta, de un pueblo como San Sebastian de los Reyes al centro de Madrid por 3,60 euros en cercanías. En Barcelona, costaría el doble por la misma distancia, salvo que te compres los abonos entonces sí sale algo más barato que Madrid, creo.

7. Ruidos: Una cosa que noté instantáneamente. La gente en Barcelona habla más bajito por la calle y apenas se oyen cuando vas andando. Eso es notablemente diferente a Madrid o NY, donde la gente habla mucho y es por lo general escandalosa.

8. Acogida al extranjero – es falso, no obstante, lo que se dice en Madrid que “somos acogedores con los extranjeros”. En Barcelona es mucho más de “vive y deja vivir”. Es verdad que el madrileño es más “curioso” y conversador que el catalán, pero un extranjero siempre se va a sentir que está en una ciudad únicamente española y no tan internacional y cosmopolita que Madrid. Lo que los madrileños tienen de “acogedores”, los catalanes lo compensan en cultura y no tanto paletismo. En Madrid aun hay mucho paleto que, por ejemplo, piensa que la gente en EEUU solo come perritos calientes y hamburguesas.

9. Interesante: Apenas noté manifestaciones públicas de “amor” en Barcelona. En Madrid, nada más regresar ayer había gente morreándose en el tren y en la calle. Me dais asco. No, no por “moral” sino porque esas cosas deben hacerse en privado y a mí no me interesa tener que oír tu besuqueo baboso en el metro. En Barcelona apenas vi eso (en comparación con Madrid). Me gusta que no se toquetea tanto en Barcelona, en general. Normal, porque cuanto más nivel cultural/educativo, menos toqueteo y palmoteo efusivo.

10. Concluyendo, me ha encantado este artículo de un tal Jordi. Con algunas excepciones, lo que dice de los bares sucios y el trato de “usted” es totalmente cierto. Me gustó mucho la distancia que hay en el trato barcelonés. No voy a un bar para ser tu colega, voy a tomarme algo y para que me sirvas. Luego yo te pago y adiós. Si voy por la calle, lo mismo. No me interesa nada tu vida personal ni tus problemas. No me interesa como vistas (mientras no me lo impongas a mi) o si vas de homosexual o de lo que quieras. Lo único que pido es que me dejes a mí mi espacio personal.

Y con esto, señores, concluyo mi serie sobre Barcelona. Antes, por puro reflejo de Madrid la criticaba sin conocerla de nada pero ahora que la he conocido, estoy encantado de conocerla. Quiero más.

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4 comentarios

  1. El Moli de Getafe · ·

    Yo soy mucho más de Tarragona.

  2. Cabrit0 · ·

    La primera vez que fui a ambas (en la misma semana) me gustó más Barcelona. De la 2da vez en adelante me gustó más Madrid. Supongo que Barcelona impresiona más por primera vez y que a Madrid hay que descubrirle sus encantos poco a poco.

    Pero yo no soy de ciudades grandes. A Coruña y San Sebastián me gustan.

    Saludos.

  3. Cabrito: Mucha gente de fuera dice eso. Que una vez “conocen” a España, se quedan con Madrid (por su gente mas que por la ciudad en si misma) aunque claro ellos vienen en búsqueda del “cachondeo español” y en efecto, nada como Madrid en ese aspecto.

    El Moli: No conozco Tarragona así que no puedo comentar al respecto pero supongo que es mucho mas pueblerina.

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