Barcelona: ¡Me está encantando!

Señores: Tengo que confesar algo por primera vez aquí. Nunca había estado en Barcelona y por fin he podido aprovechar este puente para visitar la ciudad condal. Sin duda, ahora entiendo por qué tanta gente de fuera le gusta (y los que hemos vivido fuera de España). Llevo solamente dos días aquí pero me está gustando mucho todo lo que veo: el estílo de la gente y su actitud, así como la ciudad en sí misma. El tema es que Madrid es una gran ciudad pero no deja de ser solamente una gran ciudad española sin poder competir en el mundo. A menudo se dice que la gente de Madrid es “encantadora” y la mayoría, sí, lo es pero para mí no es algo que yo valoro dado mis intereses/forma de ser que en nada encajan normalmente con lo “castellano” o mesetario. Barcelona se nota que es muchísimo más avanzada en cuanto a la mentalidad social de la gente – veo mas gente “excéntrica” donde quiera sin que nadie te mire (como debe ser), nadie te mira por la calle, hay más diversidad de gente, más un espíritu liberal de “haz lo que te de la gana” porque se respira esa relajación mediterránea que Madrid NO tiene. En comparación, Madrid parece como algo más reprimida (porque es más tradicionalista y castiza) y a lo mejor solo son observaciones subjetivisimas mías pero dado que conozco MUY BIEN Madrid, puedo hablar con propiedad.

El clima: No tengo mucho que decir salvo que soy de los que prefieren climas más cálidos. Sin duda, Barcelona le gana a Madrid en eso (aunque no es tan ideal como el clima valenciano).

A continuación, escribiré mis impresiones – NO PRETENDO SER AUTORIDAD en nada y esto, OBVIAMENTE, son mis observaciones personalísimas sobre lo que voy viendo.

La hostelería – La calidad de la hostelería que he visto en Barcelona es muchísimo mayor que en Madrid porque se nota que tienen un público más internacional y exigente. Eso sí, he notado mucha más lentitud para cobrar y a los bares les falta ese “toque especial” individualista que tiene todo bar de Madrid. Me refiero a un no sé qué de “personalidad” propia que tiene cualquier bar en Madrid. La gente aquí es mucho más “seria” en tanto que no se habla como Madrid ni se ven tantas tertulias. Es mucho más común ver gente sola con auriculares en los locales (algo que me gusta mucho PERO…sí, le quita ese toque dicharachero que tiene Madrid).

Los precios – Barcelona es terrible con los precios. En Madrid entras a cualquier bar y si pides un vaso de agua, te lo ponen. Aquí tienes que en la mayoría de sitios coger la botella de plástico y soltar el dinero. Hay una tasa para el turista que no me gusta para nada y es una ciudad literalmente tomada por el turista extranjero. Eso tampoco me gusta PARA NADA porque uno se siente extranjero en su país. Eso sí, en Barcelona hay que saber donde ir y por suerte ya he aprendido a evitar a las masas de turistas pesados extranjeros que no me aportan absolutamente nada en lo personal – es más, soy de los que ignora al turista normalmente si piden algo por la calle. Les digo siempre “no sé no sé” y ni les miro. Soy muy “londinense” en eso. Pero he notado que en Barcelona la gente también suele pasar del turista y no son tan “amables” para dar direcciones como en Madrid. Otro punto a favor de Barcelona. Las porciones y platos de los restaurantes son notablemente más pequeños que en Madrid y el pan parece de broma.

La marcha nocturna: Yo ya tengo cierta edad así que no salgo como antes por la noche pero sí se nota que la calidad de la vida nocturna aquí es notablemente inferior a la de Madrid – no se sale tanto por la noche ni hasta altas horas de la madrugada. Como he ido diciendo, para encontrar aquí eso hay que “saber donde ir”. No se alterna tanto de bar en bar (por lo que veo) como en Madrid.

“Amabilidad” – para mí es un concepto que dependerá de cada uno pero personalmente nadie me ha “impuesto” el catalán aunque por mi apellido sí me lo hablan y piensan que soy de aquí de toda la vida. En ningún momento he visto nada “raro” aunque, efectivamente, sí se habla catalán y hay muchas banderas independentistas en los balcones.

La música – solo hablaré de la que me interesa en el ámbito moderno. Sin duda, Barcelona es mucho mejor para los que nos gusta la música electrónica. Hay varios locales dedicados al tema (mucho más que en Madrid donde se está estilando mas el regetón latino). También hay más de una emisora para música de este tipo. En Madrid, apenas hay una.

Grafiti: Hay mucho menos grafiti que en el centro de Madrid y han cuidado mas sus calles. Madrid está sucia y decadente. Gracias, Ana Botella.

Inmigración – Hay muchos menos latinoamericanos aquí que en Madrid. El tipo de inmigración que veo es una a la que estoy mucho más acostumbrado para tratar – musulmanes (especialmente del Magreb), gente de Pakistán, o europeos del este y africanos.

Tiendas de chinos – No he visto una sola tienda de chinos de esas cutres que ponen “alimentación” en Madrid. Hay supermercados parecidos, pero las fachadas están bastante más curradas (así como los carteles).

Parecido a París – Barcelona me recuerda bastante a París – es una ciudad de avenidas anchas y mucho más “sofisticada” que el Madrid mesetario. Ahora que puedo comparar, la gente en Madrid (generalizo, obviamente) es más pueblerina de aspecto y de ahí a que no se respete tanto el individualismo como en Barcelona.

Los chicos de los flyers – En el centro de Barcelona, se reparten flyers y otra propaganda para los turistas, pero una cosa que he notado es la ausencia de “chupitos chupitos gratis chicos” que se oye constantemente en Madrid. Eso me ha gustado también. Supongo que esto se debe a que en Madrid se vive mucho mas los bares mientras que Barcelona parece más orientada a restaurantes.

Resumiendo este breve “post”, me gustan las dos ciudades pero he notado que por mi personalidad, parece que encajo mucho mas en Barcelona. También me gusta el constante politiqueo que hay aquí ya que en Madrid apenas hay debate político y la gente es mucho más pasota en este aspecto. Me gusta que los catalanes (para bien o mal) son feroces defendiendo lo suyo y me encanta las referencias culturales donde quiera que mires. Hay tensión y tiene ese “toque” que le falta a Madrid.

Eso es todo por ahora. En la próxima entrada intentaré escribir con más detalle.

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5 comentarios

  1. “Sin duda, y ahora entiendo por qué tanta gente de fuera le gusta (y los que hemos vivido fuera de España). Llevo solamente dos días aquí pero me está gustando mucho todo lo que veo: el estílo de la gente y su actitud, así como la ciudad en sí misma”.

    La verdad es que Barcelona no pasará jamás desapercibida para ningún viajero. Es una ciudad contemporánea, pero también antigua. Baste recordar sus callejuelas del barrio gótico, y su sofisticada calle del Paseo de Gracia, donde los edificios decimonónicos propios de la era del “modernisme” conviven con las construcciones más actuales, lo que le otorga un aire de elegancia. Barcelona es vanguardista, dinámica y tiene ese aire, digamos, “chic”, que la convierte, junto con Londres, París o NY, en una ciudad de proyección internacional. Otras urbes como Madrid todavía adolecen de ese toque un tanto provinciano y gris.

    No estoy insinuando que una ciudad sea mejor que otra, pero sí tienen una personalidad diferente. Para los que somos urbanitas, y tenemos determinadas inquietudes y, como bien dices, cierta personalidad “excéntrica”, en una ciudad como Barcelona encajamos como pez en el agua. También es una ciudad ideal para artistas, intelectuales y gente bohemia.

    “Los precios – Barcelona es terrible con los precios. En Madrid entras a cualquier bar y si pides un vaso de agua, te lo ponen. Aquí tienes que en la mayoría de sitios coger la botella de plástico y soltar el dinero”.

    Barcelona ocupa el puesto 25 en el ranking de las ciudades más caras del mundo. No solo en el sector servicios, sino también en el de la vivienda. Un alquiler sencillo en BCN puede costarte a partir de 600 € como mínimo. En cuanto a comer, depende de lo que te guste, y de si lo haces en tu casa o fuera. En un bar cualquiera, el menú más sencillo puede costar a partir de 9 €, y es bastante difícil encontrarlo un precio inferior.

    Y sí, el pan que ofrecen en los bares y restaurantes de Barna, es bastante cutre. Es pan que seguramente lleva más de un día conservado en el frigorífico.

    Otras ciudades españolas más provincianas, pongamos por ejemplo: Lugo, la ciudad-aldea donde resido en estos momentos, los productos y servicios son bastante baratos, pero por contraparte los sueldos en los empleos son mucho más bajos.

    No obstante, si uno piensa vivir en Barcelona, siendo mileurista o de nivel socio-económico medio, le será relativamente fácil vivir en esa ciudad.

    “Las porciones y platos de los restaurantes son notablemente más pequeños que en Madrid y el pan parece de broma”.

    “La marcha nocturna: Yo ya tengo cierta edad así que no salgo como antes por la noche pero sí se nota que la calidad de la vida nocturna aquí es notablemente inferior a la de Madrid – no se sale tanto por la noche ni hasta altas horas de la madrugada. Como he ido diciendo, para encontrar aquí eso hay que “saber donde ir”. No se alterna tanto de bar en bar (por lo que veo) como en Madrid”.

    Si uno quiere salir de noche por Barcelona tiene que saber exáctamente a qué locales va a ir. Aquí son más de ir a un sitio concreto, y quedarse ahí un tiempo determinado.

    En Barcelona la hora habitual de la cena es alrededor de las 21 o 22h, con lo cual el horario habitual para salir de noche en Barcelona es mucho más tarde que en otros lugares de Europa, alrededor de las 23 o 24h. En BCN hay que llegar a los locales de ocio alrededor de las 2 o 3 de la mañana, que es la hora en que los bares comienzan a cerrar sus puertas.

    “Amabilidad” – para mí es un concepto que dependerá de cada uno pero personalmente nadie me ha “impuesto” el catalán aunque por mi apellido sí me lo hablan y piensan que soy de aquí de toda la vida. En ningún momento he visto nada “raro” aunque, efectivamente, sí se habla catalán y hay muchas banderas independentistas en los balcones.

    Llevo casi toda la vida residiendo en Barcelona, y jamás ningún catalán me ha impuesto su lengua. De hecho, por allí es habitual que si hablas con un catalanohablante y éste, percibe que eres castellanohablante, la persona en cuestión enseguida cambia el idioma y te comienza a hablar en castellano. Desde siempre, en Catalunya el bilinguismo ha convivido sin mayor problema. Aunque el idioma predominante en la calle (y en los comercios) es el castellano.

    Según la ley, todo ciudadano catalán tiene derecho a ser atendido en su lengua materna en los organismos públicos. En los comercios no lo tengo tan claro, pues por ejemplo en El Corte Inglés la mayoría de dependient@s te atienden casi siempre en castellano, pero creo que por ley deben por lo menos entender el catalán en caso de que se les dirija algún cliente hablando en dicha lengua (claro que con la mala cara que ponen algunos cuando les hablas en catalán, se te pasan las ganas). Los chinos rotulan todos sus comercios en català. Lo hacen porque no quieren buscarse problemas legales, no tanto por un gesto de integración.

    “Tiendas de chinos – No he visto una sola tienda de chinos de esas cutres que ponen “alimentación” en Madrid. Hay supermercados parecidos, pero las fachadas están bastante más curradas (así como los carteles)”.

    No, en Barcelona no suelen abundar este tipo de establecimientos. Lo que sí prolifera bastante son colmados y tiendas de conveniencia, que permanecen abiertas hasta altas horas de la madrugada y en las cuales venden desde bebidas, alimentos, tabaco, revistas y la prensa diaria, y la mayoría está regentadas por pakistaníes. Lo único chino que hay son los restaurantes y las tiendas de todo un euro.

    “También me gusta el constante politiqueo que hay aquí ya que en Madrid apenas hay debate político y la gente es mucho más pasota en este aspecto. Me gusta que los catalanes (para bien o mal) son feroces defendiendo lo suyo y me encanta las referencias culturales donde quiera que mires. Hay tensión y tiene ese “toque” que le falta a Madrid”.

    Sí, los catalanes siempre han sido feroces defiendiendo lo suyo; su lengua, su historia, su patrimonio cultural… y también su dinero. Faltaría más. A veces, ese espíritu rebelde y contestatario suele cobrar forma en el nacionalismo o el secesionismo. También es, junto con el País Vasco una sociedad bastante más politizada que otras regiones el resto de la Península.

    En fin, que como barcelonés de nacimiento que soy, me alegro que Barcelona haya sido de tu agrado. Espero que la visites en más ocasiones.

    Un saludo.

  2. Dan:

    “Baste recordar sus callejuelas del barrio gótico, y su sofisticada calle del Paseo de Gracia, donde los edificios decimonónicos propios de la era del “modernisme” conviven con las construcciones más actuales, lo que le otorga un aire de elegancia. Barcelona es vanguardista, dinámica y tiene ese aire, digamos, “chic”, que la convierte, junto con Londres, París o NY, en una ciudad de proyección internacional. Otras urbes como Madrid todavía adolecen de ese toque un tanto provinciano y gris.”

    De lo que pude ver, mis dos zonas favoritas son el Gotic y el Passeig de Grácia. Tienen sensaciones distintas, pero el gótico debe ser increible cuando calientan mas las temperaturas porque tengo la sensación que se olerá mas el aire de mar. Se nota siempre.

    Sí, exacto – Madrid es una ciudad mucho mas “gris” y provinciana en muchisimas cosas. Esto te lo puede decir el madrileño de generaciones aquí (al igual que en Catalunya, los más fanáticos aquí y exaltados son los hijos de provincianos mesetarios, no los urbanitas). Los provincianos no admiten una sola crítica a la ciudad, pero lo cierto es que Madrid es un poblachón manchego.

    “No estoy insinuando que una ciudad sea mejor que otra, pero sí tienen una personalidad diferente. Para los que somos urbanitas, y tenemos determinadas inquietudes y, como bien dices, cierta personalidad “excéntrica”, en una ciudad como Barcelona encajamos como pez en el agua. También es una ciudad ideal para artistas, intelectuales y gente bohemia.”

    Exáctamente. Los que somos más “individualistas” y “nuestros” encajamos más en Barcelona. Lo he notado un montón estos días. Puedes ir a un bar solo y a la gente literalmente le resbala. En Madrid no tanto – no es que en Madrid alguien te diga algo, ojo, pero sí te mirarán mas raro porque aquí hay mucha gente de la meseta y con mentalidades muy “mesetarias”. De hecho una alemana me lo comentó en Barcelona – “no pareces un español tradicional”. Acto seguido, pasó a decir que “nadie en Barcelona le parecía “español tradicional”. Le pregunté que por qué yo no le parezco “español tradicional”. “Ahh, porque te ves muy, no sé…has viajado mucho, conoces mi cultura y hablas idiomas, se te ve mas moderno que la gente que he conocido en Madrid”. Moderno en mentalidad, entiéndase.

    Tema comidas: Sí- Pude encontrar algún que otro sitio barato para comer pero te lo tienes que currar mucho mas que en Madrid.

    “Las porciones y platos de los restaurantes son notablemente más pequeños que en Madrid y el pan parece de broma”.

    “Si uno quiere salir de noche por Barcelona tiene que saber exáctamente a qué locales va a ir. Aquí son más de ir a un sitio concreto, y quedarse ahí un tiempo determinado.”

    Sí – muy parecido a NY en eso.

    Idiomas: Totalmente de acuerdo y sí, creo que por ley deben al menos entender el catalán. Eso pone a los fachas histéricos, pero DEBEN RESPETAR LAS AUTONOMIAS DE LAS REGIONES. RESPETO, POR FAVOR. Respeto a la CULTURA.

    “No, en Barcelona no suelen abundar este tipo de establecimientos. Lo que sí prolifera bastante son colmados y tiendas de conveniencia, que permanecen abiertas hasta altas horas de la madrugada y en las cuales venden desde bebidas, alimentos, tabaco, revistas y la prensa diaria, y la mayoría está regentadas por pakistaníes. Lo único chino que hay son los restaurantes y las tiendas de todo un euro.”

    Sí, exacto.

    “Sí, los catalanes siempre han sido feroces defiendiendo lo suyo; su lengua, su historia, su patrimonio cultural… y también su dinero. Faltaría más. A veces, ese espíritu rebelde y contestatario suele cobrar forma en el nacionalismo o el secesionismo. También es, junto con el País Vasco una sociedad bastante más politizada que otras regiones el resto de la Península.”

    Gracias a más influencia “europea”, los catalanes han podido desarrollar esa cultura mucho más contestataria. Me ha gustado mucho carteles tipo “RESPETA DONDE ESTÁS” en el museo de Gaudí, etc. Cuanta mas cultura, mas politización. A la gente no culta le molesta la política, pero yo creo que la política es vivir e intentar mejorar tu vida.

    “En fin, que como barcelonés de nacimiento que soy, me alegro que Barcelona haya sido de tu agrado. Espero que la visites en más ocasiones.”

    Gracias. Yo también espero visitar muchas veces más. Quizá la adopte.

    Saludos

    Un saludo.

  3. Cuando fui a Praga, pensé que era la capital más bonita que había visto. Y sin embargo, echaba de menos Barcelona, que es una ciudad que siempre te hace sentirte como en tu casa. Puede que sea lo del Mar y la luminosidad del Mediterraneo. Sin embargo, Madrid, que también tiene su grandeur no termina… una vez más nostalgia del Mediterraneo supongo.

  4. […] primera vez que estuve en Barcelona fue el pasado mes de diciembre (2014) y esta entrada la escribí sobre mis experiencias en aquél momento y fueron positivas. Este fin de semana no solo […]

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