La ira juvenil global

Jóvenes sin futuro- Uno de los fenómenos distintivos de esta época histórica es ver cómo los jóvenes, particularmente los de orígenes pobres y, en el caso de países como EEUU o Reino Unido, de orígenes étnicos minoritarios en grandes porcentajes, han visto que se les ha negado un futuro dentro de una orden social cada vez más débil. Los jóvenes ya no son un elemento imprescindible para definir el futuro de nuestros países. Podríamos decir que los jóvenes ahora son jóvenes desechables, de usar y tirar. Millones de jóvenes actualmente en Grecia, Inglaterra, España, EEUU (sí, sí, aquí también), en Francia…millones y millones han estado – y están – en paro, sin beneficios de ningún tipo. En España e Italia, Portugal, Grecia, el paro supera el 40% de jóvenes. Empeorando las cosas, muchos de ellos tienen carreras universitarias y aún así no pueden trabajar o en el mejor de los casos, trabajan con contrato basura y sueldos risibles que no les permite emanciparse. En EEUU, la creciente población de profesores temporales universitarios (“adjunct professors”) está al borde la pobreza, muchos de ellos recibiendo ayudas (“Food stamps”), para comer. Sufriendo por un endeudamiento brutal (en el caso de EEUU), una crisis de empleo, violencia estatal y ninguna solución política, muchos jóvenes han tirado la toalla y se han retirado de lo político. La narrativa es apocalíptica, insegura. Cualquier expectativa y visión para mejorar sus vidas inmediatamente se ven destrozadas por políticas que eliminan pensiones de un plumazo (y sin consultarlo con el pueblo y haber mentido directamente antes de las elecciones de que no lo iban a hacer), se cargan la sanidad pública (“no tocaremos la sanidad” decían y mintieron de nuevo), privatizan la justicia con tasas que los pobres no pueden pagar y así en efecto generan una justicia para pobres, otra para ricos. El “sistema” imperante genera un duro mundo de paro masivo, mientras que los bancos fueron rescatados pero no han devuelto a la comunidad ese “servicio” del rescate. Las deudas de los jóvenes no se podrán pagar. Hay soluciones posibles, pero me temo que no serán del agrado del PPSOE o de ninguna de las personas que se benefician del actual estado de las cosas y que harán absolutamente todo lo posible para impedir cualquier cambio, incluso usando la violencia si lo ven necesario y matando a ciudadanos.

En oposición a estas condiciones, fuimos testigos de un fenómeno de resistencia colectiva en el 2010 – durante ese año, los jóvenes a nivel global abrazaron la posibilidad de profundizar y ampliar en la democracia, no optaron por rechazarla. “Le llaman democracia y no lo es” era el grito colectivo que más caracterizó – y caracteriza – la sensación impotente de nuestra generación (menores de 50, especialmente). Manteniendo ciertos rasgos distintivos que caracteriza nuestra generación, los movimientos de protesta que surgieron se organizaron de forma horizontal, para colaborar de una manera más “equitativa”, que no necesariamente más inteligente. En todo ese proceso, surgieron debates que habíamos ignorado durante mucho tiempo debido al “bienestar” ficticio del burbujismo en construcción. Surgieron debates sobre el poder, la casta, la desigualdad, la corrupción política y financiera y lo peor de todo, la pérdida de nuestras democracias y soberanía política. También exploraron lo que significa crear nuevas comunidades de apoyo mutuo, métodos democráticos de intercambio y auto-gobierno, así como debates asamblearios.

La oleada de protestas juveniles comienzan a partir del 2010 en Túnez. Poco después, alcanzaron los EEUU (de manera muy muy tímida) y de forma mucho más intensa – en Europa. Los jóvenes, de izquierdas o de derechas, estamos convencidos ya en gran medida (y lo siento porque algunos van a leer esto y van a ponerse nerviosos) que el “sistema” actual no sirve para nosotros ni es apto para reformar nada. Sabemos que para lo único que sirve el actual sistema es para legitimar lo inaceptable a estas alturas: la imposición de la troika, una casta que no responde democráticamente a la soberanía popular, el deterioro de nuestra educación, sanidad y democracia. Sin esos pilares fundamentales, la libertad real no es posible. Ningún ciudadano es libre si está enfermo y es analfabeto. Empiezan a surgir debates sobre la “legitimidad” de pagar una deuda inasumible, del paro que no mejora, de la pobreza, de las deudas estudiantiles (caso de EEUU y Reino Unido en menor medida), y la corrupción masiva en todos los niveles altos de las grandes empresas. Los jóvenes tuvieron algo de éxito en aquél momento para denunciar estos hechos y desatar un nuevo espíritu de acción. Es decir, una expresión de ira popular y colectiva, alentada no tanto por querer medidas políticas específicas sino un lloro colectivo de indignación política cuyo mensaje era:

¡Basta ya! Basta ya de la corrupción política, de un “establishment” económico y mediático que ha secuestrado la riqueza del mundo para sí mismo, pisoteando el estado de derecho cuando ha hecho falta, lanzando guerras económicas constantemente, utilizando exageradamente los recursos limitados del planeta y mintiendo sobre todo esto a los ciudadanos.

Sin embargo, creo que poco ha cambiado políticamente desde el 2010. A pesar de estas expresiones de ira popular, colectiva, a pesar de tantas manifestaciones en Europa…lo cierto es que “ahí sigue la casta” en todos los niveles.

¿Qué ocurre?

A partir del 2012 y 2013, se inicia el proceso más doloroso, en términos socioeconómicos, en Grecia, Francia, España, Portugal e Italia. Sin embargo, los jóvenes de esos países han estado casi ausentes de la política y de los movimientos sociales. No han hecho nada para cambiar esta catástrofe histórica de pérdida de derechos y libertades. Sin embargo, al mismo tiempo, más y más jóvenes se ven atraídos a ideas nihilistas en el orden político, incluso llegando a las terribles ideas anarquistas y fascistas (véase la popularidad de “Amanecer Dorado” en Grecia o los movimientos anarquistas en España). Esto indica que los jóvenes no es que sean “apolíticos” necesariamente, sino que no participan en los cauces “tradicionales” de la política en nuestros países. Faltando de todos estos procesos es una estrategia para crear y sostener un movimiento democrático radical que busque sustituir con algo concreto todos estos sistemas económicos y políticos que ahora dominan en países occidentales.

El permanente deterioro de la economía y las condiciones educativas para los jóvenes en toda Europa ha generado un profundo sentido pesimista entre la misma juventud, así como un cinismo generalizado hacia “los políticos”, no sin buenas razones. Por desgracia, los analistas conocidos en España no analizan el por qué – parece que no les interesa hablar de las condiciones que han contribuido para expulsar a los jóvenes del mercado laboral, tener un buen sistema educativo, un sistema que impone deudas masivas sobre sus espaldas y les ofrece, nos ofrece, un futuro de tristeza y sueños que son ahora pesadillas, de oportunidades perdidas. ¡Con razón han dado la espalda a los partidos tradicionales! Algunos han comentado que la globalización, tal y como se está llevando a cabo ahora mismo por ciertos intereses, es enemiga de los jóvenes. Lo es, pero cometen un error si creen que la única via para cambiar las cosas es la “tradicional”. Eso ya se acabó para nosotros. A estas alturas, sería de mala fe insinuar que si no estás a favor de esos métodos tradicionales, eres un cínico. Lo cierto es que hay muy buenas razones racionales para no confiar del sistema a estas alturas, incluído los sindicatos establecidos que han agachado la cabeza también a Rajoy y a Zapatero en su día. Cobardes miserables.

Una generación entera de adultos han fallado – le ha fallado a los jóvenes. Es muy sencillo lo que ocurrió: por primera vez en la historia del mundo que conozcamos, una generación mayor que nosotros aceptó que no tenía el deber de velar por nosotros, que no tenía ningún deber de asegurar que todos los beneficios que ellos disfrutaron, se podían asegurar para sus hijos. Obviamente no podemos echarle la culpa de todo a los “adultos”, pero los hechos son los hechos: toda esta generación previa se “casó” con gobiernos que engendraron órdenes sociales vinculadas a la corrupción política, al egoísmo del más extremo, al populismo de bajo nivel, a la mediocridad y, lo peor de todo, la venta de nuestros países.

Una de las críticas más poderosas de los jóvenes actuales es sobre los partidos – estos partidos, dicen, sean de “izquierdas o de derechas”, están comprometidos con “ser de centro”, con no tambalear las cosas, con no ser “revolucionarios” ni querer cambiar las cosas para mejor. Son cómplices de todos los que son responsables por la crisis actual. Cuando tenemos partidos que se hacen llamar “socialistas” apoyando una economía de casino, sabes que tienes un grave problema en todos los sentidos para una democracia. Porque, una cosa es que “el mercado” regule la economía, otra muy distinta es dar el siguiente paso extremo y permitir que el mercado también gobierne toda la vida social.

¿Qué hacer?

Lo que pudo unir a todos los movimientos de jóvenes en aquellas fechas fue su énfasis en la acción directa y su rechazo a las estructuras actuales de representación en la política. En otras palabras, el rechazo a un sistema ya viciado y contrario a nuestros intereses. Como tal, no rechazaron el proyecto democrático. Se preguntaron ¿dónde está nuestra democracia? ¿Cómo recuperamos en poder político que una vez tuvieron los ciudadanos? Lo que más preocupa a la “casta” es precisamente que muchos jóvenes con pensamiento político quieren desmantelar por completo este sistema actual que ya no sirve a nadie más que a 4 interesados que viven del mismo.

Surge una pregunta en todo esto: ¿Qué podemos hacer para crear un movimiento internacional que sea capaz de generar cambios absolutamente necesarios? Hay que reconocer las distintas maneras en las cual ciertas acciones se ven mermadas por la realidad cotidiana de muchos jóvenes – tienen que comer, por ejemplo. También saben que la represión y la violencia estatal se han agudizado en los últimos años porque los gobiernos realmente están temblando y quieren sembrar el pánico en la población para que no se manifiesten. Un terrible ejemplo de esta represión la vemos en España con la policía. Comentando sobre este mismo problema el otro día, un joven me comentó lo siguiente: “Estos del PP utilizan a sus esbirros como una policía política y represora en vez de una policía digna de un Estado democrático. Este gobierno es repulsivo y los mercenarios policiales a su servicio también. Es toda una vergüenza la instrumentalización política de un cuerpo de seguridad. Ni en tiempos de Franco se ha visto una represión policial de estas características ante manifestaciones pacificas que hacen uso legitimo de la libertad de expresión. La ciudadanía tiene que reaccionar y movilizarse en masa para luchar contra estos vendepatrias y parásitos que hoy nos gobiernan y no permiten los derechos fundamentales. Cada uno de ellos debe pagar por el daño que está haciéndole al pueblo”. No le voy a nombrar por si acaso no quiere, pero por supuesto es bienvenido para venir aquí y dialogar. El gran “crimen” de los que se manifiestan es que han descubierto que SÍ hay alternativas a los problemas, que SÍ hay dinero, que un mundo mejor sí es posible si tenemos bien claro que nuestros objetivos deben ser lucha por la LIBERTAD y la DEMOCRACIA SOCIAL. Es decir, recuperación de lo que hemos perdido.

Creo que se debe seguir analizando los métodos en los que podamos crear espacios de cultura democrática, donde se pueda cultivar la imaginación libre, alejada del miedo y de la intimidación que quieren provocar esos golfos en el gobierno. Lo que alguna vez se ha dicho que es “imposible” sí es posible si se desarrolla un movimiento mundial de protesta contra lo que son injusticias evidentes.

RETOS

Nuevos derechos, exigencias, visiones y métodos de representación política dedicada el bien público y democrático necesitan tiempo porque exigen un compromiso a largo plazo. No está claro cómo construir alternativas de poder, estrategias y organización que pueda servir como contrapeso a los poderes establecidos. En estos momentos, la juventud sólo nos ha dado los andamios en preparación para un evento no previsto, un evento que podría servir para producir una separación definitiva de las fuerzas que impiden cualquier cambio. Es obvio que eso exige bastante trabajo. El reto de los jóvenes será centrarse en una visión concreta, en tácticas y organizaciones fuertes que facilitan estrategias para el cambio.

Los jóvenes en los distintos países tendrán que cultivar una imaginación mucho más “radical” porque los que han secuestrado la libertad representativa también son radicales, que no quepa la menor duda. Pero no vale solamente con tumbarles del poder. Hay que tener una visión política concreta – una visión que sea compatible con las inquietudes de los ciudadanos: más democracia, libertad (política y económica), contra las exigencias de una TROIKA QUE NADIE HA ELEGIDO, que sepan que el cambio es posible. Mientras que esos movimientos juveniles estén divididos, no habrá ningún cambio, obviamente. Mientras existan divisiones basadas en nacionalidades, razas, identidades de diversa índole, no será posible desarrollar ningún movimiento liberal global. Cuando estas divisiones funcionan para “democratizar” todo tipo de exigencias, fracasan a la hora de aportar un líder unitario. En consecuencia, la política se disuelve para convertirse en una jungla de discursos en competencia. El poder se convierte así en una patología. Mirad el ejemplo del “Movimiento 15m”. La paradoja es esta: precisamente lo que les hizo tener éxito, también fue lo que finalmente acabó con el movimiento. El movimiento carecía de “líder”. Por lo tanto, no había un programa concreto más allá de que todos estaban de acuerdo con la premisa inicial, principal: una pequeña élite tiene mucho poder. Esta falta de líder beneficia totalmente a esa “élite”.

No solo debemos resistir contra esta pérdida de democracia y libertad, sino que tampoco debemos caer en la trampa de la extrema izquierda. Hay que intentar evitar la retórica comunista. Sí, es verdad que la retórica comunista genera aplausos de las masas, pero no genera empleos ni bienestar.

Nuestro movimiento ha de estar comprometido a la democracia de partidos y a una economía mixta: de mercado libre pero regulada, como era hasta hace poco en todos los países occidentales. Si vamos a sacar a la gente de la pobreza, hay que crear riqueza para todos, no solo para el 1% de la población como ocurre actualmente en todo Occidente, África, gran parte de Hispanoamérica y Asia. O sea, en todas partes.

La unidad entre los jóvenes es cada vez más posible gracias a las nuevas tecnologías y la creciente concienciación de que el poder ya es global. Este hecho provoca la necesidad de nuevas transiciones y métodos políticos. No vamos a poder vivir sin el otro, a pesar de nuestras diferencias raciales. Ya va siendo hora de que la furia auténtica se transforme en un movimiento internacional para la creación de una cultura realmente democrática que exija cambios sociales, políticos y económicos.

Espero que mis reflexiones no “ofendan” demasiado a los que están acostumbrados a vivir cómodamente sin sacrificar por sus ideas. Bueno, no. No he sido sincero aquí – me da igual si te ofendes, realmente. Yo no estoy para escribir lo que tú quieres leer. Escribo para luchar por la libertad, la democracia y nuestro futuro. ¿No te gusta? Tu problema, no mío.

Anuncios

16 comentarios

  1. Alexander · ·

    Alfredo

    Parece que esta entrada va dedicada a los jovenes del sur de Europa (al menos eso parece por la segunda parte del articulo). Voy a ver el panorama juvenil de una forma mas global en primer lugar:

    “Empeorando las cosas, muchos de ellos tienen carreras universitarias y aún así no pueden trabajar o en el mejor de los casos, trabajan con contrato basura y sueldos risibles que no les permite emanciparse. En EEUU, la creciente población de profesores temporales universitarios (“adjunct professors”) está al borde la pobreza, muchos de ellos recibiendo ayudas (“Food stamps”), para comer. Sufriendo por un endeudamiento brutal (en el caso de EEUU), una crisis de empleo, violencia estatal y ninguna solución política, muchos jóvenes han tirado la toalla y se han retirado de lo político. La narrativa es apocalíptica, insegura.”

    Voy a suponer que en todos los paises se respeta la jornada de ocho horas, se les paga el sueldo que merecen (suponiendo tambien que es una medida objetiva) y no existen las injusticias que ya estamos acostumbrados por los plutocratas. El prncipal problema seguiria existiendo, y es reamente aterrador. El problema es que “Sobra Gente”. Como llegamos a esta situacion es un debate aparte (aunque diria que Nino Becerra lo explico bastante bien). Las causas son varias: “democratizacion” de la educacion superior (todos tenemos el derecho y podemos ser abogados, medicos, sociologos, etc), aumento de la productividad (lo que antes requeria el trabajo de 10 personas requiere hoy el trabajo de solo uno), incorporacion de la mujer al mercado laboral (mayor oferta, menores salarios), etc. etc. etc.

    A estas alturas, esos motivos ya no importan, salvo para establecer politicas a largo lazo para enmendar el problema: restriccion de la educacion superior no relacionadas a carreras de ciencias o ingenierias (adios al sueno del 90% de los jovenes que quieren tener un titulo universitario): promocion de las carreras de ciencias e ingenieria, pero elevando su nivel: que la mujer o su pareja decidan quedarse en casa, etc. Tal vez con esto, los futuros jovenes no la tendran que pasar tan mal como los jovenes de ahora. Sin embargo, queda el problema de nosotros. Que puede hacer el gobierno con nuestra generacion? El escenario es bastante sombrio. Si un desempleo juvenil del 50% no se ha traido abajo los gobiernos hasta ahora es porque nosotros somos mas conformistas que nuestros padres. Lo unico que se me ocurre es cobrar al 1% mas rico y repartir ese dinero al resto, viendolo no como una medida populista, sino como una especie de impuesto a los mas acomodados para que el sistema continue existiendo. Una solucion que podria resultar incluso ofensiva, pero yo no veo otra solucion en estos momentos.

    Pedro en su blog habia tocado el tema de la explotacion de un trabajador que tenia que hacer el trabajo de dos. Las leyes laborales y la reforma de la UE podria ayudar en algo al problema, pero creer que eso sea la solucion es no ver la realidad.

  2. Hola Alexander:

    Tengo en mente a toda la juventud, pero especialmente la sudeuropea, africana y latinoamericana.

    “Voy a suponer que en todos los paises se respeta la jornada de ocho horas, se les paga el sueldo que merecen (suponiendo tambien que es una medida objetiva) y no existen las injusticias que ya estamos acostumbrados por los plutocratas. El prncipal problema seguiria existiendo, y es reamente aterrador. El problema es que “Sobra Gente”. Como llegamos a esta situacion es un debate aparte (aunque diria que Nino Becerra lo explico bastante bien). Las causas son varias: “democratizacion” de la educacion superior (todos tenemos el derecho y podemos ser abogados, medicos, sociologos, etc), aumento de la productividad (lo que antes requeria el trabajo de 10 personas requiere hoy el trabajo de solo uno), incorporacion de la mujer al mercado laboral (mayor oferta, menores salarios), etc. etc. etc.”

    Sí, de esto también hay mucho que considerar. Al margen de que, en efecto, NO se respetan las jornadas laborales ni se pagan sueldos “justos” (para mí, justo en este caso es un sueldo que te permita ser independiente, sin lujos ni nada de eso, pero independiente y formar una familia)…pues sí, también “sobra gente” debido a la explosión que ha habido en la universidad de gente que, en otras décadas, se habría limitado a limpiar, cuidar ancianos, en definitiva, “a ser obreros”.

    “A estas alturas, esos motivos ya no importan, salvo para establecer politicas a largo lazo para enmendar el problema: restriccion de la educacion superior no relacionadas a carreras de ciencias o ingenierias (adios al sueno del 90% de los jovenes que quieren tener un titulo universitario): promocion de las carreras de ciencias e ingenieria, pero elevando su nivel: que la mujer o su pareja decidan quedarse en casa, etc. Tal vez con esto, los futuros jovenes no la tendran que pasar tan mal como los jovenes de ahora.”

    Correcto. De todas formas, creo que ya se está enmendando en ese sentido. Cada vez hay menos porcentaje de jóvenes que van a estudiar frivolidades en la universidad. En EEUU, incluso, el número de profesores en Derecho ha disminuido y sigue disminuyendo. Eso aterroriza a las facultades de derecho menos prestigiosas (y tienen buenos motivos para sentir miedo, porque se les cierra el chiringuito con el que han estafado a miles y miles de jóvenes).

    “Lo unico que se me ocurre es cobrar al 1% mas rico y repartir ese dinero al resto, viendolo no como una medida populista, sino como una especie de impuesto a los mas acomodados para que el sistema continue existiendo. Una solucion que podria resultar incluso ofensiva, pero yo no veo otra solucion en estos momentos.”

    No he entendido muy bien esta propuesta. ¿Cobrarle qué al 1%? ¿Más impuestos o más reparto de su riqueza?

  3. Alexander · ·

    Alfredo:

    Si. Tal vez borre “mas impuestos” sin darme cuenta. Mas impuestos a los ricos, mas “pan y circo” para los pobres. Ya, seguro va a decir alguien: “quieres que la poblacion sea esclava y darles entretenimiento para que olviden su condicion”. Si tienen una propuesta mejor, soy todo oidos.

    Tambien de acuerdo con el salario justo. Lo digo porque personalmente he pasado por el mismo problema, aunque fue por un periodo corto de tiempo. Pero varios de mis companeros de la universidad estan trabajando ya dos anios, y siguen ganando el mismo salario. Demas esta decir que es muy probable que lleguen a los 30 anios, y no tengan dinero ahorrado para independizarse, y ni que decir formar una familia.

  4. Joan · ·

    Buenas tardes Don Alfredo.

    Excelente artículo. Aunque soy escéptico en relación a muchos de los movimientos que han surgido. También soy escéptico hacia mucha gente que se queja y luego cuando han conseguido su objetivo individual dejan colgados al resto. Ahora bien, está claro que hay que hacer algo pero sin caer en los extremismos.

    En cuanto a lo que dice Alexander, puedo estar de acuerdo en lo de que sobra gente pero es algo que me da miedo pensar porque conozco la potencial solución que muchos pondrían a eso. No digo que sea la suya, por supuesto. Pero hay mucha gente que lo dice en relación a los demás sin pensar que quizá son ellos los que sobran. Por eso, es un tema en el que prefiero no entrar. Quizá me estoy volviendo muy desconfiado. Pero bueno, vayamos al tema. Es cierto que sería muy positivo que hubiera más “obreros”. Ojo, ser obrero no es un demérito. Es más, en los buenos tiempos y en empresas como Dios manda, un obrero cualificado se ganaba muy bien la vida. Solo hay que ver lo que consiguieron nuestros padres o abuelos. Pero el problema radica en que tampoco hay puestos para obreros ya que las empresas se trasladan a países donde un obrero es más barato porque no hay requerimientos de seguridad. Tampoco de medio ambiente. Como consumidores quizá deberíamos ser más responsables y dejar de consumir productos que no cumplan unas exigencias en su fabricación. Por otro lado, existe el tema de la automatización. Millones de puestos de trabajo se han perdido por la automatización de los procesos. Es curioso como en las noticias se habla del dramatismo del paro y, a continuación, se extasían hablando de que la empresa X ha creado una máquina que mejorará la productividad. Eso sí, no cuentan que la máquina dejará en el paro a unos cuantos trabajadores. Somos así. No quiero parecer un ludita y admito que hay procesos industriales que necesitan ser realizados únicamente con maquinaria pero una solución a esto podría ser que se volviera a fabricar de manera manual. Por ejemplo, en la industria del automóvil lo que hoy sueldan los robots antes lo hacían los trabajadores. Y no debían de hacerlo mal cuando todavía hay circulando coches con más de 40 años a sus espaldas -lo sé porque tengo uno-. Ahora bien, reconozco que esto es una utopía porque a los accionistas les interesa el dividendo y las máquinas son más baratas y no dan problemas de bajas, huelgas, etc. Mientras no seamos capaces de ceder individualmente y rebajar nuestros intereses para que otros puedan tener algo, seguiremos en esta encrucijada.

    Reciba un cordial saludo.

  5. Alexander · ·

    “La unidad entre los jóvenes es cada vez más posible gracias a las nuevas tecnologías y la creciente concienciación de que el poder ya es global. Este hecho provoca la necesidad de nuevas transiciones y métodos políticos. ”

    He pasado de vivir en un pais tercermundista a vivir en un pais cuyo nivel de vida es superior a EEUU. Esperaba encontrar grandes diferencias entre los jovenes de distintos paises, pero encontre lo opuesto. Fuera del idioma, los jovenes de latinoamerica, Asia y Australia comparten muchisimas cosas en comun. Si antes no era asi, supongo que la globalizacion es la “culpable”.

  6. Primeramente diré que soy el joven autor del comentario citado por Alfredo. No hay problema en citarme con nombres y apellidos.

    Completamente de acuerdo con el contenido general del artículo. Aunque comentaré algunos puntos.

    “Mirad el ejemplo del “Movimiento 15m”. La paradoja es esta: precisamente lo que les hizo tener éxito, también fue lo que finalmente acabó con el movimiento. El movimiento carecía de “líder”. Por lo tanto, no había un programa concreto más allá de que todos estaban de acuerdo con la premisa inicial, principal: una pequeña élite tiene mucho poder. Esta falta de líder beneficia totalmente a esa “élite””.

    El 15-M fue un movimiento amorfo, descentralizado, coincidente en el “nomegusta” y el “noquiero” y el facilismo irreflexivo, pero como colectivo nunca supo qué sí le gustaba, qué sí quería, qué sociedad proponía para sustituir la que tanto rechazaba y muchísimo menos cómo realizar la sustitución. No tenía ideología, metas ni mucho menos estrategias ni programas para alcanzar dichas metas. Pedían democracia real sin saber ni siquiera cómo funcionaba la democracia que no les gustaba ni cómo funcionaría la que querían. Era, pues, un sofoco pequeñoburgués guay bien publicitado, hasta tal punto que sus portavoces y los creadores de sus membretes y logotipos y lemas detonantes eran algunos del PP y simpatizantes del Tea Party y empresarios Enrique Dans y Martin Varsavsky. Creo que los diminutos grupos de activismo por reivindicaciones puntuales que se derivaron de él podían haber surgido sin pagar el enorme precio que ha representado la posterior desilusión y desmovilización política de millones que han recibido amargura a cambio de su emocionada ingenuidad.

    Protestar es fácil, lo difícil es convertir esa protesta en acción política que a) mejore la vida de las mayorías, b) presione democráticamente a las autoridades para que legislen y actúen en beneficio de esas mayorías y c) se constituya en actor decisivo de la vida política mediante la participación.

    “Hay que intentar evitar la retórica comunista. Sí, es verdad que la retórica comunista genera aplausos de las masas, pero no genera empleos ni bienestar”.

    Ciertamente, el discurso comunista está anclado en el pasado, y yo lo situaría a fines del siglo XIX, más bien. El que su gran reivindicación (que una mayor parte de la plusvalía pertenezca al trabajador que genera la riqueza que al dueño del capital) siga siendo válida no justifica el discurso marxista dogmático del que hacen gala la mayoría de Partidos Comunistas del mundo.

    Mientras ciertos sectores de la izquierda no tengan la valentía necesaria para mirar más allá del cómodo manual marxista que todo lo simplifica al nivel de consigna (ejemplificado de modo extraordinario por el “Pequeño libro rojo de Mao” que en los años 70 se vendió como arroz en todo el mundo), los valores esenciales que defienden, como la justicia, libertad, igualdad de oportunidades y ante la ley, reparto más equitativo de la plusvalía ampliando la participación del trabajador manual o intelectual, solidaridad, responsabilidad social, rectoría de la sociedad sobre la economía por la vía del Estado, fiscalidad redistributiva, etc. no se podrán hacer realidad. Los experimentos sociales realizados en nombre del marxismo dieron los resultados que dieron, y escuchar al marxista del siglo XXI afirmando que la solución a los problemas de hoy es la instauración de la dictadura del proletariado en otros países o en todo el mundo, es una abominación.

    “Algunos han comentado que la globalización, tal y como se está llevando a cabo ahora mismo por ciertos intereses, es enemiga de los jóvenes. Lo es, pero cometen un error si creen que la única via para cambiar las cosas es la “tradicional””.

    La globalización económica es claramente un movimiento tendiente a facilitar la libre circulación de capitales y bienes por todo el mundo para maximizar sus ganancias y negocio. Eso tampoco es un descubrimiento espectacularmente original. Pero tiene en su seno la semilla de su propio lastre y una serie de beneficios que no tenía previstos, si sabemos manejarlo en beneficio de todos en lugar de rechazarlo tontamente como hacen determinados grupos radicales, ya sean fascistas, ultraizquierdistas o anti-globalización.

    Obviamente, como bien señalas, la vía para oponerse a la actual deriva globalizadora, no es retornar a lo “tradicional”. entiéndase los antiguos modelo de Estado-nación, ni tampoco el aislamiento nacional, sino conducir la globalización -la cual defiendo- hacia unos derroteros que sean beneficiosos para todos los países del mundo. Sin caer en la relación profundamente asimétrica de países primermundistas derrochadores/consumidores vs países tercermundistas productores/semiesclavos.

    Saludos.

  7. Joan · ·

    “Era, pues, un sofoco pequeñoburgués guay bien publicitado, hasta tal punto que sus portavoces y los creadores de sus membretes y logotipos y lemas detonantes eran algunos del PP y simpatizantes del Tea Party y empresarios Enrique Dans y Martin Varsavsky”.

    Dan García, esto que dices me confirma una sospecha que tenía sobre el 15M. Y lo que me hizo sospechar fue -quizá os parezca una tontería- los colores que usaba el movimiento: el negro y el amarillo. Los que nos movemos por aquí sabemos quien usa habitualmente esos colores.

    Por lo demás, absolutamente de acuerdo con tu comentario y en especial con el anquilosamiento de los marxistas.

    Un saludo.

  8. @Alexander:

    “Mas impuestos a los ricos, mas “pan y circo” para los pobres. Ya, seguro va a decir alguien: “quieres que la poblacion sea esclava y darles entretenimiento para que olviden su condicion”. Si tienen una propuesta mejor, soy todo oidos.”

    Ahora entiendo. Bueno, una idea que se está barajando es la de una “renta básica universal”. Y es que, digo yo, de alguna manera tendrán que comer las masas de parados. Porque, “papá y mamá” morirán algún día ¿y entonces quién les mantendrá?

    “Tambien de acuerdo con el salario justo. Lo digo porque personalmente he pasado por el mismo problema, aunque fue por un periodo corto de tiempo. Pero varios de mis companeros de la universidad estan trabajando ya dos anios, y siguen ganando el mismo salario. Demas esta decir que es muy probable que lleguen a los 30 anios, y no tengan dinero ahorrado para independizarse, y ni que decir formar una familia.”

    Luego está, claro, el conformismo que comentabas. Porque, en esas condiciones, deberían haberse unido a un sindicato tal y como apuntaba Adam Smith.

    Los mejores puestos de trabajo para “obreros” en Nueva York, por ejemplo, son los de electricistas, fontaneros y carpinteros – todos están sindicalizados y tienen mucha fuerza.

    —————-
    Buenas tardes, Joan.

    “Excelente artículo. Aunque soy escéptico en relación a muchos de los movimientos que han surgido. También soy escéptico hacia mucha gente que se queja y luego cuando han conseguido su objetivo individual dejan colgados al resto. Ahora bien, está claro que hay que hacer algo pero sin caer en los extremismos.”

    Sí, todo esto es cierto. Existe un peligro de caer en extremismos precisamente porque no hay un orden adecuado de las ideas para la libertad y la democracia. Además de eso, existe la percepción (equivocada pero justificable) de que las cosas “funcionan bien” actualmente y no hay realmente una grave crisis.Pero la verdad es que está todo bastante mal. Estamos siendo testigos del fin de la supremacía occidental en el mundo.

    “Pero bueno, vayamos al tema. Es cierto que sería muy positivo que hubiera más “obreros”. Ojo, ser obrero no es un demérito. Es más, en los buenos tiempos y en empresas como Dios manda, un obrero cualificado se ganaba muy bien la vida. Solo hay que ver lo que consiguieron nuestros padres o abuelos.”

    CORRECTO. Es irónico que con todos los avances tecnológicos que tenemos ahora, nuestros abuelos y especialmente, la generación de nuestros padres, vivió mejor que nosotros (pudieron independizarse, tener hijos sin mayores problemas y comprar vivienda aun con trabajos que hoy se consideran “curritos” para “obreros”). Por supuesto que ser obrero no es un demérito. Es más, un país sin obreros tendrá gravísimos problemas de cara al futuro.

    “Pero el problema radica en que tampoco hay puestos para obreros ya que las empresas se trasladan a países donde un obrero es más barato porque no hay requerimientos de seguridad. Tampoco de medio ambiente. Como consumidores quizá deberíamos ser más responsables y dejar de consumir productos que no cumplan unas exigencias en su fabricación.”

    Porque creo que este esfuerzo, por eso creo mejor dicho, que este esfuerzo tiene que ser global, unitario y de plantar cara a quienes nos han dejado así a todos, no solo los occidentales. Los jóvenes occidentales están parados, pero los jóvenes asiáticos, latinos, árabes y africanos están esclavizados.

    “Eso sí, no cuentan que la máquina dejará en el paro a unos cuantos trabajadores. Somos así. No quiero parecer un ludita y admito que hay procesos industriales que necesitan ser realizados únicamente con maquinaria pero una solución a esto podría ser que se volviera a fabricar de manera manual. Por ejemplo, en la industria del automóvil lo que hoy sueldan los robots antes lo hacían los trabajadores. Y no debían de hacerlo mal cuando todavía hay circulando coches con más de 40 años a sus espaldas -lo sé porque tengo uno-.”

    Sí, comprendo. Lo que pasa es que esto es tremendamente complicado porque en cierta manera, a todos nos gusta el avance tecnológico (bueno, a casi todos). Yo por ejemplo aún uso ordenadores de los 80 salvo cuando necesito conectarme a la red mundial. Pero cuidado con vilipendiar a la tecnología del todo. Me explico: Es de toda la vida un hecho que, en efecto, la tecnología destruye puestos de trabajo. Hoy lo vemos, pero también ocurrió con la revolución industrial en toda Europa. La tecnología destruye antiguos puestos, pero también crea nuevas oportunidades y nos aumenta los sueldos ajustados a la inflación. Quizá muchos aquí se van a sorprender pero hoy en día, EEUU fabrica MÁS que en los años 70. Sí señores, MÁS. Lo que sí ha bajado es el número de empleados trabajando en la industria. Eso también es un hecho. Pero fabricamos más gracias a las tecnologías.

    Entonces, ¿de dónde van a salir los empleos del futuro? Mirad, no tengo ni idea realmente – NADIE la tiene y TODOS están en peligro de perder su trabajo, incluído los financieros. Si los últimos 200 años de historia nos ha demostrado algo, es que los trabajos sí salen en particular para aquellos que tengan una educación sólida y estén motivados para seguir adelante.

    Mi consejo es este (sé que no es muy alentador pero me corresponde administrar medicina amarga) – hay que aprender cosas que no se pueden hacer con máquinas fácilmente. Claro, es mucho más fácil decirlo que hacerlo. Pero como regla general, mientras más educado y especializado estés, más probable que estarás detrás del despliegue tecnológico en vez de ser una víctima más.

    Gracias por su comentario.
    ———————————————-
    Dan:

    Bien. Me alegra saber que puedo citarte cuando sea necesario.

    “El 15-M fue un movimiento amorfo, descentralizado, coincidente en el “nomegusta” y el “noquiero” y el facilismo irreflexivo, pero como colectivo nunca supo qué sí le gustaba, qué sí quería, qué sociedad proponía para sustituir la que tanto rechazaba y muchísimo menos cómo realizar la sustitución. No tenía ideología, metas ni mucho menos estrategias ni programas para alcanzar dichas metas”.

    Correcto. Se limitaron al “anti”, soy “anti-PPSOE”, “antifascista”, “Antineoliberal”, etc, etc. pero como bien comentas, NO TIENEN PROGRAMA. Y un movimiento sin propuestas concretas, sin programas y especialmente, CÓMO LLEVARLAS A CABO, es un movimiento muerto. Mira el ejemplo de los islamistas de ISIS. Esos sí saben exáctamente lo que quieren y cómo llevarlo a cabo. Es un grupo criminal terrorista, el peor que hemos visto en mucho tiempo desde Al Qaeda, pero de momento podrían ganar esto por tener bien claro lo que quieren. Lamentablemente, gran parte de “Occidente” no sabe realmente lo que quiere.

    “Protestar es fácil, lo difícil es convertir esa protesta en acción política que a) mejore la vida de las mayorías, b) presione democráticamente a las autoridades para que legislen y actúen en beneficio de esas mayorías y c) se constituya en actor decisivo de la vida política mediante la participación.”

    Absolutamente de acuerdo. Nuestro objetivo ha de ser ese que comentas — mejorar la vida de las mayorías, reducir la desigualdad (política y económica), resucitar la democracia real, y fomentar la participación de masas. Es algo que venimos reivindicando los liberales (los de verdad) ¡¡desde el siglo XVIII!!

    “los valores esenciales que defienden, como la justicia, libertad, igualdad de oportunidades y ante la ley, reparto más equitativo de la plusvalía ampliando la participación del trabajador manual o intelectual, solidaridad, responsabilidad social, rectoría de la sociedad sobre la economía por la vía del Estado, fiscalidad redistributiva, etc. no se podrán hacer realidad. Los experimentos sociales realizados en nombre del marxismo dieron los resultados que dieron, y escuchar al marxista del siglo XXI afirmando que la solución a los problemas de hoy es la instauración de la dictadura del proletariado en otros países o en todo el mundo, es una abominación.”

    Nada más que añadir yo a esto, Dan. Mire usted, yo creo que es necesario contar con la izquierda – esto es algo que también defendía Reagan y Thatcher en cuanto a la unidad política de un país sólido, con cohesión. Los socialistas nunca van a desaparecer. Pero pienso que los izquierdistas deberían luchar por las ideas que grandes mentes como Hugh Gaitskell defendieron.

    Si siguieran las ideas de gente como Gatiskell, tendríamos movimientos preocupados por la libertad, la justicia y la responsabilidad personal. Se rechazarian las soluciones comunistas, marxistoides, utópicas. La izquierda española se fue al garete cuando optó ser un movimiento marxista, no liberal. Si hubieran seguido como fueron antes del marxismo, con aquellos ideales nobles, aún tendrían una gran pasión por la libertad y la justicia…y sí, también digmos “fraternidad”, fraternidad BIEN ENTENDIDA, porque fraternidad es voluntaria, como el amor – el amor nunca debe ser coaccionado. No se puede tener democracia con gente que no está preparada para ser voluntaria y responsabilizarse personalmente de sus asuntos.

    Mire lo mismo con los sindicatos. Empezaron bien, empezaron como clubs de amigos y trabajadores. Aquél espíritu voluntaria fue sustituido con los dogmas marxistoides.

    Una réplica larga, disculpa Dan, pero siento esto de manera muy fuerte porque tengo una idea fundamental de las cosas y de la dirección que quiero para España, quiero recuperar la democracia. Quiero que España sea un país libre limitado por el orden de la ley y fundado sobre la libertad, un estado de derecho y un sistema jurídico y social que proteja a los más débiles. Me gustaría que la izquierda rechazara el marxismo. ¿De dónde demonios habrán creído que un credo tan ajeno a nuestro país debe sustituir nuestro instinto patrio de tener un sistema social cohesionado de protección a los más débiles? Tienen que rechazar el marxismo.

    “Obviamente, como bien señalas, la vía para oponerse a la actual deriva globalizadora, no es retornar a lo “tradicional”. entiéndase los antiguos modelo de Estado-nación, ni tampoco el aislamiento nacional, sino conducir la globalización -la cual defiendo- hacia unos derroteros que sean beneficiosos para todos los países del mundo. Sin caer en la relación profundamente asimétrica de países primermundistas derrochadores/consumidores vs países tercermundistas productores/semiesclavos.”

    EXÁCTAMENTE. La globalización solo será aceptable cuando sea realmente simétrica y horizontal.

    Saludos

  9. Alfredo,

    Hace tres semanas que tenía un escrito preparado sobre Podemos que fui retrasando hasta hoy, que lo acabo de colgar. Cuando lo he colgado he venido aquí y me he dado cuenta de que tiene enormes similitudes con lo que expresas aquí.

    Me gustaría que lo leyeses (y también Dan y otros comentaristas) y lo comentamos todo junto, porque al final la idea subyacente es la misma: Una juventud frustrada, fuera del sistema, un sistema que no da alternativas de cambio y, consecuentemente, la necesidad para mucha gente de “buscarse la vida” en los albores del sistema:

    http://larepublicaheterodoxa.blogspot.com.es/2014/09/podemos-coyuntura-o-estructura.html

    Saludos,

  10. Frederick · ·

    ¡¡¡GRAN ARTÍCULO SEÑOR!!! Muy buenos los comentaristas también. Es muy difícil encontrar diálogos así, incluso en la red. Esta web me ofrece un buen respiro contra lo que ofrece el griterio histérico del foro Libertad Digital.

    Saludos

  11. Alexander · ·

    Dan:

    “Obviamente, como bien señalas, la vía para oponerse a la actual deriva globalizadora, no es retornar a lo “tradicional”. entiéndase los antiguos modelo de Estado-nación, ni tampoco el aislamiento nacional, sino conducir la globalización -la cual defiendo- hacia unos derroteros que sean beneficiosos para todos los países del mundo. Sin caer en la relación profundamente asimétrica de países primermundistas derrochadores/consumidores vs países tercermundistas productores/semiesclavos.”

    Ya Alfredo contesto ese punto, asi que solo voy a aniadir algo: se debe tratar de cuantificar la productividad de los trabajadores de los paises desarrollados y del tercer mundo y compararlos. Mucho se ha hablado de que en paises como China la gente hace el mismo trabajo que un americano por un menor salario. Sin embargo, Krugman mostro (al menos hasta el anio 2007) que la productividad de un trabajador chino era muy inferior respecto al del trabajador americano.
    De acuerdo a ello, el trabajador chino estaria recibiendo un salario cercano a su nivel de productividad. Tambien se cuantifico el valor anadido que tenia un IPAD. Resulta que de los 500 dolares que cuesta, a lo sumo 20 dolares se queda en China (y creo que estoy exagerando), el resto se queda en EEUU.

    Eso no quiere decir que este defendiendo a China. No es un secreto que China ha destruido muchas empresas extranjeras, incluyendo en mi pais. Tal vez el problema principal sea el gobierno chino y sus politicas del dumping.

    Por lo demas, yo defiendo la globalizacion, no porque nos va a conducir a un futuro de felicidad, sino porque ha abierto una puerta a un futuro con muchisimas posibilidades. Me recuerda a la epoca de la colonizacion europea, con todo lo bueno y lo malo que significo. Negar la globalizacion seria como descubrir America y seguir viviendo como si ese nuevo continente no existiera.

  12. Alexander · ·

    Pedro

    He venido leyendo tus ultimos articulos. y estan excelentes. No he querido comentar sobre ellos ya que no conozco Espana.

    No se si es para reir o llorar que Podemos haya tocado el tema de la restructuracion de la deuda, y otros partidos hayan tenido la sirvenguenceria de decir “la deuda hay que pagarla para ser un estado serio”. Espana ya ha dejado de ser un pais serio desde que esos seres infrahumanos que tienen por politicos se pusieron de acuerdo en destruir al pais. Espana esta endeudada en su propia moneda?. Si no es asi, Como piensan pagar una deuda que ya pasa el 100% del PBI? A estas alturas ningun inversor, especulador, fondo buitre, etc. espera que Espana pague su deuda.

  13. Alexander,

    Podías haber comentado hombre, tu tienes un conocimiento del que nosotros en España carecemos.
    Lo que he propuesto tanto en el tema de la deuda como de la renta básica es abrir un debate serio y enfocar estas dos problemáticas con la mente abierta. No quiero pensar que existe solo una alternativa pero obviamente no voy a aceptar lo contrario, es decir, que se me diga que esas propuestas son imposibles porque sí.
    En esta “batalla” Alfredo y otros liberales como Javier están de acuerdo y ambos son partidarios de enfrentar estos debates.

    España está endeudada, al menos de forma mayoritaria, en euros. El problema es que España no puede controlar su banco central, pues indirectamente lo controla Alemania y a Alemania le interesa que el euro siga alto porque ellos venden sus productos igual, así que alternativas de monetización de la deuda no tenemos.

    Saludos,

  14. Alexander · ·

    Pedro.

    Bueno, es dificil para mi encontrar algo de tiempo para comentar, ya que se necesita tiempo para meditar las replicas. A lo mucho puedo leer las entradas.

    Tema renta basica.

    Cuesta admitir que tenias razon con este tema (hasta ahora, ya que no he escuchado una solucion mejor). Si el problema fuera coyuntural, o culpa de las “masas ociosas”, no lo apoyaria. Pero si el problema es estructural, como lamentablemente parece ser, las alternativas serian: renta basica o colapso de las instituciones. Ante ese escenario, me inclino por la renta basica. Si en verdad el problema es que sobra gente, no se puede exigir a los parados de que trabaje por cualquier cosa o culparles de su situacion. El gobierno tendria que aceptar de que la mayoria de su poblacion es una generacion pedida, dar paliativos al problema, y tratar de hallas una solucion a largo plazo, no ya para mejorar el futuro de esta generaion, sino para que la siguiente no tenga que pasar por las mismas penurias.

    Tema deuda.

    Endeudarse en una moneda extranjera es un enorme problema para los paises subdesarrollados, ya que su capacidad de pago es prociclico: mientras les vaya bien la economia, los dolares abundan, pero si tienes problemas, los dolares desaparecen. Se deberia buscar una forma de que las economias pequenas no dependan tanto de una moneda extranjera para pagar sus deudas: pero como ese escenario parece lejano hoy, el escenario de incumplimiento y restructuracion de la deuda deberian estar escritos en la deuda soberana. Se podria alegar que la economia es solida, pero un problema coyuntural hizo que los dolares (o euros) se esfumaran, haciendo imposible pagar la deuda.

    Saludos.

  15. juan de dios escamilla gonzalez · ·

    Buenas tardes, comparto esta forma de ver la situacion de los jovenes, en Mexico no es diferente, lo grave de este asunto es que las politicas de desarrollo no contemplan objetivamente a nustros jovenes, por tanto es necesario ser finos en cuanto a la posicion a adoptar, pareciera que quienes estan en la mesa hoy se serviran hasta el empacho y los que vienen atras ven como hacer, tengo 4 hijos jovenes y si me pega el tema…Saludos

    Enviado desde mi Windows Phone ________________________________

Comente

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: