El salario mínimo y la derecha populista

Uno de los temas más polémicos que ha surgido en Nueva York durante los últimos meses es subir el salario mínimo. Vaya por delante, antes cualquier otra cosa, que me opongo absolutamente a una subida del salario mínimo en este contexto económico y creo que sería contraproducente para la moneda, para la inflación y también para los propios supuestos beneficarios de ese salario. Mi postura ya es conocida. Pero, francamente me llevé una sorpresa el otro día. Os cuento.

Hace un par de días, me encontraba por el barrio de NYU (New York University), el famosamente progre y bohemio barrio de Greenwich Village. Caminando por sus calles mientras veía a hipis de diverso pelaje, “hipsters”, estudiantes de NYU, gente con pinta de fumadores de porros y consumidores de la pornografía, entre otras gentes de mal vivir, escuché una curiosa conversación entre dos hombres trajeados. “Que sí tio. Te lo aseguro. Hasta la derecha está defendiendo subir el salario mínimo. Hasta ellos se dan cuenta que es una cuestión básica de justicia para los trabajadores. Hay que ser un cerdo hijo de la gran puta para no querer subir el salario mínimo”. Bueno, o simplemente ser como yo — un liberal capitalista. Lo que más me chocó, no obstante, no fueron los insultos del gordo sudado con traje de segunda mano hacia los que abogamos por mantener la responsabilidad fiscal y la libertad. Vestir mal e insultar suele ir mano a mano con ser del Partido Demócrata de los EEUU. Va con el territorio de pretender fingir interés por lo que ellos llaman “los pobres”. Me chocó muchísimo eso de que “hasta la derecha defiende subir el salario mínimo”. Vaya, me puse a pensar, que yo sepa a mí nunca me mandaron ninguna circular advirtiéndome de este cambio. Así que me dio por investigar y, oh sorpresa, efectivamente hay algunos conocidos derechistas defendiendo subir el salario mínimo.

Tradicionalmente, nosotros los liberales en la derecha siempre hemos tratado subir el salario mínimo con escepticismo y oposición. Tenemos buenas razones. La historia nos demuestra que cada vez que el gobierno se mete en el asunt de los salarios, las cosas no salen muy bien que digamos. Pero, en efecto, hay un grupito de activistas y voceros derechistas que se han unido al clamor de Obama y otros en la izquierda para subir el salario mínimo de forma sustancial.

Los lectores más responsables que se preocupan por la prosperidad me preguntarán, ¿qué pasa? ¿Se han vuelto locos en al derecha o qué? No exáctamente, aunque los motivos y las tácticas de estos nuevos e inesperados defensores quizá sorprenda a sus aliados en la izquierda cuando vean sus motivos.

Hay varios ejemplos de derechistas, populistas y demagogos, que quieren subir el salario mínimo federal. Ron Unz, por ejemplo, es uno de ellos. Fue editor de la revista “paleocon” y aislacionista The American Conservative. Unz intentó presentar esta idea en un referéndum de California para el otoño de 2014, pero se retiró cuando no pudo conseguir que otros financiaran la campaña.

También hay otros, como la columnista extremista Ann Coulter.

Lo que une a todos estos derechistas es el deseo de frenar en seco la inmigración que llega a EEUU — legal e ilegal. Unz es muy franco al respecto. Unz dice que su plan de pagar 12$/hora “inundaría a las empresas americanas con americanos que han decidido no participar en el mercado laboral y también marginar a los ilegales no cualificados a los márgenes de la sociedad y eventualmente, al sur de la frontera, a México”.

La provocadora Ann Coulter dice estar de acuerdo, aunque piensa que debe ser al revés. Es decir, si frenamos la inmigración, los sueldos subirán.

Señores, esta no es la derecha liberal que defendemos. No es la derecha de Reagan ni de Thatcher en absoluto. Yo NO voy a negar el problema de la inmigración ilegal, pero ¿¿esto qué demonios es?? Parece que a estos populistas se les olvida un par de cosas: NO podemos obligar a las personas a trabajar ni tampoco podemos obligar a los empresarios a contratar trabajadores que exigens sueldos MUY por encima de su productividad y de esa manera, se genera un problema que me provoca palpitaciones y nervios – REDUCCIÓN DE BENEFICIOS para las empresas.

Me vienen inmediatamente dos industrias a la mente: la carne y la agricultura, que dependen absolutamente del trabajo de los inmigrantes mexicanos especialmente. Más del 60% de los trabajadores de estas industrias son inmigrantes, principalmente de orígen latinoamericano y los empleos en estos lugares ya pagan lo que exige Unz.

A pesar de que cobran sueldos muy por encima del salario mínimo actual, POCOS trabajadores eligen estos trabajos, porque son empleos difíciles, sucios y peligrosos. Y, los americanos “nativos” blancos que opten por estos empleos no durarán mucho tiempo, de eso puedes estar seguro.

Lo mismo ocurre en la agricultura, un sector dominado y tomado absolutamente por los trabajadores inmigrantes. Cobran un promedio de 14$/hora según el gobierno americano. Coulter tiene fantasías, pero lo cierto es que NO hay americanos nacidos aquí, de raza blanca, que estén haciendo colas para estos empleos para recoger frutos bajo un sol caliente durante más de 8 horas al día. Hechos, señores, HECHOS.

Subir el salario mínimo tampoco provocaría a los empleadores a contratar trabajadores cuyo trabajo no vale ese sueldo fijado. Las empresas todavía tienen que ganar beneficios y en estas industrias que dependen tanto de la fuerza bruta, las empresas que quieran seguir operando pasan esos costes al consumidor, contratan menos empleados para hacer el mismo trabajo y acaban sustituyendo empleados con máquinas. O, en el peor de los casos, cierran.

Cerrarle la puerta a los trabajadores inmigrantes y subir el salario mínimo produciría MENOS empleos americanos, no más.

Subir el salario mínimo y pretender “proteger” a los trabajadores “nacionales” constituyen ataques frontales contra el capital y las empresas libres que dependen de controlar los costes. También es un ataque brutal a los consumidores. Tú no vas a resolver el problema migratorio eliminando más puestos de trabajo. Escúchame un momento por favor: repito. TÚ NO VAS a resolver el problema migratorio subiendo el salario mínimo y en consecuencia eliminando puestos de trabajo. Más que ningún otro grupo políitico, los liberales en la derecha deberíamos saber a estas alturas que esas políticas son fallidas. Las encuestas en EEUU demuestran que la gran mayoría de norteamericanos está a favor de subir el salario mínimo y eso es muy lamentable. Significa una ruptura total con los valores protestantes – para que tengáis una idea, tenngo datos estadísticos de los 70 y 80. En 1981, más de la mitad de los estadounidenses se oponian al salario mínimo. En concreto, un 53%. Normal, porque en 1981, el país era casi un 70% protestante y creyente.

Hoy, casi un 80% apoya subir el salario mínimo. Yo no estoy aquí para ser “popular” ni para que los lectores me “amen”. Nací para defender ciertos principios. Esta entrada no será del agrado de nadie — ni de nazis, ni de comunistas, ni de socialistas, ni tampoco de otros colectivistas radicales.

Los progresistas de la izquierda y los populistas demagogos y payasos de la derecha quieren jugar a ser Papa Noel ahora. Como no tienen éxitos de los que poder jactarse, no pueden hablar de un mercado libre fuerte lleno de oportunidades de empleos. De hecho, el tener que hablar de este tema significa que NO existe un mercado laboral respetable. Pretender que van a frenar la inmigración solo por pagar mas a “nativos” para trabajos que jamás aceptan, sin importarles el sueldo, es risible. Lamento mucho el creciente populismo en la derecha, incluída la liberal. La verdadera prueba de tus convicciones se demuestra cuando los tiempos van mal. Cuando la economía iba muy bien, muchos liberales defendían no tener un salario mínimo. Ahora, como muchos no tienen empleo o los empleos que pensaban que se merecían, arremeten contra los inmigrantes echándoles la culpa porque existan sueldos tan bajos. Existen sueldos bajos porque de toda la vida, lo que quiere el empresario es aumentar sus beneficios y reducir costes. Nadie te va a contratar por tu cara bonita salvo que te presentes para modelo. Nadie tiene por qué contratarte solo porque seas “nativo”. Si te molestan tanto los sueldos bajos, ¿por qué no te formas en algo que exija el mercado y abres tu propio negocio? No, no es fácil, pero seguramente es mucho más productivo que quedarte sentado en tu habitación echándole la culpa a los inmigrantes por el hecho de que los sueldos en agricultura sean tan bajos. ¡Ni que fueras tú a trabajar en la agricultura, golfo! Quéjate menos, llora menos, deja de culpar a los demás por tus problemas y como decía el propio Kennedy, nada sospechoso de ser un malvado derechista sin corazón, “haz algo por tu patria”.

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2 comentarios

  1. Luis · ·

    Que comicos estos blancos creyendose superiores.

    Contemplen la raza superior blanca:

  2. Hola,

    He defendido en innumerables ocasiones la subida de salario mínimo en España o en EEUU, así que no voy a volver a hacerlo en principio.
    Como yo no estoy en el día a día de los EEUU y mi opinión podría ser tomada como algo “eurocentrista” dejo que sea un editorial del NYT quien lo haga por mi, más que nada porque se referencia en estudios científicos que desmontan todo aquello de que el salario mínimo aumenta el paro:

    http://www.nytimes.com/2014/02/20/opinion/the-clear-benefits-of-a-higher-wage.html?hp&rref=opinion&_r=1

    Si alguien me da algún argumento más concreto sobre por qué no hay que subir el salario mínimo se lo rebatiré si quiere,

    Saludos,

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