En materia de impuestos (I)

Estas entradas tratarán sobre Derecho fiscal internacional, que es la materia que más estoy teniendo que aplicar en mi trabajo aquí en Estados Unidos. Estas entradas serán de especial interés para aquellos que se interesen por temas del “fisco” a nivel internacional. Supongo que la mayoría de los lectores no tendrá cuentas internacionales ni inversiones, pero no deja de ser un tema interesante.

Estados Unidos cobra impuestos a todo extranjero que cobre sueldo o tenga ingresos aquí, y también es uno de los poquísimos países que cobra impuestos a sus ciudadanos no residentes, que tengan sueldos en otros países. Eso que se dice en España muchas veces, de que EEUU tiene “menos impuestos” es otra vez, una leyenda urbana. Estados Unidos cobra impuestos a empresas americanas, estén donde estén. Ahora bien, para reducir la posibilidad de una doble imposición sobre el salario de un americano que tenga ingresos extranjeros, el Código Fiscal interno (CFI a partir de ahora) permite que los ciudadanos obtengan un crédito por impuestos pagados en el país de origen donde sea que cobren u obtengan el ingreso. Para que sea considerado procedente, el impuesto extranjero tiene que ser “un impuesto sobre la renta, beneficios de la guerra o beneficios en exceso”. El tesoro de EEUU ya redactó una norma en 1983 que dicta cómo considerar lo que significa un ingreso: “el impuesto extranjero es un impuesto sobre la renta únicamente si el rasgo principal del impuesto es un impuesto sobre la renta en el sentido useño”. En los años 80, época de gobierno “thatcherista” en el Reino Unido, el gobierno de Thatcher privatizó más de 50 empresas públicas, en su mayoría de luz, gas y agua, vendiéndolas a inversores privados a precios fijos, prefijados. En los años posteriores, los críticos decían que esas empresas se habían vendido a precios muy baratos y que habían obtenido beneficios por encima del mercado debido a la política favorable de regulación. Cuando llegaron los laboristas al poder en 1997, promulgaron la ley fiscal famosa conocida com el Windfall Tax.

La responsabilidad fiscal de una empresa sujeta a este impuesto se calculaba como el 23% de la diferencia entre el valor de la empresa debido a sus beneficios obtenidos y su valor de flotación. La flotación es el precio original al que fue vendida la empresa a los iniciales inversionistas privados. El valor debido a los beneficios se define como la diferencia entre el precio-ganancia y la media de los beneficios diarios anuales en un periodo inicial. Este ratio de precio-ganancia se fijó de forma arbitraria, por el gobierno laborista, en un 9. El periodo inicial se definía como los cuatro años desde la fecha en la que fue privatizada cada empresa salvo si la empresa fue privatizada después del 1 de abril 1993 – en este caso, el periodo llegaba hasta el 30 de marzo de 1997. Solo aquellas empresas cuyo valor superaba el valor de flotación (debido a sus beneficios), debía el impuesto.

El impuesto se calcula con la siguiente fórmula:

23% x (((365 x P/D) x 9) – FV)

P – Profits (beneficios) de la empresa, D es el número de días del periodo inicial, FV es el valor de flotación de la empresa y 9 representa la media del PER. El PER, o sea la relación entre el precio o valor y los beneficios), es una razón geométrica que se usa en el análisis fundamental de las empresas, especialmente en aquellas que cotizan en bolsa. Su valor indica cual número de veces el beneficio neto anual de una empresa determinada se encuentra incluido en el precio de una acción de ésta. Un PER más elevado implica que los inversores están pagando más por cada unidad de beneficio.

El Conflicto

El Gobierno de los Estados Unidos afirma que este impuesto no es un IRPF “en el sentido useño” porque no es un impuesto sobre la renta, sino sobre una diferencia en valores. También afirman que el impuesto grava la media de beneficios en vez de beneficios anuales.

¿Cómo entonces se calcula? He aquí un ejemplo y luego mi criterio inicial.

Supongamos que se trate de un tal Pedro, que tiene una empresa que se llame Pedro Iberian International Energy Company. PIIEC es dueña de una parte de “UK Southern Electricity” (UKSE), privatizada en diciembre de 1990 a un precio de 295,9 millones de libras. Los beneficios totales para UKSE durante el periodo inicial de 4 años eran 306,2 millones.

Usando la fórmula que ha dado el gobierno británico, sería esto:

Tenemos aproximadamente 689 millones por la fómrula y ahora:

23%(393,1 millones) = 90,4 millones.

Sin embargo, para mí sí es un impuesto sobre la renta. Me explico:

Para las empresas que tengan un periodo inicial de 4 años completos, la ecuación puede ser redactada de esta forma:

23% x [(p/4 x 9) – FV]

Dicho de otra forma, la responsabilidad fiscal es un 51,7% de los beneficios de la empresa por encima de un rendimiento anual del 11% de la inversión hecha en la flotación.

El conflicto que veo es si este impuesto no es en realidad un impuesto del 51% contra los beneficios anteriores que superen un rendimiento anual de 11% o si de verdad es, según el gobierno americano, un 23% sobre la diferencia entre el valor estimado de la empresa y el precio al que fue vendida.

Yo me decanto por lo primero – es un impuesto sobre la renta y por lo tanto, no debe volver a pagar nada al fisco estando en EEUU.

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9 comentarios

  1. Hola,

    Yo creo que los lectores españoles tendremos un problema con esto porque nuestro concepto de IRPF sólo aplica a las personas físicas y lo que afecta a las empresas es el Impuesto de sociedades. Me parece entender que la legislación tributaria estadounidense lo considera algo parecido, y que aplicas IRPF para lo que nosotros entenderiamos como un IS.

    Mi primera pregunta es entonces si un país (como España por ejemplo) le cobrase un IS del 30% a una empresa americana instalada aquí, si eso se contabilizaría para evitar la doble imposición, que asumo que sí.
    Mi segunda pregunta sería si esto es igual con un impuesto sobre el patrimonio. En este caso no es un impuesto sobre la renta o beneficios, y entonces asumo que no lo contabilizarían para deducirlo de sus pagos a EE.UU. Corrígeme si no es así.

    En ese caso y según dije ayer para mí, la windfall tax, es un impuesto especial que se carga sobre el la empresa independientemente de que la motivación sea una venta errónea en el pasado. No es retroactiva, por mucho que su justificación se basa en el pasado.
    Así pues es un impuesto adicional, un impuesto adicional que aplicó a un año determinado sobre el valor de la empresa, no sobre sus beneficios, porque entiendo que aunque alguna de esas empresas estuviese con pérdidas ese año 1997 hubiese pagado la windfall tax igualmente ¿verdad?

    En ese caso para mi es una especie de impuesto patrimonial. Si el “IRPF useño” se cobra sobre los beneficios (es decir, a empresas con pérdidas no le aplica) entonces no son equivalentes y considero que sí debería pagar la doble imposición.

    Digo esto sin ninguna convicción al desconocer el sistema tributario estadounidense en profundidad, pero me baso en lo que comentas.

    Saludos,

  2. Alfredo · ·

    Sí, así es Pedro – aquí simplemente le llaman “corporate income tax” o “income tax” a secas, que puede ser individual o de la empresa.

    Dices: “Mi primera pregunta es entonces si un país (como España por ejemplo) le cobrase un IS del 30% a una empresa americana instalada aquí, si eso se contabilizaría para evitar la doble imposición, que asumo que sí.
    Mi segunda pregunta sería si esto es igual con un impuesto sobre el patrimonio. En este caso no es un impuesto sobre la renta o beneficios, y entonces asumo que no lo contabilizarían para deducirlo de sus pagos a EE.UU. Corrígeme si no es así.”

    Como tu sabes leer inglés, esta es la normativa que aquí estamos obligados a seguir en materia fiscal para empresas radicadas en el extranjero (esto es de la página web de la agencia tributaria de EEUU):

    “Creditability Under the Code
    A U.S. corporation is entitled to a credit against its U.S. income tax liability for any “income, war profits, and excess profits taxes” [1] (referred to in the regulations collectively as “income taxes”) paid or accrued by the U.S. corporation during the taxable year to any foreign country and any such taxes deemed to be paid by the U.S. corporation to a foreign country.

    En cuanto a patrimonio, la respuesta es No. No sería un “impuesto sobre la renta o beneficios”. Estás en lo cierto.

    Dices: “No es retroactiva, por mucho que su justificación se basa en el pasado. Así pues es un impuesto adicional, un impuesto adicional que aplicó a un año determinado sobre el valor de la empresa, no sobre sus beneficios, porque entiendo que aunque alguna de esas empresas estuviese con pérdidas ese año 1997 hubiese pagado la windfall tax igualmente ¿verdad?”

    ¿Y no es cierto que un impuesto sobre la renta se aplica tomando en cuenta la cantidad de ingresos/rentas recibidas durante un periodo de tiempo, Pedro?

    Si tuviéramos CERO ingresos o beneficios durante los 4 años posteriores a la privatización, NO se pagaría NADA. No sería lo mismo con un impuesto sobre la propiedad, ya que este se cobraría genere o no ingresos.

  3. Alfredo,

    Pero mi planteamiento es el siguiente. La windfall tax se cobró en el año 1997. Ese es su año fiscal, y fue en ese año fiscal donde se le cobró el impuesto. Los impuestos no pueden ser retroactivos. Que la justificación de la tasa esté en 1984 o en 1675 creo que no importa para el caso.
    Tú dices que al final es un impuesto que se cobra en 1997 pero que, en realidad, está gestado en los 80. Digamos que sería como un impuesto sobre beneficios que se generaría durante un periodo de tiempo pero se cobraría más adelante.
    El problema que le veo yo a esta argumentación es que no hay impuestos que se cobren con esa diferencia de tiempo. Una cosa es que la contabilidad fuese entre 1992 y 1996 y te cobrasen el impuesto en el 1997 (con lo cual podrías intentar justificar tu posición) y otra es que ese periodo estviese 10 años antes. Incluso los ejercicios fiscales estarán prescritos.

    Se hubiese podido relacionar con una income tax si esta tasa hubiese sido cobrada porcentualmente sobre los beneficios de ese año, es decir, de 1997. Sino y en función de las figuras impositivas que conozco para mí se asemeja más a un impuesto sobre la propiedad, sólo que calculado en base a un valor determinado entre los años 84 y 88.
    ¿Qué si no hubo beneficios entonces no se cobraba? Sí, pero exactamente igual que hay exenciones en los impuestos de la propiedad.

    En definitiva, mi intuición me dice que se parece más de un impuesto especial sobre el valor de la empresa en 1997 más que cualquier tipo de income tax. Y por eso creo que la doble imposición si le aplica.

    Saludos,

  4. Alfredo · ·

    Hola Pedro:

    “Pero mi planteamiento es el siguiente. La windfall tax se cobró en el año 1997. Ese es su año fiscal, y fue en ese año fiscal donde se le cobró el impuesto. Los impuestos no pueden ser retroactivos. Que la justificación de la tasa esté en 1984 o en 1675 creo que no importa para el caso.”

    Desde luego, para mí la “motivación” detrás del “Windfall” me resulta igualmente irrelevante. Pero, ¿cómo no puede ser retroactivo?

    El valor que se mide aquí está únicamente determinado por las ganancias retroactiivas durante un periodo de cuatro años.

    “El problema que le veo yo a esta argumentación es que no hay impuestos que se cobren con esa diferencia de tiempo. Una cosa es que la contabilidad fuese entre 1992 y 1996 y te cobrasen el impuesto en el 1997 (con lo cual podrías intentar justificar tu posición) y otra es que ese periodo estviese 10 años antes. Incluso los ejercicios fiscales estarán prescritos.”

    ¿De qué tipo de “impuestos” hablas? Porque, este sí se cobró en 1997. Si te refieres en concreto a un impuesto sobre beneficios, entonces sí sería un “irpf” al menos en Estados Unidos, ya que se cobra durante un tiempo específico.

    “Se hubiese podido relacionar con una income tax si esta tasa hubiese sido cobrada porcentualmente sobre los beneficios de ese año, es decir, de 1997. Sino y en función de las figuras impositivas que conozco para mí se asemeja más a un impuesto sobre la propiedad, sólo que calculado en base a un valor determinado entre los años 84 y 88. ¿Qué si no hubo beneficios entonces no se cobraba? Sí, pero exactamente igual que hay exenciones en los impuestos de la propiedad.”

    Según la jurisprudencia americana, un impuesto sobre beneficios en exceso es un “income tax” también. Se impone sobre el beneficio neto del contribuyente. Si quieres valorar una propiedad, puedes hacerlo pensando en el tipo de rentas que puedes obtener de dicha propiedad y descontarlas al valor neto actual. Entiendo que efectivamente, puedes concebir un impuesto sobre la propiedad como un impuesto sobre el porcentaje de beneficios futuros que proyectes. Pero, eso no sería un beneficio fiscal porque exige una ganancia o pérdida que es consecuencia de la conversión de una propiedad a líquido – puedes tener un ingreso de la venta de tu propiedad o sufrir una pérdida. Según las normas tributarias federales de aquí (no he mirado las de España todavía), la cantidad que recibas de la venta de tu propiedad es la suma de ese dinero recibido MAS el valor de mercado “justo” y solamente en casos muy extraordinarios se afirmaria que la propiedad no tiene un valor “justo” en el mercado.

    ¿Hacia dónde voy con todo eso? Que cuando estamos hablando de ingresos proyectados para el futuro, no concurren estos elementos.

  5. Mmm, aquí me falta conocimiento de las leyes tributarias americanas por lo que no puedo desmontar tu argumentación. Yo me estoy basando en el sistema fiscal español y europeo y por eso igual doy por hecho cosas que no debería.

    Claro, ¿qué pasaría en España? Que si a mi empresa le quieren cobrar un impuesto especial por beneficios de los 80 (equivalente a sociedades o income tax) no podrían ¿Por qué? Pues porque sería retroactivo (en ese momento no estaba esa ley y no me la pueden aplicar) y porque esos años fiscales están prescritos.
    ¿Qué haría el legislador? Lo colaría como una tasa no relacionada con beneficios (de carácter patrimonioal o especial), aunque la calculase en base a los beneficios pasados. El cálculo sí se hace por beneficios, pero la naturaleza del impuesto para cobrarlo ahora debe ser patrimonial o especial.

    Simplemente estoy extendiendo esta argumentación a los EE.UU, que no pueden tener un sistema fiscal tan diferentes. Y creo que el tesoro estadounidense está haciendo una argumentación parecida a la mia.

  6. Indiano · ·

    Lo que faltaba. Dos malnacidos como son Pedro y Alfredo hablando sobre materia fiscal, osea sobre cómo expoliarnos más a los ciudadanos.

    Por cierto Alfredo, enhorabuena. Te estás haciendo más famoso en EEUU por tu defensa a ultranza de los ataques drone. Ya te vi en NJ12 News junto con tu amiguito John Bolton. Reconozco no tener ni idea de muchas cosas pero no sé como puedes dormir tranquilo por la noche y tus amiguitos sabiendo que vuestras políticas matan a seres humanos. En cualquier momento te invitan a la Casa Blanca para darle más ideas a Obama.

    Pedro, te ataco a ti también porque está claro que que eres muy parecido a este señor. Ambos estáis de acuerdo con robar lo que se pueda al ciudadano en materia de impuestos con pretextos como el de la “estabilidad” segun Alfredo o en tu caso, la “igualdad”. Despreciais a los latinoamericanos porque ya teneis vuestras vidas resueltas. Sois una buena pareja de sinvergüenzas cínicos.

  7. Alfredo · ·

    Indiano: Lamento que tenga que venir aquí para desahogar sus histerias y atacar a Pedro, que es un caballero y quiere lo mejor para España. Es totalmente improcedente venir aquí para insultar a Pedro, que nunca ha hecho daño a nadie aquí ni en ninguna otra parte, que se sepa.

    Efectivamente, no tienes ni idea de muchas cosas pero es más, tu odioso comentario demuestra que no tienes buenas intenciones. Yo no puedo hablar por los demás, pero tengo la sensación de que una gran mayoría de lectores sentirán rechazo al ver la violencia verbal de tu escrito.

    Si no te importa, quiero seguir hablando con Pedro porque tenemos cosas importantes de las que hablar y no atender gente como tú que necesite atención médica urgente. ¿Me viste en el canal 12? Me alegro mucho, porque precisamente me habrás oído decir que gracias a los drone, hay menos victimas civiles. Claro que voy a estar más tranquilo sabiendo que hay menos terroristas gracias a los drone. Es una pena que tú no compartas ese sentir y te identifiques con los terroristas.
    ——————————
    Pedro:

    “¿Qué haría el legislador? Lo colaría como una tasa no relacionada con beneficios (de carácter patrimonioal o especial), aunque la calculase en base a los beneficios pasados. El cálculo sí se hace por beneficios, pero la naturaleza del impuesto para cobrarlo ahora debe ser patrimonial o especial. Simplemente estoy extendiendo esta argumentación a los EE.UU, que no pueden tener un sistema fiscal tan diferentes. Y creo que el tesoro estadounidense está haciendo una argumentación parecida a la mia”

    Efectivamente, el tesoro argumenta que no es un impuesto sobre la renta – –
    dicen que es un impuesto sobre la subida o incremento (para ser más matemático) del valor de la empresa.

    Sin embargo, no comparto vuestra visión. Sigo sin estar convencido. Vosotros hacéis una predicción sobre futuros valores. Yo sinceramente no creo que alguien valore una empresa vendida en el mercado pensando en cuánto dinero haya ganado en los últimos dos años y luego multiplicarlo por nueve, como vuestra fórmula arbitraria. Se mira lo que la gente te estaba pagando en el mercado.

    ¿Y si esto fuera impuesto todos los años, basándose en lo mismo, es decir, basándose en los beneficios del año, diciendo algo así tipo “hombre, la empresa de Pedro ganó 10 millones el año pasado y entonces el valor de su empresa es tal o cual”…así que vamos a imponer este impuesto fijado. El próximo año creemos que el valor es este porque ganaron 5 millones, ¿no dirías que es un impuesto sobre la renta? No sé, el “cuánto ganaste” el año pasado me suena mucho a ingresos – no a cosas “especiales”.

    Saludos

  8. Indiano,

    Me parece que estar quejándose de los impuestos y hablar decir que no se tiene la vida solucionada es un absurdo y una contradicción. Erras el tiro o quieres estar en dos sitios a la vez y eso no puede ser, una de dos.
    Por cierto ¿quién te ha dicho a ti que tengo la vida solucionada? Por dios…

    Alfredo,

    Entiendo que este impuesto tiene características que podrían situarse en medio de un impuesto patrimonial y uno sobre los beneficios, y por eso existe el debate. Pero yo concluyo lo que concluyo porque creo que los beneficios de la empresa no son consustanciales al impuesto, es decir, es simplemente una arbitrariedad formulística para intentar dar un valor en libras a un valor empresarial determinado. Como esto no es un inmueble y no hay un valor catastral en que basarse, sino que su valor se basa en la posibilidad de conseguir beneficios, hay que valorarlo así.
    Pero la idea es cobrar un dinero determinado porque la empresa fue mal vendida, es decir, porque se vendió por debajo de mercado. Así pues realmente estamos hablando de un valor patrimonial, los beneficios obtenidos no son más que un mecanismo de valoración.

    Saludos,

  9. Alfredo · ·

    Hola, Pedro – bien, a esto te contestaré en la segunda entrada sobre este tema.

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