Atlantistas y anglófilos – Conclusiones de lo malo

Os decía antes de ayer que cada vez más, existe cierto auto-odio por parte de los ingleses hacia lo que son en sus esencias históricas. En un incidente del año 2009, la Universidad de Cambridge cedió ante las presiones extremistas de radicales antisistema que arremetieron contra una fiesta que iban a celebrar llamada el “Empire Ball” (Fiesta del Imperio británico). Grupos mal llamados “antifascistas”, atacaron la universidad diciendo que el Imperio británico estaba asociado con la “esclavitud, explotación y represión”. Un ejemplo de ese sentimiento tan pernicioso lo vimos en el último hilo, primer comentario.

Resulta interesante “aprender” que “antifascismo” ahora significa atacar el Imperio británico, que fue el único imperio que resistió contra el fascismo en ese año tan importante entre la caída de la inútil Francia y la invasión de Rusia por parte de la totalitaria Alemania nazi. Más triste aún resulta tener que señalarles a esos “antifascistas” que la principal “asociación” del Imperio británico con la esclavitud fue su ABOLICIÓN. Antes que William Wilberforce (cristiano protestante), el Parlamento británico y los hombres valientes de la Marian Real tomaran las riendas de esta noble causa abolicionista, todas las culturas del mundo veían la esclavitud como una institución permanente. Reino Unido la eliminó en prácticamente todo el planeta.

Es patético ver el nivel de ignorancia (aunque no sorprende) de esos “antifascistas” modernos. Aquí tenemos una lección no solo para los británicos sino para los demás, también: Cuando una sociedad pierde su memoria, es inevitable que descienda a la demencia. Como siempre le digo a los norteamericanos, la decadencia nacional es en parte psicológica y lo que importa es que se acepte esa psicología de que el país está en decadencia.
Por eso la mejor observación de Hayek en su libro Camino hacia la servidumbre, escrito con el ojo de un inmigrante en Reino Unido, año 1944:

“El colectivismo ha engendrado un cambio radical en los valores morales que merece la pena considerar especialmente. Esto es, que las vitrudes que cada vez más son menospreciadas y que en consecuencia son más raras son precisamente aquellas en las que los británicas con mucha razón se sentían orgullosos de poseer. Las virtudes poseídas por el Anglo-Sajón en un grado más alto que casi todos los demás pueblos, exceptuando algunas de las naciones más pequeñas como los suizos y holandeses, eran la iniciativa individual y la responsabilidad local. Se dependía mucho de la actividad voluntaria, la no interferencia contra el vecino y tolerancia de lo diferente y “raro”, respeto para la costumbre y la tradición y un sano recelo contra el poder y la autoridad”.

En poco menos que un siglo, casi todos los elementos de esa lista han sido abandonados. Desde la independencia y autosuficiencia (casi el 40% de los británicos recibe alguna ayuda estatal) al recelo contra el poder – ahora la respuesta-reflejo de un inglés medio es exigir que el gobierno “haga algo”. El famoso excepcionalismo protestante americano también tendría que ser muy excepcional sin sufrir un declive parecido por culpa de la expansión del Estado que está convirtiendo a esa sociedad en una República de ciudadanos con dependencias crónicas.

¿Qué pasó? Como ya han dicho los estudiosos, Reino Unido perdió un imperio pero no encontró un papel. En realidad, Gran Bretaña no “perdió” su Imperio: evolucionó hacia lo que es el “Commonwealth” moderno, que es mucho más agradable como solución en comparación con otros procesos similares en distintos países. Tampoco está claro que Bretaña quiera tener un papel de ningún tipo, a la vista de las actitudes generalizadas hoy de muchos ingleses. Más que perder un imperio, parece que han perdido su razón de ser y su sentido de existir.

Esto tiene graves consecuencias. Volviendo al escandalazo de Cambridge y el incidente donde cedieron ante el chantaje de grupos extremistas organizados, si la “crema” de la educación británica tan voluntariamente está dispuesta a arrodillarse ante la ignorancia de un puñado de delincuentes extremistas, ¿qué podemos decir de la educación en general?

Desde los años 60, el “establishment” educativo en Reino Unido (y en menor medida, EEUU), ha separado de forma permanente a dos generaciones de estudiantes de su herencia cultural. No sería demasiado osado decir que es una manifestación de abuso infantil. ¿Por qué alguien entonces se va a sorprender cuando las legiones de jóvenes musulmanes británicos se apuntan al Talibán o cuando los nacidos en EEUU, de padres mexicanos, apoyan el equipo mexicano y ponen banderas de México? Estamos hablando de chavales que se han educado en Inglaterra y Nueva York, Los Angeles, y no han aprendido NADA de su país más allá de que “los malvados hombres blancos protestantes” son los responsables del “racismo”, o del “imperialismo, colonialismo” o cualquier otro “ismo” negativo del mundo. Si lo único que te han enseñado de tu país es que ha sido cruel y racista, ¿por qué vas a sentir lealtad a la Reina o a los fundadores de EEUU? ¿Y si no tienes el Islam para hacerte sentir cómodo? La verdad es que la transformación del pueblo británico ha sido un logro increíble. Generaciones enteras de jóvenes educados en colegios que no enseñan nada, por lo general al menos entienden lo “importante” que quieren los radicales – esto es, que su sociedad no es más que un timo sostenido sobre “injusticias sociales”. ¿Las virtudes protestantes anglosajonas admiradas por Hayek? ¡Pringao!, te llamarían ahora todos los menores de 50 años.

Cuando William Beveridge pudo exponer su modelo para el Estado del Bienestar británico en 1942, su objetivo era “abolir la necesidad”, y lo iba a conseguir fomentando “la cooperación entre el Estado y el individuo”. En su intento de querer insular a la ciudadanía de las vicisitudes del destino, su visión tuvo más éxito de lo que jamás se hubiera imaginado. Hoy, cada vez menos británicos quieren trabajar o llevar una vida con propósito y dignidad. Churchill tituló su libro “La historia de los pueblos de habla inglesa”, no las “naciones” de habla inglesa ya que el papel extraordinario que jugaron esas naciones derivaba de su capital humano.

¿Qué ocurre cuando la política estatista radicalmente socialista degrada el capital humano? Reino Unido, junto con España, tiene la tasa de consumo de drogas más alta de Europa, el porcentaje más alto de enfermedades sexuales, el mayor número de madres solteras; casi nadie se casa (salvo la aristocracia, homosexuales adinerados y musulmanes). Para los norteamericanos que me estén leyendo, la forma más rápida para entender la Inglaterra moderna es compararla con el daño irreparable que el socialismo de Lyndon B.Johnson provocó contra la familia negra en USA y extrapolarlo a una población general entera, sin distinción de razas. Decenas de niños británicos, de cualquier raza, son criados en hogares en los que nadie trabaja siendo mayores de edad. Maquiavelo entendía que la “indolencia” era el enemigo principal de una sociedad libre.

Mucho Estado, demasiado gobierno, retirada de la política exterior (decadencia), pérdida de libertades – solo conlleva la posterior desintegración cívica. ¿Hay alguien aquí que se hubiera atrevido a decir palabrotas delante de sus abuelos o comentar sobre cosas sexuales indecentes?

Para sus acólitos, el “Gran Gobierno” se convierte en una religión: el Estado como iglesia. Después del bombardeo contra los trenes de Londres, Gordon Brown contempló crear un “equivalente británico” del 4 de julio en EEUU para intentar reforzar la “identidad británica”. Al Partido laborista se le ocurrió la estúpida idea de que sea el 5 de julio, porque ese fue el día que se inauguró el Servicio Nacional de Salud (NHS). Quizá porque la esencia de la identidad británica contemporánea es esperar dos años para una operación de caderas. Hombre, en vez del día de la Independencia, como en EEUU, podríamos llamar al 5 de julio el día de la dependencia.

Y en EEUU ya está pasando lo mismo lentamente – el alcalde totalitario de Nueva York, una ciudad profundamente depravada y socialista, como casi todas las grandes ciudades de EEUU, ha aprobado una ley la semana pasada que prohibirá la venta de determinadas cantidades de Coca Cola en los restaurantes.

Estados Unidos debe tomar nota YA de lo que ha pasado con la superpotencia anglófona de Europa. A pesar de que América sigue gastando dinero que no tiene para financiar todo tipo de programas estúpidos, a pesar de tener un sistema educativo fracasado y una moral cada vez más degenerada y una productividad más y más menguada mientras hipoteca su futuro para poder comprar basura de China a precios regalados, la mayoría de los norteamericanos creen que el hecho de ser de EEUU los va a proteger de las consecuencias. En eso también deberían tomar nota de su madre patria. Ya lo dijo Cecil Rhodes cuando repitió lo que muchísimas generaciones de británicos pensaban: “Nacer súbdito británico es ganar el primer premio en la lotería de la vida”. Antes de estallar la Iª Guerra Mundial, el dramaturgo Bernard Shaw se burló de la clase dirigente británica por ser esta demasiado arrogante e ignorante como para ver lo que venía. “¿Creeís que las leyes de Dios se van a suspender a favor de Inglaterra porque habéis nacido aquí”?

En el 2012, nacer ciudadano de EEUU es ganar el primer premio en la lotería de la vida y al igual que sus hermanos británicos suponían, muchos americanos pienasn que siempre estarán a salvo. ¿Creeis que las leyes de Dios se van a suspender a favor de América solo porque has nacido allí? Se avecinan grandes convulsiones y el final podría ser un mundo post-angloesférico.

Esto poco tiene que ver con la “inmigración” a secas. Algunos individuos están intentando aprovecharse de esta situación para fomentar el odio racial. Lo cierto es que si los italianos consiguieron asimilar el “credo” de Estados Unidos, viniendo de un país exáctamente igual de pobre y supersticioso de lo que es México ahora, los mexicanos también podrían ser capaces de asimilar ese mensaje “protestante”. El problema principal que hoy tiene EEUU o Reino Unido no es que el vecino se llame Mohammed o Panchito Sánchez – el gravísimo problema principal de hoy es la repugnante destructiva cosmovisión universalista y humanista que impregna todos los medios de comunicación.

Lo digo de otra forma: en el Nueva York de 1850, dominado exclusivamente por hombres protestantes, los inmigrantes italianos católicos mugrientos y supersticiosos fueron apaleados brutalmente por la realidad económica y la actitud social de un pueblo mayoritariamente protestante. Estos ancestros y pioneros no toleraban que EEUU se convirtiera en una “pequeña Italia”. Ídem en el caso de los inmigrantes judíos del este de Europa y los empobrecidos alcóholicos católicos de Irlanda. Hoy en día, nadie cuestiona que esta gente sea de EEUU porque adoptaron toda la cosmovisión anglocéntrica. En aquella época, los protestantes abrieron hospitales, colegios y asociaciones para darle de comer a toda este gente, enseñarles el inglés y la Palabra de Dios. Cuando no tenían padres, miles de familias cristianas adoptaron a estos niños de la Europa empobrecida.

Necesitamos recuperar la cosmovisión protestante y descartar filosofías humanistas, universalistas, etc. No todo está mal. En la próxima entrada, explicaré todo lo bueno que aún queda de la angloesfera, soluciones para mantenerlo y compararlo con el resto de Europa que sí está ya en declive permanente.
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*Aprovecho para deciros, además, que entre los días 2 de octubre y 12 de octubre (ambos inclusive), estaré de visita en Boston y Nueva York (intentaré sacarme la foto al lado de la estatua de Hamilton en el campus de mi universidad). Todavía no sé si me apetecerá dar algún discurso-charla en alguna asociación republicana pero ya os iré contando. También visitaré la famosa mansión Ford, en Morristown, NJ, donde se hospedó el General Washington y sus tropas en preparación para cruzar el Río Delaware. Es una casa muy “british”, como es natural en un país que érase una vez británico. Os dejo con un vídeo de un chaval patriota que pudo obtener permiso especial para entrar a la casa y grabar. Le veo, a su edad, con los mismos ánimos que tenía yo cuando visité por primera vez aquella casa en el otoño de 1994. Tras leer los documentos constitucionales allí, y las filosofías conservadoras de Washington, creo que fue la primera vez que me sentí convencido de ser liberal capitalista a lo “hamiltoniano”.

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13 comentarios

  1. Molondro · ·

    Por alusiones, ya que yo soy el ignorante autor del primer comentario del hilo anterior:

    Olvida usted que para abolir la esclavitud es preciso haberla ejercido antes. Es como si dijera que la historia de Sudáfrica es gloriosa porque abolió el apartheid.

    Es cierto que el imperio británico fue el primero en abolir la esclavitud… después de haberse beneficiado de ella durante siglos. Y no es cierto que por aquel entonces el resto de culturas del mundo “veían la esclavitud como una institución permanente”.
    La abolición de la esclavitud en el Reino Unido vino de la mano de una serie de leyes que culminaron en 1834. La esclavitud en la España peninsular fue abolida en 1837, solo 3 años después, aunque es cierto que siguió practicándose en territorios de ultramar. Sin embargo, tampoco allí tardó en ser abolida.
    Pero eso de que el imperio británico abolió la esclavitud no es del todo exacto. En todo caso abolió el uso de la palabra, pero no sus causas ni sus consecuencias. En muchos países del imperio los ciudadanos nativos seguían sometidos a leyes británicas racistas que les condenaban a ser ciudadanos de segunda o de tercera en su propia tierra, que les relegaban a los peores trabajos en calidad de siervos, les negaban el acceso a la educación, a los cargos políticos, a los puestos directivos o incluso a viajar en primera clase cuando iban en tren. Véanse casos como Sudáfrica o la India.
    El Imperio Británico abolió la esclavitud “de boquilla” pero siguió considerando a la gente de sus territorios conquistados como ciudadanos sin derechos a lo que explotar. EEUU hizo lo mismo con los negros; abolió la esclavitud pero siguió tratándoles como esclavos.
    Veamos ahora como se construyó el Imperio Británico: los británicos iban a un país y lo ocupaban, mataban a todos los que oponían resistencia, asesinaban a los disidentes, sometían a la población, imponían oficialmente su lengua, sus costumbres y su religión y expoliaban todos los recursos y riquezas del territorio en cuestión. Este sistema les aportó tantos beneficios que pronto llegaron a convertirse, con los recursos robados, en la primera potencia mundial. Fueron necesarias varias guerras, con cientos de miles de muertos, para que los países ocupados pudieran liberarse de su yugo.
    Si usted cree que esta es una historia como para estar orgulloso, pues vale…
    A mi me parece perfecto que la universidad de Cambridge mostrara la mínima sensibilidad de no celebrar semejantes atropellos.
    Por supuesto, no fue el Reino Unido el único país que cometió este tipo de fechorías imperiales. También lo hicieron España o Francia. Pero a mí no se me pasaría por la cabeza celebrar el día del “Imperio Español”.
    No me extenderé ahora en comentar la segunda parte del artículo, pero quisiera comentar una de sus afirmaciones:
    “casi el 40% de los británicos recibe alguna ayuda estatal”
    Lo dice como si este 40% de británicos fueran una especie de parásitos que vivieran “mantenidos” en mayor o menor medida por el estado, que les “regala” estas ayudas. Pero usted sabe que no es así. En la mayoría de los casos, quienes reciben estas ayudas YA LAS HAN PAGADO PRIMERO a través de sus impuestos. El estado no regala nada, lo único que hace es devolverles parte de su propio dinero y, en rigor, no otorga ayudas, sino servicios previamente sufragados por los ciudadanos. Así que no hay nada malo en recibir “ayudas” del estado, para eso lo tenemos, o mejor dicho para eso lo mantenemos.
    Si usted tuviera un accidente de tráfico y el seguro del coche le abonara la reparación, no pensaría que el seguro le “ayuda”. Pues con el estado ocurre lo mismo.
    Y para ser más exactos, no es el 40% de los británicos, los que reciben alguna ayuda del estado. Es el 100%, ya que todos viajan por carreteras del estado, o reciben mercancías transportadas por esas mismas carreteras, o van a hospitales o a colegios públicos, o llaman a la policía o a los bomberos cuando tienen un problema, etc, etc.

    Saludos.

  2. sociata latinoamericano · ·

    Sr: Coll: para variar le llevaré la contraria, pues no es del todo acertado afirmar que el Reino Unido fue el único imperio que resistió la embestida nazi, pues La URSS soportó una de las más crueles invasiones que la historia recoge. Y en las frías calles de Stalingrado (hoy Volgogrado) se selló el destino del III Reich.

    Es preciso señalar que hay “teorías conspirativas” que dejan mal parado al mando del ejército británico en Dunkerque, mostrando a un “compasivo” Gerd von Rundstedt para con sus “iguales”. Hitler siempre quiso firmar la paz con Gran Bretaña, sabedor que en la aristocracia inglesa tenía muchos simpatizantes como Sir Oswald Moxley.

  3. sociata latinoamericano · ·

    Yo sí me alegro por el cambio del alma de Inglaterra. La gente, consciente o no, ha ido abandonando el excesivo individualismo que tanto asombró a Hayek, y que, seguramente, era fruto de la Primera Revolución Industrial. El mundo de hoy ya no puede regirse con los dictados del descarnado liberalismo imperial. La solidaridad no es sinónimo de totalitarismo, Sr. Coll. El hecho que la experiencia del Socialismo Constructivista Soviético resultó ser un completo fracaso no implica el abandono de la lucha por un mundo menos desigual.

  4. Alfredo · ·

    Disparate, tras disparate, molondro – su ceguera ideológica no contribuye a una visión constructiva.

    Dice usted: “Olvida usted que para abolir la esclavitud es preciso haberla ejercido antes. Es como si dijera que la historia de Sudáfrica es gloriosa porque abolió el apartheid.”

    Esta lógica es defectuosa, caballero – más que nada, porque tiene mucho más mérito corregir una costumbre tan arraigada que no practicarla nunca por incapacidad. Eso, por supuesto, ignorando que África practicaba la esclavitud y jamás hizo nada para abolirla. Lo siento mucho, Inglaterra tiene más mérito por al menos abolirla, cosa que no podemos decir por la mayoría.

    “La esclavitud en la España peninsular fue abolida en 1837, solo 3 años después, aunque es cierto que siguió practicándose en territorios de ultramar. Sin embargo, tampoco allí tardó en ser abolida.”

    Sí que tardó – no fue hasta ¡¡1885!! que oficialmente se prohíbe la esclavitud.

    “pero no sus causas ni sus consecuencias.”

    Es imposible eliminar consecuencias de hace siglos de la noche a la mañana y eso lo sabe – o lo debería saber cualquier adulto. No obstante, ya en el 2012 no queda ningún “rasgo” negativo de la esclavitud. Ellos, los descendienets de esclavos, no pueden seguir utilizando esto como pretexto. Ya les vale.

    “En muchos países del imperio los ciudadanos nativos seguían sometidos a leyes británicas racistas que les condenaban a ser ciudadanos de segunda o de tercera en su propia tierra, que les relegaban a los peores trabajos en calidad de siervos, les negaban el acceso a la educación, a los cargos políticos, a los puestos directivos o incluso a viajar en primera clase cuando iban en tren.”

    ¿Y hoy sí están mucho mejor no? No sea ridículo molondro – por mucho que esas condiciones fueran lamentables, y no justificadas (ya de hecho estaban duramente criticadas por los protestantes del imperio británico y americano), en nada se compara no poder viajar en primera clase a NO PODER VIAJAR PUNTO y a no saber con seguridad si puedes salir por la puerta sin que te peguen un tiro (como ahora ocurre en Sudáfrica).

    De hecho, gracias al “malvado imperio”, se forjó una conciencia de liberación contra esas leyes racistas e injustas. Aún así, mucho mejor que el genocidio que sufren ahora y el hambre extremo ¿no cree usted?

    “EEUU hizo lo mismo con los negros; abolió la esclavitud pero siguió tratándoles como esclavos.”

    Sólo el sur profundo y por cuestiones de postguerra (al igual que se hizo con Europa del este tras la 11A GM y contra la URSS). Sin embargo, un negro en EEUU tenía mucha más calidad de vida (y tiene) que un ciudadano de la URSS en los años 60 y 70. Son hechos, molondro, que usted convenientemente ignora.

    Claro que había injusticias que se tenían que corregir – ¿es que acaso existía país en ese mismo periodo de la historia que no tuviera graves injusticias? En España mismo, por ejemplo, TODOS éramos esclavos que ni siquiera podíamos votar ni ser representados (y ahora no ha mejorado mucho tampoco, a la vista de la pésima democracia que tenemos).

    “Veamos ahora como se construyó el Imperio Británico: los británicos iban a un país y lo ocupaban, mataban a todos los que oponían resistencia, asesinaban a los disidentes, sometían a la población, imponían oficialmente su lengua, sus costumbres y su religión y expoliaban todos los recursos y riquezas del territorio en cuestión.”

    Me horroriza su miopía histórica – no hay nada más raro que un inglés que se empeñe en que el resto del mundo le imite.

    ¿No estará hablando usted de ex-colonias como Hong Kong, Singapur, Australia y Nueva Zelandia o EEUU no? Es que sería muy rara esa historia, a la vista de que son las economías del “top 10” más libre y próspero del mundo (incluso superando con creces a Reino Unido actualmente).

    “Fueron necesarias varias guerras, con cientos de miles de muertos, para que los países ocupados pudieran liberarse de su yugo.”

    Una verdad a medias y muy viciada. El Imperio británico fue un ejemplo positivo a grandes rasgos. Era bastante tolerante en las cuestiones realmente importantes: poder judicial, abolición de la esclavitud, gobierno limitado, y prohibición contra la quema de viudas en esos países. Imponen el patrón británico del “fair play”, libertad ordenada, etc. Eso sí, nadie niega que como buenos ingleses, dejaron que los árabes siguieran siendo árabes, chinos chinos, etc. No nacionalizaron ni politizaron la “sociedad”. Gobernaban a través de élites LOCALES y nativas, aparte de ser grandes admiradores de las “razas guerreras”, que querían tener de su parte. Ignora usted que la práctica totalidad de los funcionarios del Imperio británico eran de OTRAS razas y muchas veces los propios nativos.

    “Si usted cree que esta es una historia como para estar orgulloso, pues vale…”

    A mí todo lo que resulta en más libertad y progreso siempre me parece motivo para estar orgulloso.

    “Lo dice como si este 40% de británicos fueran una especie de parásitos que vivieran “mantenidos” en mayor o menor medida por el estado, que les “regala” estas ayudas.”

    Para nada y disculpe si así lo ha interpretado – llamar “parásitos” a gente que ha pagado sus impuestos sería un insulto grave, indigno para esta página web. Lo que me preocupa es que pagando o no, están dependiendo cada vez más del Estado para que les de servicios en vez de querer más el sector privado a cambio de pagar menos impuestos, como ocurría en el siglo XIX. ¿Sabía usted que la gente pobre del siglo XIX recibía una paga de las autoridades LOCALES? Ya me gustaría a mi que volviera a ser así, porque entonces los pobres serían responsables ante los contribuyentes visibles de sus comunidades y no existirían los excesos tan malvados que existen ahora.

    “sino servicios previamente sufragados por los ciudadanos.”

    Cuidado molondro – en Reino Unido hay muchas pagas NO contributivas que son aberraciones. ¿Sabía usted que por cada hijo que tiene una madre soltera irresponsable, ésta recibe una paga mensual? ¿Sabía que por ser refugiado, te pagan la vivienda total? Hay muchísimas más subvenciones que España. De hecho, los ingleses ven al pueblo español como muchísimo más conservador que el suyo, porque aquí apenas existen esas ayudas. España tiene uno de los estados de bienestar más limitados de Europa. Eso, por no hablar del caso que se salió a los medios hace poco en que el gobierno británico PAGÓ, sí, PAGÓ por un discapacitado mental para qe salga de putas en Holanda – ¡eso sí que es externalización de servicios!, en este caso, del putiferio.

    Muy mal molondro, muy mal.

    Sociata latinoamericano: Hablaba del mundo libre. Difícilmente podemos llamar la URSS mundo libre, aunque en su mente retorcida, puede calificar como tal, seguramente.

    Cierto lo de la aristocracia – ya para la IIª G.Mundial, estaba muy decadente, desgraciadamente y todo hombre decadente apoya el totalitarismo. Por suerte, los cristianos éramos más numerosos en aquél entonces.

    Y efectivamente, solidaridad no tiene por qué ser sinónimo con el totalitarismo, a menos que se confunda solidaridad con pagar por narices para otros que no producen nada – a eso se le llama “solidaridad” hoy en día. Yo le llamo expolio y rapiña. ¿Es usted uno de esos no-contribuyentes, sociata?

  5. sociata latinoamericano · ·

    No, yo tributo como corresponde, Sr. Coll. Y su “mundo libre”, no lo es tanto en realidad.

    Para su sorpresa coincido con usted en algunos aspectos; es una verdad irrefutable que la “acción colectiva” desmesurada daña cualquier proceso productivo, pues coarta la inventiva de la persona natural, siendo este uno de sus elementos vitales. Pero (siempre hay un pero) exacerbar el individualismo a límites de inhumanidad tampoco es saludable, ya que al generarse un mundo tremendamente inequitativo la pobreza cunde por todos lados, disminuyendo así la demanda, la calidad de vida.

    El Sistema Nacional de Salud es el logro de una nación, vale la pena alabarlo.

    Llaman la atención sus entradas sobre el mundo anglosajón, porque, raras veces, un ciudadano de otras latitudes apologiza el legado del León imperial. Yo me quedo con sus aportes al método científico. En 200 años la humanidad avanzó enormidades. El capitalismo produjo ese progreso, mas es imposible continuar bajo el mismo paradigma, porque el planeta está fatigado de descontrolado crecimiento.

    Saludes,

  6. sociata latinoamericano · ·

    Aquí os dejo a los tres leones.

  7. Alfredo · ·

    “Pero (siempre hay un pero) exacerbar el individualismo a límites de inhumanidad tampoco es saludable”

    Completamente de acuerdo con usted.

    “El Sistema Nacional de Salud es el logro de una nación, vale la pena alabarlo.”

    No puedo alabar un sistema que condena a sus usuarios a tener que esperar años para una operación. No estoy en contra de la Sanidad pública, pero sí estoy en contra del uso que se le da en muchas ocasiones.

    “Llaman la atención sus entradas sobre el mundo anglosajón, porque, raras veces, un ciudadano de otras latitudes apologiza el legado del León imperial.”

    Cierto – porque la envidia es muy mala.

    “Yo me quedo con sus aportes al método científico. En 200 años la humanidad avanzó enormidades. El capitalismo produjo ese progreso, mas es imposible continuar bajo el mismo paradigma, porque el planeta está fatigado de descontrolado crecimiento.”

    Hay que modificar cosas, por supuesto y me alegro leer esto viniendo de usted.

    Por cierto señores — atención: Publicado hoy sobre este mismo tema, qué casualidad. “Anglo-Sajón con acento europeo”. Efectivamente, como dice el artículo, “Here’s a thing: Anglo-Saxon capitalism used to be considered a byword for a tough economic creed based on sound money, free trade, limited government and open and competitive markets. In contrast, Europe was the home of profligate governments that relied on inflation, devaluation and protectionism to get them out of trouble. But thanks to the financial crisis, those caricatures are being overturned. It is the euro zone that is committed to sound money, fiscal consolidation and structural overhauls designed to free up the supply side of the economy; meanwhile the U.S. and U.K. have put their faith in money printing and deficit spending. Only last week the U.S. Federal Reserve announced a new round of bond-buying while the U.K. debated whether to drop its debt target.”

    Se avecinan malos tiempos si surge una Europa continental fuerte.

    http://online.wsj.com/article/SB10000872396390443995604578000403046882958.html?mod=WSJEurope_hpp_LEFTTopStories

  8. Alexander · ·

    Sociata:

    La retirada de Dunkerque no tuvo ningún trasfondo oscuro: simplemente era una de las muchas extravagancias de Hitler, quien hasta ese momento no se tomaba en serio la guerra. Nunca pensó (ni imaginó) que una guerra iba a estallar por invadir algunos intentos de países. Le gustaba vivir en los extremos: de ver a la guerra en un comienzo como algo sin importancia, lo convirtió en algo escatológico durante la segunda mitad del conflicto.

    La relación de Mussolini y Churchill puede parecer más enigmático, pero tampoco es difícil de explicar: En primer lugar, Mussolini era un líder muy admirado, tanto por Hitler, como por Churchill y Gandhi (uno de los muchos dioses paganos de los progres). En segundo lugar, Mussolini condenó el golpe organizado por los nazis en Austria, donde murió su amigo Dollfus, llevando a sus tropas a la frontera. Luego, al estallar la guerra, no se unió a ningún bando. Cuando Inglaterra quedó sola en la lucha contra Alemania, es posible que Churchill hubiera querido tener el apoyo del indeciso Mussolini, realizando algunas conversaciones secretas que, al entrar EEUU y la URSS en guerra (y la entrada de Mussolini en el bando de Hitler), podrían ser bastante comprometedoras, por lo que hizo todo lo posible por borrar sus huellas. Como ves, esas cosas no son nada del otro mundo. Cualquier monarca de antaño hubiese hecho lo mismo. Si una teoría conspiranoica no pasa por la navaja de Occam, es sólo cuento de viejas chismosas.

  9. Peter Foran · ·

    MOLONDRO: “Veamos ahora como se construyó el Imperio Británico: los británicos iban a un país y lo ocupaban, mataban a todos los que oponían resistencia, asesinaban a los disidentes, sometían a la población, imponían oficialmente su lengua, sus costumbres y su religión y expoliaban todos los recursos y riquezas del territorio en cuestión.”

    ALFREDO: Me horroriza su miopía histórica – no hay nada más raro que un inglés que se empeñe en que el resto del mundo le imite.

    Don Alfredo, Molondro tiene toda la razón del mundo, eso es lo que los ingleses hicieron en Irlanda: mataban a todos los que oponían resistencia, sometían a la población, imponían su lengua (hasta el punto de que muy pocos irlandeses hoy en día hablan gaélico), sus costumbres y su religión (sólo podían celebrar sus ritos católicos en la clandestinidad, bajo pena de prisión, o peor aun, de muerte), y expoliaron todas las riquezas y recursos del territorio. De ahí la gran hambruna del siglo XIX: debido a infecciones en las cosechas de patatas de aquellos años, se quedaron sin nada para llevarse a la boca, puesto que todos los demás alimentos se embarcaban rumbo a Inglaterra mientras la gente,ancianos y niños incluidos, morían literalmente de hambre en los caminos.

    He ahí la grandeza del ‘Gran Imperio Británico’.

  10. Molondro · ·

    Tampoco es cuestión ahora de rasgarse las vestiduras; ya he dicho que otras naciones, como España, también cometieron sus tropelías.

    Lo que me molesta es esa anglo-filia completamente acrítica, como si todo lo que ha hecho el Reino Unido fuera perfecto. Como justificar que invadiera otros países y los explotara durante siglos…

    Inglaterra tiene muchas cosas para sentirse orgullosa, pero también otras muchas para sentirse avergonzada, así que no nos venda la moto de que son unos salvadores de la humanidad, o un modelo que debemos imitar.

    Saludos.

  11. Peter Foran · ·

    Totalmente de acuerdo, Molondro. Hay muchas cosas de Inglaterra, o Reino Unido, que me gustan mucho, me encantan incluso, como sus paisajes o su música, desde el folk hasta el pop y el rock de los 60 y 70. Pero también hay cosas que detesto, como sus ansias imperialistas y su explotación de otros países y culturas.

  12. Molondro · ·

    Peter,

    en filosofía, que es lo que yo estudié, admiro el empirismo británico y autores como Locke o Hume, y más recientemente, Mill o Russell. Creo que ha sido la filosofía con más sentido común y que más ha enriquecido el pensamiento en la modernidad. En este sentido, me gusta más la filosofía británica que la llamada “continental”, que creo que se dedica a divagar por derroteros sin mucho sentido, como fue el caso del idealismo alemán.

    Ya digo que admiro muchas cosas de los británicos, pero echo de menos un poco de auto-crítica.

    Saludos.

  13. Alfredo · ·

    @Alexander: Algunos, como sociata, aún no entienden que aquí en esta web no entretenemos teorías absurdas de conspiración. Eso se lo dejamos a gente dada a la intriga, el misterio y la charlatanería.

    @Peter: Mire, yo nunca he negado ese aspecto, caballero. Tengo un especial cariño por los irlandeses y su pueblo (aunque no por la religión que desgraciadamente profesa la mayoría de irlandeses, que es la malvada religión católica-romana).

    Sí que me ha preocupado un poco las teorías nacionalistas-reivindicativas que se desprenden de su comentario y al final todo eso es relativo. La historia es la que fue. El mundo no se hizo más rico en civilización por el hecho de haber permitido una Irlanda independiente o una Polonia libre (más allá de su utilidad para ser estado fronterizo contra Rusia) también fue, en términos culturales, un paso atrás. La Polonia de hoy, como la Irlanda de hoy, no son más que expresiones geográficas artificiales en cierta medida, pues Irlanda no podría subsistir sin Britannia.

    Ese nacionalismo anti-británico no tiene justificación alguna, pues el único pretexto que tendría Irlanda para la independencia política fue la religión, al igual que pasó en Bélgica pero la religión, como base para un estado político ya ha quedado obsoleta (salvo en el caso raro de Israel).

    Por lo tanto, hablar de “conquista” es impreciso en el caso de Irlanda, lo siento mucho que algunos no les guste este criterio.

    En Irlanda hubo una eliminación del enemigo con aquellas guerras, ya que el objetivo que tenían era ese mismo – eliminar cualquier amenaza a la seguridad británica (porque Irlanda colaboraba con el continente y con Roma, al igual que sigue haciendo ahora con el euro)…

    La intención no era conquistar, sino restaurar la seguridad. Claro que, no niego que se cometieran muchísimas injusticias lamentables y condenables, como ocurre en toda guerra, pero su comentario es muy parcial, me temo.

    Molondro: Yo no niego jamás lo malo, pero usted mismo ya se ha encargado de dar los aspectos malos. No necesita mi ayuda ni yo se la daré.

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