Somos la excepción excepcional

Señores lectores: Entre hoy y los próximos días, voy a escribir sobre una serie de temas que considero de mucho interés. En concreto, de los conceptos de la angloesfera y por qué los atlantistas somos tan “excepcionales” y odiados en Europa junto con el resto del mundo. Para abrir esos temas, veo muy apropiado empezar con una anécdota que indignó a más de un sudamericano racista hace una década.

Hace exáctamente 11 años, me encontraba yo manteniendo un debate acalorado con un grupúsculo de latinoamericanos y europeos afrancesados en el Senado universitario. En mi “equipo” conservador, aparte de mí, había un 88% de raza blanca (“WASP”), 1 chico de origen hindú, otro de origen chino, 2 judíos y 1 musulmán de origen nacional egipcio. Que yo recuerde, no había ningún católico en mi comisión. Estábamos manteniendo un debate sobre las Malvinas y obviamente yo, al ser defensor de la libertad, defendí a Reino Unido en sus reivindicaciones. Dos argentinos y un peruano, los tres de origen europeo y rasgos europeos, llegaron a decir lo siguiente: “Alfredo, tú siempre estás con el capital y con los judíos, eres basura y crees que ustedes los protestantes son los únicos blancos en el mundo. Eso me da mucha risa, porque yo sin ser protestante soy mucho más blanco que tú. Míra mi pelo rubio y mis ojos claros”. Inmediatamente, todos en mi equipo nos miramos y pensamos exáctamente lo mismo — ¿desde cuándo son blancos los argentinos? Justamente cuando le iba a contestar, el chico de origen hindú saltó enseguida, diciéndole al porteño chulesco: “¡¿Tú blanco!? ¡Eres latino!” Es aquí mismo cuando nos demostraron lo realmente odiosos que son, al decir que son “100% europeos y blancos” (como si ser 100% europeo fuera garantía de ser blanco, ajem, que le pregunten a los italianos del sur). Lo que más les indignó, no obstante, hasta el punto de llamarme “bastardo maricón” y amenazarme, fue cuando les dije que el chaval musulmán en nuestro grupo, Ismael, era más “blanco” en todo que ellos. “Yo no voy a seguir discutiendo con payasos, estúpido”, me espetaron los argentinos neo-fascistas. Se creían, al parecer, que por tener pelo rubio y ojos azules, eran “blancos” y los demás no.

En aquella época yo no tenía los datos que he descubierto hace poco y solo podía intuir desde la irracionalidad interna que “había algo” que me decía que no les podía considerar blancos. Más que nada, se debía a un sentimiento que aún mantengo intacto hoy: todo lo que no sea atlantista y liberal es sospechoso y tampoco plenamente “blanco”. Sí, es cierto que el continente de Europa tiene bellas sinfonías y arte como nadie más, pero todo liberal se siente que “algo falta” en el continente y en sitios que no han tenido influencia protestante capitalista. Recordemos que los españoles protestantes, en el siglo XVII, huyeron a Inglaterra como refugiados, donde fueron aceptados con los brazos abiertos por nuestros hermanos en la fe establecidos allí.

Pero ahora viene la dura realidad genética para los sudamericanos argentinos que se creen 100% blancos, que me hace pensar en lo de antes: Efectivamente, sí somos unos pocos los que realmente somos “blancos”.

La página Plusone tiene un interesantísmo artículo sobre las mezclas en Argentina. Resulta interesante porque los argentinos ven a su país como un EEUU o Australia en el Cono Sur – una nación de colonos europeos y que, a diferencia de México, Bolivia o Brasil, todos con identidades multiraciales y multiculturales, son un país “avanzado y blanco”, despreciando así cualquier asociación que podamos establecer entre ellos y cualquier otro latinoamericano. La mentalidad porteña es la de un ciudadano en una ciudad del sur de Europa en las antípodas de sus vecinos sudamericanos, con un toque del “París” sofisticado.
Los argentinos tienen una auténtica obsesión con el psicoanálisis.

El 20% de la población argentina tiene derivaciones indígenas, según el estudio. Nada nuevo bajo el sol al respecto, porque eso era un secreto a voces. Lo que sí choca es la cantidad de argentinos que afirman tener 4 abuelos europeos (N=22), haciendo que la población media de origen europeo ascienda al 91%. Si un individuo tiene 4 abuelos europeos, lo cierto es que tendrá por lo menos un 91% de orígenes europeos. ¿Qué pasa entonces?

Primero, la mayoría de estos origenes “europeos” son italianos. Como es obvio, no podemos estar seguros que en esos grupos no haya algún origen “residual” extraeuropeo, teniendo en cuenta la enorme influencia genética africana en Italia. Segundo, puede que estos argentinos estén diciendo la verdad, pero más posible que sus abuelos no les hayan dicho toda la verdad sobre sus orígenes sencillamente debido a la ignorancia y también a la alta tasa de adulterio que existe entre los hombres mediterráneos – en el mundo “greco-latino”, se tolera la infidelidad y se ve como un estílo de vida. Como decía un amigo mío norteamericano – “En España nadie se hunde profesionalmente por sus delitos sexuales”. En segundo lugar, muchos de estos inmigrantes italianos eran analfabetos y posiblemente no estaban en condiciones como para hablar de un árbol familiar ordenado. Entonces, es posible que muchos de esos que piensan tener 4 abuelos “europeos” en realidad a lo mejor tengan alguna abuela “mestiza” o indígena.

¿A qué voy con todo esto? Si analizáramos a 22 blancos en países anglosajones (de origen inglés, escocés, holandés o alemán – no sudamericanos) al azar, es más que probable que como “mucho mucho”, saldría un porcentaje pequeñísimo de influencias no-blancas. Con esto, quiero decir que es bastante “osado” que un sudamericano, al margen de su apariencia “nórdica” (si es que la tiene) afirme ser “blanco”.

Se ha descubierto que los latinoamericanos “blancos” tienen orígenes notablemente extraeuropeos (insisto, al margen de sus apariencias). Curiosamente, muchos ni siquiera son conscientes de que tienen ancestros africanos negros.

Finalmente, muchos argentinos también tienen orígenes africanos negros. Esto no debe sorprender a nadie: gente africana subsahariana representaba un número bastante notable en el Imperio español, trabajando como auxiliares y esclavos. Después de la independencia argentina, muchos se asimilaron rápidamente en casi todas las naciones hispanoamericanas que proclamaron su independencia de España. Muchísimos mexicanos, por ejemplo, tienen orígenes africanos, aunque el 99% lo desconoce.

Tengo un amigo cubano que es nieto de catalanes. Según él, aplicando lo que a él le gusta llamar “el principio alfrediano” de origenes, la mayoría de cubanos blancos que no tengan padres o por lo menos abuelos directamente españoles, son mixtos (aunque no parezcan así físicamente). Al nivel del genoma, por lo menos esto es así. Eso significa que el Senador Marco Rubio de la Florida, al no ser hijo ni nieto directo de catalanes (es solo un ejemplo) es (ahora cito a mi amigo cubano) “una doble minoría étnica-racial bajo la rúbrica protestante de Alfredo”. Pues yo voy más allá: La mayoría de “hispanos blancos” son negros o indios, racialmente hablando y en consecuencia, estoy en contra del cambio en el censo de los Estados Unidos que ahora tiene la clasificación “hispano blanco” – en el 80% de los casos, ser hispano y blanco es un oxímoron, si hablamos de latinoamericanos.

Solo unos pocos podemos llamarnos “blancos” y por eso somos tan excepcionales, porque somos una minoría mundial y siempre ha sido así. Pero, lo más importante de mi mensaje hoy no es la genética. Lo que más importa en todo esto es que a pesar de todos esos distintos orígenes étnicos y raciales, es posible forjar un movimiento atlantista fuerte y liberal, precisamente porque el liberalismo clásico protestante tiene una fuertísima capacidad para convertir a gente “no blanca” en misioneros de la causa que nos interesa y por eso he utilizado el ejemplo de los argentinos indignados con los hindúes que afirmaron que esos argentinos, a pesar de ser rubios, no eran blancos. Esto le choca a todo continental pero como ya os pregunté el otro día sobre los españoles, ahora pregunto sobre estos ejemplos una vez más. ¿Es preferible estar con un argentino “rubio” que tenga valores dictatoriales, totalitarios y a favor del socialismo de Kirchner o relacionarse políticamente con una negra como Mia Love? En los próximos días, presentaré artículos atlantistas que intentarán dar un enfoque realista a estas cuestiones que se avecinan.

Para terminar, aprovecho para avisar a mis lectores de unos cambios en el foro:

Hace días, he estado recibiendo muchas quejas sobre determinados individuos que incitan al odio en este foro. No tengo por qué dar nombres, pero entre eso y las quejas sobre los trolls que dejan comentarios absolutamente irrelevantes pero repugnantes, que insultan a determinados grupos raciales, me veo obligado a tomar medidas. El foro seguirá siendo un espacio sin censura, pero si detectamos que una persona está utilizando los hilos para promover actividades ilegales o escriba múltiples comentarios repletos de insultos, se le enviará un aviso. Después de tres infracciones, el individuo será eliminado del foro temporalmente o permanentemente, dependiendo de la gravedad de la infracción. Creo que mucha gente está harta de los insultos y de la incitación al odio racial que algunos están promoviendo, aprovechándose de la libertad de expresión que aquí siempre ha existido. Si te sientes aludido, MUCHO CUIDADO con volver a reventar este foro o utilizarlo para tus propios fines. Serás brutalmente identificado y eliminado del foro.

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35 comentarios

  1. Peter Foran · ·

    Buenas tardes, don Alfredo.

    No entiendo esa obsesión identitaria y genetista, que (y lo digo sin ningún ánimo de ofender, don Alfredo, y con todo el respeto del mundo) me recuerdan siempre a las obsesiones raciales, racistas y genéticas de Hitler y los suyos sobre la raza aria.

    Dice usted además lo siguiente:

    en el mundo “greco-latino”, se tolera la infidelidad y se ve como un estílo de vida. Como decía un amigo mío norteamericano – “En España nadie se hunde profesionalmente por sus delitos sexuales”.

    Vamos a ver, la infidelidad no es un delito sexual: un delito sexual es, por ejemplo, la violación, o la pederastia, pero ser infiel no es ningún delito, ni debe serlo. Si en España nadie se hunde profesionalmente por ser infiel a su pareja, o por llevar una vida sexual promiscua, es porque aquí distinguimos entre el ámbito público y privado: el que un hombre sea por ejemplo un putero no quiere decir, para nada, que no pueda ser el mejor ingeniero industrial del mundo, o el mejor arquitecto, o el mejor cirujano, o digamos, el mejor presidente del gobierno. En el ámbito laboral, un ámbito privado, nunca se debería considerar la dimensión personal de un individuo, sino sólo su capacidad y cualificaciones para llevar a cabo su tarea, su esfuerzo, su disponibilidad, etc…

    Saludos,

    Peter Foran

  2. Alfredo · ·

    Buenas tardes Peter —

    La verdad es que no veo la “obsesión” esa de la que vd habla por ninguna parte. Hay un estudio, lo comento y además lo extrapolo a una realidad cotidiana. No tiene mucho misterio (salvo para los que se lo quieran dar y ahí yo ya no controlo porque es imposible).

    Dice ud:

    He usado la expresión “delito sexual” en sentido figurado – para no emplear la frase “escándalos sexuales”.

    “Si en España nadie se hunde profesionalmente por ser infiel a su pareja, o por llevar una vida sexual promiscua, es porque aquí distinguimos entre el ámbito público y privado”

    Sí – es uno de los rasgos culturales “morunos” que aún quedan. Para mí, un hombre público es un hombre público en todos los sentidos.

    “el que un hombre sea por ejemplo un putero no quiere decir, para nada, que no pueda ser el mejor ingeniero industrial del mundo, o el mejor arquitecto, o el mejor cirujano, o digamos, el mejor presidente del gobierno.”

    Y yo no creo que alguien niegue esto pero en algunas profesiones se tienen que tomar en consideración otros elementos.

    “En el ámbito laboral, un ámbito privado, nunca se debería considerar la dimensión personal de un individuo, sino sólo su capacidad y cualificaciones para llevar a cabo su tarea, su esfuerzo, su disponibilidad, etc…”

    Yo prefiero el sistema anglosajón – el que tiene un escándalo sexual tiene que pagarlo bien caro en la prensa porque como vd sabe, no tienen misericordia cuando descubren algo. Y por eso, tanto en USA como en UK o Australia, un escándalo sexual a menudo acaba con muchas carreras profesionales.

  3. Hola,

    Bueno como muchos sabréis estuve dos semanas en Argentina hace unos meses. Concretamente estuve en Buenos Aires, así que mis opiniones se circunscriben a los Porteños y al cono bonaerense, pero estando la población Argentina tan concentrada me parece que es bastante significativa esta percepción que tuve.

    Para empezar, para mi y en función del significado que le doy yo a esta palabra los argentinos no son latinos. Los argentinos son, cultural, social e históricamente, una nación greco-latina como Españ, Italia o Grecia (Uruguay igual). Por lo que vi y por lo que conozco (y tengo familia allí) los argentinos son claramente “europeos”, aunque ciertamente hay que decir que se observa un proceso de latinoamericanización de la mano de la inmigración de países como Paraguay y Perú y de mano, en parte, de la integración en MERCOSUR.

    El otro día en Italia me hizo gracia porque un camarero de Nápoles (yo estaba en Pisa) me estuvo comentando como los Italianos del sur y del norte no se parecían mucho. Recuerdo que me dijo que Italia, Grecia, España, portugal, Argentina y Brasil eran pueblos hermanos con una misma cultura, que el llamó “latinos”.

    Para mí Latinos son los ciudadanos de suramérica con la excepción de Argenitina y Uruguay y, estos no se definirlos porque no los conozco muy bien, quizá Chile y Brasil. Argentina y Uruguay son países de emigrantes. Lo que son los EE.UU y Australia respecto a Uk, lo es Argentina y Uruguay respecto a España e Italia.

    Por cierto, a mi esto de que la vida sexual de uno no interfiera en la vida pública me parece algo muy sano y que no podemos perder. La vida personal y sexual de uno es una cosa y el trabajo es otra y una cosa no tienen por qué influir en la otra. Es una de nuestras señoas europeas que no debemos perder, pues lo otro tiene un márchamo religioso peligroso que confunde moralismo con validez personal. Para mi sería escandaloso ver algo como de lo Clinton en España.

    Saludos,

  4. Alfredo · ·

    Hola Pedro —

    Algunas cosas que dices me parecen un poco “raras” en este caso.

    Dices: “Los argentinos son, cultural, social e históricamente, una nación greco-latina como Españ, Italia o Grecia (Uruguay igual).”

    Si lo que te refieres es a lo puramente “cultural”, desde luego.

    “Por lo que vi y por lo que conozco (y tengo familia allí) los argentinos son claramente “europeos”, aunque ciertamente hay que decir que se observa un proceso de latinoamericanización de la mano de la inmigración de países como Paraguay y Perú y de mano, en parte, de la integración en MERCOSUR.”

    Son europeos, pienso, de origen en muchos casos pero con notables influencias extraeuropeas (aunque no sean siempre visibles).

    “El otro día en Italia me hizo gracia porque un camarero de Nápoles (yo estaba en Pisa) me estuvo comentando como los Italianos del sur y del norte no se parecían mucho. Recuerdo que me dijo que Italia, Grecia, España, portugal, Argentina y Brasil eran pueblos hermanos con una misma cultura, que el llamó “latinos”.”

    Sí, más o menos pienso lo mismo con matices – y en el mundo “anglosajón”, no distinguen mucho entre latinos de Europa y sudamericanos. Recuerdo un inglés que me dijo: “De España, me quedo con las chicas del sur, porque son las más “latinas”. No veo mucha diferencia entre una chica mexicana y una andaluza”.

    “Para mi sería escandaloso ver algo como de lo Clinton en España.”

    Es una de nuestras grandes diferencias, Pedro – yo viví lo de Clinton en 1998 y no te puedes imaginar cómo celebré el juicio contra él. Bueno es que en realidad, tú eres mil veces más “europeo” que yo en todo. Yo, atlántico.

    Un saludo

  5. Naiyel · ·

    Alfredo, enhorabuena por lo de la nueva normativa sobre todo. Yo no voy a dar nombres tampoco pero está claro que hay cierto individuo-s que incitan al odio. Mire, yo llevo casi un año leyendo este foro pero me resulta prácticamente imposible comentar sin un poco de “miedo” debido a mis orígenes, porque soy español de padres senegaleses y hay ciertas personas en este foro que me ven como “invasor” y “negro de mierda”, a pesar de no sentirme nada “africano” porque tampoco he visitado África en mi vida. Por mucho que les duela, España es mi hogar y aquí tendré mis hijos.

    Respecto al tema del artículo, yo sí he notado también más “racismo” por parte de Latinoamericanos hacia marroquíes y negros que de los propios españoles o ingleses. Quienes peor me han tratado por mi color han sido muchas veces latinos “rubios”,como algunos argentinos que he conocido. Me ha parecido un estudio muy interesante y lo voy a imprimir para enseñárselo a esos neo-nazis argentinos que todavía se creen super blancos solo por parecerlo.

    Un saludo,

    Naiyel

  6. Molondro · ·

    Yo tampoco entiendo esa obsesión por la raza. Usted dice que es “solo un estudio” que usted “comenta”.

    Pero, ¿a santo de qué?

    La respuesta la encontramos un poco más abajo, cuando dice:

    “Solo unos pocos podemos llamarnos “blancos” y por eso somos tan excepcionales, porque somos una minoría mundial y siempre ha sido así”.

    Esta frase es una barbaridad en todos los sentidos, desde la propia definición del concepto de raza, que es más que difusa, hasta (aceptando que las razas existan realmente) el hecho de que los “blancos” seamos unos pocos, pasando por el hecho de que ser pocos nos convierta en “excepcionales”. Los aborígenes australianos, por poner un ejemplo, constituyen una “raza” mucho más minoritaria que la blanca. ¿Son por eso una “excepción excepcional” en mayor grado que nosotros?

    Cuando dice “excepcional”, ¿en qué sentido lo dice? ¿Como rareza biológica?

    ¿Esa excepcionalidad nos confiere algún derecho especial, o es simplemente un hecho biológico sin más consecuencias como ser albino o tener un ojo de cada color?

    Todo esto no es gratuito, ya que aunque usted no lo diga directamente, da a entender que ser blanco es ser mejor, por eso piensa que decirles a los argentinos que no son blancos constituye una “dura realidad genética”.

    Por otra parte, usted también vincula ciertos valores morales a ciertas razas, algo que es completamente delirante. Para muestra, un botón:

    “Más que nada, se debía a un sentimiento que aún mantengo intacto hoy: todo lo que no sea atlantista y liberal es sospechoso y tampoco plenamente “blanco”.”

    Esta frase es realmente gloriosa y tan descabellada que no sé ni por donde pillarla. Es como si dijera que el socialismo no es blanco, o que ser blanco es pensar de una determinada manera (esto es: de la manera que usted piensa), así que los que no pensamos igual que usted, es que no somos blancos, cosa que supone una “dura realidad” para nosotros. En serio, hágaselo mirar, porque usted es lo bastante inteligente como para no decir bobadas semejantes.

    Otra perla:

    “…es posible forjar un movimiento atlantista fuerte y liberal, precisamente porque el liberalismo clásico protestante tiene una fuertísima capacidad para convertir a gente “no blanca” en misioneros de la causa que nos interesa”.

    Es curioso que el liberalismo clásico protestante sea como una especie de sello de identidad white (inscrito por Dios en el código genético) y que luego parezca tener tan buena aceptación entre los no-white. Sin duda, ello se debe a que los no-white son tontos.

    “¿Es preferible estar con un argentino “rubio” que tenga valores dictatoriales, totalitarios y a favor del socialismo de Kirchner o relacionarse políticamente con una negra como Mia Love?”

    Sólo alguien que valora el hecho de ser argentino, rubio o negra como rasgos para juzgar éticamente a una persona podría hacer una pregunta semejante.

    Es algo tan absurdo como si preguntara:

    ¿Es preferible estar con una persona que lleva gafas y pesa 77 Kg con valores totalitarios o estar con alguien que mide 1,80 y tiene los pies planos?

    Otra barbaridad suya (y también de Sigfrido) es la de considerar que existen dos tipos de personas; los white y los no-white (a los que llaman “ethnics”). Aun en el caso de que las razas existieran realmente, y pudiéramos aislarlas en conjuntos cerrados (cosa imposible) eso sería tan absurdo como si un zulú clasificase la las personas como blacks y no-blacks (en el conjunto no-black entraría usted junto con los asiáticos, los amerindios, etc).

    Bueno, en fin, llevaba usted unos cuantos artículos buenos, pero aquí ha metido la pata hasta la rodilla, a mi juicio. Y no sé para qué… para demostrar que somos “excepcionalmente excepcionales”, como se deduce del título.

    Somos super guays.

    Saludos.

  7. Hmmm, no sé que te ha parecido raro.

    Nosotros hemos cambiado mucho como país en el último siglo, yo creo que globalmente de forma positiva. Sin embargo cuando vas a latinoamérica o te relacionas con gentes de américa del sur podemos ver allí mucho de los comportamientos que eran habituales en España hace un siglo y ahora no lo son.
    Hay muchas cosas negativas que afortunadamente hemos dejado atrás (el machismo, la violencia, la picaresca, la tendencia al engaño) que se ven mucho más en latinoamérica pero yo suelo identificar más en lo que llamo “latinos”, obviamente no en todos que nadie se me enfade por favor. Pero sí, en países como México, Colombia, Venezuela, Perú…Estas cosas que aquí están en vías de extinción allí son mucho más frecuentes.

    Sin embargo los Españoles también hemos perdido cosas buenas en este tiempo. Cierto tipo de pensamiento “intelectual”, un gran dominio del idioma, un positivismo hacia el progreso y una aspiración social de llegar a él, una aspiración de mejorar la sociedad y el país, cierta “elegancia a la antigua”, un anarquismo bien entendido (es decir, de no someterte al poder porque sí), etc. Pues bien, todas estas cosas positivas las vi en Argentina. Argentina me pareció que conservaba en alguna de sus gentes estas caracterísiticas positivas que nosotros, en nuestro proceso de europeización y occidentalización, hemos perdido. También vi cosas de estas en Uruguayos y Brasileños.
    Los Argentinos a veces parecen más españoles e italianos que los propios españoles e italianos, quiero decir a veces parece que mantienen más nuestra esencia tradicional.

    Si te parece copio aquí alguna de las cosas que escribí a mi vuelta de Buenos Aires y que vienen al debate: http://larepublicaheterodoxa.blogspot.com.es/2012/03/cronicas-bonaerenses-i.html

    “De hecho y según pude concluir de mis conversaciones con algunos argentinos, ese país está viviendo en una época de digamos mezcolanza cultural. Usando la misma palabra que me dijeron a mí, la europea argentina está sufriendo progresivamente un proceso de “latinoamericanización” de la mano de la globalización, la integración regional y, sobre todo, de la inmigración de los países latinoamericanos que parece que es numéricamente importante.
    Me dio la sensación de que existían dos bloques en la sociedad argentina a este respecto. Una parte de la sociedad argentina parece querer conservar ese factor diferencial respecto a sus vecinos latinoamericanos, esa esencia europea. Durante todo el siglo XIX y parte del XX los políticos y gobernantes argentinos quisieron crear en argentina una especie de estados unidos en el sur de América. Querían crear algo parecido a los estados del sur de estados unidos y para ello potenciaron la inmigración europea con la intención de que se crease una base agraria, una población que cultivase sus parcelas de tierra en base a una cultura de esfuerzo, trabajo y ahorro. Pensaban que esa inmigración traería esas bases que contagiarían a la escasa población autóctona y soñaron con una inmigración de origen anglosajón o centroeuropeo. La realidad es que la inmigración fue básicamente italiana y española, aunque también llegaron judíos y grupos más pequeños de todos los países de Europa, lo que en el fondo cambiaba algo sus planes pero tampoco esencialmente. Realmente España e Italia eran países más agrarios y quizá era incluso mejor para un país que pretendía ser agrario. En definitiva, hay una parte de argentinos que se podría decir que quieren ser europeos en América, del mismo modo que los estadounidenses son anglosajones en América.
    Sin embargo hay otro bloque que acepta de forma más o menos abierta su integración entre las naciones americanas. Quizá como manera de crear un poder regional, quizá por ciertas visiones de que América es una única nación (como decía Ernesto Guevara, “en el fondo somos una sola nación mestiza desde México hasta Argentina”), quizá entendiéndolo como algo inevitable en el mundo de la globalización. El gobierno Kirchner es partidario de esta visión, quizá más por la alianza con Brasil y por la creación de un bloque poderoso dentro del Mercosur que por cuestiones culturales”

    saludos,

  8. Alfredo · ·

    Molondro: Ya he explicado (dos veces en lo que va del tema, por qué he abierto este tema – porque es necesario entenderlo si las otras entradas van a cobrar sentido contextual – todo tiene su orden).

    “Esta frase es una barbaridad en todos los sentidos, desde la propia definición del concepto de raza, que es más que difusa, hasta (aceptando que las razas existan realmente) el hecho de que los “blancos” seamos unos pocos, pasando por el hecho de que ser pocos nos convierta en “excepcionales”.”

    ¡Pero molondro! ¿Qué dice? ¡Qué exagerado! Con “excepcionales” yo no estoy hablando de “excelentes” o “excelencia” (aunque también pero eso ya lo explicaré más adelante en otro sentido) – con excepcional hablo de que hay muchísimo menos “blancos” de lo que quieren pensar algunos.

    “Los aborígenes australianos, por poner un ejemplo, constituyen una “raza” mucho más minoritaria que la blanca. ¿Son por eso una “excepción excepcional” en mayor grado que nosotros?”

    ¡Claro que sí! Ahí sí lo ha entendido – y lo son porque no es común.

    “Cuando dice “excepcional”, ¿en qué sentido lo dice? ¿Como rareza biológica?”

    Como minoría, sí.

    “¿Esa excepcionalidad nos confiere algún derecho especial, o es simplemente un hecho biológico sin más consecuencias como ser albino o tener un ojo de cada color?”

    ¡Claro que no! No estoy hablando de derechos excepcionales, molondro, ni de derechos especiales para nada. Creo que es lamentable la lectura que está haciendo del artículo, aunque contra eso no puedo hacer nada.

    “Todo esto no es gratuito, ya que aunque usted no lo diga directamente, da a entender que ser blanco es ser mejor, por eso piensa que decirles a los argentinos que no son blancos constituye una “dura realidad genética”.”

    No señor: dura realidad genética para ellos – es decir, para los que piensen que son algo que no son. ¿O usted se sentiría mal si mañana descubrimos que tiene “genes negros”? No le da tantas vueltas a algo tan sencillo porque está demostrando ser siniestro en sus interpretaciones.

    ““Más que nada, se debía a un sentimiento que aún mantengo intacto hoy: todo lo que no sea atlantista y liberal es sospechoso y tampoco plenamente “blanco”.””

    Ahí lo que he querido transmitir es que todo lo que no sea atlantista – atlántico, culturalmente, peca de ser continental-germánico y por lo tanto, sospechoso para la libertad – una amenaza. Quizá no lo expresé con mucha claridad en esa frase y ahí estoy de acuerdo con usted que se podría entender mal.

    “Es curioso que el liberalismo clásico protestante sea como una especie de sello de identidad white (inscrito por Dios en el código genético) y que luego parezca tener tan buena aceptación entre los no-white. Sin duda, ello se debe a que los no-white son tontos.”

    ¿? Disculpe? Lo que quiero decir precisamente es JUSTAMENTE LO CONTRARIO – y usted lo sabe muy bien – se deduce claramente que a pesar de que estemos rodeados de gente “no blanca”, éstos pueden ser misioneros por la causa libera adoptando elementos e instituciones atlánticas.

    “Sólo alguien que valora el hecho de ser argentino, rubio o negra como rasgos para juzgar éticamente a una persona podría hacer una pregunta semejante.”

    Esta frase me parece lo peor que ha dicho hoy – porque precisamente es una frase “anti-racista” en el sentido que se lee y le estoy dando. Lo peor de todo es que usted lo sabe bien y quiere forjar una polémica absurda por no sé qué motivo oscuro.

    “¿Es preferible estar con una persona que lleva gafas y pesa 77 Kg con valores totalitarios o estar con alguien que mide 1,80 y tiene los pies planos?”

    Lo vuelvo a preguntar (por cierto me parece repugnante que usted de todas las personas sea el único que al parecer no lo entienda) – lo digo de otra forma, sin preguntar – es preferible estar con una negra atlantista antes que con un rubio socialista y europeísta porque a la hora de tomar decisiones políticas, la negra atlantista estará de acuerdo con desarmar a Hussein en Irak, pero el rubio continental-socialista pedirá “la paz mundial” y otras chorradas. Es ahí por donde van los tiros. Que usted no lo entienda es delirante.

    “Aun en el caso de que las razas existieran realmente, y pudiéramos aislarlas en conjuntos cerrados (cosa imposible) eso sería tan absurdo como si un zulú clasificase la las personas como blacks y no-blacks (en el conjunto no-black entraría usted junto con los asiáticos, los amerindios, etc).”

    Perdone – todo país civilizado clasifica de esta manera precisamente porque es necesario tener esta información para el censo. ¿No me dirá que Reino Unido es totalitario por esto verdad?

    “Bueno, en fin, llevaba usted unos cuantos artículos buenos, pero aquí ha metido la pata hasta la rodilla, a mi juicio.”

    El que ha metido la pata a fondo es usted, al no querer entender cosas que están clarísimas.

    “Somos super guays.”

    Desde luego que lo somos, y ¡de qué manera! Ya verá por qué próximamente. Le recomiendo que lea las cosas sin prejuicios racistas, por favor.

  9. Alfredo · ·

    @Naiyel:

    Bienvenido al foro – no creo que aquí exista alguien que arremeta contra usted por sus orígenes (de vez en cuando entran trolls de izquierdas para hacer comentarios despectivos pero no es algo muy cotidiano).

    Me alegro que usted sí entienda el artículo – compártalo con los argentinos y dígales que no son tan blancos como pensaban.

    ————-
    @Pedro:

    “Nosotros hemos cambiado mucho como país en el último siglo, yo creo que globalmente de forma positiva. Sin embargo cuando vas a latinoamérica o te relacionas con gentes de américa del sur podemos ver allí mucho de los comportamientos que eran habituales en España hace un siglo y ahora no lo son.”

    Sí, totalmente de acuerdo con esto – aunque, curiosamente la imagen de España en el extranjero es la de un país casi “mexicano” (no me refiero a que los norteamericanos todos piensen esto porque eso es más bien un mito que dicen los españoles) pero sí es verdad que cuando se habla de España, se tiende a mezclar todo lo latinoamericano junto con lo español y tiene cierto sentido porque como bien dices, España tradicionalmente fue mucho más como Latinoamérica en comparación con ahora.

    “Hay muchas cosas negativas que afortunadamente hemos dejado atrás (el machismo, la violencia, la picaresca, la tendencia al engaño) ”

    Hmm…la picaresca yo la sigo viendo y la tendencia al engaño (aunque menos que antes)

    “Sin embargo los Españoles también hemos perdido cosas buenas en este tiempo. Cierto tipo de pensamiento “intelectual”, un gran dominio del idioma, un positivismo hacia el progreso y una aspiración social de llegar a él, una aspiración de mejorar la sociedad y el país, cierta “elegancia a la antigua”, un anarquismo bien entendido (es decir, de no someterte al poder porque sí), etc.”

    De acuerdo con esto.

    “Los Argentinos a veces parecen más españoles e italianos que los propios españoles e italianos, quiero decir a veces parece que mantienen más nuestra esencia tradicional.”

    Pues es curioso porque los ingleses dicen exáctamente lo mismo de los norteamericanos – dicen que es una “Inglaterra turbo” y que los valores “americanos” hoy en día son más “ingleses” a la vieja usanza. De hecho, los norteamericanos en mentalidad yo diría que sí son más británicos hoy en día que los propios británicos en cuanto a cómo ven el mundo.

  10. Molondro · ·

    Alfredo,

    vale, entonces le he malinterpretado. Pero sigo creyendo que no hay por qué hablar tanto de razas o usar conceptos como “white”, máxime si de lo que va esta página es de política y de valores (y no de biología o antropología).

    Saludos.

  11. Alfredo · ·

    Molondro: La verdad es que “releyendo” la entrada, sí que parece muy antropológica y científica pero es que me pareció un muy buen estudio que demostraba lo que yo tenía en mente respecto a estos argentinos y la anécdota.

  12. Francisco · ·

    Molondro,

    Creo que cuando Alfredo habla de white no se refiere a una cuestión biológica, si no a WASP.

  13. Burkeano · ·

    Alfredo, perdona que interrumpa el hilo pero estaba buscando casas en venta en EEUU y me acabo de encontrar este vídeo. Pienso que sobre todo a partir del 0.45, esta casa es muy parecida a la tuya de tu infancia y me ha dejado helado de cómo se parece. Me refiero a la decoración sobre todo y al sótano-bar. Se ve muy “waspy” la decoración.

    En España pienso que necesitamos casas así aunque los planes urbanísticos socialistas lo prohibirían.

    Un saludo

  14. Burkeano · ·

    PD: Un día deberías comentarle a los lectores que no te conozcan sobre tu famosísima colección de llaves del siglo XVIII y XIX para abrir la cantidad de puertas que tenía tu casa. Recuerdo que nunca permitías que nadie subiera ni al ático ni al sótano sin tu expreso permiso y te ponías nervioso cuando no se cerraban las puertas con llave. ¿Todavía conservas esas enormes llaves de hierro? Con todas las antigüedades que tienes, ¡podrías montar una tienda!

  15. sociata latinoamericano · ·

    Sr. Coll: todo mundo en este lado del océano Atlántico sabe que en Argentina hay mucho racismo. A mí me caen bien en general, mas me es imposible desconocer las mañas de algunos. Además de italianos, La Argentina a fines del siglo XIX y buena parte del XX recibió ingentes cantidades de polacos, serbios, croatas y españoles, pues existió un proyecto “liberal positivista” liderado por unos señores -injustamente afamados- que respondían a los nombres de Domingo Sarmiento y Bartolomé Mitre, los cuales soñaban con una patria blanca, pero de extracción anglosajona, pues afirmaban que estos eran el súmmum del desarrollo tecnológico. Es así que promueven un proceso inmigratorio masivo. La tercera generación en el desarrollo positivista argentino refleja más concientemente el pensamiento de Comte y de Spencer.

  16. sociata latinoamericano · ·

    Yo sí me enfado, “Pedrito”. Cada vez me cae mejor “Sigfri”.

  17. sociata latinoamericano · ·

    El Positivismo argentino se inspiró en el Darwinismo. El Positivismo, según sus apologistas ofrecía respuestas a los problemas planteados por la irrupción de las multitudes. El concepto que se tenia de las masas era el de una fuerza fenomenal, pero carente de inteligencia y raciocinio. ¡Nada democrático! Esto se dio en toda Latinoamérica. Llegó a implementarse la frase: “El Gobierno de los Aptos”, donde se consideraba “aptos” a la gente de piel blanca, especialmente la de origen inglés, puesto que el comercio con el Reino Unido excitó la mente de los caciques americanos de la época.

    Hasta en Honduras, un país con un alto porcentaje de negros e indios, se dio el fenómeno. Aún quedan residuos de vascos en poblaciones del interior. Y en la zona centro-sur, ciudadanos de origen alemán levantaron talleres manufactureros y pequeños negocios, truncándoseles dichas empresas debido al estallido de la Segunda Guerra Mundial, ya que todos esos bienes fueron expropiados por un gobierno pro-yanqui.

  18. sociata latinoamericano · ·

    Pedro, si buscas personas con mente picaresca acude a la sede del PP o de Bankia, no necesitas coger un vuelo a Caracas, ¡ahórrate ese gasto!

  19. leak · ·

    Don Alfredo:

    Interesante entrada. Como argentino, para este thread en particular, mi opinión será muy poco objetiva, pero espero que me permita la disgresión y la longitud de los 2 comentarios que haré…

    Argentina es un país construido a base de una inmigración bastante acriollada, con obvias mezclas de razas, aunque con sustratos europeos paternos muy marcados. De eso no hay ninguna duda, siempre y cuando hablemos de una suerte de “argentino promedio”, cosa que siempre es difícil de identificar.

    En cuanto a lo blanco, hay pocos ejemplares white en el sentido que ud. le da al término y que yo puedo compartir sin problemas. Incluso dentro de las elites, es dificil encontrar whites completos. Por ejemplo, entre los 5 escritores más reconocidos de la literatura argentina del siglo XX, sólo podría mencionarse a Borges como white. El resto, incluyendo a Cortázar, Sábato y otros, no puede considerarse así, al menos a simple vista.

    En cuanto a la identificación de hispano blanco o demás, es muy difícil para la mayoría de los argentinos que no tienen marcados rasgos amerindios, asiáticos o árabes, identificarse con otra clasificación que no sea la de blanco, más aún si soy hijos mayormente de alemanes, polacos, vascos, holandeses, ingleses, etc. que suelen tener entre su población nativa a muchas personas de piel muy clara, rasgos nórdicos y cabellos claros. Los que son descendientes de españoles e italianos, aunque es probable que no tengan tantos “argumentos” para defender su “blancura”, suelen rechazar con fuerza no ser “blancos” para las consideraciones sociales y legales de la mayoría de los países de raíz anglosajona.

    Particularmente, y como quizá ud. recuerde como parte de una correspondencia que sostuvimos, rechazo la identificación de hispano o latino que impone el sistema estadounidense. En general, la mayoría de los originarios del cono sur de América, si no tienen rasgos no racialmente caucásicos muy notorios, buscan ser reconocidos como blancos o bien, si eso no pudiese ser, por nacionalidad. El tema está en que muchos uruguayos, argentinos, chilenos, algunos peruanos y brasileños, no quieren verse en la misma bolsa de muchos colombianos, venezolanos, puertorriqueños, mexicanos, etc, cuya imagen internacional está mucho más vinculada a lo mestizo. Lo general es que tales inmigrantes o visitantes no sientan casi nada en común con lo que pasa por “latino” o “hispano” en EE.UU, aunque si compartan el idioma, la tendencia al colectivismo, la religión (o al menos los rituales, porque hay muy pocos católicos practicantes) y algunas otras cosas.

    En mi caso, y como una muestra muy poco representativa, yo me considero, ante todo, argentino (aún cuando parezca muy afrancesado) y en un segundo lugar, y siempre y cuando no se me permita identificarme por nacionalidad, como sudamericano. Las etiquetas de latinoamericano, latino, hispano, me resultan ajenas. En ese sentido, es como el caso descendientes de inmigrantes alemanes, holandeses, daneses, etc. de Estados Unidos, que generalmente se consideran American a secas y no German-American, Dutch-American, etc.

  20. leak · ·

    Por otra parte, el tema del racismo en Argentina, así como en países similares, es muy complejo. El sistema de clasificación que imperó en la época colonial mutó bastante y se transformó en una especie de rechazo de las clases medias urbanas, generalmente descendientes de europeos, y de algunos árabes y asiáticos cercanos, hacia aquellos individuos que muestran comportamientos étnicos mucho más vinculados con lo amerindio, lo africano, lo árabigo profundo. Estos comportamientos, durante mucho tiempo marginales (y ahora en boga), pueden semejarse un poco a los que Sigfrido generalmente describe con su colorido vocabulario y en muchas ocasiones, coinciden con personas en las que los rasgos fenotípicos indican una mezcla muy evidente. Entonces, es un racismo “cultural” algo culpógeno, que se ve muy vinculado a la marginalidad del mestizo visible y da origen a frases muy usadas para describir a gente de poca fineza social, marginal, sucia, de poca cultura de trabajo, analfabeta, obreros de la construcción, trabajadores rurales y gente de barriadas ilegales. Una de éstas frases, que hizo historia en la época del gobierno de Juan Domingo Perón, es justamente muy racista prima facie: “Los cabecitas negras”. Variantes modernas incluyen, negro cabeza, y otras más irreproducibles.

    Para terminar, lo que pasa por blanco en el cono sur no es ni remotamente comparable a lo que pasa en países de raíz anglosajona, pero alcanza para marcar diferencias con la cultura mestiza rechazada. Con las diferencias del caso, creo que ud. no se sentiría muy bien si fuese socialmente o cuasi-legalmente obligado (siendo muy laxo en lo de obligado) a identificarse con lo andaluz o lo canario, como natural de España, con todo el respeto que se que le tiene a los originarios de esas comunidades.

  21. Leak,

    “Negro villero” es una de las expresiones que escuché yo para referirse a esa parte de la población con rasgos indígenas y procedente generalmente de las zonas del interior. Parece ser que tradicionalmente, al emigrar a Buenos Aires, acababan viviendo en las villas miseria. Hoy día, en cambio, me dijeron que casi todos los habitantes de las villas son inmigrantes latinos, fundamentalmente Paraguayos y Bolivianos.

    Sociata,

    Ya sabía yo que te ibas a enfadar, porque cuando hablo del machismo y la violencia y comparo Latinoamerica con España siempre te enfadas. Pero quizá lo que deberias hacer es rebatirme el argumento, porque por el hecho de que te enfades no voy a cambiar mi percepción de las cosas que he visto.

    Saludos,

  22. Alfredo · ·

    @Burkeano: Pues sí que se parece, sí. Sí, claro que aún conservo esas llaves pero no me gusta la gente morbosa y mirona que a veces se genera cuando se ponen fotos de efectos personales. Recuerda que hay mucha gente odiosa, principalmente del Instituto Juan de Mariana y esa ralea, que están locos por ver cosas mías de ese tipo para sabrá Dios qué motivo de photoshop tendrán en mente. No le vamos a dar ese placer.

    @Leak: MUY interesante lo que comenta. Le contesto:

    “En cuanto a lo blanco, hay pocos ejemplares white en el sentido que ud. le da al término y que yo puedo compartir sin problemas. Incluso dentro de las elites, es dificil encontrar whites completos. Por ejemplo, entre los 5 escritores más reconocidos de la literatura argentina del siglo XX, sólo podría mencionarse a Borges como white. El resto, incluyendo a Cortázar, Sábato y otros, no puede considerarse así, al menos a simple vista.”

    Efectivamente y es muy buen ejemplo ese – siempre he pensado que una vez que un autor se convierte en “referencia” para el mundo “white”, ese señor es “white”.

    “Los que son descendientes de españoles e italianos, aunque es probable que no tengan tantos “argumentos” para defender su “blancura”, suelen rechazar con fuerza no ser “blancos” para las consideraciones sociales y legales de la mayoría de los países de raíz anglosajona.”

    Esto me parece un fenómeno interesante – pregunto: Dentro de Argentina, ¿existe alguna suerte de “división” entre estos dos grupos? Quiero decir, ¿los hijos de los alemanes, ingleses, etc se sienten “más blancos” o se dicen ser “más blancos” que estos últimos?

    “Particularmente, y como quizá ud. recuerde como parte de una correspondencia que sostuvimos, rechazo la identificación de hispano o latino que impone el sistema estadounidense.”

    Sí, recuerdo esa correspondencia.

    “El tema está en que muchos uruguayos, argentinos, chilenos, algunos peruanos y brasileños, no quieren verse en la misma bolsa de muchos colombianos, venezolanos, puertorriqueños, mexicanos, etc, cuya imagen internacional está mucho más vinculada a lo mestizo.”

    Y esto lo puedo entender (porque lo veo mucho en España – en España, el español medio de verdad odia profundamente que se le vincule con lo latinoamericano) pero, también a los anglosajones les resulta muy difícil distinguire entre estas cosas. Para ellos, una chica “mestiza” de México no tiene mucha diferencia con una chica de pelo negro, ojazos negros enormes y estatura bajita en Andalucía. Yo no digo personalmente que sea lo mismo o que tengan mucha razón, pero es como el tema oriental – para la mayoría de gente aquí, es imposible distinguir entre japonés y chino (aunque yo sí pueda y unos pocos más que observan duramente los rasgos).

    “Lo general es que tales inmigrantes o visitantes no sientan casi nada en común con lo que pasa por “latino” o “hispano” en EE.UU, aunque si compartan el idioma, la tendencia al colectivismo, la religión (o al menos los rituales, porque hay muy pocos católicos practicantes) y algunas otras cosas.”

    Muy cierto, señor. Aunque, (y esto lo tocaré en las próximas entradas), verá usted como los hijos de argentinos, brasileños, urguayos y sobre todo chilenos, se “anglosajonizan” con mucha mayor rapidez que sus “hermanos” mexicanos y bolivianos o dominicanos.

    “En mi caso, y como una muestra muy poco representativa, yo me considero, ante todo, argentino (aún cuando parezca muy afrancesado) y en un segundo lugar, y siempre y cuando no se me permita identificarme por nacionalidad, como sudamericano.”

    Sí, es curioso porque conozco a un argentino que piensa exáctamente como usted (y por cierto, es de origen inglés). Este chico mantuvo una agria discusión con unas polacas que insistían que es inglés y él lo negaba rotundamente diciendo que solo era inglés de origen ancestral pero argentino a todos los demás efectos vitales. Recuerdo además que era bastante “elitista” y una vez llegó a decirme, en confianza, después de escucharme decir cosas de las diferencias entre Cataluña y Castilla, “sí Don Alfredo, qué cortitos son estos castellanos”.

    “Las etiquetas de latinoamericano, latino, hispano, me resultan ajenas.”

    Y me parece buen camino – – es precisamente lo que se debería haber hecho en EEUU con los hijos – en eso soy muy a lo “Woodrow Wilson” – está bien celebrar tu origen, tu lugar de nacimiento si prefieres (aunque esto es absurdo porque uno no elige donde nace) pero sí puede elegir ser de un sitio u otro — pero los marxistas ganaron esta guerra en los 60 y empezaron a clasificar con lo de “latino” porque es una inmensa fuente de votos y demagogia populista.

    “En ese sentido, es como el caso descendientes de inmigrantes alemanes, holandeses, daneses, etc. de Estados Unidos, que generalmente se consideran American a secas y no German-American, Dutch-American, etc”.

    Correcto – en EEUU los únicos que te dicen ser “Soy americano” a secas son los de origen aleman, “dutch”, e inglés. Los demás son, como ellos mismos dicen, unos “mutts” (chuchos).

    “Entonces, es un racismo “cultural” algo culpógeno, que se ve muy vinculado a la marginalidad del mestizo visible y da origen a frases muy usadas para describir a gente de poca fineza social, marginal, sucia, de poca cultura de trabajo, analfabeta, obreros de la construcción, trabajadores rurales y gente de barriadas ilegales”.

    Pero es curioso porque justamente estos MISMOS criterios se usaban en los EEUU contra irlandeses católicos, italianos, griegos, portugueses, eslavos en general y judíos. Por ejemplo, basta con leer algunos de los editoriales de opinión del Nueva York de mediados del siglo XIX, para ver cómo ponían a parir a esta gente, diciendo que la “identidad blanca protestante” de EEUU estaba en peligro y que estos italianos eran indolentes, africanos, poco finos, escandalosos, grasientos, y “casi tan oscuros como los negros”.

    Hoy en día en EEUU, los que más mantienen estos antiguos criterios son los negros – ellos por ejemplo en general dicen que los italianos se “creen” blancos pero que no lo son y que son “gente de color” – no distan mucho de la realidad, porque en los años 60, recordemos que los italianos ayudaron mucho a los negros (junto con judíos).

    “Con las diferencias del caso, creo que ud. no se sentiría muy bien si fuese socialmente o cuasi-legalmente obligado (siendo muy laxo en lo de obligado) a identificarse con lo andaluz o lo canario, como natural de España, con todo el respeto que se que le tiene a los originarios de esas comunidades.”

    Sí, tiene razón – y más que nada porque esas gentes en general no son plenamente blancas ni europeas del todo – un canario por ejemplo tiene más en común con un latinoamericano caribeño que con un europeo, etc. Les respeto, por supuesto, pero no son “los míos” en lo cultural o modo de ver la vida.

    Sociata:

    Sí, conocía un poco la obra de Sarmiento – aunque conozco a muchos latinoamericanos que la rechazan por su racismo brutal.

  23. Cabrit0 · ·

    @Sociata:
    No debes enfadarte con Pedro, creo que no ha dicho nada malo de los latinoamericanos. Lo único que ha dicho es que son machistas y pícaros. Veamos: Si entendemos por machismo el pegarle a una mujer es verdad que es malo. Pero si lo entendemos porque el macho es aquel que se ocupa de su familia y la saca adelante y lidera su hogar ¿Qué tiene de malo? Los latinoamericanos no tienen miedo de formar y liderar una familia, porque son machos. Sin embargo, muchos españoles sí, porque no lo son. Y se inventan todo tipo de excusas…

    También ha dicho que son pícaros. Si esto se entiende por engañar, estafar, mentir y robar entonces es malo. Pero si se entiende de esta manera: “Salir adelante ante toda adversidad” entonces no es tan malo.

    Además, él mismo ha dicho que los españoles han perdido algunas cosas mientras se han “europeizado”…Por ejemplo, el español común de hoy día le tiene miedo al futuro. El latinoamericano, no.

    No creo que sea por la crisis…es algo que viene de antes. Quizá porque la mente humana es así: Cuando tienes algo que perder te preocupas más por perderle antes que preocuparte por lo que se puede ganar.

  24. Capitalsmoke · ·

    @Pedro: Yo me siento bastante como tú en la cuestión de la privacidad e intimidad. En ese aspecto también soy bien “europeo” aunque he de reconocer que Alfredo tiene algo que desprende que le hace conectar muy bien con los norteamericanos e ingleses. Quiero decir que si el tuviése aquí una campaña política como candidato, posiblemente casi nadie le votaría pero si fuera candidato republicano, hay muchísima gente que le daría su voto.

    @Alfredo: Considero muy positivo ese toque de aviso a los que incitan al odio en este foro. La verdad es que ese-os individuo(s) convierten el foro en un sitio donde se chilla frases racistas de forma histérica, además. Hay unos hilos lamentables y algunos comentaristas rozan el delito.

    @Leak: ¿Cree que sería más positivo referirse a la gente por su nacionalidad más que por su “raza”? Eso es lo que deduzco de lo que dice.

    @Naiyel: Interesante lo que comentaS. Tengo un amigo marroquí que también se ha sentido agredido por algunos comentaristas aquí y tampoco comenta por ese motivo, a pesar de que es mucho más liberal que los individuos en cuestión. Hombre, si nunca has estado en África, poco vas a tener que ver tú con Senegal. Lo que pasa es que hay gente en España que sí efectivamente te negarían la nacionalidad española aunque son muy pocos. La mayoría no tiene problemas con gente como tú.

    Un saludo

  25. Francisco · ·

    Lo importante es que debate se vuelva más fluido y salubre, y que sea un intercambio de argumentos, no de insultos. Y, por otro lado, que la persona que llegue por primera vez a Liberalismo Democrático no salga espantada y se anime a seguir leyendo y a dar su opinión.

  26. Alexander · ·

    Algunas veces he oído a uno que otro italiano decir cosas como que la sangre llama, que es como una especie de marca que permite identificar a personas que son tus familiares, aunque nunca les hayas conocido (como el caso de unos hermanos que no se criaron juntos, pero que al encontrarse de casualidad, automáticamente saben que son familia). Es una total chorrada.

    El comentario de Naiyel me hace recordar a un profesor que tuve, 100% chino genéticamente (sus padres lo son), pero que se identifica a sí mismo como “bien peruano” (aunque no comparta muchas cosas con el peruano promedio). El caso es que una vez fue a China, al pueblo de sus padres, y nos contó con total crudeza que le pareció un sitio semibárbaro, y que no tenía ninguna intención de regresar allí. Se refería a los chinos como un pueblo extraño a él. Para alguien obsesionado con eso de la sangre, eso es impensable, ya que piensa que la sangre le haría sentir más cómodo en su lugar de origen.

  27. Cabrit0,

    Has entendido bastante bien que quería decir. El machismo y la picaresca son realidades múltiples que generan una forma de comportamiento determinado en la que no todo tiene por qué ser malo. Personalmente y bajo mi percepción tanto el machismo como la picaresca son cosas negativas que me gusta que se estén perdiendo en España, pero sí que es cierto esas dos vertientes positivas que comentas: El no tener miedo a formar una familia y el saber buscarse la vida en las adversidades y ante la necesidad.
    También es cierto que el europeo tiene miedo al futuro, pero esto se debe más a la realidad que comentas de que tenemos miedo a perder lo que tenemos (miedo que no es ilógico: Estamos siendo degradados económicamente y estamos sometidos a una cultura de miedo que nos inculca exactamente eso). Esto en Argentina no pasaba por ejemplo, ellos que ya han visto quebrar su país confían en su capacidad de salir adelante ante la adversidad, tanto de forma individual como de forma colectiva como país.

    Capitalsmoke,

    ¿A Alfredo no le votaría nadie en España? En principio estaba de acuerdo y eso mismo le decía yo hace un año o dos en los debates, pero actualmente España vive un vacío ideológico tal que a lo mejor ese tipo de conservadurismo anglosajón podría atraer a una minoría de personas. No podría tener un partido mayoritario, pero si podría dirigir una minoría dentro del panorama español.

    Saludos,

  28. Francisco · ·

    Yo le votaría.

  29. Capitalsmoke · ·

    Ya somos dos, Francisco jeje.

    De hecho, había un partido-coalición en España que se llamaba Progreso y Orden, estaba compuesto casi en su totalidad de gente noruega, inglesa y alemana viviendo en España. Pues, hace 6 años, ficharon a Alfredo para representarles en los ayuntamientos, debido a su perfil tan “libero-anglo”. Lo que pasa es que desgraciadamente este partido fue ocupado y reventado por gente vinculada a España2000 y otros grupos ultras. Alfredo se negó rotundamente entonces a aceptar ser candidato.

    Digan lo que digan de Alfredo en algunos temas donde es más cañero, no le veo como candidato de un partido “ultra” jamás. Es como imaginarse a la Dama de Hierro militando en un partido como el BNP. No way!, como dicen los ingleses.

    En mi opinión, creo que el PP podría mejorarse, y la gente con ideas liberales sí debería afiliarse al PP. Obviamente mi opinión es una minoría aquí en este foro pero soy más positivo hacia el PP que algunos aquí.

    Saludos

  30. leak · ·

    Don Alfredo:

    En respuesta a su pregunta, contesto: si y no. Diferencias hay, aunque no son demasiado apreciables con lo que no hay una división masiva en la consideración social entre “blancos” de origen español o italiano y “blancos” descendientes de holandeses, ingleses, alemanes, etc. A veces, puede haber cierto recelo para con descendientes de países de raíz anglosajona o noreuropeos, si éstos se muestren particularmente elitistas sin conocer los idiomas ni la cultura de sus antepasados y más si alardean de tener cabello claro o rasgos nórdicos siendo muy argentinos en su cultura, pero son una minoría muy exigua. Los apellidos noreuropeos o incluso eslavos, que obviamente indican línea paterna no italiana o española a veces suelen causar cierta “sorpresa positiva”, pero el nivel de sorpresa no más que la que produce en EE.UU escuchar apellidos del sudeste asiático o centroafricanos, aunque sin lo “positivo”.

    En general, si no hay rasgos amerindios, negroides, orientales o arábigos demasiado notorios (y muchas veces aún con ellos en grado medio), si hay un nivel cultural medio-alto, aunque se sea relativamente pobre, y no hay identificación con culturas marginales, entonces un argentino mayormente descendiente de italianos o españoles o portugueses es tan blanco como uno mayormente descendiente de ingleses o alemanes o franceses. Por supuesto, nuevamente repito que la consideración de “blanco” en Argentina no es la misma que tienen las sociedades de países de raíz anglosajona. Para un ejemplo de lo que podría ser un blanco no “tradicional”, piénsese en alguien como George Clooney o Martin Shaw, que tienen fenotipos relativamente oscuros y rasgos exóticos, pero son white.

    En cuanto a lo que mencionaba de los criterios para establecer lo “blanco” en Argentina, justamente mi comentario apuntaba a que son, en esencia, los mismos criterios de la sociedad wasp, sólo que en distinto grado (menor en este caso) y en atención a una sociedad diferente. Ésto, que es algo bastante común en diferentes sociedades alrededor del globo, en EE.UU. da como resultados casos muy controvertidos. Por ejemplo, un descendiente de segunda generación de italianos en EE.UU es “White” a efectos censales, pero un descendiente de italianos de segunda generación, cuyos padres se criaron con el castellano como lengua vehicular en la América no anglosajona es “Hispanic”, aún cuando compartan la misma crianza en EE.UU y el mismo fenotipo claro.

    Muchos conocidos míos se enfurecen cuando tienen apellidos alemanes, son de tez blanca, cabellos y ojos claros, hablan un inglés casi sin fallas y se han criado en un catolicismo ritual muy light y se establecen en EE.UU y son considerados “Hispanic” por el censo y “latinos” por el resto de la sociedad. Lo encuentran insultante en tanto una burla, no porque quieran esconder sus orígenes más recientes en la América no anglosajona, sino porque hay gente de origen italiano con fenotipos oscuros de un inglés pésimo y comportamientos típicos del estereotipo latino que, en términos demográficos, son “white” y no reciben el estigma social. A mi, particularmente, me parece una postura comprensible, aunque no la comparto. Como ya he dicho, no me considero white, aunque en Argentina no soy otra cosa que blanco.

    @Capitalsmoke

    En realidad, mi forma de catalogarme no debería considerarse de ninguna manera como un indicativo de que quiero que las personas se consideren exclusivamente en basa a la nacionalidad. Lo que digo es que, para ciertas ex-colonias del continente, con poblaciones relativamente homogéneas y de apariencia caucásica, es normal no hacer referencia a orígenes extranjeros, salvo en casos muy especiales, como pueden ser fiestas de colectividades o algunas decisiones educativas. Por lo demás, muchos de los inmigrantes europeos directos a éstos países, inclusive aquellos que se han trasladado después de la segunda guerra mundial, se consideran ellos mismos como argentinos, uruguayos, chilenos, brasileños, etc, entonces otras clasificaciones dejan de tener sentido práctico.

  31. Naiyel · ·

    Leak y capitalsmoke: Me parece interesante todo esto que comentais. Yo he tenido vivencias distintas en España, principalmente por mi color de piel. Soy nacido en Madrid, he vivido aquí toda mi vida, solo hablo español y estoy aprendiendo inglés. Aún con eso, sin tener ningún acento extranjero, todavía hay gente muy ignorante que me dice cosas tipo “qué bien hablas el español” o ¿”cuánto tiempo llevas en España? Es que hablas muy bien el castellano”. Lo podría entender si fuera un caso aislado, pero es que mi país, España, realmente es muy paleto. También he conocido a hijos de españoles “blancos” nacidos en otros países que hablan el español perfectamente y también les hacen esa pregunta.

    A mí me gustó mucho algo que dijo don Alfredo el otro día: el problema principal de España es que es hispana. Son palabras duras y valientes, pero es la realidad.

    Si te digo la verdad, en España no hay mucho “racismo” propiamente dicho. Lo que sí hay es mucho desconocimiento e ignorancia sobre otras culturas y formas de ver la vida. Eso se traduce a cierto chovinismo proteccionista de parte de muchos españoles. He viajado por toda Europa y donde mejor se puede estar sin ser “blanco” de piel es Inglaterra, uno de los países menos racistas de Europa y también Holanda. Ayer, los racistas sufrieron un duro golpe en Holanda, Mucho “qué malo es el Islam” y mucho “los holandeses se han hartado de los “ethnic”, y resulta que el partido anti-inmigración y fascista islamófobo de Geert Wilders sufrió un duro varapalo electoral. Malos tiempos para los racistas liberticidas.

    Volviendo al tema de España: En España no es que sea un problema ser negro, pero sí hay muchas expectativas que cuando no se cumplen, la gente se extraña. Por ejemplo, parece que como soy negro de piel, mucha gente espera que yo esté en Sol vendiendo CDs por la calle y productos falsificados. Cuando les explico que soy profesor de español, muchos se asombran. Es lo que dijo Alfredo el otro día, que en España aún de forma ignorante se vincula mucho la inmigración con extranjería, porque la gente todavía piensa que si pareces de fuera, no has nacido aquí. Eso es totalmente falso. Hay un colegio aquí en Madrid con chavales que ya han nacido aquí y sus padres son chinos, árabes, africanos, de todo. Son igual de españoles que los demás.

    Alfredo: No, no me refería a comentaristas “de izquierdas”. Me refería a ciertos personajes que vienen aquí a decir que somos un cáncer para la humanidad o que somos “negritos zumbones” y lindezas por el estílo. Cada uno es libre de comentar lo que quiera y no me gusta censurar gratuitamente, pero un foro tan inteligente como este, con un tipo que goza de una reputación implacable para ser de derechas como usted (y le puedo asegurar que la izquierda le respeta bastante porque ve su honestidad y su rigor lógico) como que no encajan ciertos comentarios estúpidos sin contenido intelectual.

    Alexander: Pues fijate yo sin haber visitado jamás África puedo simpatizar con lo que dices de tu profesor. En África además casi todos me verían como español, no como africano, porque es una sociedad tribal y sin yo hablar esas lenguas, poco tengo que ver con ellos. Por eso el caso norteamericano también me parece un fallo. Allí los negros se hacen llamar “Afro-Americanos” a pesar de no tener nada que ver con África desde hace generaciones. En Reino Unido también tienen esa manía de decir “afro-caribeño”.

  32. Alfredo · ·

    @Francisco: Agradezco sus palabras – su afirmación me ha impactado.

    @Naiyel: La verdad es que todos aquí vamos a compartir ese sentir que Geert Wilders no era bueno para Holanda. Su odio hacia todo lo “islámico”, de manera irracional, no era nada liberal.

    En cuanto a los comentaristas, ahora le entiendo mejor. Esperemos que se calmen las aguas.

    Luego contesto lo que queda pendiente.

  33. Alfredo · ·

    Leak:

    “En general, si no hay rasgos amerindios, negroides, orientales o arábigos demasiado notorios (y muchas veces aún con ellos en grado medio), si hay un nivel cultural medio-alto, aunque se sea relativamente pobre, y no hay identificación con culturas marginales, entonces un argentino mayormente descendiente de italianos o españoles o portugueses es tan blanco como uno mayormente descendiente de ingleses o alemanes o franceses. Por supuesto, nuevamente repito que la consideración de “blanco” en Argentina no es la misma que tienen las sociedades de países de raíz anglosajona.”

    Ya veo – es una definición mucho más “líquida”, al parece, y abierta.

    “Por ejemplo, un descendiente de segunda generación de italianos en EE.UU es “White” a efectos censales, pero un descendiente de italianos de segunda generación, cuyos padres se criaron con el castellano como lengua vehicular en la América no anglosajona es “Hispanic”, aún cuando compartan la misma crianza en EE.UU y el mismo fenotipo claro.”

    Sí, esto es muy cierto, Leak – yo he oído este tipo de comentarios de latinoamericanos que incluso son de origen alemán. “Aquí si me cambio el hombre a Smith, soy totalmente “white” pero como hablo español, se me tacha de latino”. Aunque es injusto, creo que es inevitable aunque, para ser justos, los más “cañeros”, como yo, no dicen que los italianos son blancos (aunque el censo de EEUU si los tacha de blancos). Bajo mi sistema, casi todos los italianos pasarían a ser “mediterráneos” o “no blancos” o estarian bajo la categoría “other” y tendrían que poner “Italian”.

    “Muchos conocidos míos se enfurecen cuando tienen apellidos alemanes, son de tez blanca, cabellos y ojos claros, hablan un inglés casi sin fallas y se han criado en un catolicismo ritual muy light y se establecen en EE.UU y son considerados “Hispanic” por el censo y “latinos” por el resto de la sociedad.”

    Bueno, esto está cambiando muchísimo porque ahora tienen la categoría “White Hispanic”.

    “sino porque hay gente de origen italiano con fenotipos oscuros de un inglés pésimo y comportamientos típicos del estereotipo latino que, en términos demográficos, son “white” y no reciben el estigma social.”

    Correcto – aunque insisto, en el sur profundo de EEUU, un italiano es considerado prácticamente casi un mexicano.

    “A mi, particularmente, me parece una postura comprensible, aunque no la comparto. Como ya he dicho, no me considero white, aunque en Argentina no soy otra cosa que blanco.”

    ¿Entonces usted tiene los mismos criterios que tengo yo, no? Quiero decir, si no comparte esa postura, es porque su definición de “white” es la mía…

  34. Alfredo · ·

    Le doy otro ejemplo famoso de la época, Leak – este señor, a pesar de tener nombre anglo, no se le consideraba blanco:

    http://en.wikipedia.org/wiki/Al_Smith

    ¿El motivo? Era católico y para la República de EEUU, un peligro público número 1, en aquella época. Básicamente, insisto, si todavía una persona se identifica por su origen étnico en EEUU, no es blanco del todo.

    Acabo de hablar con unos australianos hoy y me soprendieron porque me dijeron que en Australia, ni siquiera los noruegos son tachados de “blancos”. En Australia, blanco solamente es “anglo-celta”. Un norteamericano que estaba presente les dijo, “vaya, vosotros tenéis la definición de white que tenía EEUU hace 70 años”.

  35. leak · ·

    Comparto el criterio estadounidense de lo white, para Estados Unidos y otras ex colonias de origen anglo, pero no para todas las sociedades. Depende de los patrones de inmigración. Siendo que EE.UU, incorporó italianos a lo “white”, se generaron controversias insalvables con lo “latino” o “hispano” con origen en Italia, que es parte de un compendio estereotipado de sociedades que tienen su propio criterio de lo blanco. Un cóctel casi explosivo… Por eso es que insisto con el tema de la nacionalidad para determinadas identificaciones, pero nacionalidad en tanto identificación cultural.

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