Carta abierta de Romy

Señores: Romy Torralba, el joven cubano que fue destapado por comportamiento ilícito, ha querido dar su versión de los hechos aquí. Como aquí hay libertad, la comparto. Realmente no he leído todo porque esto ya es un asunto cerrado para mí y no me interesa. Pero, como algunos me han enviado muchos correos pidiéndome explicaciones, creo que es mejor que él de su versión. Esta entrada no admite comentarios porque no hay nada más que decir, creo yo, y Romy no está en condiciones morales ni mentales como para participar en un hilo de comentarios con MIS lectores.
———————————————————————————————–

Estimados lectores del proyecto de Don Alfredo Coll, el Liberalismo Democrático & Clásico:

Soy consciente de que la mayoría de ustedes conocen el caso de Carles y ahora, gracias al esfuerzo de Alfredo, siempre diplomático y caritativo, me conocen a mí y mi supuesto “crimen moral.” Carles y yo compartimos algunos “privilegios” raros; ambos tuvimos la “suerte” de que Alfredo nos dirigiera la palabra y los dos tuvimos la “libertad” de publicar aquí nuestra versión de los hechos. Y, ambos nos hemos visto obligados a salir de este proyecto. En el caso de Carles no voy a entrar: no conozco personalmente a ese señor y mi intención es hablar o dar a conocer mi versión de lo que ocurrió a principios de mes en el cafetín-bar “Viva Madrid”. Quiero agradecerle al señor Coll la libertad de venir aquí, y explicarme, aun sabiendo los riesgos que eso conlleva para mi seguridad física y personal. Sabemos, no obstante, que en el caso de Carles, todo se reduce a “rumores” sobre su conocimiento de algo sensible para Don Alfredo. Muchos sospechamos, sin embargo, que ese no era el motivo real de su salida sino el capricho de una persona que exige cosas a veces inexplicables. No doy nombres porque tampoco debemos entrar en un concurso sobre quién es más liberal y quién es más tirano o autoritario. Soy cubano y sé lo que es la tiranía; no necesito que nadie en España me ilustre acerca de lo que significa ser la victima de un dictador. Quizá por eso mi salida del proyecto no sea una sorpresa para algunos.

Realmente mi “crimen” moral se puede localizar en el futuro, en esa parte del mañana donde ni el escritor de este blog ni las moralinas de algunos fanáticos existirán. El escarnio público al que fui sometido aquí no tiene nada que ver sobre lo que yo he hecho o hice sino sobre lo que yo podría hacer; la “culpa” recae sobre un supuesto hombre que yo no soy ni me reconozco en él, y debe ser que yo soy un homosexual incubando dentro de Liberalismo Democrático y un agente del gobierno de Fidel Castro. Desconocía yo esa faceta de mi persona, y también desconocía que tomarse dos o tres tragos y contar un chiste me hace homosexual para algunos, drogadicto para otros, e irrespetuoso para algunos que todavía no sé si realmente entienden lo que significa “vivir y dejar vivir.” También desconocía que no se pueden hacer chistes sobre el señor Coll: tonto que soy, pensé que salir de una dictadura castrista donde está terminantemente prohibido hacer cualquier chiste sobre el “Coma-Andante”, me iba a poner en contacto con la libertad ideológica pero no, veo que en el país de mis abuelos (gallegos y canarios), hay gente que no entiende lo que es un chiste.

En todo caso, tanto Carles y yo hemos sufrido lo mismo: un “sistema” basado en límites, controles y cerradura de la mente de ciertos individuos sólo puede “castigar” o bien encerrándonos, o bien obligando a que ciertas personas salgan. Para otros individuos, mis acusadores principales, ya hay un problema menos, un problema resuelto, a pesar de que para una persona que miente, realmente no hay paz nunca. Tampoco los que somos victimas de mentirosos nos olvidamos, nunca volvemos a dormir igual en paz, si nos entran pesadillas que somos supuestamente criminales, mafiosos, drogadictos y gays.

La verdad es que ni soy gay, ni consumo drogas (esa noche fumé tabaco y me tomé dos cervezas) ni soy un delincuente moral salvo si ser católico significa serlo para ciertas personas que a estas alturas no vienen a cuento. Me siento feliz siendo quien soy y sin tener que darle explicaciones a nadie, y mucho menos a una pandilla de jovenzuelos faltones que hacen cosas mucho peores cuando las “autoridades” de Lib.Dem no están presentes. Lo que realmente me preocupa es la existencia de personajes que acaban decidiendo sobre quién es gay y quién consume drogas, aun sin pruebas. Me da lástima ver que hay personas que para ser declaradas “morales” y “limpias” tienen que depender de una larga negociación entre iglesia reformada-calvinista, miembros de cúpulas eclesiásticas y finalmente al Presidente y VP de este proyecto.

Sin ánimo de ofender a mis acusadores y a los que disfrutaron con el “destape” de mis “vicios”, que son muchos, sólo les diré que me dan lástima y no albergo ningún sentimiento de odio contra ustedes. Ustedes ya están encarcelados por la ambición, el poderío de la chulería en Madrid, el miedo y la inevitable proximidad de su fin. Porque que a nadie le quepe duda: tan pronto como ustedes pensaron en aprovecharse de la moral de Alfredo, los tiburones acaban devorando a todo el mundo. Y claro, como ya tuvimos un “show” de chivatos, pues no está de más al menos compartir con Alfredo el “apodo” que algunos le han puesto. Ustedes serán eliminados con el tiempo y gracias a la brillantez e inteligencia de Don Alfredo.

Quisiera terminar dándole las gracias a Alfredo por todo, ya que sin él no habría sido posible afincarme plenamente en Madrid y aprender sobre la patria de mis abuelos. Sé que finalmente él no es el culpable de la confusión. Lástima que a veces haya gente tan dispuesta a escuchar a los “suyos” solo por el hecho de compartir la misma fe.

Un saludo a todos,

Romy Torralba

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: