Pan para hoy

El otro día fui a tomar un par de whiskys a un bar de copas clásico en el Madrid de los Austrias: en ese local en particular, me conocen desde hace años y años atrás. Cuando uno bebe varios vasos de whisky (a mí me gusta el whisky sólo sin hielo y en un vaso de caña) normalmente todo en general “oscurece”. Me percaté de que entró un individuo bastante oscuro de piel y con cabeza redonda, propia de indígena/autóctono sudamericano/mesoamericano. Al principio pensé que no era posible ya que en ese local las copas suelen ser un pelín caras y los sudamericanos en España normalmente no disponen de suficiente dinero como para ir a sitios así. En mis entrañas pensé que igual era el whisky que había oscurecido los caretos de todos pero no, porque cuando el señor abrió la boca para pedir un café, el timbre de su voz inmediatamente le identificó como lo que yo pensaba. Resulta que era un turista y estaba sólo de paso por mi patria. Para resumir, me habló muchísimo de su país y yo, como siempre, poco diplomático, le dije que tenía cara de hambriento, que parecía que estaba loco por comer algo más que maíz a diario. Al señor le entró la risa y me dice: “sí, es verdad que en mi país hay mucha hambre pero no se preocupe que no quiero venir a vivir al suyo. Eso sí, a ver cuando me invita usted a un buen chorizo o embutido español.” Le dije, imitando su acento: “luego te lo traigo cielito.” Bien, señores y señoras lectores, permítanme asegurarles que hoy tengo ese mismo pensamiento acerca de ustedes: es decir, que muchos de ustedes me leen un poco antes de la hora de la comida o de la cena y sé que quieren comer.

Pero primero, si ustedes me lo permiten, hay uno o dos pensamientos de carácter igualmente fundamental que me gustaría presentar.

Sé que desde la II GM, los sucesivos Gobiernos han llamado constantemente a que la gente acepte sacrificios hoy en aras de una supuesta felicidad futura.

Este es un tema tan trillado que no me sorprende encontrar que ahora suscita un cierto escepticismo. “Pan para mañana” nunca ha sido una dieta muy convincente o aceptable.

Yo no soy de esos que dicen que “hoy nunca hemos estado tan bien” – no sé si el 2010 es mejor que 1910 más allá de los avances tecnológicos y no veo por qué mucha gente dice que hoy estamos mejor en todo por hechos observables que son preferencias personales: no sé si es mejor que los chicos hoy en día vistan mal y sean tan irrespetuosos y anti patriotas y poco nacionales. No sé si es mejor que hoy en día haya una cantidad brutal de africanos en mi ciudad, Madrid, y tampoco sé si es mejor que hoy se haya perdido tanto el respeto que hayan comentaristas jóvenes, como uno de ayer, que no les dé ninguna vergüenza firmar que tienen “la polla dura”. Permítanme el lujo de pensar que no: que en lo que conlleva relaciones sociales, la cosa estaba mucho mejor en mi Madrid de hace 100 años, cuando todavía se podía decir “damas y caballeros” y nadie se reía de un hecho evidente.

El desempleo que sufrimos hoy en día es un escándalo y un desafío, pero no comparable a la miseria humana que significó el desempleo a finales de los años veinte y treinta. Quizá en eso sí estamos mejor hoy que hace 100 años. Nadie en mi familia, ni entre mis amigos, ha sufrido en su vida el paro y comprendo que muchos jóvenes me digan que no tengo ni idea lo que es sufrir el paro porque yo nunca lo he sufrido. Pero, también sé que no es difícil de encontrar, incluso hoy en día, casos trágicos de dificultades individuales. Pero, no es verdad que la pobreza real sea un elemento habitual de nuestra vida nacional como hace 100 años.

Cuando los políticos hablan de la necesidad del sacrificio, a menudo se engañan a sí mismos y a otras personas.

Pretenden que si tan solo la medicina que están ofreciendo es ingerida con valentía, el resultado será una especie de utopía.

Señoras y señores: La utopía es una ilusión. Nunca viviremos en una sociedad libre de las preocupaciones materiales. Nunca viviremos en una tierra donde la leche y la miel y las necesidades básicas sean gratis, independientemente de nuestra habilidad o intelecto. La España mejor y más fuerte que yo defiendo no es una utopía. Es una tierra en la que los individuos tengan una oportunidad justa, por su propio esfuerzo, de ganar la felicidad y la seguridad para ellos y para sus hijos y, en el proceso, ampliar la riqueza y la fuerza de nuestra patria. La vida en esa clase de España no será fácil. No era fácil para nuestros padres, incluso en el mejor de los casos, y, por su propio trabajo y previsión, tenían que hacer muchas cosas que hoy nos hace el Estado.

Creo apasionadamente en un retorno gradual y ordenado a este tipo de responsabilidad personal-la responsabilidad de la familia, a la comunidad, a nuestro país, no porque es la única forma de crear riqueza material, aunque lo es, sino porque es la única forma de dar dignidad, sentido y respeto a la vida.

Es sólo una sociedad como ésta, basada en el esfuerzo individual y la oportunidad, que aporta la riqueza suficiente para atender adecuadamente a quienes lo necesitan de verdad. El socialismo ha intentado-y, en los primeros días, trató de forma real y con verdadera compasión, hacer esto. Fracasó porque el sistema que operaba no pudo crear la riqueza necesaria para curar los males sociales que el mismo dio a luz. Es decir, que el socialismo no pudo resolver los problemas que contribuyeron a su nacimiento señores. Pero, si usted me pregunta cuando vamos a resolver nuestros problemas económicos, tengo que decirle que ningún país jamás resuelve todos sus problemas económicos.

Nunca podrá usted simplemente sentarse y pensar en las musarañas, libre de responsabilidad, sin la necesidad de trabajar, libre de la obligación de cuidar, y disfrutar los frutos de una industria automatizada. Pero además, aunque se pudiera, ¿cuantos de nosotros encontraríamos plenitud espiritual en un sistema así?

Hoy, el gobierno griego está luchando por lo mismo que nosotros: restaurar la credibilidad entre los inversores y por eso han tenido que, muy al pesar de los socialistas, recortar los gastos de forma brutal.

¿Cuál es la alternativa? Si retrocedemos ante la tarea de reducir el gasto público, el resultado será una inflación vertiginosa como siempre.

Cada año habrá más dinero pero menos riqueza real. Esa no es la forma de aumentar la prosperidad, y mucho menos mejorar los servicios sociales. Es el camino a la ruina para todos nosotros. Una vez que las compuertas están abiertas, sería inútil tratar de detener el torrente de dinero de poco valor.

Pero todos tenemos límites en el dinero efectivo. Cada familia, cada empresa independiente, cada tienda de la esquina se enfrenta a la misma cruda verdad: el dinero en efectivo es limitado. Ellos no tienen un derecho, la empresa no tiene derecho a ir y obtener dinero del Gobierno si administran mal sus asuntos. ¿Por qué una industria nacionalizada debe ser diferente? ¿Por qué con los funcionarios sí?

Los trabajadores podrán manifestarse todo lo que quieran: es un derecho fundamental en cualquier país democrático y decente pero eso no les va a llenar los bolsillos por mucho que griten.

La recuperación nacional sólo puede lograrse gracias a los esfuerzos de los individuos. Esos esfuerzos sólo se obtendrán en el ámbito de atención a las ambiciones personales y de empresa de cada ciudadano. Por supuesto, en tiempos de crisis una nación justa puede hacer un acto de sacrificio como nación. Pero en una sociedad sana como la que defendemos, los hombres libres tienen que seguir adelante con sus propias vidas, para hacer las cosas que ellos creen necesarias, y así añadir a la riqueza y la felicidad de su país.

Vemos la libertad personal no como una recompensa por la recuperación, sino como una parte esencial del proceso de recuperación y eso significa recuperar los incentivos. Hoy en día, las posibilidades de hacerlo es limitada, porque nuestros recursos son limitados, y porque hay otra preocupación: el derecho de garantizar que ningún ciudadano por motivos de edad, enfermedad o desgracia accidental-se deje caer por debajo de un nivel razonable de vida cotidiana. Una vez más tenemos que lograr un equilibrio.

Nuestros adversarios se vanagloriaban de que el socialismo era irreversible. Lo que no controlaban con la nacionalización, lo controlaban con la regulación. Pensaban que el esfuerzo para deshacer todo eso sería tan grande que nadie se atrevería a intentar. Bueno chicos, ¿para qué entonces tenéis a gente como yo?

Estas cosas sí son reversibles, y las quiero revertir inmediatamente.

Lo cierto es que cuando un pobre, por muy miserable que sea, empieza a ganar pasta gracias a nuestro sistema, jamás quiere revertir a los dogmas socialistas del pasado. Los socialistas no conocen bien a los españoles pero yo sí: el minuto que un español tan sólo huele la riqueza y la tiene a mano, difícilmente se hace socialista. Nuestro pueblo es uno de los más presumidos y egoístas, en el buen sentido, del mundo. El español es, debido a la Historia, bastante egoísta como persona y le gusta ganar dinero para él. Si no fuera así, no seríamos uno de los países donde más euromillones se juega. El español no es socialista como algunos afirman: el español es familiar y suele preocuparse únicamente por los suyos. Eso es bueno para nosotros los liberales.

Yo conozco a mis compatriotas. El objetivo es el de un país en el que las personas libres, bajo la ley, puedan hacer frente en silencio y con confianza a los cambios y las posibilidades de la vida, sin estar continuamente solicitado para participar en actos de gran sacrificio nacional en aras de una utopía que siempre está a la vuelta de la esquina. El objetivo de un país en el que «pan para hoy” esté incluido en el menú del día y, si procede, primero y segundo plato.

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11 comentarios

  1. Ricardo · ·

    Creo que lo la gente hoy quiere no es pan ni es trabajo, quiere vivir como nuevos ricos; hace 20 años era raro que alguien tuviera canal plus, VHS, Walkman, BMW, un segundo televisor, MSX;

    ahora el 70% de la poblacion (mileurista o no) tiene imagenio, internet, xbox/play/wii (conozco algunos con las tres consolas), ipod , SEGUNDO PISO; vaya como es la costumbre.

    Y si la moda hoy es que los jovenes no tiene trabajo, acaso el grupo de edad 35-55 años ya se jubiló o piensa hacerlo????

    Puede que exista paro de 20% pero yo veo un gran movimiento en unas vacaciones, hoteles llenos; entonces el paro es para los puestos obsoletos, que no aportan a la economia ni requieren estudios universitarios, pero ahi estan los que no entran como agricultores u obreros de fabricas, quieren ser funcionarios como todos

  2. valcarcel · ·

    Ricardo: estoy muy de acuerdo con usted.

    La gente de ahora no se conforma y eso lo vemos en el ejemplo de la bajísima tasa de natalidad española. El único pretexto que esgrimen es que “tener hijos cuesta mucho dinero” cuando los extranjeros no tienen tanto dinero y siguen teniendo hijos. Lo que pasa es que hoy en día, la típica madre española quiere que su hijo tenga más de lo que debe, muchísimo más y no se conforma con que sus hijos compartan habitación como hacen los inmigrantes, y quieren que sus hijos tengan todos los juguetes posibles, más ropa de la que usan, y un largo et cétera. A mí sinceramente no me preocupa tanto que haya paro porque como usted bien apunta, los hoteles siguen llenos y yo aquí en Madrid veo los restaurantes cada vez más llenos de todo tipo de gentes. Lo cierto es que por mucho que los medios exageren para perder el tiempo y así ganar índice de espectadores, hoy no podemos hablar de “crisis galopante” pues ni hay hambrunas, ni hay miseria, como hace 100 y pico años y eso se debe fundamentalmente a los avances tecnológicos. Sin embargo, sí que me preocupa el estancamiento de España y la actitud de mucha gente joven que sólo se interesan por la fiesta. Si fuera un porcentaje de la población como era antes no pasaría nada pero cada vez veo a más mozos y jovenzuelos así con esa actitud. Ahora la mayoría de la gente como ud bien apunta no le hace falta nada como era la realidad hace 100 años y eso no se debe al socialismo en absoluto. Yo quiero un tipo de país en el que tener esa videoconsola sea difícil de obtener, quiero más austeridad, menos crédito y más disciplina.

  3. Cabrit0 · ·

    El español es como es….Pero en todas partes del mundo, cuando hay libre empresa, cuando las regulaciones no dificultad el hacer negocios y el contratar personas, las sociedades prosperan. Dicho de otra manera, las sociedades prosperan cuando hay capitalismo….Por más que les duela a los fanáticos del socialismo.

    Un saludo.

  4. Hola,

    Tengo escasos 3 minutos para comentar (soy de puntualidad británica, espero que me lo disculpen). Pero no estoy de acuerdo en muchas cosas.

    “Los socialistas no conocen bien a los españoles pero yo sí: el minuto que un español tan sólo huele la riqueza y la tiene a mano, difícilmente se hace socialista”

    Eso no es cierto, y es una simplificación peligrosa. Yo tengo un salario que supera al del 75% de los Españoles asalariados, ¿Por qué soy socialista?
    Ingora usted razones morales, estilos de vida, conviccions intelectuales, y, además, ignora usted que el pensamiento de que lo que ganas hoy o tienes hoy es permanente es un engaño terrible en la que ninguna persona consciente debe caer.

    El resto del comentario se basa en la negación de la utopía, para concluir una radicalidad: Que no se puede mejorar la sociedad.
    Eso es radicalmente falso. Se puede mejorar la sociedad, se debe mejorar la sociedad (¿Para que nos gusta la política si no?), aunque hay que aceptar el hecho verdadero de que nunca conseguiremos la sociedad perfecta.
    Y eso no es una cosa que hayamos inventado ni usted ni yo. El propio Marx convirtió esa idea en una de las principales de sus ideas, las contradicciones que siempre se iban a dar, aunque sus discípulos olvidaron este punto interesadamente en aras de la manipulación política.

    Y sí, hoy vivimos mejor que hace 100 años. Puede ser que hayamos perdido algún valor moral, aunque también hemos ganado alguno ético.
    Pero en el ámbito de conocimiento, del avance científico y de la calidad de vida si vivimos mejor que hace 100 años. La pregunta sería, ¿Vivimos mejor que hace 30? (en el mundo, no en España). Igual ahí si había más debate.

    Y finalmente, no entiendo que pinta aquí la entrada del suramericano…no lo pillo.

    Siento no poder comentar más. Si me da tiempo respondo mañana, si no el Domingo.

    Saludos,

  5. valcarcel · ·

    Pedro: no se preocupe que estamos todos un poco de vacaciones.

    1. Lo del sudamericano nada – una anécdota y me pareció adecuada para abrir esta entrada. Me gusta organizar mis ensayos así.

    2. No es una simplificación: que usted o yo analicemos las cosas, cosa que me agrada ojo, no quiere decir que eso sea así para una gran mayoría de los españoles. Los españoles apenas leen el programa electoral y sólo votan normalmente porque “ohh es que mi abuelo era del bando tal y toda mi familia es x”. Los españoles al igual que la mayoría de ciudadanos de otros países, no piensan antes de votar. Es imposible que un país que haya elegido a un bufón como Zapatero, a un incompetente calzonazos piense el voto: y no lo digo porque ZP sea socialista: ¡pero ¿nos atreveríamos a compararle con Pablo Iglesias?! Por favor. De la misma forma que una tipeja como Sara Palin me produce vergüenza ajena, por su incultura y por su estupidez total, lo mismo deberían hacer en la izquierda. Sí, Pedro, créamelo que la gente en España en general lo que les interesa es la pasta – totalmente es cierto eso. Usted mismo lo ha dicho antes: este es el país del pelotazo. ¿Usted cree que si existiese esa concienciación socialista que usted ve habrían ese tipo de cosas? Claramente no.

    3. Yo no he dicho que no se pueda “mejorar” la sociedad: he dicho que únicamente se puede hacer con el esfuerzo individual que es lo que conlleva el progreso real de un país. Claro que hay otras alternativas: podemos tener un gobierno totalitario como el de Adolf Hitler que pretenda “mejorar” lo que esa minoría de partido crea que es mejorable: algo profundamente liberticida y asqueroso que ha conllevado algunas de las mayores atrocidades de la Historia.

    4. Hoy vivimos materialmente mejor que hace 100 años gracias a los avances científicos y tecnológicos pero a nivel moral (y ni siquera hablo de moral cristiana, no se confunda) pero a nivel de honradez y caballerosidad y otros valores clásicos, vivimos en una sociedad cada vez más podrida y asquerosa que no respeta absolutamente nada: es una cultura actual destructiva, cínica, nihilista y bastante sexualizada dicho sea de paso.

  6. valcarcel · ·

    Pedro otra cosa porque veo que igual no me lo pilla lo del sudamericano: hice la comparación entre el sudamericano “hambriento” y el “hambre” que siente todo ciudadano cuando no come – es decir: que querer comer es en realidad lo que le interesa a la gente y no tanto teorias de “justicia social” como las que usted defiende. Usted y yo vivimos vidas cómodas y nos podemos permitir el lujo de hablar así pero mucha gente lo único que buscan es de alguna forma comer un plato de comida caliente y sana a diario – y si no que le preguntemos a los cubanos, victimas de una dictadura comunista aberrante.

  7. Ibaitxo · ·

    Osea, que lo que usted quiere es que las videoconsolas, las vacaciones y los segundos pisos solo los puedan tener unos pocos “privilegiados´´, para los demás trabajar, mas trabajar y nada de disfrutar. Mmm no me convence tu idea, la verdad, soy muy feliz con mis “cosas´´ y no quiero que me las quites, ¡egoísta!

  8. valcarcel · ·

    Ibaitxo: a mí me parece muy injusto y sectario lo que usted acaba de afirmar. Lo que he dicho es que en realidad esas cosas no se la pueden permitir las personas a no ser que hayan muchas concesiones crediticias que yo no quiero. Prefiero la fórmula antigua y clásica: si queremos algo, trabajamos y ahorramos para poder tenerlo. De esa forma, no tendríamos ese materialismo tan nocivo actual porque lo único que ha hecho la expansión crediticia es crear una idea de riqueza ficticia. Ahora muchas de esas personas que con tarjetazos se han permitido videoconsolas, vacaciones y segundos pisos están que se ahogan o con el agua al cuello.

    Es más duro caer que subir ya sabe.

  9. polladurayenchandal · ·

    por alusiones. Alfredo: yo no veo qué tiene de “irrespetuoso” mi nick porque a usted no le estoy insultando y es sólo una descripción de un estado físico. Que ud solo sepa pensar en lo peor no es culpa de nadie pero sinceramente no le veo nada de irrepetuoso a mi nick. Y siento decirle por su comentario en respuesta del otro dia que yo no soy gay pero ¿y si lo fuera? ¿cual es el problema? Es que lo ha dicho como si fuera una cosa mala y bueno es su opinión pero yo prefiero guiarme por los valores nuevos de la tolerancia y no estas cosas que defiende usted a veces que me resultan totalmente antipáticas.

  10. valcarcel · ·

    Es que su nick es una cosa totalmente improcedente y claramente con ánimo de provocar. ¿Si usted fuera gay? Pues hombre, peor para usted, a mí como ya le dije, los he visto peores.

    Y ahora si no le importa, hay temas importantes que tratar y no tengo tiempo para pasarme los días discutiendo con imbéciles.

  11. Prefiero la fórmula antigua y clásica: si queremos algo, trabajamos y ahorramos para poder tenerlo. De esa forma, no tendríamos ese materialismo tan nocivo actual porque lo único que ha hecho la expansión crediticia es crear una idea de riqueza ficticia.

    Coincido…….PATRON ORO TMB , NO??

    Bush junto con Greenspan y Bernanke bajaron las tasas de interes artificialmente, ya se sabia lo que iba a pasar. ESO ES UN BANCO CENTRAL, COMO ES UN BANCO CENTRAL EL BANCO EUROPEO Y ESO QUERIDOS FORISTAS, ES LISA Y LLANAMENTE UNA PARTE DE MANIFIESTO COMUNISTA.

    Te aclaro que Bush Hijo triplico el tamaño del gobierno en usa. Cuanto mas grande es el gobierno mayores son las leyes , mas leyes menos libertad. Aparte como yo soy de argentina
    y la argentina tiene una de las mejores constituciones del mundo y tu crees que sabes, deberias leer este articulo.Sos muy soberbio chaval (pibe).

    http://www.amconmag.com/article/2009/feb/09/00006/

    Cuando Perón creo el banco central en 1945 se inauguró un impuesto, el impuesto a las ganancias. Gracias Perón!!!

    En EE.UU esta el famoso y temido IRS.

    Te voy a decir algo valcarcel, con mi propia experiencia de pais 7ma potencia del mundo y luego desastre. Darle poderes extraordinarios a un presidente o a cualquiera es como darle un juego de cuchillos a jack el destripador.

    Bueno chicos , se acabo la clase!!

    Saludos!!

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