No te disculpes tanto, joven

El otro día, en una charla con varios jóvenes en Madrid, comentábamos sobre la “educación” que tienen los sudamericanos cuando hablan: usan más el usted que nosotros, y he conocido a varios que cuando van al baño, incluso estando en su casa (cuando es piso compartido), dicen: “permiso.” Allá por el año 2005 estaba yo por el barrio de Moncloa (ahora conocido como Moncloaca debido a la mezcla explosiva de jóvenes descerebrados de la Complutense y de pandilleros sudamericanos en los bajos de Argüelles) pero bueno, decía yo que me encontraba en el 2005 de visita en casa de un amigo mío que alquila sus habitaciones. Había alquilado una de las habitaciones grandes a dos hermanos chilenos y cuando estábamos en el salón hablando (yo les comentaba sobre los acentos hispanos y sobre el hecho de que sólo “tolero” con buenas formas los acentos chilenos, argentinos, venezolanos y cubanos), uno de los dos hermanos, el gordo, se levantó para ir al baño y dijo: “permiso”. En general se dice que la juventud española es maleducada y en muchas cosas sí lo es pero creo que muchos jóvenes españoles son demasiado educados en lo que no deberían ser. Para mí, hablar soltando tacos cada dos palabras es señal de mala educación y de moralidad laxa, pero afirmar una idea, se ofenda quien se ofenda, no es mala educación desde mi punto de vista.

Y bueno me vino la idea del escándalo de Tiger Woods para redactar esto. No señores, a mí Tiger Woods no me debe una disculpa. Ninguna de las cosas que ha hecho me ha costado un duro, ni un minuto de sueño.

De ninguna manera estoy diciendo que no se debe juzgar. Yo soy muy crítico acerca de todo tipo de comportamientos, incluyendo el comportamiento inmoral de Tiger Woods, que para mí es un desenfrenado sexual tan nefasto como Bill Clinton. Tampoco soy yo un santo — casi todos los hombres hemos tenido pensamientos indebidos, viciosos y pecaminosos. No se trata de negar hechos evidentes: en algún momento de nuestras vidas, cuando hemos visto a una mujer marcando pecho y provocando, nos ha gustado. A unos más que a otros eso sí.

Por lo que yo sé, mis vecinos posiblemente me critican cuando salgo de casa “vestido de forma más anticuada que un abuelo” (palabras textuales de un amigo mío) que le gusta vestir “a la moda” — vaqueros y deportivas. Pero jamás me han dicho nada al respecto y yo por supuesto jamás les he ofrecido una disculpa de la misma forma que el tío que me sirve la copa, que tiene un tatuaje horroroso (sí Mario, es mi opinión) y lee el diario Público, no me debe a mí ninguna disculpa por vestirse dentro de su empresa como le salga de las narices. En todo caso, debería disculparse con su familia si es ésta la que se siente dolida pero no conmigo. A mí me decepciona ver a tantos de nuestros jóvenes con piercings y algunos con aspecto de gays (los que visten muy fashion y les gusta el rollo cultureta, que no cultura) pero no me duele en nada que lo hagan. Son dos cosas distintas.

Esto de las disculpas públicas a personas que no se les debe ninguna se ha convertido en uno de los muchos rasgos de la forma de pensar blandengue de nuestra época. Así como disculparse sobre cosas que otros han hecho.

Uno de los ejemplos más absurdos es eso de la clase política pidiendo disculpas en el Reino Unido y en EEUU por la esclavitud del pasado. En primer lugar, la esclavitud no es algo “disculpable”, como tampoco lo sería el asesinato. Si alguien te dice que mató a alguien cercano y querido, ¿qué se supone que le digas? “No pasa nada chaval, nadie es perfecto? ¡Claro que no!

La esclavitud es demasiado seria para una disculpa. Cuando alguien que nunca ha tenido un esclavo se disculpa por la esclavitud a alguien que nunca ha sido un esclavo, entonces empezamos a ver como el pensamiento sentimental ha degenerado de lo absurdo a lo teatrero – o, peor aún, a algo político.

La esclavitud ha existido en todo el planeta durante miles de años, las razas negras, blancas, amarillas, y otras eran esclavos y esclavistas. ¿Debe disculparse todo el mundo? Mucho me temo que al único que se le exige todas estas cosas es al hombre blanco adinerado y cristiano, sobre todo si encima es Protestante.

Esta manía de disculparse sin sentido es parte de una pérdida general de un sentido de la responsabilidad personal en nuestros tiempos. Se supone que muchos se sienten culpables por lo que otra gente hizo, pero hay mil salidas para nuestros propios errores.

Durane la década de los 60, cuando muchísimas ideas estúpidas que ahora pagamos florecían porque eran novedades, muchos intentaron decir que todos en parte, todos los estadounidenses eran algo responsables por el asesinato de JFKennedy. Aunque no me lo crean, en aquella época eso se consideraba “profundamente intelectual.” ¡Qué patanes aquellos de nosotros que decimos que el único responsable es el autor de los disparos!

Aquí en España y en otros países occidentales, los “sociólogos” y políticos hablan de las “raíces y causas” de la delincuencia, supuestamente creada por la “sociedad”, en lugar de encarcelar a los ladronzuelos y ejecutar a los asesinos y a los terroristas. Dicho sea de paso, yo defiendo la pena capital para delitos de grave majestad — como el magnicidio o el terrorismo o el asesinato premeditado. Es una postura liberal y también cristiana, a diferencia de lo que afirma el Vaticano papista.
.
Si alguien no tiene dinero y es un estúpido, eso también es “culpa de la sociedad”.

La responsabilidad personal es un verdadero problema para aquellos que quieren colectivizar a la sociedad y quitarnos poderes para tomar nuestras propias decisiones, y en consecuencia, transferir ese poder a terceros como ellos, que se imaginan que son mucho más sabios y más nobles que nosotros.

La policía no puede mantener la ley y el orden sólos. Millones de personas pueden controlar su propio comportamiento mejor que cualquier grupo o agencia. La policía puede frenar ese tercio o menos de la “sociedad” que carece de sentido de responsabilidad individual. Pero si esto se convierte en todo un país, será imposible mantener el orden.

Sin embargo, un número creciente de políticos e intelectuales parece que se han dedicado a debilitar o destruir un sentido de la responsabilidad personal y responsabiliza a la “sociedad” en su conjunto. Todo esto de pedir disculpas por cosas que nada tienen que ver con nosotros es un pequeño síntoma de una mayor y peligrosa actitud.

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9 comentarios

  1. Ha empezado usted bien pero creo que se la ha ido la idea de las manos, o quizá sólo ha usado un buen nexo para sacar ciertas ideas. Bien, voy a comentar ciertas cosas.

    Empieza usted bien. Todo eso de pedir perdón por escándalos sexuales, por vestimenta,etc. me parece una soberana tontería, es más, en ciertos casos me parece reflejo de una sociedad morbosa, cotilla, que está concentrada sobre cosas que no son de su incumbencia. Convertir la sociedad en un programa del corazón es una de las peores cosas que tiene nuestra actual sociedad.

    Cuando se habla de perdones públicos también se generan muchas veces situaciones absurdas, pero hay que entender que la persona que pide perdón (un jefe de estado o de gobierno) lo hace en representación de una nación de forma simbólica, dejando claro que los valores de la actual sociedad repudian esas realidades históricas pasadas. En ese caso me parece correcto (que se repudie la esclavitud, o los crimenes del Franquismo en el caso Español).
    Sin embargo cuando se quiere “personalizar” esta idea, este perdón, entramos en el campo de lo ridículo.

    Un caso que no me contengo a comentar es el de Rosa Díez. Como sabéis ayer dijo que Zapatero era Gallego “en el sentido peyorativo del término”. Se ha creado una gran polémica por esto, absolutamente artificial y absurda a mi juicio, y posiblemente motivada por ciertas fobias políticas.
    A mi si se dijese lo mismo de los valencianos (si tuviese un sentido peyorativo la palabra) no me hubiese ofendido, es más, me hubiese parecido totalmente provinciano y absurdo las quejas.
    Por cierto estoy muy interesado en saber que tal fue su reunión con las gentes de UPyD.

    Y ahora paso a responder lo que me ha parecido un exceso:

    “los “sociólogos” y políticos hablan de las “raíces y causas” de la delincuencia, supuestamente creada por la “sociedad”

    Creo que aquí se desvía hacia comentarios intencionados. Nadie pide individualmente perdón por delitos que hayan cometido otros, eso sería absurdo. Pero lo que no se puede pretender, y es lo que parece que usted pretende, es evitar el debate de por qué una sociedad es más violenta y delictiva que otras.
    LA delincuencia tiene muchos fundamentos: La cultura de la sociedad en la que sucece, la realidad socioeconómica de la misma, la pobreza que exista en esa sociedad, la cantidad de drogadicción, la falta de oportunidades, etc.
    No se puede obviar estas realidades, pues la alternativa es considerar que el delincuente es una persona inmoral, que no hay otra explicación no causa de estos fenómenos, y que por lo tanto no hay acción ninguna realizable política y económicamente para subsanar unas causas estructurales de la delincuencia.

    Y es cierto (sé que me lo dirá) que hay gente que jamás robaría aunque pasara hambre, pero cuando encaramos un problema social hay que tener claro que cada uno es de su padre y de su madre, y que existen causas sociales para que haya más delincuencia en unos países y épocas que en otros.
    El mismo caso es aplicable al terrorismo. Obviamente el culpable del terrorismo es el terrorista, pero usted aquí mismo ha defendido que hay causas en esos países que amplian la base del terrorismo. Estos análisis, don Alfredo, son importantes para una mejora social.

    “Dicho sea de paso, yo defiendo la pena capital para delitos de grave majestad”

    Yo no como buen Europeo “civilizado”, aunque no lo tengo tan claro con la cadena perpetua revisable. Bueno ese es otro tema.

    “Si alguien no tiene dinero y es un estúpido, eso también es “culpa de la sociedad””

    La frase es maniquea y muy intencionada. Obviamente no voy a responder con otro maniqueísmo, pero en algunos casos, muchos casos si quiere, la sociedad, es decir, la realidad política y económica de la sociedad produce que muchas personas no puedan encontrar trabajo, salir de la pobreza, etc. Generalizar ciertos principios no está bien pues causan los mismo que en el caso anterior, la “excusa” para no replantearte ciertas realidades sociales, algo que nos llevaría a un inmovilismo decadente.

    “La responsabilidad personal es un verdadero problema para aquellos que quieren colectivizar a la sociedad y quitarnos poderes para tomar nuestras propias decisiones”

    Frase interesada una vez más. Yo no paro de hablar de la responsabilidad individual para con el sistema social y con el estado del bienestar, y quiero “colectivizar” o mantener colectivizados ciertos ámbitos. Hay parte de prejuicio neoconservador en esta frase.

    “La policía puede frenar ese tercio o menos de la “sociedad” que carece de sentido de responsabilidad individual. Pero si esto se convierte en todo un país, será imposible mantener el orden”

    Esto es cierto. Como también digo muchas veces no hay ley que pase por encima de una sociedad que no quiere cumplirla. Ya lo dijo Napoleón “La mejor forma de que no se pueda aplicar una ley es hacerla demasiado dura”. Por eso también debe existir una responsabilidad, mejor, una corresponsabilidad social con la ley.

    “Sin embargo, un número creciente de políticos e intelectuales parece que se han dedicado a debilitar o destruir un sentido de la responsabilidad personal y responsabiliza a la “sociedad” en su conjunto”

    Bueno tengo discrepancias. El problema en sí que que la “sociedad” se interpreta como algo ajeno a nosostros. La sociedad está hay, impuesta como realidad, pero nosotros no tenemos nada que ver con sus esencia.
    Ese pensamiento sí es peligrosos. Fíjese en la crisis hoy. Nadie asume su responsabilidad con la génesis de la crisis. La idea de que la culpa es de la sociedad creo que es una idea a importar en este caso, Pero ¡Ojo!, cuando decimos sociedad decimos comportamientos de cada persona, de cada uno de nosotros, incluidos nosotros mismos.
    Usar la palabra “sociedad” sin autocritica para ti mismo es nocivo, pero no en caso contrario. Interpreto este punto como el principal problema.

    Saludos,

  2. En muchos países europeos creo que la gente tiende a ser muy educada y a pedir permiso para cuestiones que en Estados Unidos o España, donde somos un poco más rudos, no requerirían tantas florituras. Claro que la gente joven tampoco es que se caracterice por conservar las buenas formas y en todas partes alertan de la pérdida de valores, o de que se valoren otras cosas que no lo merecen.

    Si hablamos ya de pedir disculpas como colectivo, creo que Occidente tiene un gran sentimiento de culpa. Ese sentimiento de culpa se observa cuando los políticos aprovechan cualquier asunto espinoso y sentimental para desmarcarse de sus antepasados y reconciliarse con los países que han hecho del victimismo una forma de vida. Tal vez esos países (en África y Sudamérica) no las tengan todas consigo y hayan sufrido algunas vejaciones por parte de los antiguas monarquías patrimoniales, pero como muy bien apunta eso no quita que estos países tengan sus propios vicios y deban mirarse a sí mismos mucho más a menudo.

    Francamente, si se trata de pedir perdón por hechos recientes, que ha cometido una generación que todavía vive, puede tener su sentido político. Por ejemplo, en épocas convulsas, a la salida de una dictadura, resulta saludable; no cuando llevamos treinta años de democracia y se desentierra a los muertos para arrojárselos al enemigo político a la cara.

    Yo no me puedo arrepentir de que nuestros antepasados destruyeran a las sociedades precolombinas porque, además de pillarme bastante lejos, ni ellos eran unos santos, ni nosotros somos nuestros antepasados. Uno no puede estar cargando eternamente con la culpa de sus antepasados porque si no los demás logran esclavizarnos. Y en el hipotético caso de que debiéramos nosotros pedir perdón, aunque fuera simbólicamente, ¿no deberían ellos, descendientes de aquellos conquistadores españoles, perdonarnos en vez de aprovechar nuestro sentimiento de culpa para extorsionarnos?

    Apelar al pasado puede ayudar a comprender problemas del presente, pero eso no significa que una nación deba resarcirse en los demás de ese pasado, como si acabase de terminar una guerra y exigiésemos que el enemigo nos pague los daños. Cuando los países africanos o los comunistas aluden al colonialismo para justificar la pobreza en África no hacen otra cosa que mentir para ocultar las barbaridades que cometen en el presente: que los países africanos están sometidos a dictaduras a cuál más sanguinaria, que entre las propias tribus se hacen la guerra, negros contra negros, luchando por un territorio. Ponderamos el hecho del colonialismo, que bien dirigido puede resultar beneficioso, para restar importancia a las flagrantes vulneraciones de los derechos del hombre.

    Pedir perdón por la esclavitud es algo necesario, pero si tuviera un sentido político, si va a contribuir en algo, a modo de terapia, a la sociedad presente. Si es para atacar al enemigo político, presumir de una postura que la gran mayoría acepta (¿tiene sentido estar recordando cada cinco minutos: “yo no soy franquista, yo no soy franquista, yo no soy franquista” y seguir repitiéndolo hasta dentro de un siglo”?) o manipular los sentimientos de las personas, mejor que dejen la historia en su sitio. Hay un hecho que me llama la atención: que las personas que tienen esa mentalidad de que Occidente y el mundo civilizado tiene toda la culpa de que los países pobres sean pobres, apelando constantemente a la historia, se percaten tan fácilmente de que el Holocausto pueda ser utilizado por los judíos para justificar sus acciones militares y no tengan el menor remilgo en unirse a fanáticos religiosos para hacer frente a un enemigo común. ¿No existe un sentimiento de culpa en ese caso que limite el radicalismo de la izquierda y la vuelva un poco más comedida? No señor, porque Israel forma parte del sistema capitalista que quieren derribar y los países islámicos, donde las desigualdades entre ricos y pobres resultan considerables, constituyen las víctimas de Occidente a las que hay que pedir perdón. Así, con ese ojo clínico para discernir las cosas que son responsabilidad nuestra y por las que debemos pedir perdón y las cosas que se explican y justifican debido a una serie de factores y circunstancias, no hay nunca lugar a equívoco. Los otros, que son pobres y buenos (buenos salvajes), se han hecho malos por culpa nuestra. Y nosotros, que somos ricos y civilizados, somos malos por definición.

    Saludos.

  3. valcarcel · ·

    Hola Samuel: sólo un inciso para empezar: es cierto que americanos (estadounidenses) y españoles somos más rudos en mi experiencia pero curiosamente en los EEUU, los franceses son los que tienen la peor fama de ser bordes, sobre todo los parisinos y también los londinenses. Una de las cosas que me encantan de Londres es que no se andan con chiquitas y te tratan bastante mal si te ven tonto. Tengo que confesar que a mí mucha gente me dice que soy borde pero porque yo no tengo paciencia. Una de las cosas que más detesto es “mantener las formas” de forma papista o hipócrita. En ese sentido también Thatcher escandalizó a media Europa porque no tenía pelos en la lengua y yo tampoco, muy a mi detrimento profesional. Si a mí algo no me gusta lo digo.

    “Uno no puede estar cargando eternamente con la culpa de sus antepasados porque si no los demás logran esclavizarnos. Y en el hipotético caso de que debiéramos nosotros pedir perdón, aunque fuera simbólicamente, ¿no deberían ellos, descendientes de aquellos conquistadores españoles, perdonarnos en vez de aprovechar nuestro sentimiento de culpa para extorsionarnos?”

    Muy de acuerdo con esto.

    “Ponderamos el hecho del colonialismo, que bien dirigido puede resultar beneficioso, para restar importancia a las flagrantes vulneraciones de los derechos del hombre.”

    Esto es precisamente lo que ha pasado en Sudáfrica con los negros.

    Por lo demás, nada que añadir a su excelente comentario que comparto, como es habitual.

    @Pedro:

    Claro que una cosa es disculparse como nación para reflejar nuevos valores y otra muy distinta ese personalismo.

    Respecto a mi reunión con la delegación de UPyD, pues nada muy transcendental: por supuesto que no compartían mis posturas en materia social pero sí compartían mis inclinaciones nacionales sobre la inmigración y la calidad educativa. Me reuní con dos jóvenes de 24 y de 26, españoles por supuesto, y les dije que no me voy a afiliar a UPyD, por motivos morales, pero sí les reconocí ciertos rasgos positivos.

    Respecto a lo del comentario gallego, le reconozco que me “uní” al grupo en facebook ofendido por eso, pero más bien porque me pareció desafortunada la declaración desde un punto de vista precisamente provinciano. Creo que esas actitudes son positivas en España y no me gusta el centralismo, el centralismo es alienígena a España.

    Dice usted:

    “pues la alternativa es considerar que el delincuente es una persona inmoral, que no hay otra explicación no causa de estos fenómenos, y que por lo tanto no hay acción ninguna realizable política y económicamente para subsanar unas causas estructurales de la delincuencia.”

    Es que esta es mi postura Pedro: el delincuente es una persona inmoral y no hay nada que se pueda hacer en términos políticos. ¿Por qué hay sociedades más violentas que otras? La propia Historia y los individuos que componen un país. No hay más misterio.

    Yo no considero que la delincuencia sea un “problema social” porque yo no veo mucha diferencia entre la delincuencia actual y la de antaño. Ahora simplemente ampliamos su cobertura por el morbo: ¿de verdad que nos hace falta un reportaje de 2 horas en Antena 3 sobre los jovenzuelos que se drogan y roban? No es nada nuevo, salvo el tema de la droga pero de toda la vida en todos los países han existido jovenzuelos macarras que roban y pegan. Hoy he visto un corto de Londres en 1903 y muchas fechorías en el vídeo podrían pasar perfectamente como algo de la actualidad, sólo que los que robaban en tiendas y eran blancos en vez de moros.

    Aquí mismo en Madrid durante la época de emigración extremeña y andaluza, éstos dos grupos tenían muy mala fama porque en su época eran los ladronzuelos.

    Sobre el terrorismo, es cierto que hay causas que van más allá de un análisis simplista como este.

    “Frase interesada una vez más. Yo no paro de hablar de la responsabilidad individual para con el sistema social y con el estado del bienestar, y quiero “colectivizar” o mantener colectivizados ciertos ámbitos. Hay parte de prejuicio neoconservador en esta fras”

    ¿Quiere colectivizar? ¿Un lapsus quizá?

    Sobre la sociedad: efectivamente pero cuando a mí alguien me dice “ohh es que la sociedad es muy mala” yo les pregunto: ¿y tú que haces para mejorarla?

  4. “mantener las formas” de forma papista o hipócrita

    Alfredo, creo que hay una diferencia notable entre el que mantiene las formas para su beneficio personal, pecando de falta de sinceridad, y quien lo hace pensando en la persona que tiene delante. Porque quien mantiene las formas no renuncia a informar al otro de hechos que le disgustan o están mal, simplemente lo hace de un modo que no le destruya anímicamente, condenándole de entrada al fracaso. Una actitud violenta y sádica no contribuye a que las personas se corrijan, ni tampoco me parece que la competencia entre individuos consista en eso. Sí que hace falta ser duro porque es la única manera de que el otro individuo comprenda que depende de sí mismo.

    A menos, claro está, que adoptemos la actitud de que “todo es mi enemigo” y creamos que de ella se deduce necesariamente que nuestro juicio sobre los demás como individuos está siempre justificado, teniendo además en cuenta que multitud de cosas que ignoramos sobre una persona no podrían inducirnos a cambiar nuestra opinión sobre ella. ¿Cómo interpreta usted el “ama a tus enemigos”? Yo, francamente, es algo que todavía no entiendo.

    No digo que con los enemigos del estado no haya que emplear esa actitud de desprecio. La nación no debe comprender a quien no se arrepiente, sino atacarle. Pero, francamente, tengo mucho más en común con un “tonto” ignorante que con un terrorista o alguien que ha cometido un delito y nunca emplearía la misma actitud con unos y otros.

    Sinceramente,

    Samuel.

  5. valcarcel · ·

    Samuel:

    “Una actitud violenta y sádica no contribuye a que las personas se corrijan, ni tampoco me parece que la competencia entre individuos consista en eso. Sí que hace falta ser duro porque es la única manera de que el otro individuo comprenda que depende de sí mismo.”

    Cuando hablaba de las formas no me refería a que sea “bueno” decirle a un discrepante: “qué sinvergüenza rojo eres”. Tampoco yo he hecho eso ni quiero. Me refería precisamente al miedo a no ofender y a guardar unas formas “floridas” de hermandad con todos. Hay gente muy mal educada y tampoco defiendo eso, ni mucho menos. Sin embargo reconozco que es una “debilidad” que tengo en otros ámbitos, pues no soy muy dado, según me dicen, a dar las gracias. y eso lo considero un fallo de mi parte. Pero hay otros que me acusan de ser borde por decir lo que pienso, aunque sea de forma sincera y no agresiva.

    “Pero, francamente, tengo mucho más en común con un “tonto” ignorante que con un terrorista o alguien que ha cometido un delito y nunca emplearía la misma actitud con unos y otros.”

    Esto no lo he entendido muy bien.

    Respecto a lo de amar a nuestros enemigos, le comento:

    Se debe interpretar como una forma de mantener relaciones entre personas pero no entre naciones y ideologías. Y nunca nos debería dar placer castigar a un asesino, sino incluso a la hora de pasarlo por el garrote vil en su día, demostrarle compasión y orar por la misericordia de Dios. De ninguna manera quiere decir “amar” en un sentido de no condenar.

  6. “Pero, francamente, tengo mucho más en común con un “tonto” ignorante que con un terrorista o alguien que ha cometido un delito y nunca emplearía la misma actitud con unos y otros.”

    Esto no lo he entendido muy bien”.

    Simplemente me refiero que la compasión no se puede mostrar ante quien ha cometido un delito, hasta el punto de desplazar a la justicia. Sí, en cambio, en el ámbito de las relaciones sociales, entre quienes sean más o menos avispados.

    Saludos.

  7. valcarcel · ·

    Ah ya, es verdad. Correcto, y es un “fallo” o carencia personal que tengo, pues eso es lo debido pero yo no tengo paciencia y a veces quizá sea un poco “hiriente” ante quienes igual podrían pensar como yo. Lo que sí me llama mucho la atención es que por ejemplo si usted va al museo del Prado, ahí tenemos las famosas pinturas del medievo que pintaban a los bufones como eso: esperpentos y que la corte real se reía de ellos, los tenían casi como a animales. Supongo que a medida que se fue desarrollando la ciencia eso cambió y ahora sabemos que los antiguos bufones están en realidad enfermos, pues nacen con esas carencias físicas y mentales. Pero fíjese que hasta la II GMundial y después, me cuentan ciertos mayores que era habitual burlarse de alguien con gafas y se les llamaba “cuatro ojos” — hoy eso sería impensable supongo.

  8. Alfredo,

    Tema delincuencia. Sé que su postura es que el delincuente es delincuente por propia inmoralidad, pero insisto que esto no es una postura positiva.
    Siempre han habido macarras, delincuentes (¡Qué falsedad aquellos que dicen que en épocas pasadas no había delincuencia!), pero esto no es porque una persona naza inmoral. La inmoralidad se educa, se aprende, se genera mediante vivencias, cultura, etc. También hay realidades económicas que provocan y agrandan los mecanismos psicológicos comentados anteriormente.
    Su postura, amigo Alfredo, tiene un peligro potencial, que es que tiende al inmovilismo y a no tomar decisiones para intentar corregir ciertos problemas. Si la sociedad es violenta, no respeta a los demás y existe una amplia delincuencia es porque hay problemas y gérmenes que hacen que eso sea así: Inmoralidad pública, falta de educación, pobreza, droga, etc. Hay que actuar sobre eso Alfredo, si es que realmente pensamos que la delincuencia es un problema para una sociedad sana (yo lo pienso).
    Otra cosa es que usted piense que la delincuencia no es un problema, en ese caso nada de lo que digo tiene aplicación, pero entiendo que ese no es su caso.

    Cuando he dicho colectivizar me refería a mantener ciertas áreas públicas como la sanidad o la educación. Y bueno es cierto que yo preferiría ciertas empresas públicas y cierto sector público potente que hoy no existe en España, eso sí, con métodos de gestión de personal y de incentivos copiados de la empresa privada.

  9. valcarcel · ·

    Esta muy bien disuadir los comportamientos delictivos y yo lo que digo es más mano dura. Ya sabe que en eso soy así: menos leyes blandas, menos reinserción, más prisión y castigo.

    Me niego a pensar que toda la delincuencia es por motivos económicos Pedro: ¿y los millonarios que asesinan por puro morbo? Sí, hay casos así. El más famoso fue el de Chicago en los años 1920s, el caso de los chicos de origen judío Loeb y Leowold, adinerados. Lea el caso. Obviamente la gente más pobre tiende a delinquir más por una serie de factores de índole cultural, ciertamente, pero también por inmoralidad Pedro: no todos los pobres son inmorales como ya hemos dicho pero sí se ven más comportamientos delictivamente empobrecedores en ciertas poblaciones.

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