¿Cómo me veían?

Señores: reproduzco aquí un correo electrónico que recibí el día 12 de agosto del año 2004. Os digo, tanto a enemigos como amigos, que poco ha cambiado, sigo siendo el mismo Alfredo desde que irrumpí en la política. Éste correo electrónico me lo escribió un judío de nacionalidad belga, que compartía muchos de mis valores en Columbia. Tengo su permiso para traducir y reproducir su correo pero por motivos obvios no divulgo su nombre. Por otra parte, el 90% de la comunidad judía, tanto ortodoxos como reformistas, valoraban mi presencia en el campus y no se tragaban la mentira de la izquierda sobre mi supuesto “odio racial” y otros cuentos chinos. Podría pasarme días compartiendo con vosotros este tipo de emails que guardo pero de todos, este es uno de los mejores en mi opinión.
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Don Alfredo,

Saludos agradables para usted en esta noche lluviosa y fría de Nueva York. Su mensaje a la comunidad judía ha sido una agradable sorpresa. En el transcurso de su estancia en Columbia, he disfrutado de su publicación en los diarios Cucommunity y el periódico. De hecho, para un sitio que más a menudo no sirve como otra cosa que un escaparate para las mera reflexiones tontas de mujeres de Barnard College y su difunta sexualidad, siempre he encontrado sus escritos como una bocanada de aire fresco. He seguido sus escritos con mucho interés.

Anarquista? Fascista? Alborotador político y social? Pienso que la frustración de sus enemigos se encuentra con su incapacidad para
descubrir su punto débil y enfocarse en él. Usted parece tener ingredientes de un hombre luchador, aun así, debo advertirle sobre estos locos estadounidenses de izquierdas en el campus. Es posible que a usted le parezcan esos chillidos como balbuceos de chimpancé y de hecho, algunso de ellos lo son, sin embargo, cuando se trata de la confrontación tienen una tendencia inquietante de luchar como cobardes.

Yo estoy totalmente de acuerdo con su postura de que existe una grave falta de organizaciones que atienden a estudiantes de Europa Occidental
o de origen europeo. Que yo personalmente haya sufrido a causa de esto está abierto a debate. Nacido en Lovaina, Bélgica y criado en Amberes, a medida que diría, yo tengo la doble nacionalidad, al ser mi madre de Estados Unidos. Durante 18 años he vivido exclusivamente en Europa, y me eduqué de acuerdo a sus costumbres y tradiciones. Sin embargo, me abstendré de hablar demasiado de mí mismo aquí, que no es lo importante.

II. Para ser completamente honesto, no he pensado mucho en la normativa que tiene Columbia sobre las violaciones pero estoy dispuesto a examinar esta cuestión y discutir con usted.

III. Estatuto del estudiante. Exacto: En una universidad en la que, por todo su apoyo fingido a la tolerancia, ignora y abandona a sus estudiantes cada vez que puede. Yo estaría muy interesado en conocer más su propuesta. Puede ser de interés para usted que actualmente vivo con varios
abogados en formación, algunos de los cuales son internacionales de origen como usted mismo. Pueden ser de ayuda para aclarar ciertos
puntos de la ley estadounidense. Puedo dar fe de ellos como amigos míos… sólo si pudiera ser de utilidad en algún momento.

Eso es todo lo que tengo que decir por ahora. Si le sucede a ser alrededor de la zona antes del domingo, que podría reunirse en la
persona, aunque estamos bastante presionados por el tiempo, me imagino. Usted ha mencionado en sus escritos que estaba tomando una clase sobre los derechos humanos con una profesora inglesa. ¿Deirdre Fottrell, por casualidad? Estaba buscando poder visitar esa clase ya que me han comentado que usted alborota las sesiones y convierte la lección en un debate como si fuera la Cámara de los Comunes. ¿Es cierto el rumor de que un estudiante comunista intentó pegarle en clase?
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NOTAS:

1. Barnard College: es una universidad afiliada con Columbia pero exclusivamente femenino y con fama de tener muchas lesbianas por metro cuadrado. Las chicas de Barnard son inconfundibles en nuestro campus: utilizan todos los servicios, incluido nuestra biblioteca pero pagan cuotas a Barnard en vez de Columbia. Suelen ser estridentes, izquierdistas ultras, y tienen los mismos derechos que nosotros a tomar clases que ofrece Columbia. Por culpa de estas “señoritas”, muchos chicos de mi campus no se podían matricular en las clases más interesantes porque se matriculaban un montón de estas feministas chupópteras. En las clases, suelen hacer las preguntas más tontas y les gusta promocionarse demasiado.

2. Nosotros, los conservadores del campus, llegamos a llamarlas “Barnyard women” — “yard” en inglés significa un tipo de patio pero también se usa de forma despectiva.

3. Personalmente, inicié una campaña para limitar el acceso de estas “señoritas” a nuestro campus, sin éxito pero con mucho apoyo general de los estudiantes de Columbia. Creo que las chicas más feas de Nueva York estudian en Barnard.

4. No es cierto que me hayan atacado en la clase de los derechos humanos. Ocurre que dos estudiantes comunistas intentaron agredirme, pero sin éxito porque la clase me apoyó y los sacaron del aula. Esa misma noche, los comunistas fueron a un pub donde se encontraron con un grupo de borrachos de una hermandad. Hubo un enfrentamiento y los de la hermandad reventaron a los dos comunistas. Al día siguiente amanecieron con golpes e intentaron decir que nosotros los conservadores tuvimos la culpa. Nada de eso señores: ellos mismos provocaron, debido a su estética antifa, en el pub. Provocar en un pub no es buena idea normalmente, y menos en el mundo anglosajón.

5. Sobres las violaciones: Columbia fue la primera universidad en elaborar una norma idéntica a la de España: esto es, que si la chica acusa a alguien de violarla, tiene preferencia y el sospechoso casi no tiene derechos. Luché contra eso y lo llevamos a los tribunales, donde sigue estando pendiente de trámite en el Tribunal Supremo de Nueva York.

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12 comentarios

  1. Alfredo, algo que me ha dejado asombrado y me ha fascinado, tanto en esta entrada (“Luché contra eso y lo llevamos a los tribunales,…” como en la anterior (” Segun lo que leí en los diarios de sesiones del Senado de la universidad…”).

    ¿Podría hablarnos en una futura entrada del funcionamiento de la universidad en EE.UU. y la participación de los estudiantes? Aunque, imagino que habrá una diversidad de modelos.

    En España esa participación es mínima, y suele estar invadida de “progres” y “guarros”*.

    *Generalmente detesto utiizar estos términos, ya que cada uno es libre de hacer y vestir como quiera, pero en estos casos se trata de los típicos individuos con rastas que no he visto JAMÁS acudiendo a clase.

  2. El primer párrafo del comentario anterior debería terminar con algo así como “es la participación estudiantil en la administración de la universidad”:

    “Alfredo, algo que me ha dejado asombrado y me ha fascinado, tanto en esta entrada (”Luché contra eso y lo llevamos a los tribunales,…” como en la anterior (” Segun lo que leí en los diarios de sesiones del Senado de la universidad…”) es la participación estudiantil en la administración de la universidad.”

  3. valcarcel · ·

    De acuerdo snake — en la próxima entrada hablaré sobre el funcionamiento democrático de las universidades en el mundo anglosajón.

  4. Siento asco · ·

    “Usted parece tener ingredientes de un hombre luchador”

    Alfredo representa lo que la mayoría de gente puede considerar como “muy europeo y blanco” en la sociedad de hoy. Sí, su dureza hizo que lo respetasen en Columbia…

    Y gracias a gente como Alfredo tenemos muchas libertades que se nos olvida. Por ejemplo, la “libertad” de odiar todo lo que no sea europeo, sobre todo lo latino y lo africano.

    La “libertad” de destrozar propiedad pública y municipal y abusar de profesores en el colegio pública, y faltarle el respeto a la policía.

    La “libertad” de sentirse “feliz” en un estado de paro de larga duración y pasarse horas en estaciones de renfe esperando algún milagro u empleo.

    Y por si acaso nos olvidamos, Alfredo tuvo la gran idea en Columbia de votar en contra del empleo universitario y eliminar las becas de comedor. Gracias Alfredo por quitarle la esperanza a tantas personas, hijo de puta.

  5. Esta es la clase de gente de la que hablabamos en la entrada anterior: liberticida e irresponsable.

  6. Siento asco · ·

    ¡coño! pero ¿cómo se puede tener vuestra “libertad” si no hay para comer?

    ¿Irresponsable defender a la gente de atropellos ultra fascistas contra sus empleos y becas?

    Pijos de mierda.

  7. ¿De quien es la culpa de que usted no tenga que comer?

    ¿Atropeyos ultra fascistas contra sus empleos y becas?

    Creo que ni siquiera sabe de lo que está hablando.

  8. Siento asco · ·

    Vamos a ver señoritos. En muchas universidades americanas existe y en Columbia mismo existía un programa de becas de comedor para alumnos que podian demostrar necesidad económica. El dinero para esas becas normalmente se extrae del presupuesto universitario que es sostenido por las cuotas de los alumnos. Pero claro, como los “liberales” preferían “ahorrar” jeje ese 15% pues se cargaron las becas de comedor.

    Que bonito es tenerlo todo hecho ¿verdad?

  9. ¿De donde sale ese dinero para las becas? Del bolsillo de los ciudadanos.

    Si los ciudadanos, libremente, deciden que no quieren financiar esas becas, ¿qué va a hacer usted? ¿Emplear la coacción para que lo hagan?

  10. valcarcel · ·

    Esto no puede ser. Quiero antes que nada decir que considero los comentarios de “siento asco” como profundamente ofensivos. Los condeno totalmente.

    En segundo lugar, no, no es cierto que nos “cargamos” las becas ya que no eran becas propiamente dicho sino subvenciones que pagabamos TODOS los estudiantes. No tenemos por qué pagar cuotas extras para subvencionar la comida de otras personas.

    ¿Cargarnos puestos de trabajo? Esos no eran puestos de trabajo sino ocupaciones improductivas que costaban dinero. Ese 15% que nos ahorramos sirvió para invertir en empleos duraderos como en el entrenamiento laboral en la oficina universitaria “Career Affairs.”

    Y esa es señores, una de las grandes diferencias entre los socialistas y nosotros: mientras que ellos se centran en el fracaso, nosotros nos centramos en las personas y las oportunidades. A lo que ellos llaman “empleo” nosotros llamamos “gasto” y a lo que nosotros llamamos empleo y oportunidades ellos lo llaman “fascismo.” Con ese nivel cultural, no nos debe extrañar que quieran seguir en el paro.

  11. Rubén. · ·

    Saludos Alfredo, tienes que perdonar que ultimamente no tenga comentado nada, ni me tenga conectado. Ando bastante liado, espero acabar con esta pesadilla en breves, y poder seguir al pie del cañón por aquí. Saludos!!

  12. valcarcel · ·

    No te preocupes Rubén — espero que te salga bien todo.

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