Libertinos, anarquistas & otras pestilencias en suelo patrio

Esta mañana, después de mi paseo habitual por los jardines Sabatini antes de la comida y tras ver a un melenudo, tupido de tatuajes y piercings, y una camiseta color negra y con el símbolo anarquista, merodeando de forma siniestra por una de las pequeñas plazuelas de los jardines, me vino a la mente una de las doctrinas más absurdas y estúpidas que defienden muchos liberales en España. Me refiero nada más y nada menos que a la doctrina esa trasnochada de que “libertad es lo que yo quiero hacer sin ninguna interferencia en absoluto del Estado.” Bueno, a veces los defensores de esta doctrina destilan tanto analfabetismo que se conforman con decir “No al estao.” De esa forma, el liberalismo español ha intentado abarcar un amplio abanico de individuos con unas procedencias y pensamientos de dudosa calidad: anarquistas de todo tipo, liberosociales, homosexualiberales, liberoprogres, liberoateos, y por supuesto, libertinos de todo tipo, es decir, gentes que en otros tiempos se les consideraba “de mal vivir.” No necesitamos pasarnos todo el día hablando de estos individuos pero sí quiero ofrecer algunas definiciones y resaltar algunas contradicciones o estupideces del panorama liberal actual en España. Analicemos, pues, algunas de las declaraciones características de estos enemigos internos.

El primer rival del Estado que requiere consideración es la del “individuo”. Sus derechos, en contra del Estado, siguen siendo proclamados en voz alta por muchísimos liberales confundidos. Durante la guerra de Irak, por ejemplo, o en general cuando hay un estado de guerra, los líderes liberal-anárquicos son los primeros en salir a la hora de criticar las medidas de seguridad que pone el Estado y salen los iluminados de turno a recordarle a sus rebaños que hay que “proteger los derechos personales y las libertades contra los ataques de un Estado absolutista.” La idea de proteger “las libertades individuales” en contra de la propia democracia es, por supuesto, una tontería y una de sus contradicciones que, aunque llenas de ruido y furia, no significan nada. Es, sin embargo, lamentablemente, típica de gran parte del pensamiento suelto y anárquico promovido por reaccionarios en el liberalismo, normalmente líderes o portavoces de sindicatos estudiantiles pestilentes y anti-patriotas y otras asociaciones “liberales” que infestan el país y acosan el momento presente. Pongo liberal entre comillas porque ningún anarquista puede ser considerado como liberal, ni mucho menos protector de los derechos individuales de las personas.

Esta “teoría” de los anarquistas se basa en una falsa oposición entre el individuo y la comunidad a la que pertenece. En realidad, no existe tal antítesis. El individuo, apartado de toda relación con su comunidad, es una negación. Hace mucho tiempo, Hegel dijo: “El progreso humano está ligado a la plena conciencia de la libertad, en conjunto con nuestros conciudadanos, en la vida común de cada pueblo.” El individuo al margen de su patria y de la democracia es una mera abstracción, como el “hombre económico” de Carlos Marx.

¿Cuáles son entonces las denominadas “libertades personales”, que las personas suponen que poseen en virtud de su humanidad, e independientemente de cualquier autoridad externa a sí mismas? Si se dice que son la libertad de pensamiento, la libertad de emoción, y la libertad de la voluntad, pues no son “libertades” en absoluto, sino que se limita a maniobras mentales que ningún poder político puede controlar ni soñaría con controlar salvo en sistemas totalitarios. Si, no obstante, se dice que se incluyen más cosas como la libertad de expresión, la libertad de reunión pública, la libertad de actuar en general, como dicta la conciencia, pues digo que estas libertades no son “personales”: son libertades que afectan profundamente a la comunidad. Son derechos que emanan de la comunidad, es decir, del poder público, y son concesiones que se conceden o deniegan en función de las necesidades de la política pública, son asuntos sujetos a la regulación y a la moderación. El Estado no puede ni debe reconocer su existencia independiente de su propio consentimiento. Las naciones y sus gobiernos no pueden admitir la posesión de estos derechos “personales” por particulares como pretexto para hacer lo que les gusta en los asuntos que afectan los intereses de la comunidad en general. Menos aún puede esperar el Estado para proteger a las personas en el ejercicio de las actividades que considera perjudicial, o descuidar de las leyes que considera esencial para la paz pública. No se puede restringir a nadie la conciencia, pero sí debe controlar la conducta de todos para mantener la paz y frenar la sedición.

Todo esto, por supuesto, es manifiestamente común y se da por hecho en la teoría política, y es curioso que yo, en pleno 2009, me vea obligado una vez más a tener que repetir las críticas devastadoras de Edmund Burke contra la metafísica abstracta de las “libertades individuales” o repetir la condena de Bentham contra la “falacia anárquica” de los Derechos del Hombre, o mi muy reciente disipación de los errores en los que se basa la idea de derechos naturales. Pero es aún más curioso que muchos de los hombres que quieren revivir contra el Estado democrático moderno establecido este largo fantasma del individualismo abstracto del siglo XVIII, se denominen a sí mismos socialistas, e invocan el Estado (cuando les conviene hacerlo) para embarcarse en todo tipo de actividades anti-individualistas. Esta anomalía, sin embargo, no es más que uno de los muchos casos de la ignorancia flagrante que resucitan algunos de forma constante, reaviviando herejías, demostrando una incapacidad para el pensamiento riguroso, y que parece ndesconocer incoherencias, o esa perversidad desvergonzada que busca y proclama cualquier tipo de principio general para satisfacer las exigencias del momento.

La mayoría de nuestros problemas políticos recientes son atribuibles no al Estado en sí sino a la falta de gobernantes adecuados. Somos todos nosotros dolorosamente conscientes del hecho, pero no somos todos nosotros igualmente conscientes de que la debilidad y la ineficacia de nuestra administración se debe en gran medida a la ausencia de una idea adecuada de la necesidad y función de un Estado. Porque si bien es cierto en general que cada nación tiene el tipo de gobierno que se merece, es especialmente cierto en el caso de una nación con instituciones democráticas. La debilidad intelectual, la carencia de voluntad, y la falta de carácter de nuestros políticos no son más que reproducciones a escala magnificada de los mismos defectos en el electorado español. Es el fracaso de nuestro pueblo en su conjunto para darse cuenta de la realidad de que el Estado se ha traducido en un tinglado de intereses personales con hombres que están, no para la Nación en su unidad, sino para todo tipo de conflicto limitado e intereses personales, como los sindicatos, la Iglesia, y “colectivos” de clientela como son las feministas para el PSOE o los obispos para el PP. No es de extrañar que en tiempos de crisis nacional dichos representantes manifiesten ser totalmente incapaces para poder hacer frente a los problemas nacionales de una forma patriótica.

Concluyo con unas breves palabras para los cristianos que rechazan cualquier Estado y que se consideran anarcoliberales:

El Gobierno es necesario en este mundo actual. Sólo por medio de la autoridad política soberana, basada en una existencia física y a través de la fuerza, se hace eficaz la necesidad de castigar la maldad. Esto se reconoce claramente en la Biblia, donde se proclama que “los poderes son ordenados por Dios”, y exige la obediencia a los reyes y gobernadores como un deber religioso. La espada de la justicia, llevada por un gobernante político se dirige contra los mismos enemigos que se oponen a la creación del Reino de Dios.

Es esencial para el bienestar e incluso para la existencia de la nación, que la delincuencia sea suprimida con brutalidad. Por lo tanto, además de los moralistas y los ministros que tratan de educar y transformar, debe existir la policía y los soldados-en resumen, toda la fuerza organizada de la comunidad tiene que estar dispuesta a acabar con la incorregible villanía y pillería, si es necesario con sangre y hierro.

Del mismo modo, es esencial para el bienestar e incluso para la existencia de la organización política de las naciones–que la agresión se debe impedir, que las intrigas traicioneras han de ser frustradas, y que los tratados entre naciones se han de cumplir en su totalidad, sin vacilaciones. Pero, a fin de alcanzar este fin, existe la necesidad no sólo de congresos pacifistas y cosmopolitas, sino también de un poderío armado suficiente como para prevenir o reprimir infracciones ilícitas con certeza irresistible.

Por lo tanto, si tenemos todas estas necesidades nacionales en cuenta, la fuerza militar es imprescindible. Mantenerse al margen de la nación como un individualista anárquico y perturbado no es una forma adecuada ni correcta para manifestar cristianismo o liberalismo: es ser un apóstata en el caso religioso, y un delincuente en potencia, en el caso del anarquista a secas. El pacifismo es una manifestación de una impostura filosófica y religiosa que se asocia no con el liberalismo, sino con nombres abominables como el Anticristo (caso religioso) y por supuesto, con el famoso Bin Laden, uno de los anarquistas más famosos de los tiempos modernos. Al Qaeda, de hecho, surge por el anarquismo. Los precursores de los terroristas islamistas son los anarquistas terroristas del siglo XIX. Más sobre ese tema en la próxima entrada.

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28 comentarios

  1. “El Gobierno es necesario en este mundo actual. Sólo por medio de la autoridad política soberana, basada en una existencia física y a través de la fuerza, se hace eficaz la necesidad de castigar la maldad. Esto se reconoce claramente en la Biblia, donde se proclama que “los poderes son ordenados por Dios”, y exige la obediencia a los reyes y gobernadores como un deber religioso. La espada de la justicia, llevada por un gobernante político se dirige contra los mismos enemigos que se oponen a la creación del Reino de Dios”.

    Resulta curiosa su referencia a la Biblia y el poder. Sólo quisiera hacer un pequeño matiz. Es verdad que el apóstol Pablo habla en su carta a los Romanos, cap. 13, de que “toda autoridad es establecida por Dios”. Como argumento para criticar a los cristianos que se oponen a la mera existencia de autoridades humanas y temporales, me parece bien. Pero a veces los gobernadores y reyes pierden su legitimidad cuando no saben ejercerla -la reprobación de Saúl, avalada por Dios; la división de Israel en dos reinos en tiempos de Roboam, etc.- La Biblia también justifica la desobediencia civil en los casos en los que la autoridad pretende obligar a los cristianos a hacer algo contrario a la voluntad de Dios. “Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres”, dijo Pedro ante el Concilio. Y Jesús, ante Pilato: “Ninguna autoridad tendrías sobre mí si no te fuere dada de arriba; por tanto, quien a ti me ha entregado, mayor pecado tiene”, dando a entender que la autoridad, ya esté controlada por el pueblo o no, procede siempre de Dios. No se puede dar al César lo que es de Dios, ni tampoco a Dios lo que es del César. De manera que, aunque acepto que las autoridades temporales están impuestas por Dios para hacer Justicia, no creo que sean ni mucho menos un instrumento para “crear el Reino de Dios”, que no es de este mundo, sino más bien un mal necesario.

    Por lo demás, hay algunos aspectos que me parecen exagerados y extraordinariamente faltos de precisión. No creo que no se pueda ser cristiano al margen de la nación. De hecho, los primeros judeocristianos se opusieron enormemente a los intereses y costumbres de su nación, llevando el evangelio a los gentiles. Es más, la Biblia dice que la ciudadanía del cristiano está en los cielos. Tampoco me parece demasiado idóneo tildar a Ben Laden de anarquista, por más desprecio que nos inspire el anarquismo, ya sea utópico o militante.

    Saludos.

  2. valcarcel · ·

    Muy buenas Samuel:

    “De manera que, aunque acepto que las autoridades temporales están impuestas por Dios para hacer Justicia, no creo que sean ni mucho menos un instrumento para “crear el Reino de Dios”, que no es de este mundo, sino más bien un mal necesario.”

    Es cierto que la desobediencia civil se puede justificar bajo ciertos sistemas y en circunstancias muy muy específicas. Yo no he hablado de eso aquí sino de poderes democráticos. En sistemas tiránicos por ejemplo, la des.civil casi se convierte en un deber, ocurrió por ejemplo, con el famoso ejemplo de Oliver Cromwell en Inglaterra, contra los absolutismos. Pero, hoy en día ese tipo de situación, en nuestros países, es más bien un anacronismo.

    “Por lo demás, hay algunos aspectos que me parecen exagerados y extraordinariamente faltos de precisión. No creo que no se pueda ser cristiano al margen de la nación. De hecho, los primeros judeocristianos se opusieron enormemente a los intereses y costumbres de su nación, llevando el evangelio a los gentiles. Es más, la Biblia dice que la ciudadanía del cristiano está en los cielos.”

    No me refiero a que se necesita ser nacional para ser cristiano sino que no se puede vivir al margen de todo y ser un cristiano consistente — no significa que se tenga que aceptar moralmente todo lo que hace el Parlamento, pero ningún ser humano es una isla.

    No querer que el Estado (hablo en términos bíblicos ahora) castigue lo que Dios rechaza, como el asesinato por ejemplo, es oponerse a los mandamientos. Todo magistrado, dice la Biblia, ha de ser un ministro de Dios. A eso me refería con lo de vivir al margen o en contraposición a la ley — pero insisto en que eso es más bien para otro debate: hay sistemas totalitarios en los cual el deber es desobedecer, ciertamente.

    “Tampoco me parece demasiado idóneo tildar a Ben Laden de anarquista, por más desprecio que nos inspire el anarquismo, ya sea utópico o militante.”

    En cuanto a Bin Laden, no creo que él se considere anarquista pero sí creo que es heredero de los antiguos anarquistas del siglo XIX. Como usted sabrá, los “seguidores” de Bin Laden lo ven como un símbolo de liberación contra los “imperialistas” (sic) de igual forma que los anarquistas, en su día, veían a otros asesinos de la época, como Angiolillo por ejemplo. Por eso lo he tachado como una especie de anarquista.

    Pese a todo lo que se pueda decir, hay muchísimos paralelos entre Bin Laden por ejemplo y el famoso anarquista del siglo XIX Ravachol. Por supuesto que no creo que los objetivos sean idénticos ni siquiera parecidos, pero los métodos son casi idénticos.

  3. valcarcel · ·

    Otra cosa que no dejé clara:

    La fuerza, esto es, la fuerza del Estado o gobierno legítimamente constituido, tiene su lugar en la esfera de la ética. Es un instrumento indispensable en el camino hacia el bien mundano.

    Los hombres de Dios y un buen gobierno resuelven que no se pueden permitir ciertas abominaciones.

    Esta voluntad se expresa mediante las leyes del Reino pero sería una burla y un fraude si las leyes no tuvieran mecanismos para ejecutarlas.

    Tenemos que darnos cuenta, de una vez, que en el mundo tenemos decenas de insensatos y seres incorregibles y malvados endurecidos por su propio delito; hombres que, como los terroristas, han elegido a sabiendas la maldad para obrar y que han entrado en una especie de contrato, aunque no lo reconozcan, con los poderes del mal. Contra esos, la fuerza es el único argumento.

    Y siempre ha sido así señores: detrás de la policía están las FFAA y detrás de los magistrados, la policía. Los criminales se apoderarían de nosotros si no tendrían, en la distancia, la disuasión que proporcionan las pistolas y la fuerza que abrigan los defensores de la paz pública.

    En muchos casos, la fuerza es el único remedio disponible y en otros casos es mejor que un simple remedio: es una prevención de un mal.

    La propia esencia del Estado es la fuerza. A través de la fuerza de un Estado legítimo, cantidades de males han sido suprimidos: la piratería, el tráfico de inmigrantes, etcétera.

    Sé que me he desviado un poco ahora pero en resumen: el Estado es un mal necesario, y, perseguir la maldad en este mundo es un deber del Estado que al menos pretenda respetar la voluntad de Dios. Y con “mal” no estoy hablando de todo tipo de pecados sino de males como amenazas a la paz, la anarquía, la sedición, el separatismo y la traición.

  4. Siendo así, entonces estoy más o menos de acuerdo con usted y quizás me haya desviado algo del tema.

    En cualquier caso, Ben Laden me parece más bien un islamofascista, y aunque la extrema izquierda lo pueda considerar una suerte de libertador anarquista, los objetivos de este hombre no son una sociedad sin Estado, sino todo lo contrario. Creo más bien que hay que derribar la falacia de que el terrorismo islamista ayuda a destruir al estado y las garantías legales. Su objetivo evidente es sustituirlas por un sistema totalitario y eso no lo quieren ni los anarquistas. Su utopía, evidentemente, les ciega. No puede darse una situación de ausencia de poder, al menos no por mucho tiempo. Se da el caso, además, de que los propios terroristas explotan la falsedad de que están luchando por la libertad.

    Saludos.

  5. incongruente · ·

    la anarquia es la pseudoideologia mas jerarquizada que puede haber ya que en sus primeros años de vida en españa(1870-1880)+o-
    hubo hasta 3 asesinatos de lideres entre si para hacerse con el poder en el Congreso de 1870 en Barcelona en el que se eligio a proudon.
    ademas esta “cosa”no tiene ningun fundamento y se caracteriza por la hipocresia que desprende ya que pretende un mundo sin clases sociales “imponiendo”un mundo de pobres cuya division se daria asi:1-simpatizantes a la anarquia gobernando con titeres comunistas y 2-contrarios a la anarquia en un segundo plano sin poder intervenir en nada con la escusa de que nadie puede intervenir porque “no interviene nadie”

  6. Rothbard · ·

    Su texto es más bien un panfleto. Aunque ofrece definiciones no da nada de eso, sino más bien sus opiniones.

    Claramente, al leerle puedo ver que usted no es esa ambigüedad conceptual de Liberal-Conservador, sino que podríamos incluirle como republicano.

    Esto pues es el republicanismo y no el Liberalismo el que plantea que los “derechos emanan de la comunidad, es decir, del poder público, y son concesiones que se conceden o deniegan en función de las necesidades de la política pública, son asuntos sujetos a la regulación y a la moderación”.

    El liberalismo –aún en sus diversas variantes- por el contrario plantea que los derechos son previos a cualquier organización social previa. He ahí esa oposición entre individuos y comunidad.

    Raro que cite a Hegel, quien entre otras cosas planteaba que el individuo debía diluirse en la comunidad. Y a Marx, que sabemos tenía una impronta republicana.

    En cuanto a las “libertades” que menciona y las críticas que hace a algunas, veo que no distingue entre libertad negativa y positiva. He ahí porque hace la crítica y no logra ver la relación entre libertad personal y el carácter liberal de una sociedad.

    Raro también que cite a Bentham, tomando en cuenta que es un utilitarista.

    No se si su cita religiosa es una ironía o qué. Rara si critica los derechos naturales.

    En cuanto a Al Qaeda, no olvide que es antes que cualquier cosa una organización fundamentalista religiosa. Por ahí va la cosa. No mucho de la mano del anarquismo.

  7. valcarcel · ·

    Ud, Sr. Rothbard, cada vez que no le gusta algo que escribo, suelta eso de que es un “panfleto” — se repite más que el ajo.

    “Claramente, al leerle puedo ver que usted no es esa ambigüedad conceptual de Liberal-Conservador, sino que podríamos incluirle como republicano.”

    Ser liberal-conservador no es una ambigüedad y no está reñido con el republicanismo.

    “El liberalismo –aún en sus diversas variantes- por el contrario plantea que los derechos son previos a cualquier organización social previa. He ahí esa oposición entre individuos y comunidad.”

    El ser humano, el ciudadano, es un ser social, por nuestra propia naturaleza. Estamos dispuestos, de forma natural y por obligación de la naturaleza, a la asociación diaria, le guste usted o no, no somos islas apartes. Siempre estamos concurriendo. Usted propone el salvajismo, el estado natural, que es lo anárquico.

    El ciudadano depende de otros ciudadanos en el día a día ya que no tenemos la fuerza natural que tienen otras especies. Necesitamos la asistencia de otras personas a la hora de proteger y preservar nuestro propio ser.

    Aunque necesitamos la asistencia mutua, sin embargo, también somos capaces de cuidarnos y buscarnos la vida. El comunismo es lo contrario, por ejemplo, porque unos pocos incentivan la vaguitis de los menos dotados.

    Sobre lo que me dice de los derechos, eso es falso:

    Un derecho implica propiedad o un reclamo que tenemos sobre algo. La propiedad por ejemplo.

    Cuando un hombre o mujer comete un delito, suspende ciertos derechos como castigo. Por ejemplo, si a usted le dan una multa por ensuciar la via pública, usted pierde sus derechos de propiedad sobre la cuantía exigida por el magistrado y también puede que se limite sus derechos de circulación, al ingresar en prisión por desacato a la autoridad.

    Soy también del criterio que el que asesina, un terrorista por ejemplo, pierde su derecho a la vida y lo que la justicia debe exigir es que pague con su vida, en la horca si es necesario.

    Luego hay derechos personales, políticos, civiles y religiosos. Personales: por ejemplo el derecho a la propiedad privada, o a la seguridad individual, nuestra integridad física.

    Los derechos políticos únicamente pueden estar asegurados por una constitución y los derechos civiles necesitan el apoyo del derecho penal y civil.

    Creo que debería documentarse más sobre estas definiciones antes de atacar gratuitamente lo que no entiende o no quiere entender.

    “Raro que cite a Hegel, quien entre otras cosas planteaba que el individuo debía diluirse en la comunidad.”

    Claro que lo cito porque es lo correcto — el individuo siempre se diluye en la comunidad, hay individuos sí, pero no pueden existir como islas apartes.

    A Marx lo cito por sus errores, no como reivindicación.

    “En cuanto a las “libertades” que menciona y las críticas que hace a algunas, veo que no distingue entre libertad negativa y positiva. He ahí porque hace la crítica y no logra ver la relación entre libertad personal y el carácter liberal de una sociedad.”

    Defiendo los derechos negativos, no reconozco derechos positivos.

    “No se si su cita religiosa es una ironía o qué. Rara si critica los derechos naturales.”

    No es ironía.

    “En cuanto a Al Qaeda, no olvide que es antes que cualquier cosa una organización fundamentalista religiosa. Por ahí va la cosa. No mucho de la mano del anarquismo.”

    Es una organización fundamentalista, sí, precisamente ha surgido debido a la anarquía en las relaciones internacionales. Con anarquía surgen todo tipo de problemas como Al Qaeda.

  8. “Defiendo los derechos negativos, no reconozco derechos positivos.

    Me ha parecido justo lo contrario.

  9. valcarcel · ·

    Bueno pero las apariencias engañan muchas veces, ¿por qué dice ud eso?

  10. Rothbard · ·

    Varcarcel, yo en ningún momento le he hablado de derechos.

    Por favor, no ponga palabras en mi boca para desvirtuar mis planteamientos. No sea farsante en ese sentido.

    Debería leer bien antes de empezar a decir cosas.

    La única referencia a derechos es en cuanto a lo que plantea la doctrina liberal. Investigue.

    Veo que no entiende ni distingue lo que es la libertad negativa de la positiva.

    Por otro lado, raro que cuestione la existencia de anarquía en el sistema internacional, cuando usted mismo no reconoce el derecho internacional. ¿No le parece?

    Vamos, más rigor por favor

  11. valcarcel · ·

    “Varcarcel, yo en ningún momento le he hablado de derechos.”

    ¿cómo? ¿se lee usted mismo? Ud mismo me ha mencionado derechos positivos vs negativos.

    Me temo que o bien no se lee lo que escribe, o bien nos está tomando el pelo a todos.

    Y sí, hacer una referencia a los derechos que plantea el liberalismo ES hablar de derechos.

    Claro que distingo entre lo que es la lib.neg de la positiva. Vuelva a leer mi réplica.

    No reconozco el derecho internacional, lo cual no significa que abogue por la anarquía internacional: simplemente, creo en la existencia de un gran poder militar, en este caso como USA, para mantener el equilibrio de la paz y aplastar todo movimiento anárquico o terrorista. ¡Gran diferencia a lo que usted piensa!

  12. Rothbard · ·

    Ve que no lee. Le hable de la libertad negativa y la positiva.

  13. Rothbard · ·

    Ve que no lee. Le hable de la libertad negativa y la positiva.

    Le dije claramente: “En cuanto a las “libertades” que menciona y las críticas que hace a algunas, veo que no distingue entre libertad negativa y positiva”.

    Es más, usted confunde la distinción en cuanto al derecho positivo y natural con la otra distinción entre derechos de primera, segunda y tercera generación.

  14. Rothbard · ·

    En cuanto a USA. Usted basa el orden en la ley del más fuerte, ni siquiera en el derecho.

    ¿Ese es su orden ideal? ¿Y si otro es posteriormente el más fuerte?

  15. valcarcel · ·

    Le veo flojo últimamente Rothbard y usted cada vez queda más escaldado. Ya le dí una serie de distintas categorías y distinciones entre libertades personales, derechos inalienables y derechos políticos — usted necesita documentarse muchísimo más por lo visto porque está claro que no entiende de esas categorías ni quiere.

    Hay derechos adquiridos y derechos inalienables y la verdad es que no está claro por su parte qué es lo que critica.

    En cuanto a USA — no, no se trata de defender “porque sí” al más fuerte: yo no lo haría si el caso fuera Alemania. Simplemente que EEUU en este ejemplo ha servido como la fuerza más grande a favor de la libertad. Me cuesta decirlo, más bien por un orgullo personal mal encaminado, pero lo cierto es que en nuestros tiempos, todos los problemas, casi todos, los problemas internacionales han surgido de, o bien de Europa, de la Europa continental, o bien en estos días de Próximo Oriente, y los que han resuelto todos esos problemas al menos a corto plazo han sido las naciones anglosajonas: las únicas que han garantizado la paz, la democracia y el Imperio de la ley así que no, me temo que no se trata de defender “al más fuerte” simplemente porque lo sea.

    Mi “prejuicio” a favor de la hegemonía anglosajona viene de un poema de Kipling:

    The Saxon is not like us Normans. His manners are not so polite.

    But he never means anything serious till he talks about justice and right.

    When he stands like an ox in the furrow with his sullen set eyes on your own,

    And grumbles, ‘This isn’t fair dealing,’ my son, leave the Saxon alone.

    “You can horsewhip your Gascony archers, or torture your Picardy spears;

    But don’t try that game on the Saxon; you’ll have the whole brood round your ears.

    From the richest old Thane in the country to the poorest chained serf in the field,

    They’ll be at you and on you like hornets, and, if you are wise, you will yield.
    ——–

    Grandes verdades, todavía vigentes hoy en día, tras casi mil años.

  16. Rothbard · ·

    Veo que no ha tardado en aparecer la pirotecnia cuando le imputo el no distinguir entre libertad negativa y positiva, que comprende algo más complejo y amplio que los derechos y la legalidad.

    Insisto, usted confunde libertades personales (¿Acaso existen libertades grupales?) con derechos (ya sean Positivos en cuanto construcción por parte de un legislador; o naturales sustentados en la razón).

    Por qué es importante y grave que no entienda. Simple. Porque el liberalismo plantea que los derechos no son adquiridos. Es decir, no dependen de la organización social ni política, sino que son inalienables al individuo. Es decir, que el sujeto es previo a sus fines.

    Lo que usted plantea es de orden republicano. Y vea que no se lo digo como crítica, sino para que se aclare.

    El Republicanismo plantea que la libertad sólo está garantizada en cuanto un orden jurídico que la fomente y proteja.

    No así el Liberalismo.

    Creo que usted está flojo en eso, y bastante.

  17. valcarcel · ·

    Lo que ud llama “pirotecnia” es en realidad ponerle en su sitio y ganar el argumento.

    No reconozco los derechos positivos, así que difícilmente se puede hacer distinción alguna.

    Que existan libertades personales no tiene por qué traducirse a que existan derechos grupales.

    Los derechos INALIENABLES no son adquiridos, se nacen con ellos, ciertamente, pero no todos los derechos que disfrutamos son inalienables.

    Y sí: no hay ninguna libertad que tenga su garantía fuera de un orden jurídico que las reconozca y proteja: sino, tendríamos la ley de la selva, que parece ser la suya y la de todo anarquista que se precie.

    ¿Flojo yo en el liberalismo? Pues yo cada vez veo más moscas aplastadas por aquí y más enfado de la progresía socialista. Entre ayer y hoy he tenido más de 500 visitas a ésta página — si lo que usted busca es flojera, búsque los comentarios que dejan los progres. Ahí tiene cobardía y mentira para rato.

  18. Rothbard · ·

    Es pirotecnia claramente y lo sigue siendo mientras no sepa entender el debate en cuanto a conceptos y doctrinas.

    Primero, no ha ganado ningún argumento, porque termina por reconocer los planteamientos que le hago.

    Segundo, qué va a ganar si en mis planteamientos no he cuestionado lo que dice en sí, sino su etiqueta de liberal.

    Y ojo, que no trato de decirle si tal o cual planteamiento es correcto, sino que usted defiende tal y por tanto es republicano.

    Por qué se le hace tan difícil entender que la filosofía política plantea postulados que circunscriben los lineamientos de distintas corrientes. Si usted defiende un cierto lineamiento, no puede decir que es
    un representante de la corriente contraria. Contradictio.

    Me importa un rábano si no reconoce usted los derechos positivos. Pero cualquiera sabe que existe una distinción entre derecho positivo y otro natural. ¿La conoce?

    Y si no reconoce el D° positivo, ¿Debo suponer que usted es iusnaturalista entonces…?

    No todos los derechos son inalienables claramente, pero aquellos que en la doctrina liberal determinan la libertad sí.

    Luego su pirotecnia barata, “la ley de la selva…”
    ¿Debo suponer que usted tiene la noción contractualista del estado salvaje-el contrato-la sociedad?
    Bueno, es hobbesiano y probablemente es así.

    Me importa un rábano lo que le opinen otros, yo opino solo, con usted debato, no con los comentarios de otros.
    Ni defiendo intereses corporativos, ni de ninguna índole, así que guardese esa pirotecnia que nada aporta al debate.

  19. valcarcel · ·

    Claro que los derechos que reconoce el liberalismo son inalienables: creo que su problema, como siempre, es no saber leer correctamente.

    Claro que conozco la diferencia entre un derecho inalienable, como el derecho a la propiedad, y uno positivo, como el derecho a la educación por ejemplo. No reconozco los positivos, precisamente por ser liberal. Usted no es nadie para cuestionar mi liberalismo. Sí que se debería cuestionar el suyo, pues ud es anarquista.

    No, no soy iusnaturalista, que Dios me ampare de semejante barbaridad. Soy constitucionalista.

    Tiene razón en que defiendo el contrato — antes que la ley de la selva que usted propone, por supuesto.

    Deje de hablar de pirotecnias cuando al parecer usted quiere contraponer el ideal republicano con el liberalismo. Grave error.

  20. Rothbard · ·

    Ya ya cálmese Alfredo. Como le leo bien, le cuestiono mejor.

    Yo soy lo que sea, me da lo mismo como me catalogue. Yo no peleo chapas, sólo las desbarato.
    Usted no es liberal, es conservador y quizás republicano.

    Raro que diga que no es iusnaturalista, cuando el liberalismo se basa en ese principio. Lea a Locke por favor.

    Aunque usted sea constitucionalista, ésta debe subordinarse a derechos inalienables y universales.

    No he dicho que el ideal republicano se contraponga al liberal, sino que son cosas distintas.

    Tarea para la casa, vea por qué…

  21. valcarcel · ·

    Nunca he dicho que la constitución no debe subordinarse a los derechos inalienables — precisamente por eso he criticado a la Const. Española de 1978.

    Precisamente por eso he condenado el auge de tanta gente diciendo “tengo un problema, voy a solicitar ayuda al Estado.”

    “No tengo vivienda, voy a exigir que el Estado me la dé.”

    “No puedo pagar mi educación, voy a pedir una subvención con todo el morro.”

    Ciertamente que republicanismo y liberalismo son dos conceptos distintos pero totalmente asimilables, incluso para vd.

    Ya le he dicho un millón de veces que ser conservador no está reñido con ser liberal.

    ¿Cómo que me calme? Estoy mejor que nunca, más seguro de los errores en sus argumentos, ahora le entiendo muy bien: es usted anarquista y de ahí parte gran parte de sus errores permanentes.

  22. boigandreau · ·

    Veo que los excelsos debates entre Rothbard y Valcárcel siguen en pie, me alegro, el debate siempre es bueno, si bien aconsejaría al autor del blog a enfrentarse, de frente, valga la redundancia, con los argumentos que propone Rothbard, de cuyo discurso sí que se destilan más dosis de liberalismo, más que nada por su falta de prejuicios, cosa que usted, señor Valcárcel, seguramente añora. Pues no considero liberal a un señor con tantos prejuicios, ideas preconcebidas, miedo a que le nombren como X y muy dado a nombrar como X a sus compañeros de discusión.

    Yo, como ya dije antaño, sólo le pido algo de honestidad, que está usted más subido en un trono que el propio y ya viejo Rey. Tome algo de café con humildad y lea más detenidamente los argumentos en su contra, quizá aprenda de sí mismo.

    Un saludo, enhorabuena por el blog, al menos deja que sea un espacio de diálogo, aunque lás más que las menos apenas quiera escuchar.

  23. valcarcel · ·

    No sé Boigandreau: yo he combatido todos los “argumentos” de Rothbard pero hay algunos, como usted, que en realidad desean que me corte las venas. La gente como ud, si fueran testigos de alguna obra milagrosa por mi parte, por ejemplo, poder volar por Madrid, dirían que es porque no sé conducir.

    Los prejuicios son esenciales a la hora de defender una parte de la libertad: aferrarse a lo bueno y sin comprometerse con lo falso ciertamente es un prejuicio que no estoy dispuesto a abandonar para que suene todo “guay.”

    ¿Algo de honestidad? Curiosa exigencia debido a que si por algo se me conoce es por mi sinceridad y honestidad: si es eso lo que pide debería ser asiduo a mi bitácora, las 24 horas del día.

    Muchas gracias por lo demás.

    pd: le recuerdo que curar la enfermedad del socialismo y del anarquismo con buen rollismo es como intentar curar una gripe con más microbios.

  24. boigandreau · ·

    “La gente como yo”, si le viera volar, espetaría: “qué tío, vuela!”, la gente como usted no sabe como es la gente como yo, y tildar de “buen rollismo” con ese tono tan despectivo no dice mucho de usted. Además, si hay que curar alguna enfermedad, puede que sea el socialismo, no el anarquismo, sí su liberalismo entroncado en la tradición, conservadurismo y supuesta superioridad.
    Si me dice que encontraré honestidad y sinceridad en su bitácora las 24horas del día, intentaré pasarme para ver si las vislumbro, hasta ahroa la empresa se torna difícil, pues no hay atisbo de que usted no promulgue “su” verdad y haga oídos sordos a todo lo que se salga de ella.
    Como le dije, no intente tildarrme de pogreguay, mis delcaraciones no van de cara a ninguna galería, no es mi cometido ser reconocido por nadie ni encajado por nadies.
    un saludo, siga sincerándose con comentarios y escritos que, honestamente, azuzan lo pútrido de un pensamiento que se cree superior a cualquier otro. Está muy bien creerse sus propios discursos, de ahí a minimizar o ridiculizar los demás, ahi un gran trecho intelectual.

  25. boigandreau · ·

    Por otro lado, piense si es realmente usted el que quiere cortarse las venas, pues yo, en ningún momento, desearía tal maldad hacia usted. No lo sabe todo, deje de especular.

  26. valcarcel · ·

    Hombre yo ridiculizo si me da la gana y no será usted el que me dé instrucciones sobre cómo tengo que proceder en mi propia página. No tiene sentido su pequeño discursillo desesperado. Está claro que aquí se defiende una visión del liberalismo y un ideario.

    Usted por supuesto que puede seguir defendiendo chupar de la teta por parte de ilegales por ejemplo, o atentar contra la libertad de conciencia, pero aquí seguimos otro rollo que francamente, no es apto para usted.

    “su verdad” no…no existen “varias verdades”, sólo hay una: le recomiendo que lea a Aristóteles.

    Y claro que por supuesto que sé que defender la libertad es SUPERIOR a defender sus ideales. Y así seguiré muchas gracias.

  27. MAXIMO · ·

    Cual es el miedo de que sean las mismas comunidades las dueñas de su destino?…

    Los delincuentes que salen de las carceles, no se rehabilitan alli, sino que empeoran. Acumluan un gran rencor hacia la sociedad y el Estado.

    La corrupción a nivel mundial aumenta cada dia mas. Los pobres quedan mas desposeidos de los falsos derechos que le brinda una constitucion que al final solo sirve para lagalizar los crimenes de la clase alta. Quien tenga dinero es quien “puede”. Esto no es justo. Debe cambiar.

    Si nos discriminan por plantear algo distinto a lo que hemos visto durante siglos, y que probablemte en la actualidad nos ofrezca libertad de pensamiento, de salir a la calle y vestir como se quiera, de ajusticiar al delincuente que con dinero puede salir de la carcel ilegalmente. Evitariamos estar pagando los gastos de las carceles, encarcelar a inosentes, disminuiriamos o extinguiriamos la corrupcion, se terminaría el abuso del poder de los que estan arriba. Eso si seria justo. Y si hay libertad positiva y negativa como dice Boigandreau. La libertad negativa es en la que vivimos actualmente. Esa falsa libertad. Esa dictadura solapada. Ese regimen de leyes para los “pobres”. Asi vivimos. Quiero una libertad verdadera.

  28. MAXIMO · ·

    Valcarcel, habla de verdad y aconseja leer a Aristoteles. Pero ten en cuenta que los conocimientos cambian con el tiempo, las formas de pensar tambien. Y quien es inteligente y capaz debe atreverse a romper paradigmas. No digamos siempre que porque un filosofo del año X dijo X eso sera respetado y visto como una verdad hasta la eternidad.

    Ademas, lo que para ti puede ser verdad, para millones de personas puede ser mentira. Que te hace sentir seguro de tener la verdad?. Tu pensamiento y tus lecturas? Hay muchos otros hombres mas estudiados que tu que deferirian de ti.

    Si estas juzgando a lo demas sin conocerlos bien a fondo; conocelos primero y luego escribe…

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